Revista de la Sociedad Venezolana de Microbiología
versión impresa ISSN 1315-2556
Rev. Soc. Ven. Microbiol. v.22 n.2 Caracas jul. 2002
Prevalencia de anticuerpos anti-citomegalovirus y anti-virus Epstein-Barr en Valencia, Estado Carabobo, Venezuela.
Citomegalovirus and Epstein-Barr virus prevalence in Valencia, Venezuela.
Chacón de Petrola, M. R.*; Naveda, O.**; Castillo de Febres, O.**; Flores, M. E.****; Casanova de Escalona, L.**; Castro, L.*/*** y Naveda, M.**
* Unidad de investigaciones en Inmunología Clínica. Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela.
** Unidad de Infectología Pediátrica. Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Carabobo. Valencia, Venezuela.
*** Unidad de Inmunología. Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera, Valencia, Venezuela.
Resumen
Introducción: Los virus Epstein-Barr y Citomegalovirus pueden infectar a los humanos precozmente. Alrededor del 90% de la población mundial es portadora de estos herpesvirus, estableciéndose una infección latente por largos períodos de tiempo. Característicamente muestran un patrón seroepidemiológico altamente relacionado con el nivel socioeconómico de la comunidad en estudio. Objetivo: Determinar la prevalencia de IgG e IgM anti CMV y VEB en una población menor de 25 años, sana del estado Carabobo. Metodología: El estudio se realizó bajo las Normas de Buenas Prácticas Médicas en Investigación, y el consentimiento informado fue obtenido en cada caso. Se incluyeron 210 individuos en aparentes buenas condiciones de salud, de ambos sexos, distribuidos en 7 grupos etarios: I: <28 días. II: 1-11 meses. III: 12-23 meses. IV: 24-48 meses. V: 5-10 años. VI: 11-16 años. VII: 16-24 años. La determinación de IgG e IgM se realizó por técnicas de Microelisa. Resultados: La IgM anyti CMV y anti VEB mostró dos picos: el primero en niños menores de 1 año (Grupo II) con porcentajes máximos de 23,3 y 6,6%, respectivamente, y el segundo comenzó después de los 11 años para CMV y a los 16 años para VEB. Todos los recién nacidos fueron positivos para ambas IgG (CMV y VEB), y este porcentaje fue disminuyendo lentamente hasta un 33% a los 12 meses para CMV y 20% para VEB. Después de ésta edad se observa un incremento progresivo para la IgG, con un 80% de positivos cercano a los 4 años para CMV (Grupo IV) y un poco después (Grupo V) para VEB. El aumento de los títulos de IgG anti CMV en la población se observó mas precozmente en el sexo femenino (Grupo IV) que en el masculino (Grupo V). Conclusión: la infección por CMV y VEB es altamente prevalente en la población estudiada; la Infección por CMV ocurre antes del primer año de vida y por VEB un poco después. Un 80% de prevalencia para ambos virus se encuentra después de los 4 años de edad.
Abstract
Introduction: Epstein Barr Virus (EBV) and Cytomegalovirus (CMV) can infect humans at early ages: Overall, 90% of the world's population carry these herpesvirus, establishing a lifelong silent infection. They showed an epidemiological pattern related with socioeconomic level. Objective: To determine the prevalence of anti IgG and IgM of EBV and CMV in a population younger than 25 years of age. Methods: The study was done according with Good Clinical Practices: an informed consent was obtained. Two hundred and ten subjects in good health were included and stratified by age: I: Children < 28 days; II.- Between 1 to eleven months. III: 12 -23 months. IV.- 24 - 48 months. V.