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versión impresa ISSN 1012-1587
Opcion v.23 n.53 Maracaibo ago. 2007
Los nuevos sentidos discursivos y lo estético en los procesos metafóricos del dolor, la vida y la muerte en las elegías*
Julián Cabeza L. y Lourdes Molero de Cabeza
Universidad del Zulia. Departamento de Ciencias Humanas jcabeza@intercable.net.ve - lourdes_molero2001@yahoo.com
Resumen
Desarrollamos algunos planteamientos teóricos, metodológicos y prácticos para el análisis de los sentidos y de la dimensión estética de los discursos, la cual tiene su manifestación más destacada en los textos literarios. En el corpus de investigación de las elegías seleccionadas se estudian algunas metáforas, imágenes visionarias y sinestesias, agrupadas por dominios de experiencia y campos léxicos, mediante instrumentos de análisis tomados de la estética, de la semántica y de la pragmática lingüística, los cuales nos permiten presentar como resultados la tensión de las fuerzas causales y deterministas entre la vida y la muerte, y, al mismo tiempo, por su intencionalidad y mediación literaria, aquéllos nos reenvían a los mundos posibles de la imaginación simbólica, de la liberación poética y del placer estético.
Palabras clave: Discurso, semántica, metáfora, elegía, estética.
New Discursive Meaningsand Aesthetics in the Metaphorical Processes of Pain, Life and Death in Elegies
Abstract
This study developed some theoretical, methodological and practical proposals for analyzing the meanings and aesthetic dimensions of speeches, whose most outstanding manifestations are in literary texts. In the elegies selected for investigation, some metaphors, visionary images and synesthesia were studied, grouped into domains of experience and lexical fields, using analytic instruments taken from aesthetics, semantics and linguistic pragmatics. This approach makes it possible to present as results the tension of causal and determinist forces between life and death, and at the same time, due to its intentionality and literary mediation, send us back to possible worlds of symbolic imagination, poetic liberation and aesthetic pleasure.
Key words: Discourse, semantics, metaphor, elegy, aesthetic.
Recibido: 11 de septiembre de 2006 Aceptado: 04 de marzo de 2007
1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN
Este artículo sobre los procesos metafóricos es la continuación de trabajos anteriores que hemos desarrollado sobre el género de las elegías, donde se seleccionaron como corpus cuatro poemas de la literatura española e iberoamericana, de los autores españoles: Jorge Manrique en las Coplas a la muerte de su padre; Federico García Lorca en Llanto por Ignacio Sánchez Mejías; Miguel Hernández en Elegía por la muerte de Ramón Sijé, y el venezolano Benito Raúl Losada en Elegía por la muerte de su amigo, el poeta Tomás Alfaro Calatrava.
Antes de comenzar el desarrollo del tema del artículo se debe precisar que sus contenidos se inscriben y quieren ser el complemento de trabajos anteriores que hemos desarrollado sobre el discurso literario (Cabeza, 1993, 2000, 2001, 2002a, 2002b; Cabeza y Molero, 2004, 2005, 2006); y que a su vez se basan en algunos planteamientos que resumimos a continuación.
2. LOS PRESUPUESTOS TEÓRICOS
Los presupuestos teóricos se remontan en semántica a los postulados de Bernard Pottier (1968, 1974, 1992, 1993) y Eugenio Coseriu (1973, 1977) y a los fundamentos de la psicosistemática, fundada por Gustave Guillaume (1973); participamos de algunas de las orientaciones en el análisis del discurso de Teun van Dijk (1999), Jean M. Adam y Lorda (1999) y Patrick Charaudeau (1992); y estamos de acuerdo con el enfoque hermenéutico de Paul Ricoeur (1969, 1975, 1995) y con los planteamientos de la cronogénesis de las formas de René Thom (1974, 1988).
3. LOS ESTUDIOS DE LA LITERATURA Y LA LINGÜÍSTICA
No hay duda de que el desarrollo en todos los ámbitos de la actividad humana en los últimos cincuenta años, por fijar una fecha aleatoria, ha sido exponencial.
En la medida en que los medios tecnológicos han hecho posible la amplificación del campo de experimentación de nuestros sentidos, todas las posibilidades del conocimiento, de las emociones y del placer que suponen estos procesos, se han potenciado también al máximo; tanto en el ámbito físico y biológico, como en el psíquico y en todas su manifestaciones, culturales, políticas, económicas y sociales. La profundización de las investigaciones lingüísticas y semiológicas primero, de la semántica y la pragmática después, y finalmente de los estudios de los diferentes tipos de discursos, junto con la diversidad de enfoques y análisis críticos, hermenéuticos e interpretativos, han sido sin duda motivo y razón suficiente para que a estos tiempos se les haya denominado como sociedades de la comunicación y del conocimiento.
A lo largo de las últimas dos décadas ha quedado aún más claro si cabe que, tras dos mil años de tradición poética y retórica, los estudios de la literatura y del discurso están íntimamente entrelazados (Teun van Dijk, 1999: 9).
Sin embargo, como afirma Coseriu, la lingüística y los estudios lingüísticos sobre el papel de lo estético en los procesos de representación y comunicación semánticos lingüísticos no ha ocupado una posición relevante en las preocupaciones de los estudios científicos de los discursos.
los lingüistas, en general, se revelan como incapaces de determinar en la teoría y con criterios lingüísticos -y esto será por algo- la índole del discurso literario (Coseriu y Loureda, 2006:85).
Sin duda, los primeros que en forma seria y estructurada elaboran un mapa temático de los estudios de la lingüística, incluidos los temas textuales y estéticos son los lingüistas del llamado Círculo lingüístico de Praga y que tiene su expresión en las Tesis de 1929, obra colectiva -conocida como el Manifiesto de 1929- donde participaron lingüistas tales como Trnka, Trubetzkoy, Mathesius y Jakobson y de las que extraemos solamente los aspectos que atañen al tema que desarrollamos:
La lengua poética ha sido durante largo tiempo un terreno abandonado por la lingüística.
