Revista de la Sociedad Venezolana de Microbiología
versão impressa ISSN 1315-2556
Rev. Soc. Ven. Microbiol. v.22 n.2 Caracas jul. 2002
Diagnóstico de infección por Helicobacter pylori en niños y adolescentes mediante determinación de IgG
Diagnosis of Helicobacter pylori infection in children and adolescents by determination of IgG
Alvarez, A.*; Arrieche, D.*; Cala, E.*; Aristimuño, L.**; Rodríguez, R.***
* Médico Cirujano, Tesis de Grado.
** Médico Microbiólogo, Profesora Titular, Departamento de Microbiología, Decanato de Medicina "Dr. Pablo Acosta Ruiz", Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado.
*** Médico Pediatra, Profesora Contratada, Departamento de Medicina Preventiva y Social, Decanato de Medicina "Dr. Pablo Acosta Ruiz", Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado.
Resumen
Helicobacter pylori es un bacilo Gram-negativo, considerado por la Oragnización Mundial de la Salud (OMS) como cancerígeno tipo I. Existen muchos factores en la edad pediátrica que incrementan el riesgo de padecer esta infección; por lo que se determinó la frecuencia de IgG anti-Helicobacter pylori, en niños y adolescentes que acudieron a la consulta externa de pediatría y adolescencia. Se realizó un estudio descriptivo transversal, cuya muestra quedó conformada por 90 pacientes en edades entre 2 y 19 años, obtenida por muestreo no probabilístico. El método empleado fue ELISA, encontrándose una frecuencia del 56,67%, sin predilección por sexo, y afectando las edades de entre 11 y 16 años en el 100% de los casos. La infección predominó en los estratos socioeconómicos III (31,37%) y IV (43,13%). Se concluye que la infección está directamente relacionada con la edad y el nivel socioeconómico, por lo puede ser considerada como un problema de salud pública.
Abstract
Helicobacter pylori is a bacillus negative Gram that is considered by the OMS like cancerigenic type I. Many factors they exist in the pediatric age that they increase the risk of suffering this infection; for what the frequency of IgG anti-Helicobacter pylori was determined, in children and adolescents that went to the external consultation of pediatrics and adolescence. It was carried out a traverse descriptive study whose sample is conformed by 90 patients in ages between 2 and 19 years, obtained by sampling non probabilistic. The used method was ELISA being a frequency of 56.67%, without predilection for sex and affecting to the ages between 11 and 16 years in 100% of the cases. The infection prevailed in the socioeconomic strata III (31.37%) and IV (43.13%). Concludes that the infection is directly related with the age, the socioeconomic level; for it can be considered it as a problem of public health.
Palabras-clave: Helicobacter pylori, pediatría y adolescencia, ELISA.
I. Introducción
Helicobacter pylori ha sido reconocido como agente etiológico de múltiples patologías, como gastritis aguda y crónica tipo B, cáncer gástrico, tumores de tejido linfoide asociado a mucosa (MALT), y es considerado por la OMS como un cancerígeno tipo I 1. Pertenece al género Helicobacter, siendo su localización preferente el antro pilórico, y de allí su denominación de Helicobacter pylori 2. Es un bacilo Gram-negativo, corto, espiralado, flagelado, en forma de "S" o como alas de gaviota; de 0,3 a 1 µm de ancho y aproximadamente de 1,5 a 5 µm de largo 2,3. Son microaerófilos, crecen en un estrecho margen de temperatura, alrededor de 37°C, y requieren 3 días para observar su crecimiento en medio sólido. Son asacarolíticos, presentan reacciones de catalasa, oxidasa y ureasa positiva 3.
Posee 10 antígenos específicos, en los que se incluye la ureasa y las citotoxinas; usualmente éstos pueden activar los linfocitos B para conducir su diferenciación a plasmocitos productores de IgA, IgG, IgM, IgE, e IgD2,3. En la respuesta humoral a la infección por Helicobacter pylori, la IgM específica se encuentra en la fase aguda, en reinfección y superinfección, y está usualmente dirigida contra los antígenos de la flagelina; mientras que la IgG se encuentra en la fase crónica de la infección y está dirigida contra antígenos específicos e inespecíficos que son excretados al lumen gástrico a través de la mucosa 2,4.
La infección por Helicobacter pylori se inicia con una respuesta inmune compleja en el estómago, que incluye la participación de linfocitos, fagocitos y mastocitos 2.
