Servicios Personalizados
Revista
Articulo
Indicadores
-
Citado por SciELO -
Accesos
Links relacionados
-
Similares en
SciELO
Compartir
Utopìa y Praxis Latinoamericana
versión impresa ISSN 1315-5216
Utopìa y Praxis Latinoamericana v.12 n.38 Maracaibo sep. 2007
DISCURSO DE LA VICERRECTORA ACADÉMICA DE LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA, EN EL ACTO HOMENAJE A LOS PROFESORES DEL PROGRAMA DE PROMOCIÓN AL INVESTIGADOR (PPI).
Mag. Rosa NAVA.
Buenas noches.
Este acto está inspirado por una profunda emoción y un sentimiento de admiración hacia ustedes, miembros del Programa de Promoción al Investigador, porque han asumido el trabajo intelectual con el desafío de formar parte de una comunidad que busca la verdad, que propone soluciones, que plantea innovaciones, en fin, que anda detrás de lo desconocido.
Y así, por ese camino, le han dado a nuestra institución, la Universidad del Zulia, un liderazgo como productora de conocimiento.
1.071 investigadores es la evidencia más contundente de las potencialidades que tenemos como institución productora de conocimiento.
Desde hacía décadas, esta institución no había demostrado la vitalidad académica que está exhibiendo hoy. Y son ustedes, miembros del Programa de Promoción al Investigador, quienes la están impregnando de un espíritu optimista acerca de sus posibilidades en un mundo globalizado y competitivo, que pone en una red inconmensurable tantos conocimientos como productos de consumo masivo.
Cuando comenzó el Programa de Promoción del Investigador, en 1990, quedamos rezagados en un cuarto lugar. Y con un espíritu que nos llena de orgullo, cuatro años después, empezamos a escalar, con la fuerza de los alpinistas, los primeros lugares, hasta convertirnos hoy, por cuarto año consecutivo, en la institución con más profesores PPI a nivel nacional.
Gracias al esfuerzo personal de cada uno de ustedes, gracias a esa postura de altura que los ha llevado a asumir la vida intelectual con intensidad y a convertir el transcurrir en un tiempo para pensar y producir, LUZ ha logrado perfilarse como una institución con potencialidades para el desarrollo del conocimiento.
En estos últimos años, en el Vicerrectorado Académico ha sido titánico el esfuerzo desplegado en la ejecución de una agenda académica dirigida a fortalecer la investigación y a promover el trabajo intelectual permanente, mediante una serie de políticas que hemos puesto en marcha.
Al inicio de la gestión fue una prioridad lograr se aprobara en 2005, la Política de Formación del Talento Humano, cuya aplicación nos está permitiendo la formación de alrededor de 500 profesores, quienes realizan estudios de cuarto y quinto nivel en el extranjero y en Venezuela, o disfrutan del año sabático, o hacen estudios con carga disminuida. Tener alrededor de 500 profesores en formación es un esfuerzo sin precedentes en LUZ y en cualquier otra institución de Venezuela.
Esto significa que en los próximos años, a medida que este grupo de profesores termine sus estudios, la plantilla de investigadores se ampliará considerablemente. En otras palabras, se está haciendo una inversión cuyos resultados se verán a mediano y largo plazo.
A través del proyecto de apoyo al investigador, nuestros investigadores han tenido la oportunidad de presentar sus trabajos en eventos nacionales e internacionales. Nada más en 2006, el Condes financió el traslado a 252 investigadores y el propio despacho del VAC, financió a otros 160 profesores. En total, más de 400 profesores salieron a diferentes partes del mundo a difundir y a someter a la disertación de la comunidad académica planetaria el conocimiento generado en LUZ.
La investigación universitaria no puede desentenderse, para bien o para mal, de las nuevas tendencias que impone la sociedad del conocimiento que nos obligan a definir estrategias que respondan a indicadores que, aunque algunos de ellos sean discutibles, evalúan la calidad de la investigación que se hace en el mundo.