Una propiedad específica del lenguaje poético es la de acentuar un elemento de conflicto y deformación, siendo muy variable el carácter, la tendencia y la escala de esta deformación.
Lo que, desde el punto de vista metodológico, está menos elaborado es la semántica poética de las palabras, de las frases y de las unidades de composición de cierta extensión.
Las cuestiones relativas a la lengua poética desempeñan en la mayoría de los casos, en los estudios de historia literaria, un papel subordinado. Ahora bien, el índice organizador del arte, por el cual éste se distingue de otras estructuras semiológicas, es la dirección de la intención no hacia el significado, sino hacia el signo en sí mismo (Tesis de 1929, 1971:30-64).
Desde el primer texto sobre la literatura, Jakobson escribe:
El objeto de la ciencia literaria no es la literatura sino la literalidad Si estos estudios literarios quieren llegar a ser científicos deben reconocer el proceso o procedimiento como personaje único. (QP. p. 15). (Citado por Todorov, 1977:344).
Y cincuenta años más tarde, en el Post-scriptum a sus cuestiones sobre poética dice:
La literalidad, dicho de otra manera, la transformación de una palabra en una obra poética, y el sistema de procedimientos que efectúan esta transformación, he ahí el tema que el lingüista desarrolla en su análisis de la poesía (QP. p. 486) (Citado por Todorov, 1977:344).
En la introducción de la Retórica de la poesía del Groupe m protagonizado por: Dubois, Edeline, Klinkenberg y Minguet encontramos también esta alusión a Roman Jakobson, pero estableciendo ciertas distancias:
Pertenece al introductor de Jakobson en Francia, trazar Los límites del análisis lingüístico en poética. Ruwet, quien establece un deslizamiento dando a lo poético el sentido de ciencia de la poesía, admite que la lingüística puede aportar a la poética algunos materiales pero no es capaz, por sí sola, de determinar en qué medida estos materiales son pertinentes desde el punto de vista poético o estético (Dubois y otros, 1977:18).
Estos planteamientos han sido desarrollados por Roman Jakobson quien ha profundizado con gran sabiduría sobre casi todos los ámbitos de la lingüística con mayúsculas; pero, en el grupo de los Formalistas Rusos hay otros nombres tales como: Eikenbaum, Tynianov o Chklovski, que plantearon y desarrollaron muchos aspectos de la poética y de la estética literarias que siguen vigentes en las discusiones sobre lo artístico, lo estético y los campos de investigación sobre el lenguaje. Eikenbaum, por ejemplo, ya nos señala diferentes temas de estudio:
En mi estudio sobre Ana Ajmatova (1923), intenté también reexaminar los problemas teóricos fundamentales ligados a la teoría del verso: el problema del ritmo en relación con la sintaxis y la entonación, el problema de los sonidos del verso en relación con la articulación, y, finalmente, el problema del léxico y de la semántica poética. ( )Al mismo tiempo, indicaba que la particularidad principal de la semántica poética reside en la formación de las significaciones marginales que violan las asociaciones verbales habituales (Eikenbaum, 1970:63).
Y en el artículo El arte como procedimiento de Chklovski, podemos leer:
El arte es pensamiento en imágenes. Esta frase puede ser de un bachiller, pero podría representar también el punto de vista de un sabio, filólogo que la estableciera como punto de partida de cualquier teoría literaria. Tal idea está muy arraigada en la inconciencia de numerosas personas; entre sus muchos creadores hay que tener necesariamente en cuenta a Potebnia: No existe arte, y en especial poesía, sin imágenes (Chklovski, 1970:83).
Los estudios de la semántica, de la pragmática y del discurso, en su dimensión más amplia, nos reenvían, si bien a estudios muy específicos y particulares, también se tiene conciencia de que el todo del lenguaje y del discurso, además de la función primaria, como instrumento de información instrumental, cobra su mayor relevancia en la comunicación de significaciones y sentidos, como resultados, tanto de la práctica social humana, como de las posibilidades de creación de su imaginación simbólica. Y a estos dos procesos funcionales de indicar y de significar, se une otro proceso, que está presente en todos los comportamientos humanos y que pudiéramos relacionar con el agrado/desagrado que, aunque no se haya establecido una escala en su cantidad o intensidad, es imposible negar que está presente en todos los comportamientos del hombre, ya sea en sus acciones materiales, intelectuales o emocionales. En el análisis nos referimos a una dimensión ESTÉTICA que acompaña a todo acto de lenguaje, y por lo tanto a todos los procesos de significación, ya sean informativos o comunicativos. Algunos han hablado de una estética de las formas, creemos que hay que ir más allá y llegar al signo en su totalidad, al enunciado e incluso al discurso.
Entre otros muchos investigadores que se han referido al papel que debe desempeñar la lingüística en los estudios del discurso y, en especial, del discurso literario, solamente nos referiremos a algunos nombres de la escuela alemana que, en cierta medida, han tratado de precisar y ampliar los planteamientos formulados en las Tesis de Praga.
Es el caso de Spillner, quien se refiere a una lingüística aplicada; y quien al hablar sobre el estilo concluye:
Un análisis del estilo tiene básicamente tres componentes:
a. Un componente lingüístico.
b. Un componente pragmático que incluye autor, lector, situación histórica, etc.
c. Un componente estético-literario (efecto sobre el lector, interpretación y valoraciones literarias (Spillner citado por Acosta 1982:67- 68).
Siguiendo todavía en el ámbito alemán tenemos que citar las teorías desarrolladas sobre la recepción en la década de los 70-80, en los aspectos que se refieren al ámbito estético. Nos referiremos a los trabajos de Hans Robert Jauss quien se remonta hasta las teorías de la estética griega de Platón y Aristóteles, pasando por la tradición romano cristiana del docere/ delectare / et movere:
La actitud del placer estético que libera de algo y que libera por algo, puede realizarse de tres maneras: para el consciente que produce, haciendo nacer un mundo como si fuera éste su propia obra (poiesis), para la consciencia receptiva en la posibilidad de renovar su percepción de la realidad, tanto interior como exterior (aithesis)
Poiesis, aithesis y catharsis, las tres categorías fundamentales de la experiencia estética, no deben ser concebidas en una óptica jerárquica como un conjunto de mantos superpuestos, sino como un conjunto de funciones autónomas. No se pueden reducir una a la otra. El artista creador puede asumir el papel de contemplador o de lector frente a su propia obra.