Algunos de los componentes de la bacteria que inician la activación de los linfocitos son: la ureasa, los lipopolisacáridos, las citotoxinas y una proteína de choque térmico de 60 Kda 2. Todos estos componentes bacterianos son presentados al linfocito mediante el complejo mayor de histocompatibilidad clase II y concomitantemente los linfocitos B son estimulados por interacción con las células T ayudadoras para producir anticuerpos anti-Helicobacter pylori 2,4.
La bacteria coloniza la superficie mucosa del estómago, dentro de la capa protectora de moco; su actividad ureasa le permite producir amoníaco, para tamponar adecuadamente pequeñas fluctuaciones de pH en su microambiente, la proteasa que elabora escinde las glicoproteínas del moco gástrico.
Se ha descrito que el mecanismo de trasmisión más frecuente es de persona a persona 2,7,8,9. Drumn y col. describieron un aumento significativo de la prevalencia de la infección por Helicobacter pylori entre los padres y hermanos de niños infectados, diagnosticados mediante endoscopia 8. Así mismo, Mitchel y col. expusieron el aumento de la infección entre los parientes relacionados, en primer grado, con el caso índice 2,9. El hacinamiento ha sido descrito, posteriormente, en varios estudios en distintas poblaciones, y se mantiene que la infección por esta bacteria se adquiere directa o indirectamente de individuos ya infectados 2.
Las formas cultivables de Helicobacter pylori pueden permanecer vivas en medios acuáticos durante 48 horas, y las no cultivables pero metabólicamente activas y viables pueden vivir incluso durante más tiempo; ésta puede ser la vía de transmisión en países desarrollados 2.
Se pueden distinguir dos fases de la infección: la aguda y la crónica2,10,11,12,13. Tras el momento del contagio por Helicobacter pylori se establece un período de incubación variable de entre 3 y 7 días, seguido de un cuadro clínico autolimitado 15,16,17.
Para detectar la infección por Helicobacter pylori se cuenta con varios métodos diagnósticos, clasificados en directos e indirectos2. Los métodos directos incluyen el test de ureasa, cultivo, tinción, reacción en cadena de polimerasa y tipificación molecular de la bacteria, de muestras obtenidas por una técnica cruenta e invasiva, como es la endoscopia para obtener la biopsia gástrica 2,18. Aunado a esto, presentan altos costos, dificultades técnicas y requieren personal entrenado y equipos sofisticados, lo que limita su uso 2,19. Los métodos indirectos se basan en la detección de productos derivados de la actividad metabólica bacteriana (prueba del aliento) y de la respuesta del huésped a la infección, determinada por la presencia de anticuerpos específicos en suero, saliva, jugo gástrico y heces2,4,5,29. La histología y el cultivo son de confirmación para la infección por Helicobacter pylori 2,20,21.
La serología es el método más aplicado por epidemiólogos, debido a la facilidad para adquirir la muestra, la rapidez de los resultados, la aplicabilidad en grupos de poblaciones, el seguimiento de los pacientes y corroboración de la terapéutica 2. Las pruebas cualitativas permiten la detección de Helicobacter pylori en términos de positividad o negatividad. Es de moderada especificidad, lo que hace necesaria su confirmación con otros métodos diagnósticos 2,22,23,24.
La prueba de ELISA constituye un método sencillo y rápido, útil para estudios epidemiológicos. Permite establecer distintos umbrales de positividad para diferentes grupos poblacionales; su cuantificación se realiza de acuerdo a la absorbancia obtenida para un suero control, probado en diferentes diluciones o concentraciones. Estos resultados se expresan en unidades/ml2,25,26.
En niños, los métodos serológicos son los indicados, porque no implican un método invasivo donde se necesite penetración corporal de una manera traumática 27,28,29.
Son innumerables los estudios realizados a lo largo de la geografía latinoamericana durante los últimos años, todos con el propósito de hallar un método diagnóstico eficaz para la instauración de un plan de tratamiento efectivo en la erradicación de Helicobacter pylori como agente causal de patología gastroduodenal. La prevalencia de la infección aumenta con la edad; se estima que en países desarrollados el 35% de la población con edades comprendidas entre 25 y 34 años está infectada, porcentaje que se incrementa hasta alcanzar un 62% entre los 55 y 64 años de edad 30,31; mientras que en los países en desarrollo, la prevalencia se incrementa rápidamente durante la infancia 2.
