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Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales
versión impresa ISSN 20030507
Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales v.13 n.2 Caracas ago. 2007
Los derechos de propiedad intelectual y el mercado de medicamentos para el tratamiento del HIV-SIDA
Curcio Curcio, Pasqualina
Economista (UCV, 1992), Magíster en Políticas Públicas (IESA, 1995) y Doctora en Ciencias Políticas (USB, 2003), cursó el Programa de Formación en Salud Internacional de la Organización Panamericana de la Salud - OPS (Washington, 2003). Profesora Agregada a tiempo integral del Departamento de Ciencias Económicas y Administrativas de la USB. Fue Consultora de la OPS (Washington 2003), Directora Ejecutiva del Instituto de Altos Estudios en Salud Pública "Dr. Arnoldo Gabaldón" (2002), Directora General de Planificación y Presupuesto del Ministerio de Salud y Desarrollo Social (2001) y consultora del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (1996-2000). Sus investigaciones están relacionadas con el área de la salud, de políticas sociales y de economía de la salud.pcurcio@usb.ve
Resumen
La creación de los monopolios por la concesión de la exclusividad en la producción y comercialización de sus productos tiene consecuencias negativas en el caso de los bienes inelásticos como lo son los tratamientos para el HIV-sida. Las implicaciones de que la industria farmacéutica se comporte como un monopolio son un elevado precio de los medicamentos y una restricción de las cantidades producidas (el acceso a esos medicamentos es de 20 por ciento a nivel mundial). La propuesta que planteamos para incrementar el acceso se fundamenta en la necesidad de una gobernabilidad global que regule la actividad del monopolio sin que esto necesariamente implique la no recuperación de los costos de investigación por parte de la industria farmacéutica. Esta propuesta se basa, por una parte, en el hecho de que no necesariamente la creación, incluso legal, de un monopolio, implique su no regulación por parte de autoridades que apuntalan a garantizar los intereses del colectivo, y por la otra al hecho de que mediante una regulación de los precios cuyo mínimo sean los costos medios totales del monopolista le permitirá maximizar sus beneficios, en los cuales ya se han descontado los costos asociados a la investigación y desarrollo.
Palabras clave: acceso a medicamentos, monopolio, mercado, tratamiento HIV-sida.
I
Intellectual Property Rights and the Marketing of medicine for HIV-AIDS
Abstract
The creation of monopolies on the basis of conceding exclusive rights for the production and commercialization of products is prejudicial in the case of those whose demand is inelastic, as is the case of medicine for treating AIDS. The monopoly that exists in the pharmaceutical industry raises prices, restricts production and allows only 20% of the cases to be treated. The author offers a proposal designed to increase the regulation of the industry with a view to responding to the demand while, at the same time, allowing the industry to cover its research and development costs and remain profitable.
Key Words: Access to medicines, Monopolies, Market, Treatment for AIDS
El síndrome de inmunodeficiencia adquirida es catalogado como la más devastadora enfermedad que ha afectado a la humanidad en las últimas décadas. Se estima que a finales de 2005 había 38,6 millones de personas en todo el mundo que vivían con el VIH, que en el curso de ese año 4,1 millones contrajeron la infección mientras que 2,8 millones perdieron la vida a causa del sida. De los 38,6 millones de personas que se estima vivían con VIH para el año 2005, 17,3 millones son mujeres y 2,3 millones son niños menores de 15 años. De los 4,1 millones de nuevos infectados 540.000 son niños menores de 15 años y de los 2.8 millones de personas fallecidas en 2005 a causa del sida 380.000 eran niños menores de 15 años (Onusida, 2006, 8).
De acuerdo con el informe de Onusida 2006, la prevalecía de la enfermedad, es decir, la proporción de personas que viven con el HIV, se ha nivelado en los últimos años, lo cual se ha debido, por una parte, a la estabilización de la incidencia del VIH (el número anual de nuevas infecciones por el HIV como proporción de las personas previamente infectadas) y, por la otra, a la mayor mortalidad por sida. Sin embargo, y este es un indicador importante para nuestro análisis, el número de personas que viven con el VIH ha seguido aumentando a causa del crecimiento de la población y debido también al aumento de la esperanza de vida por el efecto de los medicamentos antirretrovirales (Onusida, 2006, 9).
En cuanto a la distribución por regiones, de los 38,6 millones de personas que viven con VIH en el año 2005, 24,5 millones son de África Subsahariana, es decir, 63,5% del total, en Asia se estimaron 8,3 millones de personas, en América del Norte y Europa occidental y central se estimaron 2 millones de personas, seguidos por América Latina con un total de 1,6 millones y por Europa oriental y Asia Central con 1,5 millones de personas que viven con la enfermedad. En la tabla 1 se pueden observar las estadísticas de los adultos y niños que viven con el VIH por región para el año 2005.