El efecto comunicativo de la experiencia estética no pasa necesariamente por la función cathársica. Puede emanar también de la aithesis cuando el espectador en el acto de contemplación comprende aquello que ha percibido como un mensaje venido del mundo del otro, o bien cuando el juicio estético, hace suya la norma del hacer poético. Pero la actividad de la aithesis puede llegar ella misma a la poiesis. El espectador puede considerar un objeto estético como inacabado. Puede suprimir su actitud contemplativa y participar él mismo en la creación de la obra contemplando la concretización de su forma y de su sentido (Jauss, 1979: 273-274).
4. LOS PROCESOS METAFÓRICOS
Desde un punto de vista cultural, antropológico y lingüístico Catalina Jiménez Hurtado comentando a Dancette, anota lo siguiente:
Los modelos culturales son representaciones internas de la realidad que se comparten con los otros miembros de una comunidad lingüística y cultural o de cualquier subgrupo de las mismas y cuyos esquemas cognitivos están organizados y son comunicables por la lengua natural y otros sistemas simbólicos Es, pues, la lengua natural, comprendida como representación metafórica de la realidad la que permite el acceso a la organización del sentido en una cultura y lengua dada. De esta manera se comprende el lenguaje como metafórico, es decir, como la representación de una cosa en términos de otra, y eso nos da la llave para describir los modelos textuales como modelos mentales (Dancette, 1997, citado por Jiménez Hurtado, 2000:7).
En esta misma dirección deben de entenderse las palabras de Lakoff y Johnson:
Sobre la base de la evidencia lingüística ante todo, hemos descubierto que la mayor parte de nuestro sistema conceptual ordinario es de naturaleza metafórica. ( ) La metáfora no es solamente una cuestión del lenguaje, de palabras meramente. Sostenemos que, por el contrario, los procesos del pensamiento humano son en gran medida metafóricos. Esto es lo que queremos decir cuando afirmamos que el sistema conceptual humano está estructurado y se define de una manera metafórica. Las metáforas como expresiones lingüísticas son posibles, precisamente, porque son metáforas en el sistema conceptual de una persona (Lakoff y Johnson, 2001:40-42).
Aunque los procesos metafóricos pueden tener un uso genérico y en esta acepción pueden ser usados por las diferencias ciencias o artes, en relación con su uso en la literatura nos parecen acertadas estas palabras de Ortega y Gasset: La ciencia, la filosofía, usan pues de la metáfora. En cambio la poesía no usa en ese sentido de la metáfora sino que es metáfora (Ortega, 1950:387).
5. LENGUAJE, DISCURSO Y CREATIVIDAD
El fenómeno de la metáfora se extiende entonces a otros dominios diferentes a los del lenguaje y pudiera entenderse también como un mecanismo general de la cognición y del pensamiento y del hombre. Nos vamos a referir en adelante solamente a los procesos metafóricos propiamente lingüísticos y en sus manifestación literaria y creativa, a lo que Paul Ricoeur (1975) ha denominado metáfora viva.
Obviamos entonces las diferentes clasificaciones que podemos encontrar en la utilización de los recursos retóricos: figuras de posición, repetición, amplificación, omisión, apelación y tropos: de persuasión y ornato (Spang Kurt, 2005:208), o sobre la metáfora de la vida cotidiana (ya sean denominadas orientacionales, ontológicas o estructurales) (Lakoff y Johnson, 2001: 50, 63, 101), o bien metáforas del ser, diagramáticas, cronotópicas, etc. (Bobes, 2006:185-187) y otras diferentes clasificaciones que abundan en los múltiples estudios sobre la retórica.
Dado que el dominio y extensión del estudio de los cambios semánticos, lingüísticos y metafóricos, tanto en el habla común y cotidiana como en la literatura contemporánea, es tan amplio y complejo, preferimos referirnos a un término que abarque en general a todos ellos y que denominamos procesos metafóricos. Pero para ir a la génesis de estos procesos vamos a plantearlos desde los principios de la semántica lingüística:
Dice G. Guillaume en su clase del 12 de marzo de 1948:
En la teoría general que desarrollo, cuido mucho la distinción entre los términos expresión y representación. La lengua en si no expresa nada, ella representa, ella es representación. La expresión pertenece solamente al discurso, que se expresa a través de lo representado, con los medios que el representado ofrece. Ha habido mucha confusión en lingüística y en gramática por no distinguir netamente entre la expresión estado general del discurso, y representación: estado general de la lengua (Guillaume, G. 1973:163).
Gustave Guillaume establece diferencias nocionales y de significado entre las lenguas en relación con el lenguaje y diferencias de expresión y expresividad en relación con el discurso y la lengua:
El lenguaje en su totalidad se conduce por dos clases de medios:
-Medios tardíos que pertenecen a lo improvisado.
-Medios precoces que pertenecen a lo instituido.
Un rasgo esencial del discurso en nuestros idiomas evolucionados consiste en que la parte que se corresponde a lo improvisado, es pequeña con relación a la que se corresponde a lo instituido, es decir a la lengua. La pregunta en la que la lengua responde a lo constituido, es en nuestra terminología la expresión. La pregunta en la cual la lengua no responde y en la que, en consecuencia, el acto del lenguaje debe satisfacer por suplencia, con medios propios del orden de lo improvisado, constituye la expresividad ( ). En la lengua se encuentran resueltos los problemas de la representación no los problemas de la expresión. Estos son de un orden diferente, son reservados al discurso (Guillaume, 1973:146-160).