Generalmente, la adquisición ocurre en un 10% de la población infantil de entre 2 y 8 años; por consiguiente, la mayoría se encuentra infectado en la adolescencia, existiendo entonces un alto porcentaje de adultos afectados; consecuentemente, la proporción de personas infectadas constituye el 60-90% de la población10.
En Europa, en 1989, Mégraud y col. compararon sujetos procedentes de 4 países, y sugirieron que la seroprevalencia de la infección por Helicobacter pylori era mucho más común en niños de países en vías de desarrollo que en los desarrollados 29,30. Hallazgos similares reportó el estudio del Grupo EuroGast, en 1993, donde participaron 17 áreas geográficas, la mayoría europeas, en el que se dividía a los participantes en grupos de 25 a 34 años y de 55 a 64 años, demostrando la asociación existente entre la infección, la edad y el desarrollo socioeconómico10,31. Best y cols., en 1994, a través de pruebas serológicas (IgG), diagnosticaron infección por Helicobacter pylori en 24 de un total de 56 niños estudiados 32,33. En EE.UU., Staat-Ma y col., en 1995, determinaron los niveles plasmáticos de prendidas entre 6 y 19 años, encontrando que el 25% del grupo estudiado, estaba infectado 33.
En 1996, Álvarez, en Perú, estudió a 88 niños con edades entre 5 y 13 años, encontrando que el 56% presentó anticuerpos para la bacteria 36. En Argentina (1999), Pest y col., determinaron que de 178 niños estudiados el 15,7% fue seropositivo, y de 467 adultos el 55,9% también lo fue, lo que les permitió concluir que la infección guarda relación directa con la edad, entre otras condiciones 38.
En Venezuela, se ha detectado la presencia del germen en un 95-100% de los pacientes con úlcera duodenal y en un 70-80% de los pacientes con úlcera gástrica, existiendo alta prevalencia en la región andina, específicamente en el estado Táchira, donde se reportan altas tasas de mortalidad por cáncer gástrico, teniendo Helicobacter pylori una prevalencia entre el 90-96%; estos estudios realizados en pacientes adultos39,40,41.
En el estado Miranda, Piñero y col., en 1999, utilizando como método diagnóstico ELISA, encontraron que de 166 sujetos estudiados de una población rural, el 61,33% de los varones y el 70,66% de las hembras resultaron seropositivos para Helicobacter pylori, siendo las edades más afectadas entre 5 y 8 años y la prevalencia global de 66,66% 42. Para este mismo año, Rodríguez Mayato, en el Estado Lara, a través de una prueba inmunocromatográfica rápida aplicada a preescolares y escolares en el Hospital Pediátrico "Agustín Zubillaga", reportó positividad para Helicobacter pylori en un 53,8%12.
Este estudio determinó la presencia o no de anticuerpos IgG anti-Helicobacter pylori, su relación con factores de riesgo y características clínicas en niños y adolescentes que acudieron a la consulta de pediatría y adolescencia, en el ambulatorio urbano tipo III "La Carucieña", durante el lapso de octubre 2001 a marzo 2002. La presencia de anticuerpo IgG anti-Helicobacter pylori fue determinada a través de un método diagnóstico indirecto, no invasivo, rápido y sencillo conocido como ELISA (enzime linked immunosorbent assay).
Este estudio permitió un diagnostico precoz de la infección, así como la canalización de todos los pacientes seropositivos a una consulta especializada, con el fin de interferir en la producción y progresión del daño orgánico, lo que se traduce en una mejor calidad de vida para los niños y adolescentes de la región.
II. Metodología
Se realizó un estudio descriptivo transversal, con la finalidad de determinar la frecuencia de anticuerpos IgG anti-Helicobacter pylori, en niños y adolescentes de 2 a 19 años que acudieron a la consulta externa de pediatría y adolescencia del Ambulatorio "La Carucieña", durante el lapso octubre 2001-marzo 2002.
La población estuvo constituida por todos los niños y adolescentes que acudieron, por cualquier causa, a la consulta externa de pediatría y adolescencia del Ambulatorio Urbano tipo III "La Carucieña", durante el lapso octubre 2001 a marzo 2002, y a través de un muestreo no probabilístico accidental se obtuvo una muestra de 90 pacientes con edades comprendidas entre 2 y 19 años.