La visibilidad de las revistas científicas es el indicador para medir su impacto y sopesar la calidad de la investigación que en ellas se publican. Y esto requiere, definitivamente, la incorporación a redes de conocimiento.
Desde esa perspectiva, la Universidad ha hecho un trabajo importante, con sus investigadores, los editores de las revistas y el equipo de Serbiluz, adscrito al VAC, al poner en marcha el proyecto de la biblioteca digital y la incorporación de la producción intelectual de LUZ en los principales directorios electrónicos de publicaciones científicas del mundo. Los textos completos de 14 revistas de LUZ están en uno de los principales directorios del mundo que ofrece más de dos mil trescientos títulos de revistas científicas; y los textos completos de todas las revistas de LUZ están en la base de datos Scielo, internacional, el cual es un indicador para la evaluación nacional e internacional, e incrementa la visibilidad de nuestra institución.
No podemos obviar la incertidumbre que rodea la edición de algunas revistas debido al déficit de recursos financieros. En un papel de trabajo sobre esta situación, nuestro calificado investigador Álvaro Márquez-Fernández ha planteado la necesidad de una convocatoria institucional entre autoridades y decanos, entre los directores y editores de las revistas para diseñar un programa que permita profundizar en las formas de financiamiento y las alternativas que se requieren para mantener el nivel de reconocimiento, prestigio y calidad de nuestras revistas.
Nuestras revistas científicas están muy bien evaluadas, de acuerdo con el baremo utilizado por el Fonacit. Esto, además de hablar muy bien de las revistas, es también una manera de entender, hasta cierto punto, por qué mantenemos el primer lugar en número de profesores PPI. Tiene mucha incidencia el hecho de que los artículos científicos sean publicados en revistas de alta calificación.
En 2006, levantamos sanción a una resolución que estaba en el Condes, desde hacía tiempo, según la cual a una Facultad que tenía una revista financiada por el Condes, no se le podía financiar otra. Esta medida restrictiva no podía continuar, pues de manera periódica aparecen nuevas líneas de investigación, que hacen que los profesores diversifiquen la actividad de investigación. Por estas razones, era imperioso levantarle sanción a esa medida, que frenaba el incremento del número de revistas en cada Facultad.
Contratamos los servicios electrónicos ScienceDirect y Dial Net, junto con otras siete bases de datos. ¿Cómo incide todo este esfuerzo en la investigación de LUZ? Ustedes lo saben, ahora tienen la posibilidad de monitorear, cotejar y comparar entre millones de artículos, los avances que se están haciendo en un campo del saber. Al tiempo, que sus trabajos son igualmente monitoreados y evaluados con indicadores establecidos a nivel global.
Que respondan o no a criterios de calidad, que los artículos puedan ser citados por otros investigadores o no, es un desafío que hay que plantearse. Estamos inmersos en un mundo fieramente competitivo. En este escenario de productividad científica, aparecen en el ranking internacional los que responden a indicadores de uso e impacto. Sólo entonces, el país, la institución, la publicación y el investigador adquieren visibilidad. Y como institución estamos obligados a conquistarla.
Como parte de la política de fortalecimiento de la investigación, y a pesar de no disponer de los recursos financieros necesarios que la producción de conocimiento exige, hemos ido mejorando las condiciones de algunos laboratorios que estaban en condiciones realmente deplorables. Entendemos con infinita preocupación, que la investigación, el trabajo creativo y productivo, exige un espacio humano cónsono con la actividad intelectual.
Ha sido, precisamente, en los espacios académicos donde la universidad, durante años, dejó sentir su crisis. Estamos conscientes de que levantar toda la infraestructura que exige la producción de conocimiento, no puede ser la proeza de un solo despacho. Es preciso un acuerdo institucional y un acuerdo Estado-Universidad.
En la búsqueda de fuentes alternativas de financiamiento, la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (Locti) se ventila como una posibilidad cierta.