En la tabla también se muestra el número de nuevas infecciones por el VIH en adultos y niños, la cual asciende a 4,1 millones de nuevos infectados en el año 2005; en otras palabras, cada minuto 8 personas contraen la infección de VIH en el mundo. De los 4,1 millones de personas, 2,7 corresponden a la África Subsahariana, seguido por 930.000 en Asia, 220.000 en Europa oriental y Asia central.
Un indicador importante que se muestra en la tabla 1 es la prevalencia en adultos de 15 a 49 años, se refiere al porcentaje de personas que viven con la enfermedad con respecto al total de las personas de ese grupo de edad. Si bien, en promedio, la prevalencia mundial es de 1%, regiones como África Subsahariana muestran una prevalencia de 6,1%, el Caribe de 1,6%, Europa oriental y Asia Central de 0,8%, América del Norte y Europa occidental y central del 0,5% al igual que América Latina, le siguen Asia, Oceanía y África del Norte y Oriente Medio con prevalencias de 0,4, 0,3 y 0,2% respectivamente.
Por último, en la tabla se muestra la estadística correspondiente a los fallecimientos de adultos y niños por sida. El total de muertes en el año 2005 fue de 2,8 millones de personas, de las cuales 2 millones eran de África Subsahariana y 600.000 de Asia, el resto se distribuye entre las otras regiones.
Estadísticas regionales del VIH y el sida, 2005
|
REGIÓN | Adultos (15+) y niños que viven con el VIH | Nuevas infecciones por el VIH adultos y niños | Prevalencia en adultos (15-49) (%) | Fallecimiento de adultos y niños por Sida |
| África Subsahariana | 24.5 millones | 2.7 millones | 6.1 | 2.0 millones |
| África del Norte y Medio Oriente | 440.000 | 64.000 | 0.2 | 37.000 |
| Asia | 8.3 millones | 930.000 | 0.4 | 600.000 |
| Oceanía | 78.000 | 7200 | 0.3 | 3.400 |
| América Latina | 1.6 millones | 140.000 | 0.5 | 59.000 |
| Caribe | 330.000 | 37.000 | 1.6 | 27.000 |
| Europa Oriental y Asia Central | 1.5 millones | 220.000 | 0.8 | 53.000 |
| América del Norte, Europa Occidental y Central | 2.0 millones | 65.000 | 0.5 | 30.000 |
| Total | 38.6 millones | 4.1 millones | 1.0 | 2.8 millones |
Fuente: Onusida, Informe sobre la Epidemia Mundial de Sida, 2006.
La mayor tasa de prevalencia en adultos se registra en el África Subsahariana, la cual alberga casi 64% de todas las personas que viven con el VIH, es decir, 24,5 millones, de las cuales 2 millones son niños menores de 15 años, por lo que, de cada 10 niños, 9 viven con el VIH. Por otra parte, y debido al número de muertes por sida, para el año 2005 se registraron unos 12 millones de niños huérfanos. En cuanto a la proporción de mujeres con respecto a los hombres, en África Subsahariana 59% del total de personas que viven con la infección son mujeres; adicionalmente, del total de mujeres que viven con el VIH a nivel mundial, las tres cuartas partes son de África Subsahariana.
Otras estadísticas presentadas en el Informe anual de ONUSIDA 2006 muestran que, de los 11 nuevos infectados diariamente en el año 2005, 95% son de países de bajos y medianos ingresos, alrededor de 1.500 son niños menores de 15 años, aproximadamente 10.000 son adultos mayores de 15 años, de los cuales 40% son personas jóvenes entre 15 y 24 años y casi 50% son mujeres.
Desde que el Sida surgió como una emergencia de salud pública, hace aproximadamente 25 años, los efectos a nivel mundial han sido devastadores no sólo en términos del número de personas fallecidas durante estos años sino por las implicaciones sobre el desarrollo humano, los avances en cuanto a la mortalidad infantil y materna, la esperanza de vida de la población, la reducción de la pobreza y el acceso a la educación primaria (Onusida, 2006, 90).
Las implicaciones sobre la estructura demográfica mundial comenzarán a manifestarse a mediados del siglo XXI. Las proyecciones indican que en el 2015, en los 60 países más afectados por el sida la población será de 115 millones de personas menos que si no hubiese existido la enfermedad (Onusida, 2006, 91). De la misma manera los efectos del sida sobre los mercados laborales también son graves, motivo por el cual tanto empresarios, sindicatos y gobiernos han estados interesados en cuantificar las implicaciones para tomar medidas correctivas en cuanto a apoyo a la prevención, atención y tratamiento de la enfermedad.