- 5 - 10 years. VI: 11 - 16 years. VII: 16 - 24 years. The IgG and IgM were determined by ELISA technique. Results: IgM CMV and EBV showed two peaks: the first one occurred in children younger than a year (group II) for both virus, with a maximum percentage of 23.3% and 6.6% respectively, the second one, started after eleven years for CMV and sixteen years for EBV. All the newborn were positive for both IgG, CMV and EBV, and they decreased slowly, until 33% at twelve months of age for CMV and less than 20% for EBV . After this age, a progressive increase of IgG was observed, with 80% of positivity near four years of age for CMV (group IV) and later (group V) for EBV. The increase of IgG CMV 's titers in the population was observed earlier in the female (group IV) than in the male (group V) with higher titers for the first one started at five years of age. Conclusion. CMV and EBV infection are highly prevalent among the population studied; CMV infection occurs before the first year of life and EBV after that. 80% of seroprevalence is achieved after four years for both viruses.
Palabras-clave: Prevalencia, citomegalovirus, virus Epstein-Barr.
Introducción
Los Virus Epstein-Barr (VEB) y Citomegalovirus (CMV) pertenecientes a la familia Herpética se caracterizan por su capacidad para producir infecciones latentes, pues aunque la respuesta inmune que inducen conduce a la clarificación del virus y a su aparente eliminación, el genoma viral persiste en varios tipos celulares; la reactivación de la infección puede no suceder nunca o bien ocurrir a intervalos irregulares (1). Mas del 90% de la población mundial es portadora de VEB y CMV y, aunque etiológicamente se han asociado con un vasto número de enfermedades, en la gran mayoría de las personas se establece una infección latente durante toda la vida. La primoinfección por estos virus ocurre en diferentes edades de la vida, dependiendo del grado de desarrollo de cada país: en las sociedades en vías de desarrollo o subdesarrolladas, así como en los grupos más desamparados de los países industrializados, la infección ocurre en los primeros años de vida, mientras que las comunidades socioeconómicamente más elevadas, permanecen sin infectarse hasta la adolescencia; se describen características propias para cada virus; por ejemplo, en la infección por VEB se ha publicado una aparición de anticuerpos específicos más precoz entre los adolescentes masculinos que entre los femeninos, y también se ha reportado una diferencia importante entre ambos sexos, con títulos de anticuerpos IgG más elevados entre el sexo femenino que en el masculino (2, 3, 4, 5, 6, 7). En ambas infecciones, la existencia de anticuerpos específicos del isotipo G refleja la presencia viral en las células blanco del huésped, aunque no necesariamente diagnostican una enfermedad activa en el individuo; para esto último es necesario comprobar niveles de anticuerpos IgM específicos (primoinfección) o bien un aumento en los títulos previos de IgG; en el caso de VEB la presencia de anticuerpos anti Antígeno Nuclear del Virus -EBNA- nos habla también a favor de infección. La detección directa del DNA viral por técnicas de PCR representa hoy en día el método mas fidedigno para el diagnóstico de infección para ambos virus (8, 9, 10) .
El objetivo del presente estudio fue determinar la prevalencia de anticuerpos anti CMV y anti VEB en diferentes grupos etarios de una población sana en la ciudad de Valencia, Venezuela.
Metodología