Se le explicó al representante del paciente el motivo y modo a seguir para el estudio, solicitando su autorización por escrito; luego se aplicó una entrevista estructurada, conformada por: la primera, referente a los datos de identificación, edad y sexo del paciente; la segunda correspondió al Graffar Modificado, que permitió distribuir la muestra según sus condiciones socioeconómicas en estratos.
Se destinó la ultima parte para la recopilación de los resultados del inmunoensayo de cada paciente, lo que permitió su distribución según las variables antes mencionadas.
A cada paciente se le extrajeron de 3 a 6 ml de sangre venosa del antebrazo, con una inyectadora descartable. Las muestras fueron colocadas en tubos de ensayo de 13x75mm, sin anticoagulante, y se trasladaron hasta el laboratorio del ambulatorio, donde fueron centrifugadas durante 10 a 15 minutos a 2000 revoluciones por minuto. El suero obtenido se colocó en viales plásticos de 1,5 ml y se transportaron en una cava con hielo húmedo al Laboratorio de Microbiología del Decanato de Medicina de la Universidad Centro Occidental "Lisandro Alvarado". Allí se preservaron a una temperatura de -20º C hasta completar las 90 muestras. Se empleó un estuche comercial para la detección por ELISA de IgG anti-Helicobacter pylori (Helicobacter pylori IgG ELISA Test [HRP] Dia Sorin s.r.l. Germany), que cuenta con una sensibilidad del 96,1% y una especificidad del 91,5%, y esta constituido por tiras de poliestireno de 12 pozos cada una, sensibilizados con antígeno de Helicobacter pylori. Se diluyó el suero del paciente en título de 1:101, se agitó hasta obtener una solución homogénea. De esta dilución se colocaron en cada pocillo de la placa 100 ml de suero control no diluido y 100 ml de suero diluido, medidos con micropipeta. Se incubó a temperatura ambiente por espacio de 1 hora. Al pocillo 1 no se le agregó ningún tipo de suero, por ser el blanco de calibración del lector de placa; los pocillos 2, 3 y 4 fueron destinados para los controles alto positivo, bajo positivo y negativo. Después de este período se descartó el contenido de la placa, la cual, posteriormente, fue lavada con 300 ml de solución de lavado en tres ocasiones. Se agregó 100 ml de conjugado enzimático (anti-IgG humana-HRP) en cada pocillo y se incubó a temperatura ambiente por espacio de 30 minutos, cubriendo la placa para evitar la evaporación. Luego se repitió el proceso de lavado. Se adicionó 100 ml de sustrato cromógeno constituido por tetrametilbezidina (TMB) en cada pocillo de la placa, la cual se incubó por espacio de 15 minutos en oscuridad, lo que permitió revelar la reacción antígeno-anticuerpo. Se detuvo la reacción añadiendo 100 ml de ácido sulfúrico 1 molar. Después de este proceso se leyó en un microlector de placas ORGANON TEKNIKA®, con filtro de 450 nm, el grado de absorbancia de cada pocillo. Se determinó la línea de corte o cut off, siguiendo las instrucciones del fabricante. El valor obtenido correspondió a una absorbancia de 870 nm.
Los valores de absorbancia iguales o mayores a 870 nm según el lector de microplacas se consideraron positivos, y aquéllos cuyos valores de absorbancia fueron menores de 870 nm se consideraron negativos. El grado de absorbancia correspondió a las concentraciones de IgG anti-Helicobacter pylori en suero.
Los pacientes que presentaron IgG anti-Helicobacter pylori fueron referidos a la consulta de Gastroenterología Pediátrica para su estudio y control especializado.
Para la tabulación de los datos se utilizó el programa SPSS®, versión 7,5, y para el análisis estadístico el porcentaje. Los resultados fueron presentados en cuadros y gráficos para su análisis.
Análisis de los Resultados
La muestra se distribuyó según sexo y edad, encontrándose que de 90 pacientes estudiados el 52,22% pertenece al sexo femenino y el 47,78% al sexo masculino, siendo el grupo de edad predominante el de 2 a 4 años, seguido por el grupo de 5 a 7 años, con un 33,33 y 30%, respectivamente. En lo referente al sexo femenino, el 29,79% correspondió a grupo de edad de 2 a 4 años y el 27,66% al grupo de 5 a 7 años, como los más predominantes. Así mismo, del total de pacientes del sexo masculino se evidenció que los grupos de edad con más representantes fueron los de 2 a 4 y de 5 a 7 años, con un 37,21 y 32,56%, respectivamente (ver cuadro 1)
Cuadro 1. Distribución de los pacientes estudiados según la edad y sexo.