Acceso a los fármacos para el tratamiento del VIH
En diciembre del año 2003 la Organización Mundial de la Salud (OMS) conjuntamente al Programa de la Naciones Unidas para el VIH-Sida (Onusida) anunciaron la estrategia de "tres millones para el 2005" (3 por 5) refiriéndose a la ampliación de la cobertura de medicamentos para el tratamiento del VIH. A pesar de que no se alcanzó la meta, encontramos algunos avances en cuanto a la cobertura de estos fármacos, ya que de 400.000 tratamientos que se suministraban en el año 2003 en los países de bajos y medianos ingresos, se llegó a suministrar 1,3 millones a finales del 2005, incrementándose de esta manera la cobertura de 7% a finales de 2003 a 12% a finales de 2004 y a 20% a finales de 2005 (OMS et al., 2006, 7).
En África Subsahariana el número de personas que recibían tratamiento para el VIH incrementó 8 veces en dos años, de 100.000 a 810.000, la cobertura pasó de 2% en 2003 a 17% a finales de 2005 y una de cada seis personas que necesitaban el tratamiento recibía fármacos antirretrovirales en diciembre de 2005 (OMS et al., 2006, 7). En otras regiones como Europa y Asia Central también se evidenció un incremento del número de personas con tratamiento antirretroviral (OMS et al., 2006, 20).
A pesar del incremento registrado en el acceso a tratamientos antirretrovirales, la cobertura sigue siendo muy baja. En la tabla 2 se muestra el número de personas con tratamiento por región para diciembre de 2005 y las necesidades estimadas para la misma fecha. 80% de las personas que necesitan el tratamiento no lo reciben, la mayor cobertura de tratamiento se evidencia en América Latina y el Caribe con 68%, le sigue África Subsahariana con 17% de cobertura, el Este, Sur y Sureste de Asia con 16%, Europa y Asia Central con 13% y por último la región del Norte de África y Medio Oriente con 5% (OMS et al., 2006, 19). En cuanto al acceso de medicamentos para las embarazadas seropositivas, se calcula que menos de 10% está recibiendo el tratamiento de profilaxis antirretroviral que impide la transmisión de la enfermedad de la madre al niño, con lo que cada día el HIV infecta a 1.800 lactantes (OMS et al., 2006, 8).
Cobertura de terapia antirretroviral en países de bajos y medianos ingresos, diciembre 2005
| Región | Número de personas recibiendo terapia | Necesidad estimada | Cobertura (%) |
| África Subsahariana | 810.000 | 4.700.000 | 17 |
| América Latina y el Caribe | 315.000 | 465.000 | 68 |
| Este, Sur y Sur-este de Asia | 180.000 | 1.100.000 | 16 |
| Europa y Asia Central | 21.000 | 160.000 | 13 |
| Norte de África y Medio Oriente | 4.000 | 75.000 | 5 |
| Total | 1.330.000 | 6.500.000 | 20 |
Fuente: (OMS et al., 2006, 19)
Una de las razones que se argumentan para explicar el avance en la cobertura de los tratamientos antirretrovirales es el llamamiento realizado por la Organización Mundial de la Salud cuando lanzó la estrategia de "3 por 5" relacionada con la recomendación de que los países apliquen regímenes de primera línea, los cuales consisten en combinaciones de antirretrovirales (estavudine, lamivudine, nevirapine o efavirenz) que son relativamente menos costosos, y sólo en casos de intolerancia, o que la persona no responda al régimen de primera línea, aplicar los regímenes de segunda línea (tenofovir + abacavir + lopinavir o ritonavir), los cuales son más costosos.
Sin embargo, y a pesar de que los países acataron el llamamiento realizado por la OMS y aunque los precios de los fármacos del régimen de primera línea, en los países de bajos ingresos, han disminuido en los últimos años, el costo de estos fármacos sigue siendo elevado particularmente si se refiere a un tratamiento que la persona debe cumplir de manera oportuna por el resto de su vida. En cuanto al costo del régimen de segunda línea, éste es aún más elevado.
La disminución del precio de los fármacos del régimen de primera línea en los países de bajos ingresos ha sido entre 37% y un 53% en los dos últimos años. En 2005, el precio promedio del tratamiento de primera línea en estos países oscilaba entre US$ 148 por persona al año en el caso de dosis fijas de estavudine + lamivudine + nevirapine (que es la combinación más utilizada) y US$ 549 en el caso de la combinación de dosis fijas de zidovudine + lamivudine con una sola dosis de efavirenz (OMS et al., 2006, 29).