Se estudiaron un total de 210 habitantes de la ciudad de Valencia, de un estrato socio económico medio-bajo, distribuidos por edad y sexo, todos con un examen físico normal y en aparente buen estado de salud. El consentimiento informado por escrito del participante en el estudio o de su representante legal en caso de menores de edad fue requisito previo para su inclusión en el proyecto, y se respetaron las Normas de la Buenas Prácticas en Investigación Clínica. Se establecieron un total de 7 grupos etarios, conformados cada uno de ellos por 15 individuos del sexo femenino y 15 del masculino: Grupo I: recién nacidos, < 28 días. Grupo II: lactantes menores: 29 días a 11 meses. Grupo III: lactantes mayores: 12 meses-23 meses. Grupo IV: 24 meses (2 años)-4 años; Grupo V: 5 años-10 años. Grupo VI: 11 años-16 años . Grupo VII: mayores de 16 años. A cada participante se le realizó un examen físico completo y se le extrajeron 5 cc de sangre, para posteriormente obtener el suero correspondiente. Las muestras fueron congeladas a -70ºC, por un período no mayor de 3 meses, para proceder a la cuantificación de Inmunoglobulinas G y M anti CMV y anti VEB por técnicas de ELISA (World Diagnostic, Inc. Lab. Systems). Los valores de referencia utilizados fueron: CMV-M: Negativo: <35 EIU. Positivo: >= 35 EIU. CMV- G: Negativo: <10 EIU. Positivo: > 10 EIU. VEB - M y VEB - G: Negativo: <0,9 EIU. Positivo Bajo: 0,9 - 1,1 EIU. Positivo: > 1,1 EIU (11).
Resultados
Los porcentajes de positividad para los isotipos G y M de inmunoglobulinas Anti CMV y Anti VEB se encuentran representados en el Cuadro 1. Es importante hacer notar que el 100% de los integrantes del grupo I fueron positivos para ambas IgG específicas, lo que se evidenció también en la mayoría de los integrantes del grupo VII (mayores 16 años). En los gráficos I y II se presenta la distribución por edad y sexo del porcentaje de positividad de IgM Anti-CMV y anti VEB, respectivamente: Se observa que el sexo femenino adquiere ambas infecciones más precozmente que el masculino (entre los 12 y 13 meses de edad: 33,3% de positivos femeninos contra 13,3% entre los masculinos para CMV, y 13,33% de femeninos contra 0% masculinos para VEB). En relación con la presencia de anticuerpos G, (Gráfico III y IV), todos los niños son positivos al nacer, y dicho porcentaje va disminuyendo progresivamente durante el primer año, para comenzar a aparecer nuevamente próximo a los 12 meses, observando que el porcentaje de casos positivos es mayor entre el sexo femenino que entre los varones para el mismo grupo etario: entre 2 y 4 años de edad, 86,6% de las niñas vs 80% de varones para CMV y 80% femeninos vs 66,6% de masculinos. El porcentaje de positividad de IgG anti CMV es mayor que para el VEB entre los 1 y 11 meses de edad. Ambos anticuerpos G son positivos en mas del 80% de los niños entre 2 y 4 años de edad. En el gráfico 5 se evidencia que para la IgM anti CMV existe dos picos de positividad: uno que se inicia antes del año y alcanza un máximo entre los 12 y 23 meses, y otro después de los 16 años, acompañado de ascenso progresivo del porcentaje para la IgG, que comienza en el primer año de edad. Para el VEB, en relación con los anticuerpos IgM se detectaron dos picos de positividad, el primero ocurre después del año, más tardío que para el CMV, entre los 12 y 23 meses de vida y el segundo a partir de los 11 años de edad. La IgG anti VEB cae a menos de 20% de positividad entre 1 y 11 meses, para iniciar un ascenso progresivo a partir de esas edades, y alcanzar entre los 5 y 10 años más del 80% de positividad (grafico6).
Cuadro 1. Porcentajes de positividad para IgM e IgG anti CMV y VEB en los grupos estudiados