En parecida dirección deben entenderse los conceptos emitidos por Eugenio Coseriu:
Ha sido Coseriu quien ha insistido, en el desarrollo de la lingüística contemporánea, en la distinción entre producto (érgon) y actividad (enérgeia); distinción ésta que se remonta a la obra de W. Von Humboldt, quien a su vez retoma esta noción de actividad creadora de Aristóteles. Pues bien, cuando Humboldt (citado por Coseriu, 1988) aplica este peculiar concepto aristotélico a la lengua como enérgeia se está refiriendo a la forma de la actividad que se comprueba en el hombre: el ir más allá de lo aprendido, el producir originario que no repite simplemente lo producido. Uno de nuestros puntos de partida asume entonces el lenguaje como creatividad; el hombre, aún en la etapa de aprendizaje de la niñez y de la adolescencia, va más allá de la experiencia y crea, por así decir, proyectos e hipótesis acerca de lo posible (Molero, 2002:21).
Y refiriéndose a la actividad poética Coseriu confirma:
La actividad fantástica, la actividad poética del hombre se nota en todos los individuos hablantes y en todo acto lingüístico, en la lengua literaria como en la lengua del uso corriente, en el lenguaje enunciativo como en el lengua emotivo Ahora bien, el conocimiento lingüístico es muchas veces un conocimiento metafórico, un conocimiento mediante imágenes las cuales, además, se orientan tan a menudo en el mismo sentido que nos hacen pensar seriamente en cierta unidad universal de la fantasía humana, por encima de las diferencias idiomáticas, étnicas o culturales Nos encontramos frente a intentos de clasificar la realidad, ya no mediante categorías de la razón sino mediante imágenes, y frente a analogías establecidas, no desde un punto de vista estrictamente formal, entre vocablos, sino poéticamente, entre visiones, que deben haber surgido, en cierto momento particular, de la fantasía creadora de alguien. Nos encontramos frente a lo que, en un sentido muy amplio, llamamos metáfora (Coseriu, 1977:80-81).
Las metáforas son pues uno de los factores que motivan el cambio semántico en las lenguas:
El cambio pertenece a la esencia de la lengua. La lengua se hace mediante lo que se llama cambio lingüístico: el cambio lingüístico no es sino la manifestación de la creatividad del lenguaje en la historia de las lenguas (Coseriu, 1973: 108).
Los cambios lingüísticos tienen ciertamente, motivación; pero esta motivación no pertenece al plano de la necesidad, de la causalidad objetiva o natural, sino al plano de la finalidad de la causalidad subjetiva o libre. El hablar es una actividad libre y finalista, y, como tal, no tiene causas externas o naturales; por ello, tampoco puede tenerlas el cambio, el cual no es otra cosa que el hacerse mismo de la lengua por medio del hablar (Coseriu, 1973: 193-196).
En este mismo sentido deben entenderse estas palabras de Gastón Bachelard:
Así, junto a las consideraciones sobre la vida de las palabras, tal como aparece en la evolución de una lengua a través de los siglos, la imagen poética nos presenta, al estilo del matemático una especie de diferencial de esta evolución. Un gran verso puede tener una gran influencia sobre el alma de una lengua. Despierta imágenes borradas. Y al mismo tiempo sanciona lo imprevisible de la palabra.¿Hacer imprevisible la palabra no es un aprendizaje de la libertad? ¡Qué hechizo tiene para la imaginación poética el evadirse de las censuras! Antaño las artes poéticas codificaban las licencias. Pero la poesía contemporánea ha puesto la libertad en el cuerpo mismo del lenguaje. La poesía aparece entonces como un fenómeno de la libertad (Bachelard, 1965:19-20).
6. CONCEPTUALIZACIÓN DE LOS PROCESOS METAFÓRICOS Y SIMBÓLICOS: MAX BENSE, CARLOS BOUSOÑO, PAUL RICOEUR, LAKOFF Y JOHNSON
Max Bense considera la metáfora fruto de un desplazamiento semántico (Max Bense, 1972:195). Aunque sus apreciaciones no van más allá de una cuantificación numérica:
En general, la metáfora contiene una cuantía más llevada de información estética que la formulación lingüística objetual a la que se subordina. Con la alteración de la cuantía estadística de la información que se produce en el paso de una expresión (lingüística-objetual) a una metáfora (metalingüística), se realiza el enriquecimiento de la información semántica con la estética. El carácter codificador de la metáfora puede ser interpretado como codificación de una información semántica en una estética (Max Bense, 1972:198).
Con lo cual seguimos pensando que no hay una precisión clara de la diferencia, en suma, entre información semántica e información estética.
Carlos Bousoño, poeta y teórico del análisis poético, ha tratado ampliamente los procesos de creación de nuevos sentidos y los aspectos estéticos, sobre todo en la poesía contemporánea. Bousoño (1968, 1970, 1977 y 1979) en una parte de su teoría y metodología, en cierta forma, nos recuerda el análisis sémico aplicado a la metáfora en autores tales como Greimas (1976), Pottier (1968, 1974,1992 y 1993), Pottier-Navarro (1991) y Llamas Saíz, (2005), quienes optan, en general, por la decisión de explicar que todo fenómeno metafórico o metonímico se debería a una sustitución o elisión, ya sea de semas específicos o genéricos (Pottier, 1974:89). Carlos Bousoño habla de modificante y modificado, sustituyente y sustituido pero más bien sus semas serían aspectos psicológicos de contenido imaginario, emocional y estético. El sustituyente sería igual a un modificante más el modificado y el modificado sería igual al sustituyente menos el modificante (Carlos Bousoño, 1970:80-81). A través de los procesos metafóricos que él denomina símbolo heterogéneo, símbolo homogéneo, imagen visionaria y visión (Carlos Bousoño 1979:27-32) establece una serie de relaciones, que en el caso, por ejemplo, de la mujer serpiente, refiriéndose a una poema de Vicente Aleixandre se analizarían así:
Serie real: mujer [=desamorosidad = no realidad (realidad solo aparente) = negatividad que ha de ser repudiada =] emoción en la conciencia de negatividad que ha de ser repudiada (emoción de execrabilidad).
Serie irreal: serpiente [=animal dañino, traidor = negatividad que ha ser repudiada=] emoción en la conciencia de negatividad que ha de ser repudiada (emoción de execrabilidad) (Carlos Bousoño, 1979: 47-48).
