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Cuadernos del Cendes

versão On-line ISSN 2443-468X

CDC vol.32 no.90 Caracas dez. 2015

 

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN  

El desenvolvimiento económico-financiero de PDVSA: 1976-2014   

Rodrigo A. Peraza Darias*

 * Docente de la Escuela de Economía e Investigador del Área de Desarrollo Económico del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela, Cendes-UCV. Correo-e: ropeda13@gmail.com

 En el marco del proyecto de investigación que está a punto de culminar el Área de Desarrollo Económico del Cendes, bajo el título «La Ilusión de la Siembra del Petróleo», le correspondió abarcar al autor de esta reseña la parte correspondiente a los prolegómenos de la nueva actividad económica en un país agrícola, pobre, diezmado por las enfermedades y las luchas entre caudillos locales por capturar su porción de poder político. El oro negro para unos y el excremento del diablo para otros, bien pueden simbolizar los dos extremos bajo los cuales se ha percibido la emergencia desde las entrañas de la tierra de los fluidos hidrocarbonados que paulatinamente serían apetecidos, sobre todo, por las naciones que mostraban pautas de desarrollo económico acelerado. Aunque Venezuela ignoraba la manera de buscar, encontrar, extraer y separar sus componentes, hubo distinguidos venezolanos que advirtieron los peligros de no hacer un uso racional de los proventos que el petróleo iría proporcionando; Alberto Adriani, Gumersindo Torres, Manuel Egaña y Uslar Pietri fueron seleccionados como representativos del grupo inicial o precursor, pero no fueron los únicos, aunque posiblemente los mejor estudiados; muy cerca vendrán luego Juan P. Pérez Alfonzo, Rómulo Betancourt y otros como Domingo F. Maza Zavala, Asdrúbal Baptista, Diego Bautista Urbaneja y algunos más, a los cuales se le agregan destacados tratadistas del exterior de no menor importancia. Incluimos también a Román Cárdenas porque su visión hacendística y su sentido de la oportunidad coadyuvaron a que comenzara a ponerse orden en esa pulpería que era la recaudación de tributos rentísticos. La Ley Orgánica de Hacienda Pública Nacional de 1918, cuya discusión duró dos años, es una apuesta al futuro, al punto que todavía hoy en día están vigentes varios de sus artículos. El general Juan Vicente Gómez tendría muchas fallas, pero no la de mal administrador y, por ello, confió a su paisano Cárdenas, ingeniero y filósofo, la enorme tarea de ordenación administrativa del territorio nacional.

En la segunda parte de la investigación, se nos encomendó examinar la evolución de Pdvsa en su trayecto desde el inicio de operaciones el 1º de enero de 1976 hasta el 31 de diciembre de 2014 en unos casos y 2012 en otros, según la información disponible para el momento en que se realizó el acopio de datos, todos tomados de los informes anuales de resultados publicados por Petróleos de Venezuela, S. A. (Pdvsa). Es de señalada importancia destacar el decisivo papel aportado por distintos tesistas de la Escuela de Economía de la UCV, quienes, bajo la tutoría del suscrito, hicieron posible la compilación de una copiosa data cuantitativa y el cálculo de indicadores o razones financieras y económicas. Con ello se fortaleció la relación entre las necesidades del pregrado de encontrar temas para las tesis y las de los centros de investigación de construir bases de datos y realizar cálculos, ampliándose el alcance de las líneas de investigación programadas.

Mientras se escudriñaba en los informes anuales de Pdvsa, surgieron varias áreas temáticas que fueron necesarias abordar y que dieron lugar a sendas tesis de pregrado, las cuales resumiremos a continuación:

1) Vaciado, cálculo y análisis de los datos financieros de los balances y estados consolidados de resultados de Pdvsa por el período 1976-2014, dando como productos las razones de liquidez, endeudamiento, actividad y rentabilidad, más el resultado financiero de la economía presupuestaria petrolera y no petrolera, la incidencia de los ingresos petroleros en los ingresos fiscales y en la cuenta corriente de la balanza de pagos.

