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Salud de los Trabajadores
versión impresa ISSN 1315-0138
Salud de los Trabajadores v.19 n.1 Maracay jun. 2011
Adiestramiento en bioseguridad a un grupo de odontólogos venezolanos: impacto sobre sus prácticas de salud y seguridad laboral.
Biosafety training to a group of venezuelan dentists: impact on their occupational safety and health practices.
Miguel Angel Cardozo-Montilla1, María Elena Guerra2 & Vilma Tovar3
1 Odontólogo. Universidad Central de Venezuela (UCV). Especialista y Maestrante en Gerencia de Servicios Asistenciales en Salud, Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Profesor de Postgrado, UCAB. Profesor del Programa de Estudios Individualizados de Maestría y Doctorado. Asesor de la Coordinación de Investigación y Profesor Invitado de la Cátedra de Bioquímica, Facultad de Odontología, UCV. Venezuela. michaeliarchangelo2006@gmail.com
2 Odontopediatra. Centro de Atención a Personas con Enfermedades Infectocontagiosas "Dra. Elsa La Corte", Facultad de Odontología, UCV (CAPEI/UCV). Venezuela. marielena05@gmail.com
3 Patólogo Bucal. Coordinadora de Investigación, Facultad de Odontología, UCV. Venezuela. vylmatovar@cantv.net
Fecha de recepción: 09 de junio de 2010 Fecha de aceptación: 21 de diciembre de 2010
Introducción
Mucho se ha investigado sobre la exposición ocupacional del odontólogo a fluidos biológicos en su actividad clínica (Bagramian & McNamara, 1998; Bellissimo-Rodrigues, W., Bellissimo-Rodrigues, F. & Machado, 2006; Carlton, Dodson, Cleveland & Lockwood, 1997; Cleveland, Lockwood, Gooch, Mendelson, Chamberland, Valauri et al, 1995; Fasunloro & Owotade, 2004; Garcia & Blank, 2006; Kerr & Blank, 1999; Rudolph & Ogunbodede, 1999; Siew, Gruninger, Miaw & Neidle, 1995 & Sims, Roberts-Harry, T. & Roberts-Harry, D., 1993), encontrándose una amplia variedad de situaciones que pueden comprometer severamente su salud. Esto ha motivado a organizaciones de todo el mundo a enfocar sus esfuerzos y recursos en el diseño de medidas efectivas de bioseguridad que minimicen el riesgo de transmisión de infecciones en ambos sentidos, es decir, del paciente al personal asistencial y viceversa.
Los Centers for Disease Control and Prevention de los Estados Unidos, por ejemplo, han establecido una serie de recomendaciones para prevenir la infección por microorganismos tales como el Virus de la Hepatitis B (VHB), el Virus de la Hepatitis C (VHC) y el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Asimismo, hacen énfasis en que el personal odontológico debe recibir entrenamiento adecuado para el control de infección en el consultorio y para el manejo del accidente laboral, que incluya (Kohn, Collins, Cleveland, Harte, Eklund, Malvitz et al, 2003):
Descripción detallada de los riesgos de exposición.
Estrategias de prevención de accidentes, así como políticas y procedimientos de control de infección.
Manejo del accidente laboral, incluyendo profilaxis post-exposición a VHB, VHC y VIH.
En tal sentido, y como parte de la labor desarrollada en el Centro de Atención a Personas con Enfermedades Infectocontagiosas "Dra. Elsa La Corte" de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela (CAPEI/UCV), se realizó el presente estudio con el propósito de evaluar el impacto de un programa de adiestramiento en bioseguridad sobre las prácticas de salud y seguridad laboral de un grupo de odontólogos venezolanos durante los meses de junio y julio de 2007.
Materiales y métodos
Se llevó a cabo un estudio preexperimental del tipo "preprueba-posprueba con un solo grupo", diseño que de acuerdo a Hernández, Fernández-Collado & Baptista (2006) es útil como un primer acercamiento al problema de investigación en la realidad. Se recolectó información sobre las medidas de bioseguridad aplicadas en el consultorio odontológico a través de un cuestionario estructurado de preguntas cerradas, autoadministrado en un grupo de 82 odontólogos matriculados en el Curso de Ampliación "Odontología Estética al Día", efectuado entre junio y julio de 2007 en la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela. Dicho cuestionario se aplicó al inicio del curso y al final de éste, posterior a la implementación de un programa de adiestramiento en bioseguridad, durante la primera semana del mismo, en el que se abordaron los siguientes tópicos:
Tipos de accidentes laborales en odontología (2 horas de duración).
Medidas de bioseguridad en el consultorio odontológico (2 horas de duración).
Manejo del accidente laboral (2 horas de duración).
Con la finalidad de caracterizar a la población de estudio, constituida por todos los participantes del curso de ampliación, se determinó su distribución por grupos etarios, por años de egreso de sus escuelas de odontología y por años de práctica clínica, respectivamente. A su vez, en las tres distribuciones los resultados se agruparon de acuerdo al sexo. Se obtuvo también el porcentaje de esta población vacunada contra la hepatitis B.