Donde el simbolizado sería la negatividad y el expresado simbólico la desamorosidad de esa mujer de la que se habla. Bousoño se refiere también a procedimientos, según él, desatendidos por la retórica, y que denomina ruptura de los sistemas esperados: lógicos, de representaciones, de equidad, de experiencia y establece el asentimiento frente al disentimiento, para distinguir el efecto que producen en el receptor un poema o un chiste (Bousoño, 1970:28-55).
Su obra respondería a estos presupuestos:
En una palabra: lo que pretendo no es algo práctico sino algo teórico: buscar (siempre desde nuestro punto de vista que no excluye otros) la causa más radicalmente originaria de lo poético. Para ello, nos haremos cuestión aquí del significado de los procedimientos que el poeta utiliza. Vamos, pues, a indagar, procurando la respuesta a esta pregunta: ¿por qué me emociona una metáfora u otro recurso poético cualquiera? Contestar a esta interrogación y ahondar después la respuesta será, como veremos, contestar de algún modo a esta otra: ¿qué es, cómo se produce la poesía? (Bousoño, 1970:19).
Se comunicará entonces: Un contenido psíquico que en la vida real se ofrece como algo individual, como un todo particular síntesis intuitiva, única, de lo conceptual-sensorial-afectivo (Bousoño, 1970:20).
Y concluye:
En poesía de lo que se trata es de conocer no lo general, las relaciones entre las cosas, misión de la ciencia, sino lo particular, un contenido psíquico que nos parece individualizado, misión del arte (Bousoño, 1970:23). Hablo de una Psicología Semántica, o ciencia de la producción mental de significados en este caso irracionales (Carlos Bousoño, 1979:10).
Pasemos ahora a la concepción de Paul Ricoeur, quien, citando a Monroe Beardsley, dice que la metáfora es un poema en miniatura y prosigue: La metáfora es el resultado de la tensión entre dos términos de una expresión metafórica (Ricoeur, 1995: 63).
Es interesante advertir el concepto de tensión, que usa Paul Ricoeur, para referirse a los procesos metafóricos, puesto que es semejante a los señalamientos de Gustave Guillaume. Con parecida acepción también nosotros nos referimos a los tensores de representación, comunicación y estéticos. Ricoeur desarrolla en Le conflit des interprétations (1969) y en La métaphore vive (1975) sus principales planteamientos sobre las hermenéuticas de la interpretación, la metáfora y los símbolos. Veamos cómo explica su concepción de la metáfora en términos de creación y de interpretación y en su doble versión de creación semántica y simbólica: referencias semántico-lingüístico-discursivas.
De las metáforas de tensión que no de sustitución Ricoeur dice lo siguiente:
Sin embargo, dentro de una teoría de tensión de la metáfora como la que estamos aquí oponiendo a una teoría de sustitución, emerge una nueva significación, la cual incluye la oración completa. Es así como una metáfora es una creación instantánea, una innovación semántica que no tiene reconocimiento en el lenguaje ya establecido, y que sólo existe debido a la atribución de un predicado inusual o inesperado. La metáfora, por lo tanto, es más la resolución de un enigma que una simple asociación basada en la semejanza; está constituida por la resolución de una disonancia semántica. No reconoceremos lo específico de este fenómeno mientras limitemos nuestro campo de interés a las metáforas muertas, las que propiamente hablando en realidad ya no son metáforas (Ricoeur, 1995: 65).
Más adelante Ricoeur se refiere a las relaciones entre metáfora y símbolo:
La metáfora es sólo el procedimiento lingüístico esa extraña forma de predicación dentro del cual se deposita el poder simbólico. El símbolo permanece como un fenómeno bidimensional en la medida en que la faceta semántica remite de nuevo a la no semántica (Ricoeur, 1995: 81-82).
Finalmente, además de las consideraciones generales sobre las Metáforas de la vida cotidiana de Lakoff y Johnson, nos parece indispensable traer aquí sus apreciaciones sobre el carácter estético en los procedimientos metafóricos:
Las metáforas nuevas pueden crear nueva comprensión, y, en consecuencia, nuevas realidades. Esto debería ser obvio en la metáfora poética, donde el lenguaje es el medio por el cual se crean nuevas metáforas conceptuales.
Pero la metáfora no es sólo una cuestión de lenguaje, es una cuestión de estructura conceptual; implica todas las dimensiones naturales de nuestra experiencia, incluidos aspectos de nuestras experiencias sensoriales, color, forma, textura, sonido, etc. Estas dimensiones estructuran no solamente la experiencia mundana sino también la experiencia estética. Cada medio artístico elige ciertas dimensiones de nuestra experiencia y excluye otras. Las obras de arte proporcionan nuevas gestalts experienciales y en consecuencia nuevas coherencias. Desde el punto de vista experiencialista, el arte es en general una cuestión de racionalidad imaginativa y un medio de crear nuevas realidades. La experiencia estética no está limitada al mundo del arte, puede darse en cualquier aspecto de nuestra vida cotidiana, siempre que notamos o creamos para nosotros mismos coherencias que no forman parte de nuestro modo convencionalizado de percibir o pensar (Lakoff y Johnson, 2001: 280-281).
7. LA DIMENSIÓN ESTÉTICA EN LOS NIVELES REFERENCIAL, CONCEPTUAL, LINGÜÍSTICO Y DISCURSIVO
En el nivel referencial, nos referimos a los acontecimientos con latencias y saliencias propias, dentro de unas coordenadas espacio-temporales.
En el nivel conceptual, establecemos las relaciones de las pregnancias ideológicas, conscientes o inconscientes, racionales o irracionales, emocionales, estéticas del sujeto cognoscente, en esquemas pre-semióticos y pre-lingüísticos a los que denominamos eventos.