2) Una tarea similar a la anterior, en lo que se refiere a la disposición de las fuentes de información, se llevó a cabo a partir del estado consolidado del flujo de efectivo por actividades operacionales y de inversión para el período 1976-2012. Comprendió el cálculo de las razones propias del sector petrolero y de la incidencia en las variables monetarias (base y liquidez monetarias), fiscales (regalía, impuesto sobre la renta y dividendos) y cambiarias (tipo de cambio); el examen de su evolución en el lapso indicado, con apoyo de fuentes especializadas y su comparación con corporaciones internacionales de su mismo tenor.

 3) Comparación entre el manejo del desarrollo petrolero de Venezuela y Noruega; dos países con geografía, demografía y origen diferentes, pero que descubrieron la presencia de hidrocarburos en sus fronteras, con la necesidad de aplicar tecnologías de punta, especialmente en el caso noruego, para obtener unas tasas de extracción satisfactorias. Los resultados vistos a largo plazo fueron muy distintos, a saber: en 1950, el producto interno bruto por habitante de Venezuela era de unos 7.000 dólares, mientras que el de Noruega apenas alcanzaba los 5.000 dólares, esto es, 28 por ciento menos; en cambio, en 2012, Venezuela había superado escasamente los 13.000 dólares, en tanto que Noruega escalaba los 50.000, es decir, diez veces su marca anterior y 285 por ciento (casi 3 veces) por encima de Venezuela. Desde otro punto de vista, se observó que antes de sus respectivos descubrimientos de yacimientos petrolíferos, Venezuela –reiteramos– era un país pobre, con una agricultura dual, pero básica, gobiernos de distinto signo político, una creciente e inestable burocracia y una población mayor que la noruega, pero con un nivel de vida de menor calidad; Noruega en cambio, poseía una economía industrial diversificada y estable, un sistema de gobierno democrático y transparente, y una burocracia profesional con elevadas normas éticas, lo que hizo posible que sus instituciones adquirieran un carácter inclusivo,1 coadyuvando a alcanzar un desarrollo económico y social sostenible. Mientras Venezuela reafirmaba su vocación rentista y quedaba marcada por la conocida «enfermedad holandesa» (síndrome venezolano), Noruega reafirmaba la eficiencia y la normalidad como claves fundamentales de su desarrollo. El rentismo y populismo fue reemplazado por un Estado redistribuidor de los excedentes del petróleo mediante la creación en 1990 de un Fondo Petrolero con el fin de ahorrar para el futuro,2 que ahora tiene aproximadamente 600 mil millones de dólares; todos los proventos generados por el petróleo noruego van directamente al Fondo, que es administrado por el Banco Central. La norma establecida es que solo se puede transferir al Presupuesto un máximo del 4 por ciento del Fondo.

Para conformar un marco referencial apropiado y completo, nos pareció pertinente resumir los retos más importantes que debió cumplir Pdvsa desde su inicio, que se fueron convirtiendo en hitos de la historia de la corporación, que la actual generación debe conocer y así contrarrestar una suerte de «leyenda negra», repetida por los que adversan sus ejecutorias, que son indestructibles.

El aporte de la actividad petrolera a los ingresos públicos, que actúan como correa de transmisión hacia la población, propietaria del recurso, supone un elevado riesgo dada su condición de no renovable, su volatilidad económico-financiera, la escasa apertura de la economía hacia otras actividades de naturaleza renovable y la cada vez mayor dependencia como sostén del gasto público. Asimismo, el destacado efecto redistribuidor del Presupuesto Público se ha sustentado, en buena parte, en el flujo monetario de Pdvsa, sustrayéndole atención a operaciones medulares, obligándola a endeudarse de forma progresiva, a costos financieros prohibitivos por ser Venezuela la nación de América Latina con el más alto riesgo-país.3

La sociedad venezolana y, mucho más aún, los observadores del resto del mundo, no encuentran justificación al hecho según el cual en el sexenio 2006-2012 –salvo el año 2009 en el que los precios petroleros se debilitaron por la crisis financiera internacional– se percibieron máximos históricos de ingresos y, pese a existir regulaciones legales que excluían del circuito presupuestario los calificados como ingresos extraordinarios y exorbitantes, ante el amplio margen de discrecionalidad otorgado al Presidente de la República para su uso, la casi totalidad de los ingresos petroleros excedentarios se utilizaron para cubrir el incremento en el gasto público no programático y para alimentar el denominado Fondo de Desarrollo Nacional, S. A. (Fonden). La misión de este debía ser financiar proyectos reproductivos, pero sus resultados se han ocultado bajo una política pública de opacidad operativa y silencio informativo. Paradójicamente, Pdvsa y el país soberano alcanzan en 2016 cotas de endeudamiento sin parangón, y un riesgo-país que está superando los 31,04 puntos porcentuales (3104 puntos básicos), lo que, comparado con México (2,17 puntos porcentuales) o Colombia (2,73 puntos porcentuales), evidencia un diferencial abismal que traduce la escasa confianza que merece Venezuela para la comunidad financiera internacional, esto es, bancos, inversores, mercados, acreedores y potenciales suplidores.

