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Revista de la Sociedad Venezolana de Microbiología

versão impressa ISSN 1315-2556

Rev. Soc. Ven. Microbiol. v.29 n.1 Caracas jun. 2009

 

Editorial

Centenario del descubrimiento de la enfermedad de Chagas

La presencia de ese tripanosoma en un hemíptero hematófago nos recordó el T. cruzi descrito por Chagas.

Enrique Tejera. 1919

En abril de 1909, en una pequeña y apartada ciudad de Brasil, Carlos Ribeiro Justiniano Chagas (1879-1934) describió una nueva especie de tripanosomatidios en humanos a la que bautizó como Trypanosoma cruzi en honor a su maestro Oswaldo Cruz, fundador del Instituto Seroterapéutico de Manghinos. Para sorpresa de muchos su trabajo fue publicado en la revista de Patología Tropical, la más prestigiosa de la época.[1] El mismo año, Chagas redactó una extensa memoria sobre la morfología, ciclo de vida y patología del agente infeccioso que fue publicada en el primer volumen de las Memórias do Instituto Oswaldo Cruz[2] causando un gran revuelo en la sociedad brasileña y una controversia en el medio científico internacional. Hasta entonces, los grandes descubrimientos sobre enfermedades tropicales se hacían al amparo de instituciones científicas creadas en los países más avanzados como parte de los mecanismos de dominación y explotación de las colonias de ultramar.

La perseverancia de Chagas y el oportuno apoyo de sus colegas del Instituto, junto a su inteligencia, capacidad de trabajo, intuición creativa, recia formación académica y el estimulo de maestros excepcionales, fueron factores determinantes para realizar con éxito una investigación científica válida desde un pueblo remoto de un país con poca tradición científica. Sin embargo, la motivación fundamental que guió sus pasos parece encontrase en su inconformidad frente a la miseria en la que vivía la gente del campo, y en su indeclinable voluntad para buscar remedio a la precaria situación de salud de la población. Chagas hizo todo lo que estaba a su alcance para revelar lo que se podía descubrir con los medios disponibles en su época, para así convertirse en el único investigador en los anales de la medicina que describió una nueva enfermedad infecciosa cubriendo todos sus componentes: el agente causal, el vector que la transmite, el ciclo vital del parásito y sus reservorios naturales, y finalmente la sintomatología de la enfermedad. En vida Chagas recibió importantes reconocimientos por sus investigaciones. En 1910 la Academia Nacional de Medicina de Brasil decidió ampliar el número de sus miembros para incorporarlo. En 1912 recibe el Premio Internacional Schaudinn en Protozoología y Medicina Tropical. A la muerte de su maestro asume la Dirección del Instituto Oswaldo Cruz y en 1919 la Dirección General de Salud Pública. En 1925 se incorpora como profesor de Medicina Tropical en la Universidad de Río de Janeiro y el mismo año es electo miembro permanente del Comité de Higiene de la Sociedad de las Naciones. En 1933 es director técnico del Instituto Internacional de la Lepra. En 1934 muere en Ginebra victima de un infarto al miocardio.

La obra científica de Chagas no estuvo libre de controversias. Durante mucho tiempo se negó la importancia de su descubrimiento, y se sembraron dudas acerca de la existencia de la enfermedad. La identificación del parásito en otras regiones del continente puso fin a la inútil polémica. En Venezuela, los primeros casos de Tripanosomiasis americana fueron descritos magistralmente por Enrique Tejera durante su trabajo como médico rural en los campos petroleros que se habrían paso en las profundidades de las selvas de Perijá y Mene Grande.[3]

Este año el mundo entero celebra el centenario del descubrimiento de una enfermedad que todavía no ha sido controlada. Es una deuda pendiente que estamos obligados a saldar. Todavía en la región hay más de 16 millones de personas infectadas con Chagas, y más de cien millones que podrían contraer la enfermedad. Venezuela no escapa a esa dura realidad. Se ha estimado que más de un millón de personas podrían estar infectadas o padecen la enfermedad de Chagas.

Notas

[1] Chagas C. Nouvelle espèce de Trypanosoniase humaine. Bulletin de la Société de Pathologie Exotique. 1909; (2): 304-7.

[2] Chagas C. Nova tripanossomiase humana. Estudos sobre a morfología e o ciclo evolutivo do Schizo-trypanum cruzi n.gen., n.sp., agente etiológico de nova entidade mórbida do homem. Memórias do Instituto Oswaldo Cruz 1909; (1):159-218.

[3] Tejera E. La Tripanosomosis Americana o enfermedad de Chagas en Venezuela. Nota preliminar. 1919. Publicación de la Academia Nacional de Medicina. Tipografía Americana. Caracas.