Los procesos de semiotización lingüística y discursiva se constituyen por tensiones. Primero, entre el evento conceptualizado y el sistema de la lengua en que se va a manifestar el discurso. Segundo, entre estas tensiones como posibilidades semio-lingüísticas y el referente discursivo que se quiere construir. Así, en el corpus seleccionado de las elegías de Jorge Manrique, Miguel Hernández, Benito Raúl Losada y Federico García Lorca, los niveles se presentan como sigue:
Nivel Referencial
-
Muerte del padre de Jorge Manrique.
-
Muerte de Ramón Sijé, poeta y amigo de Miguel Hernández.
-
Muerte de Tomás Alfaro Calatrava, poeta y amigo de Benito Raúl Losada.
-
Muerte de Ignacio Sánchez Mejías, poeta, torero y amigo de Federico García Lorca.
Nivel Conceptual
1. Escenarios y escenas de las Elegías:
-
Castilla, guerras entre moros y cristianos.
-
Huerto y campo en la campiña alicantina.
-
Cárcel. Espacios y tiempos de convivencia en el pasado y ausencias en la muerte del amigo.
-
Plaza de toros, cogida, muerte, enfermería y entierro.
2. Eventos del acontecimiento muerte y del acontecimiento poema
| EVENTO MUERTE | EVENTO POEMA (Elegía) |
| EVENTO 1 E ¬ C Amigo ¬ MORIR | EVENTO 2 E ¬ C Poeta ¬ CANTAR, LLORAR
|
3. Esquema analítico de los eventos: encuentro, convivencia, desencuentro

Nivel Lingüístico
Algunos dominios de experiencia y campos léxico-semánticos de las Elegías
Dominios de experiencia
-
La vida como paso, como viaje: Jorge Manrique (Cabeza y Molero, 2006:266).
-
La naturaleza, los sentimientos: Miguel Hernández (Cabeza y Molero, 2005:123).
-
Fortuna vs. fatalidad / sentimientos: Benito Raúl Losada (Cabeza y Molero 2004:48).
-
La cogida y la muerte, el cuerpo: Federico García Lorca (Cabeza y Molero, 2004:44-45).
Campos léxico-semánticos
-
Cambio: Jorge Manrique (Cabeza y Molero, 2006:266).
-
Campo (huerto), trabajo (hortelano): Miguel Hernández (Cabeza y Molero, 2005:124).
-
Cambio, tiempo, incertidumbre, muerte-dolor, vida-alegría: Benito Raúl Losada (Cabeza y Molero, 2004:48).
-
Agonía, ausencia, cambio, tristeza y dolor, sangre, medicina y herida: Federico García Lorca (Cabeza y Molero, 2004:46).
8. PROPUESTA METODOLÓGICA Y PRÁCTICA PARA EL ANÁLISIS DE LOS PROCESOS METAFÓRICOS DE CREACIÓN DE NUEVOS SENTIDOS Y LO ESTÉTICO EN LAS ELEGÍAS
Seguidamente, esquematizamos algunos de estos procesos de las elegías estudiadas. En forma propedéutica vamos a establecer una matriz que esquematice las referencias o presupuestos que serían necesarios tener en cuenta para estudiar cómo y porqué se producen los nuevos sentidos y lo estético.
Saber Discursivo: referencias discursivas, géneros, antetextos
Saber Lingüístico: conocimiento de los procesos, estructuras y funciones de los diferentes niveles en los que la lengua se manifiesta.
Saber Analítico: responde a la lógica de las cosas y a las leyes de la razón y del conocer.
Saber del Mundo: se refiere a los conocimientos de los mundos reales o imaginarios.
Saber Emotivo: generalmente responde a unos estímulos emocionales, voluntarios o inconscientes.
Saber Estético: se produce y se experimenta sobre lo bien realizado y constituido en los contenidos, formas y finalidades de la obra y como resultado de los procesos metafóricos.
Entendemos estos SABERES en la acepción más amplia posible de lo racional, lo emotivo, de las sensaciones o de las imaginaciones. Coexisten infinidad de tipos de SABERES Y SENSIBILIDADES en los individuos y en las sociedades.
Lo nuevo del sentido y de lo estético debe ser entendido como NUEVOS SABERES, desde la visión del enunciador o del interpretante.
En los Cuadros 1, 2, 3 y 4 se observarán estos diferentes SABERES en cada uno de los autores de las elegías seleccionadas como corpus de la investigación.
9. LA INTERPRETACIÓN METAFÓRICA EN EL DISCURSO
Los sentidos metafóricos, como sentidos discursivos y lo estético, no deben entenderse solamente como efectos finales de la creación y generación discursiva, sino también como producto de la tensiones, resonancias y virtualidades depositadas, con diferente jerarquía, en los diversos niveles y en los dos recorridos onomasiológico y semasiológico, tanto del enunciador como del interpretante.
Asimismo, en las manifestaciones finales discursivas, se pueden distinguir incidencias que nos reenvían y privilegian algunos de los niveles: referencial, conceptual, lingüístico.
Los procesos metafóricos también pueden relacionarse con la visión del enunciador y por lo tanto pueden participar de una modalidad existencial, nocional, modal, estética, espacial o temporal.
Hay que distinguir entre el SABER que el investigador va internalizando en el desarrollo del análisis e interpretación textual, con la finalidad de acercarse a lo general y universal de la ciencia, por contraposición al SABER del lector que comprende y contempla y cuya interpretación tiende a ser particular e individual, aunque pueda abarcar también los dominios de lo social e incluso remontarse al imaginario del inconsciente simbólico y mítico.