Ante la dramática caída de entrada de divisas generadas por las exportaciones de petróleo –casi su única fuente de suministro, toda la nación venezolana carece de medicinas y alimentos, ya que el 70 por ciento de ellos nos viene del resto del mundo y el gobierno no posee recursos monetarios para importarlos. El análisis de los movimientos de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pago refleja la merma de las divisas, lo que trastocó su estructura, donde ahora el segmento mayoritario corresponde a las reservas no operativas, básicamente oro.

Fuera del contexto de la investigación central de nuestra área, hemos abordado –siempre con el apoyo de tesistas de la Escuela de Economía de la UCV– otros temas relacionados también con el petróleo, pero obedeciendo a prioridades puntuales, como ha sido el caso de Citgo, empresa radicada en los Estados Unidos de América, poseída totalmente por Pdvsa desde 1995, dedicada a la refinación de crudo venezolano que luego se expende como productos derivados en un significativo segmento del mercado de ese país, sobre todo de carburantes. Los indicadores financieros calculados han puesto de manifiesto que su debilitada estructura económica ha sido causada por el afán de su casa matriz de convertirla en mampara de operaciones no medulares que interesan a Pdvsa.

Con la misma motivación, se están concluyendo dos trabajos comparativos, a saber:

1) La corporación rusa Rosneft, de capital público, la mayor productora mundial de crudo (aproximadamente 10,5 millones de barriles por día) y la estadounidense Exxon-Mobil, con actividades en unos 40 países, que incluyen exploración y producción (upstream), y refinación y distribución (downstream) de petróleo y gas natural, siendo la principal distribuidora mundial de productos derivados del petróleo y del gas natural, con ganancias superiores a cualquier competidor.

2) Pdvsa, Pemex, Petrobrás, Petroecuador y Ecopetrol, aplicando los indicadores referidos a patrimonio, activos, gerencia, utilidad y liquidez (conocido como método Camel por sus siglas en inglés), a objeto de tener una idea del estado de cada una de esas empresas petroleras estadales.

Con estas investigaciones esperamos contribuir, en alguna manera, a demostrar que es posible y recomendable la conexión entre el pregrado y los centros de investigación, donde, con una normal orientación profesoral, es factible obtener una valiosa información, especialmente cuantitativa, con la aplicación de instrumental estadístico, matemático y econométrico, entre otros; ello eleva el espíritu de superación del tesista y suple al investigador de datos e información general que muchas veces no ha sido advertida. La experiencia nos ha demostrado que, a veces, los estudiantes que realizan su trabajo de grado logran tener acceso a personas o data vedada al docente investigador. Además, los temas objeto de investigación engrosarán el acervo de estudios del Cendes.

 Notas:

1 Apuntamos a la teoría sostenida por Daron Acemoglu y Lames A. Robinson (2012) en Por qué fracasan los Países.

2 La referencia a Noruega es una extracto de la ponencia del profesor de esa nacionalidad, Dr. Oystein Noreng, titulada El rol del petróleo en el desarrollo económico de Noruega, en el marco del Foro «Petróleo y Desarrollo Sostenible: los casos de Venezuela y Noruega», promovido por el Observatorio de la Globalización del Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo Uslar Pietri (Celaup), en la Universidad Metropolitana de Caracas en octubre de 2008.

3 La firma estadounidense J. P. Morgan hace un seguimiento, aceptado a nivel internacional, del comportamiento de los países de América latina, tomando en cuenta el riesgo político, la posibilidad de que un país caiga en mora por falta de liquidez y el que sea atractivo o no para inversiones foráneas. El riego-país se denomina Emerging Markets Bond Index Plus (EMBI+) y se expresa en puntos básicos (tanto por diez mil) o en tanto por ciento.