Por su parte, para las 25 preguntas que conformaron el cuestionario (Tabla N° 1) se establecieron opciones de respuestas binarias (Sí o No), dando lugar a variables nominales dicotómicas. En tal sentido, se aplicó la Prueba de McNemar a las respuestas emparejadas de cada una de las preguntas, es decir, las obtenidas antes y después del adiestramiento, con el propósito de determinar la existencia o ausencia de diferencias
estadísticamente significativas en la aplicación de las medidas de bioseguridad, incluidas en el instrumento de recolección de datos, por parte de los sujetos del estudio en su actividad clínica cotidiana. De este modo, se pudo evaluar el impacto del programa de adiestramiento sobre las prácticas de salud y seguridad laboral.Para el análisis estadístico de los datos se empleó el programa SPSS para Windows versión 15.0. La Prueba de McNemar se aplicó a un nivel de significación α
igual a 0,05 (p < 0,05).Resultados
De los 82 odontólogos participantes en el curso de ampliación, 68 eran del sexo femenino (82,93%) y sólo 14 del sexo masculino (17,07%), para una proporción de 4,9:1. De ellos, 48 mujeres (70,59%) y 10 hombres (71,43%) tenían entre 21 y 30 años de edad al momento de la recolección de datos (Figura N° 1), 41 mujeres (60,29%) y 9 hombres (64,29%) habían obtenido su título de Odontólogo en los últimos 5 años (Figura N° 2), y 46 mujeres (67,65%) y 10 hombres (71,43%) tenían entre 1 y 5 años de práctica clínica profesional (Figura N° 3).
Del total de participantes, 75,61% aseguró estar vacunado contra la hepatitis B (Figura N° 4), dato importante a ser tomado en consideración en el análisis, dado que de los profesionales de la salud el odontólogo es uno de los más expuestos a accidente laboral por la naturaleza de su trabajo, como pudieron corroborar los autores de la presente investigación en otro estudio (Tovar, Cardozo & Guerra, 2009) donde se puso de manifiesto la alta prevalencia de accidentes laborales
en la práctica clínica odontológica venezolana.En la Tabla N° 2 se observan las distribuciones de frecuencia de las respuestas de los odontólogos participantes del estudio (N = 82) a las 25 preguntas del cuestionario (Tabla N° 1) antes y después del adiestramiento en bioseguridad antes mencionado, existiendo cambios en los patrones de respuestas en todas las preguntas. Sin embargo, de acuerdo a la Prueba de McNemar (Tabla N° 3) estas diferencias en los patrones de respuesta después del adiestramiento con respecto a los datos recolectados antes de éste fueron estadísticamente significativas en 18 preguntas, siendo mayor en las preguntas 4, 5 y 10, dado el valor de la χ2 en cada una de ellas. En las dos primeras, referidas al uso de bata manga corta y manga larga, respectivamente, se evidenció predilección en el uso de la segunda posterior al adiestramiento. En el caso de la pregunta 10, todos los participantes que habían manifestado no utilizar gorro en la recolección inicial de datos, demostraron con su respuesta a la misma pregunta en la recolección final que adquirieron el hábito de usarlo, mientras que aquellos que afirmaron utilizarlo antes del adiestramiento, mantuvieron este hábito posterior al mismo.
En las preguntas 21, 9 y 20, con un valor de χ2 también elevado, se observaron igualmente cambios positivos que reflejan una mejora sustancial en algunas prácticas de bioseguridad, lo que en el caso de la pregunta 20, referida a la forma en que la aguja de la jeringa para anestesiar es reencapuchada, es de suma importancia, ya que un alto porcentaje de los accidentes percutáneos ocurre en ese momento (Callan, Caughman & Budd, 2006; Duffy, Cleveland, Hutin & Cardo, 2004; Gooch, Cardo, Marcus, McKibben, Cleveland, Srivastava et al, 1995; Khader, Burgan & Amarin, 2009; Shah, Merchant & Dosman, 2006 & Tovar et al, 2009).
Discusión
Los resultados de la presente investigación ponen de relieve el impacto positivo que los programas de adiestramiento en bioseguridad, como el implementado aquí, pueden tener sobre las prácticas de salud y seguridad laboral del odontólogo y de todo su equipo de trabajo, ya que generan cambios actitudinales que contribuyen a modificar patrones conductuales asociados al quehacer asistencial.
Indudablemente, algunos hábitos son más difíciles de reemplazar que otros, como se puede observar en este estudio con lo relacionado al purgado de la turbina antes de su utilización (pregunta 14), medida orientada a evitar la contaminación cruzada entre pacientes, y al purgado de la aguja de la jeringa para anestesiar luego de la punción (pregunta 18), que busca reducir el riesgo de infección en el personal en caso de accidente percutáneo.
Por ello, se recomienda el reforzamiento de éstas y muchas otras medidas a través de programas educativos impartidos al equipo asistencial con la periodicidad requerida (Kohn et al, 2003). Así, se garantizará una práctica clínica de altísima calidad, lo que no sólo implica el logro de la satisfacción del paciente sino además el cumplimiento de los objetivos en un ambiente seguro para los miembros de las instituciones prestadoras de servicios de salud bucal.
Referencias Bibliográficas
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