Cuadro 1. Coplas de Jorge Manrique
| TEXTO | SABER DISCURSIVO Tipo, género | SABER LÓGICO ANALÍTICO Se aplica a todos los | SABER DE LENGUA Paradigmatico/ sintagmático -Racional -Emotivo -Estético ... | SABER DEL MUNDO Directo: sensorial (naturaleza y objetos) Indirecto: -popular (lo que se dice) -científico -estético -artístico |
| Nuestras vidas son los ríos/ que van a dar en el mar,/ qu´es el morir;/ allí van los señoríos/ derechos a se acabar/ e consumir;/ allí los ríos caudales/ allí los otros medianos;/ e más chicos,/ allegados, son iguales/ los que viven por sus manos/ e los ricos. | Metaforización (topoi) Argumentación (método) Alegoría como metáfora continuada Antetexto: imagen del río como símbolo de la vida (La Biblia y textos de la Edad Media) Tópico medieval: igualdad ante la muerte | Modalidades Epistémica Axiológica Operaciones - relación - comparación - inclusión - Silogismo condición-consecuencia Moduladores si entonces
| Oposiciones vida- muerte Asociaciones río (transcurso/ comienzo/ final/ flujo de agua/ orilla ) mar(llegada/puerto/final/ tormenta/agua/ incertidumbre/muerte ) Términos comparativos caudales medianos chicos | vida, muerte ríos, mar, señoríos ricos pobres . |
| INTERPRETACIÓN METAFÓRICA EN EL DISCURSO Los sentidos y lo estético | Interpretación lógica: La muerte iguala a todos Interpretación social: Señoríos, ricos, los que viven por sus manos Interpretación mítica: La vida y la muerte como viaje Interpretación simbólica: Ríos/mar | En lo estético habría que considerar: -Los valores relacionados con la tríada: monje/poeta/caballero (Edad Media vs. Renacimiento) -Interpretación estética contemporánea: nuevos valores estéticos | ||
Hay que distinguir entre el SABER que el investigador va internalizando en el desarrollo del análisis e interpretación textual, con la finalidad de acercarse a lo general y universal de la ciencia, por contraposición al SABER del lector que comprende y contempla y cuya interpretación tiende a ser particular e individual, aunque pueda abarcar también los dominios de lo social e incluso remontarse al imaginario del inconsciente simbólico y mítico.
Cuadro 2. Elegía de Benito Raúl Losada
| TEXTO | SABER DISCURSIVO
Tipo, género | SABER LÓGICO
Se aplica a todos los SABERES | SABER DE LENGUA
Paradigmático/ sintagmático -Racional -Emotivo -Estético ... | SABER DEL MUNDO Directo: sensorial Indirecto: -popular -científico -estético -artístico |
| Y era golpear paredes o hacer de la retina una cuenca escondida/
o romper el final de los cuentos. | Elegía: tipo de poema que se refiere al dolor por la muerte de un ser querido Cuento: relato que tiene un final feliz y generalmente está marcado por: Y fueron felices -terminación = final feliz | Operaciones - referencias - oposiciones - sustituciones - transformación - inclusión - disociación - estado evolutivo Modalidades Epistémica Axiológica | Oposiciones: convexo cóncavo a la vista-escondido luz - oscuridad abierto cerrado libertad miedo
unión separación continuidad- ruptura feliz - infeliz | referente: cuenca de los ojos experiencia: ojos hundidos= vejez, dolor, cansancio, tristeza, problemas físicos o psíquicos
-Experiencia agradable -Experiencia desagradable |
| INTERPRETACIÓN Los sentidos y lo | Interpretación: -tristeza, oscuridad, miedo -separación, dolor, desdicha |
| En lo estético: sinestesias sensoriales, conceptuales y formales Sensoriales: retina (luz) vs. cuenca (sombra) Experiencia de la vida: final feliz vs. final desgraciado Noción conceptual: unión vs. separación Saber discursivo: romper el final de los cuentos Efecto total estético: acumulación acertada y bien lograda de diferentes sentidos y sensaciones | |
Hay que distinguir entre el SABER que el investigador va internalizando en el desarrollo del análisis e interpretación textual, con la finalidad de acercarse a lo general y universal de la ciencia, por contraposición al SABER del lector que comprende y contempla y cuya interpretación tiende a ser particular e individual, aunque pueda abarcar también los dominios de lo social e incluso remontarse al imaginario del inconsciente simbólico y mítico.
Cuadro 3. Elegía de Miguel Hernández
| TEXTO | SABER
Tipo, género
| SABER LÓGICO Y ANALÍTICO
Se aplica a todos los SABERES | SABER DE LENGUA Paradigmático/ sintagmático -Racional -Emotivo -Estético ... | SABER DEL MUNDO Directo: sensorial Indirecto: -popular (lo que se dice) -científico -estético -artístico |
| Tanto dolor se agrupa en mis costado/ que por doler me duele hasta el aliento. | Elegía: tipo de poema que se refiere al dolor por la muerte de un ser querido | Operaciones - oposición - comparación - sustitución - inclusión Modalidad Epistémica Axiológica
| Oposiciones: dolor de costado -Exterior (cuerpo) -Extenso -Material -Cuantitativo -Cantidad de dolor Dolor del aliento -Interior (alma) -Intenso -No material -Cualitativo -Intensidad del dolor Lexía: dolerle el alma Moduladores: tanto - que por doler Comparativo de superioridad | Experiencia: - Dolor del costado = dolor del cuerpo, dolor material Por oposición a los dolores psicológicos o espirituales, del alma |
| INTERPRETACIÓN METAFÓRICA EN EL Los sentidos | Interpretación: Dolor íntimo e intenso |
| Lo estético: efectos en el receptor (relación multívoca) - Asentimiento agradable de: - Ritmos, sonidos (dolor, doler, duele) - Semántica agrupar, costado vs. aliento, material vs. no-material - Pragmática: originalidad de la asociación insólita (no codificada) dolor de costado vs. dolor del aliento | |
Hay que distinguir entre el SABER que el investigador va internalizando en el desarrollo del análisis e interpretación textual, con la finalidad de acercarse a lo general y universal de la ciencia, por contraposición al SABER del lector que comprende y contempla y cuya interpretación tiende a ser particular e individual, aunque pueda abarcar también los dominios de lo social e incluso remontarse al imaginario del inconsciente simbólico y mítico.