Gráfico 1. Porcentaje de positividad de IgG anti CMV según edad y sexo.

Gráfico 2. Porcentaje de positividad de IgM anti VEB según edad y sexo.

Gráfico 3. Porcentaje de positividad de IgG anti CMV según edad y sexo.

Gráfico 4. Porcentaje de positividad de IgM e IgG anti CMV según edad.

Gráfico 5. se evidencia que para la IgM anti CMV existe dos picos de positividad.

Gráfico 6. Porcentaje de positividad de IgG e IgG anti VEB según edad.

En relación con los niveles de anticuerpos G anti CMV, el sexo femenino comienza a elevar los niveles en suero más precozmente que los varones, iniciando una curva ascendente entre los 2 y 4 años, a diferencia de los niños: entre 5 y 10 años. En ese mismo grupo etario, las niñas presentaron valores promedio séricos 146,73 EIU, mientras que para los varones fueron de 92,66 EIU, diferencia estadísticamente significativa, p<0,06 (gráficoVII).
Gráfico 7. Promedio de valores de IgG anti CMV según edad y sexo.

Discusión
El VEB infecta alrededor del 90% de la población mundial y persiste durante toda la vida en el huésped, en los linfocitos B, (células de larga vida, responsables de la persistencia de la infección) y en las células epiteliales de la cavidad oral, (probablemente responsables de su propagación). La primo infección, cuando se produce en los primeros años de vida, es casi siempre asintomática; en la adolescencia se presenta como un cuadro de mononucleosis. En un pequeño porcentaje de los pacientes actúa como un agente co-carcinógeno y está asociado con el desarrollo de enfermedades malignas como el Linfoma de Burkitt, el carcinoma nasofaríngeo y la enfermedad de Hodkin. (1, 12).
El CMV es la causa principal de infecciones virales congénitas y perinatales. Afecta a la mayor parte de la población mundial, con una seroprevalencia variable, dependiendo del país y su grado de desarrollo (9, 13). En este estudio se determinó la alta prevalencia de ambos virus entre la población sana, la cual alcanza un porcentaje de seropositividad para la IgG anti CMV de 93,33% y de 83,33% para el VEB entre la población mayor de 16 años. Si se toma en cuenta el pequeño porcentaje de positividad que en este grupo etario se obtuvo para la IgM (CMV: 10%-VEB: 3,33%), no cabe duda de que la primoinfección para dichos virus ocurre en edades tempranas. A partir del nacimiento se comienza a observar una disminución de las IgG maternas, con aumentos subsiguientes paulatinos, y es en estas edades cuando se presentan los mayores porcentajes de seropositividad de IgM, tanto anti CMV como anti EBV, indicando la adquisición de la infección entre el primero y segundo año. El patrón de seroprevalencia para ambos virus es semejante al reportado en otros países con un grado de desarrollo similar a Venezuela, en donde se señala un modelo de infección precoz en poblaciones con niveles socioeconómicos medios y bajos (4, 14, 15, 16), en contraposición a lo observado en países industrializados, en donde es en la edad adulta cuando se contrae la infección, alcanzando porcentajes de seroprevalencia inferiores a las reportadas en el presente trabajo en edades mas tardías de la vida (2, 3, 5, 17, 18, 19, 20, 21). En relación a la primoinfección, es importante hacer notar la existencia de dos picos de aumento de porcentaje de positividad para la IgM, tanto anti VEB como anti CMV: el primero entre los 12 y 23 meses de edad y el segundo se inicia a los 11 años con un máximo a los 16: muy probablemente esto obedece a la entrada al preescolar y al inicio de la pubertad, en donde la posibilidad de exposición es mayor. Se ha descrito que existen factores étnicos que pueden incidir en la capacidad de respuesta humoral antiviral y en el vigor de la respuesta celular en contra de estos patógenos; en este orden de ideas, se ha demostrado que los títulos de anticuerpos anti cápside VEB y anti CMV son más elevados en personas HLA-DR2 positivas, pero no se ha podido demostrar la capacidad de dichos anticuerpos para impedir una reactivación del virus (22); por lo tanto, su presencia no necesaria mente impediría la transmisión congénita. Estos factores vinculados con raza y con genes de respuesta inmune también podrían estar involucrados para que la primoinfección por ambos virus ocurra más tempranamente en el sexo femenino que en el masculino, lo mismo para la presencia más temprana de mayores porcentajes de IgG anti VEB que anti CMV; resultados análogos han sido reportados en trabajos similares (3).
En conclusión, se ha demostrado la adquisición de ambas infecciones en edades tempranas, con una seroprevalencia superior al 80% en la población mayor de 16 años.
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