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Cuadernos del Cendes
versión impresa ISSN 1012-2508
CDC vol.30 no.84 Caracas dic. 2013
33 años: cien doctores en Estudios del Desarrollo Discurso del profesor Carlos Mascareño, coordinador del Doctorado del Cendes*
* Acto de imposición de medallas a los nuevos egresados el 30 de octubre de 2013.
Distinguidas autoridades del Centro de Estudios del Desarrollo, estimados estudiantes que hoy culminan, amigos profesores de la institución, personal administrativo, familiares de los estudiantes, amigos todos.
Cuando nuestro Programa de Doctorado cumplió treinta años, en el 2010, habían egresado 83 doctores. Para la institución esta cifra suponía unos resultados que satisfacían sus expectativas.
Hoy, tres años después, hemos sobrepasado la barrera de los 100 doctores. Con los profesionales que reciben su medalla en este acto, el Cendes ha llegado a 104 doctores. Esto significa que entre 2010 y 2013 lograron terminar exitosamente sus tesis doctorales 21 estudiantes. Es una cifra significativa que nos complace profundamente.
Varias han sido las circunstancias que han contribuido para tales resultados. En primer lugar, es imprescindible destacar la decisión del Consejo Universitario de la Universidad Central de Venezuela tomada en el año 2010, a partir de la cual los estudiantes que habían salido de los programas de posgrado en años anteriores podían culminar sus tesis, en una medida de excepción y bajo condiciones previamente establecidas. Fue, a nuestro parecer, una acertada decisión. En función de ello, el Comité Académico del Doctorado del Cendes actuó con diligencia para que nuestros estudiantes optaran por esta medida. En este sentido, agradezco profundamente el apoyo de mis queridas amigas, compañeras de Comité, profesoras Consuelo Iranzo y Coromoto Renaud, para el logro de los objetivos antes citados. También al personal de la Coordinación de Estudios, especialmente a la Sra. Norma Mendoza, secretaria del doctorado, a quien le correspondió esta época dura y de mucho trabajo. A nuestra querida coordinadora de postgrado, Urupagua Villegas, quien apoyó activamente nuestras decisiones y a los miembros de la Comisión Técnica del Instituto, quienes procesaron los requerimientos que las medidas exigían.
Pero la labor principal para superar la barrera de los cien doctores ha sido la de los estudiantes y sus tutores. Nosotros como Comité Académico hemos sido fieles testigos del esfuerzo realizado para que las tesis fueran entregadas dentro de los lapsos reglamentarios. Fue una tarea ardua pero satisfactoria.
Damos fe, además, de la variedad de ideas importantes y complejas que se manejaron en el doctorado en estos tres años por parte de los que hoy egresan. Quisiera dedicar un breve momento a reflexionar sobre este asunto.
Impresiona, en primer término, la diversidad de temas abordados en las investigaciones científicas, a saber:
Desarrollo humano
Política y desarrollo
Innovación y competitividad
Desarrollo sustentable
Sistemas de salud
Participación y ambiente
Ética y gerencia
Seguridad alimentaria
Evaluación institucional universitaria
Sistemas ambientales
Cooperativismo
Ciudadanía y utopía
Mentalidad de jóvenes en cultura y política
Integración regional
Modelos de gestión académica en universidades privadas
Visión del desarrollo desde el barrio
Gestión de la calidad de servicios
Critica de la política
Educación ambiental
Lucha de las mujeres por los derechos políticos.
Es esa diversidad la que expresa la compleja senda de los estudios del desarrollo, en la cual concurren conocimientos tan variados y, a veces, aparentemente inconexos.
En segundo lugar, es obligatorio destacar cómo todos los temas han sido objeto de un tratamiento serio y riguroso y, sobre todo, abordados con autonomía académica y criterios propios, como corresponde al proceso de investigación científica.
El anterior comentario conduce a otra reflexión fundamental: la de la libertad académica. Este tipo de producción científica, que es lo que los estudiantes del Doctorado generan, sólo es posible en el marco del concepto de una Universidad libre, sin coerción ideológica, sin imposición de criterios para decirle al estudiante lo que va a investigar y cómo lo va a investigar. Esa es la Universidad que crea conocimiento y que aporta cambios fundamentales al desarrollo de la humanidad. Esa es, justamente, la pauta medular que conduce los destinos de la Universidad Central de Venezuela y del Centro de Estudios del Desarrollo, como instituto de investigación científica.
La semana pasada, en un sobrio discurso pronunciado en el Teatro Campoamor de Oviedo en España, Felipe de Borbón, el hijo del Rey Juan Carlos, otorgó el Premio Príncipe de Asturias en materia de Cooperación Internacional a la Sociedad Científica Max Plank de Alemania. El argumento central para otorgar este prestigioso premio fue «la reconocida trayectoria de plena autonomía y rigurosidad científica con que laboran los más de 6000 investigadores que forman parte de esta red científica». Y es que la Sociedad Max Plank actúa, desde 1948, año de su fundación, según el principio de la libertad plena de creación. Ese es su corazón. Y es por ello que se ha convertido en una de las más importantes referencias de producción científica del mundo.
Efectivamente, autonomía para la producción científica y para el libre pensamiento, sin dobleces ideológicas ni concesiones al poder, es el camino que ha inspirado el desarrollo de los principales aportes científicos de la humanidad.
Ese es el camino de la Universidad Central de Venezuela; es el que ha inspirado al Cendes en sus más de cincuenta años; es el que ha permanecido incólume en el Doctorado en Estudios del Desarrollo. Es el que inspiró a nuestros estudiantes para culminar sus tesis doctorales y estar hoy aquí, celebrando su egreso.
Estimados estudiantes, estimados familiares y amigos que los acompañan. En nombre del Comité Académico del Doctorado reciban nuestra sentida felicitación. No sólo se llevan un título; además, estará siempre con ustedes la libertad de pensamiento y de producción de conocimientos que practicamos en esta institución. Este es, en definitiva, el principal aporte que debemos hacer para la construcción de una sociedad libre y democrática.
Muchas gracias