Cuadro 4. Llanto de Federico García Lorca (continuación)
| Sinestesia: palabras que gimen brisa triste Atribución: humano no humano | Anclaje textual: Recuerdo una brisa brisa = ovación triunfo, alegría (antes) brisa y no ovación (después ) brisa triste (ovación triste) derrota, dolor, tristeza | |||
|
INTERPRETACIÓN METAFÓRICA EN EL Los sentidos y lo |
Interpretación: Canto y llanto en el recuerdo, al mismo | Lo estético: -Ritmo de los versos con acento en las palabras más significativas -Adecuación conceptual y referencial: Experiencia receptiva de los enunciados (conocimiento indirecto) y relación y comparación con las experiencias primarias de los sentidos (conocimiento directo), que incluye también la armonía de las formas Efecto total estético: acumulación acertada y bien lograda de diferentes sentidos y sensaciones | ||
Hay que distinguir entre el SABER que el investigador va internalizando en el desarrollo del análisis e interpretación textual, con la finalidad de acercarse a lo general y universal de la ciencia, por contraposición al SABER del lector que comprende y contempla y cuya interpretación tiende a ser particular e individual, aunque pueda abarcar también los dominios de lo social e incluso remontarse al imaginario del inconsciente simbólico y mítico.
Hay que distinguir entre el SABER que el investigador va internalizando en el desarrollo del análisis e interpretación textual, con la finalidad de acercarse a lo general y universal de la ciencia, por contraposición al SABER del lector que comprende y contempla y cuya interpretación tiende a ser particular e individual, aunque pueda abarcar también los dominios de lo social e incluso remontarse al imaginario del inconsciente simbólico y mítico.
Finalmente, para el lector-interpretante, los efectos de sentido y lo estético, pueden se parafraseados pero, por definición, no son traducibles. Sólo pueden se contemplados o re-creados como una co-creacióny/o co- municación significativa y/o estética. Para el analista, tan solo se trata de descubrir los mecanismos que hacen emerger lo implícito y que junto con lo explicito conforman el mensaje total.
CONCLUSIONES
- Los procesos metafóricos de las Coplas de Jorge Manrique y del Llanto de Federico García Lorca, se enmarcan dentro de un ámbito más amplio que los de las Elegías de Miguel Hernández y Benito Raúl Losada. Éstas se circunscriben más bien a lo individual y lo particular del dolor, la soledad y la tristeza, por la muerte de un ser querido, sin que, por otra parte, no dejen de tener una resonancia socio-cultural y universal en la conceptualización de la fatalidad de la muerte. Las Coplas y el Llanto, aunque ambas con textualidades y desenlaces temáticos diferentes, sin embargo, coinciden en que sus procesos significativos y metafóricos pueden recibir más fácilmente interpretaciones sociales, simbólicas, y hasta míticas; y son trasunto no sólo del acontecimiento individual de la muerte del padre guerrero de Jorge Manrique y del poeta, torero y amigo de Federico García Lorca, sino que en el evento muerte, de los dos poemas hay también pregnancias que nos reenvían a contextos sociales, culturales y axiológicos de dos tiempos de la historia de España. Desde la perspectiva estética se pueden determinar dos tiempos diferentes del hacer poético, unas metáforas que responden a una conceptualización y racionalización de la sociedad medieval y cuya temática Jorge Manrique resuelve mediante silogismos implícitos; y unos procesos metafóricos, en Lorca, que transcienden la metáfora en símbolo y, a veces, se adentran hasta lo mítico. Si en Jorge Manrique se acepta la muerte terrena, que puede ser sustituida por una tercera, la eterna, y porque la fama también será un consuelo; en Federico García Lorca, los procesos relacionados con la ausencia emergen de las profundidades de las emociones irracionales y se revelan frente a las constataciones irreversibles de la causalidad de la muerte sobre la vida. En sus manifestaciones formales, desencadenan sinestesias, metáforas, metonimias y visiones o imágenes visionarias, entendidas estas últimas como un conjunto desordenado y acumulativo de distanciadas e inesperadas relaciones significativas, que no representan sino la negación de la lógica implacable de la muerte enfrentada emocional y estéticamente, con referencias que rebasan la normalidad lingüística para fundirse y transcenderse en símbolos estéticos, oníricos y cósmicos.
- En todas las elegías, la coincidencia en el evento inesperado de la muerte de un ser querido, aunque se presenta en escenarios y dominios de experiencias diferentes, no impide que todos confluyan en núcleos temáticos tales como, el dolor, la tristeza, la ausencia. Los procesos metafóricos destacan y potencian sentidos relacionados con la intensidad del dolor, de la muerte repentina y de la soledad en la ausencia.
- Basados en estos mismos hechos de la diversidad de escenarios en el evento, y, al mismo tiempo, en la de su convergencia temática, se facilita comprobar la eficacia de los instrumentos de análisis, en relación con el hallazgo de isotopías sémicas y coherencias pragmáticas semejantes, en las cuatro elegías.
- El análisis permite constatar igualmente que los procesos metafóricos discursivos, para su completa interpretación en la relación explícito/implícito, se deben insertar en procesos más amplios que los de los dominios y campos semánticos del sistema lingüístico, nos referimos a los procesos lógicos, emocionales y estéticos del nivel conceptual.
- Finalmente, el análisis de diferentes metáforas, metonimias, sinestesias, visiones, imágenes visionarias, en sus procesos y dimensiones sígnicas, simbólicas, alegóricas e incluso míticas, nos han hecho reconocer no sólo la multiplicidad de búsquedas y procesos de los contenidos metafóricos al encuentro de formas adecuadas para su materialización, sino que también nos han indicado las diferentes referencias de interpretación del signo, consciente o inconsciente, lógico-racional, emotivo e irracional, pre- sub- o consciente o inconsciente colectivo, mítico y estético; y la necesidad de proseguir con el estudio de los procesos estéticos y la creación de nuevos sentidos en los textos y en los discursos lingüísticos.
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Nota:
* Este artículo presenta los resultados del proyecto denominado Del discurso a la lengua y de la lengua al discurso. Los sentidos imaginarios, metafóricos y metonímicos en cuatro Elegías de la literatura española e hispanoamericana, el cual forma parte del programa de investigación Discurso y Sociedad, inscrito en el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad del Zulia, bajo el número CH-0686-05.