La frecuencia de infección que se encontró en los niños y adolescentes estudiados fue de 56,67%, es decir, presentaron IgG anti-Helicobacter pylori, y el 43,33% no lo presentó; por lo tanto, no han estado en contacto con dicho microorganismo (ver Gráfico 1)
Gráfico 1. Frecuencia de IgG anti-Helicobacter pylori.

Se evidencia en las edades comprendidas entre 2 y 4 años una frecuencia de infección de 16,66%; de 5 a 7 años del 59,25%; y de 11 a 16 años del 100% (ver gráfico 2)
Gráfico 2. Frecuencia de IgG anti-Helicobacter Pylori.

Del total de pacientes del sexo femenino, el 57,44% resultó positivo para IgG anti-Helicobacter pylori, y del sexo masculino el 55,81% (ver gráfico 3)
Gráfico 3. Frecuencia de IgG anti-Helicobacter pylori según sexo.

Del total de pacientes con IgG anti-Helicobacter pylori positiva, el 43,13% pertenece al estrato socioeconómico IV y el 31,37% pertenece al III. En los pacientes negativos, el 38,47% pertenece al estrato IV y el 35,90% al III (ver gráfico 4)
Gráfico 4. Frecuencia de IgG anti-Helicobacter pylori según estrato socioeconómico.

IV. Discusión, Conclusión y Recomendaciones
Helicobacter pylori ha sido detectado como patógeno de enfermedades gastrointestinales. Su alta prevalencia se ha demostrado en diversas investigaciones, tanto en adultos como en niños 2. En este estudio se encontró una frecuencia de 56,67% de pacientes con IgG anti-Helicobacter pylori, de un total de 90 pacientes estudiados, con edades comprendidas entre 2 y 19 años. Este valor coincide con los resultados obtenidos por Rodríguez Mayato y Piñero y col, quienes evidenciaron una seroprevalencia de 53,8 y 66,6%, respectivamente. Otros autores establecieron que la infección tiene mayor prevalencia en países en vías de desarrollo, como Venezuela, que en los países desarrollados 2,29,30,32,33.
En este estudio se encontró una alta frecuencia de IgG anti-Helicobacter pylori en los grupos de edades de 5 a 7 años (59,25%), de 8 a 10 años (81,81%) y de 11 a 16 años (100%); evidenciándose un aumento progresivo de la infección según la edad. Lo encontrado se asemeja a lo descrito por investigaciones anteriores, en donde se demuestra que esta infección guarda relación directa con la edad, área de residencia, estrato socioeconómico, condiciones sanitarias y nivel educativo38.
Vivas y col. demostraron que la infección se adquiere entre los 2 y 8 años en el 10% de la población infantil10; de igual manera, Piñero, en Venezuela, reportó frecuencias elevadas de IgG anti-Helicobacter pylori en niños con edades comprendidas entre 10 meses y 10 años 42.
El sexo femenino presentó una frecuencia del 57,44% de IgG anti-Helicobacter pylori, y el masculino un 55,81%. Al igual que Vorabjaba y otros autores 2,43, este estudio no evidenció predilección por sexo para adquirir la infección.
Con respecto al nivel socioeconómico, se evidenció la presencia de IgG anti-Helicobacter pylori en la mayoría de los estratos sociales, con un predominio del estrato III (31,35%) y IV (43,13%), por ser los estratos predominantes en el área estudiada.
Sin embargo, deben realizarse estudios seroepidemiológicos en los cuales se utilicen cepas autóctonas, que permitan la detección de IgM y así identificar a los pacientes en la fase aguda. Posteriormente deben ser corroborados por métodos diagnósticos, como biopsia y cultivo, para establecer la prevalencia real en la población. Una vez diagnosticados los casos, se deben establecer las pautas de conducta y tratamiento del paciente infectado.
Estos resultados son un aporte a la identificación de Helicobacter pylori en la región, que abrirán el camino hacia nuevas investigaciones que arrojen más conocimientos sobre el comportamiento de esta bacteria y así conseguir nuevas formas de proteger a la población.
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