En un primer acercamiento no obtuvimos los resultados que estamos en capacidad de alcanzar. Disponemos de un ejército nuevo de 500 investigadores, que se suman a más de mil que ya tienen una trayectoria. Ninguna otra institución universitaria en Venezuela tiene esta potencialidad. ¿Por qué tenemos, entonces, que amilanarnos, al no haber alcanzado el primer lugar en la recaudación de los recursos a través de la Locti?
La convocatoria está abierta. Como los buenos boxeadores que no bajan la guardia, desde ya estamos lanzados, a través del Condes, a buscar los recursos que requerimos.
La fortuna está de nuestro lado. ¿Por qué no tenerla, si contamos con el grupo de investigadores más importante del país?
Esta sociedad, esta región, esta Universidad, es afortunada de contar con ustedes, una comunidad académica que ha demostrado que la producción del saber es su centro de vida. Ustedes como nadie, retribuyen con creces a esta institución y al país, porque, al fin y al cabo, la Universidad es lo que es su academia, su comunidad de investigadores.
Si hoy la Universidad y la región zuliana lideran un programa de la importancia del PPI, es gracias a que ustedes han abrazado hasta el desvelo, la misión de producir conocimientos. Incluso, estoy segura que bajo condiciones adversas, han tenido la fortaleza de no flaquear en el intento de cumplir con esta misión.
Con el espíritu de los grandes Quijotes, los invito a que nos acompañen a poner en mesas de negociaciones que estamos planificando, los proyectos de investigación que representan la solución de muchos problemas de la región zuliana.
Con ese mismo espíritu de los grandes Quijotes, LUZ superó el rezago, en el cual quedó en la primera convocatoria del PPI, para ubicarse a la cabeza del programa. Ahora, estoy segura que así será en la lucha para lograr los recursos para la investigación, sin afectar la libertad académica, que bajo ninguna circunstancia puede sacrificarse.
En un primer inventario, tenemos 270 proyectos de investigación seleccionados con criterios de impacto y pertinencia regional, en todas las áreas del conocimiento. ¿Cuántas instituciones habrá en Venezuela que puedan mostrar un inventario similar?
Una institución centenaria, que ha tenido que soportar años de clausura, sin desfallecer en su aspiración de convertirse en la universidad por excelencia del Zulia, no puede amilanarse ante una coyuntura adversa. Es contrario al espíritu universitario, cerrar la puerta a los errores, porque de esa manera dejamos fuera la verdad. De esto saben mucho ustedes, los investigadores, quienes deben rectificar, corregir y volver a insistir, sin rasgarse las vestiduras.
De Sófocles aprendemos que abrimos una puerta a la verdad, cuando asumimos la responsabilidad de reflexionar siempre sobre lo que hemos hecho, de lo bueno y de lo malo, de lo que nos conduce al éxito o de lo que nos lleva al fracaso. Es la reflexión lo que nos identifica como universitarios y como seres involucrados con los principios que nos hacen dignos como seres humanos.
Quiero expresarles mi compromiso institucional para continuar apoyándolos en sus aspiraciones como investigadores. Esto significa reiterarles mi compromiso de continuar levantando la academia, al lado de ustedes, como actores imprescindibles para hacer prevalecer la racionalidad académica y el espíritu universitario.
LUZ tiene excelentes potencialidades y ustedes son el mejor estandarte. Los exhorto a seguir cultivando la vida intelectual, como la única vía que conducirá a esta institución a ocupar el sitial que se merece en la llamada sociedad de la información y el conocimiento.
Reciban todos ustedes mi infinita admiración y respeto. Una vez más, les reitero mi compromiso a continuar acompañándolos en el difícil desafío de hacer realidad los sueños de todo investigador: descubrir lo desconocido. Son 1.071 sueños, nuestra mayor fortaleza.
Gracias.
MACZUL,
Maracaibo, 30 de Mayo de 2007.