En los países de ingresos medianos, el precio de estos fármacos para el tratamiento de primera línea era más elevado y se mantuvo relativamente estable. En 2004 y 2005 los precios oscilaron entre US$ 371 por persona por año para el régimen más barato de primera línea, es decir, la combinación estavudine + lamivudine + nevirapine, hasta US$ 838 por persona al año para el tratamiento más caro, la combinación zidovudine + lamivudine + efavirenz (OMS et al., 2006, 30).
En cuanto al precio de los fármacos para el régimen de segunda línea, éste es considerablemente más elevado, además de casi prohibitivo para personas que tienen la enfermedad y habitan en países de bajos y medianos ingresos. En 2005, un régimen de tenofovir + abacavir + lopinavir o ritonavir costaba en promedio US$ 1888 por persona al año en los países de ingresos bajos y US$ 4126 por persona al año en los países de ingresos medianos (OMS et al., 2006, 30).
El segundo argumento del incremento de la cobertura de los tratamientos antirretrovirales es el aumento de los fondos destinados a la respuesta al sida por parte de los gobiernos nacionales, los organismos multilaterales e incluso de los particulares. Entre 1996, año en el que se fundó la Onusida, y 2005, los fondos destinados a dar respuesta al VIH en los países pobres se ha multiplicado por 28, pasando de US$ 300 millones a US$ 8300 millones (Onusida, 2006 250).
En el gráfico 1 se muestra el comportamiento de los recursos destinados a la lucha contra el sida por tipo de fuente de financiamiento desde 1996 hasta 2004, se observa una tendencia al aumento de los recursos principalmente por parte de los gobiernos nacionales y de los organismos multilaterales, aunque tanto los fondos provenientes de acuerdos bilaterales como de los particulares siguen formando parte de los recursos para financiar la lucha contra el VIH.

A pesar de que en 2005 se alcanzó la cifra de US$ 8.300 millones para financiar la respuesta al VIH, esta cifra dista mucho de lo que serían las necesidades para los próximos años que según las estimaciones para 2006, 2007 y 2008, ascenderán a US$ 14900 millones, US$ 18100 millones, US$ 22100 millones respectivamente (Onusida, 2006, 252). En la tabla 3 se presentan los fondos requeridos para el sida en países de ingresos bajos y medianos por tipo de servicio o intervención. Se puede observar que en total se requieren para los tres años aproximadamente 55.100 millones de dólares americanos, de los cuales US$ 29.800 millones se destinarían a la prevención y US$ 12.300 millones a la atención y el tratamiento (Onusida, 2006, 252).
Las actividades relacionadas con la atención y el tratamiento del Sida se muestran en la Tabla 4. Estas se distribuyen entre los cuidados paliativos, las pruebas por iniciativa del proveedor, los tratamientos de las infecciones oportunistas, la profilaxis de infecciones oportunistas, las terapias antirretrovirales, incluido el apoyo nutricional y las pruebas de laboratorio. Siendo la terapia antirretroviral la que mayor peso tiene sobre los fondos requeridos seguida de los tratamientos de infecciones oportunistas.
Fondos requeridos para el sida en países de bajos y medianos ingresos
(Miles de millones de dólares)
| SERVICIO | 2006 | 2007 | 2008 | 2006-2008 |
| Prevención | 8.4 | 10.0 | 11.4 | 29.8 |
| Tratamiento y Atención | 3.0 | 4.0 | 5.3 | 12.3 |
| Apoyo a los huérfanos y niños vulnerables | 1.6 | 2.1 | 2.7 | 6.4 |
| Costos de programas | 1.5 | 1.4 | 1.8 | 4.6 |
| Recursos humanos | 0.4 | 0.6 | 0.9 | 1.9 |
| Total | 14.9 | 18.1 | 22.1 | 55.1 |
Fuente: (Onusida, 2006, 252)
Distribución por actividad de los fondos requeridos para el tratamiento y atención del sida en países de ingresos bajos y medianos
(US$ millones)
| ACTIVIDADES DE TRATAMIENTO Y ATENCIÓN
|
2006 | 2007 | 2008 | 2006-2008 |
| Cuidados paliativos
| 308 | 302 | 295 | 905 |
| Pruebas por iniciativa proveedor | 66 | 79 | 109 | 254 |
| Tratamiento infecciones oportunistas
| 686 | 703 | 707 | 2.096 |
| Profilaxis infecciones oportunistas
| 287 | 403 | 510 | 1.200 |
| Terapia antirretroviral, incluido apoyo nutricional
| 1642 | 2482 | 3624 | 7.748 |
| Pruebas de laboratorio
| 54 | 79 | 104 | 237 |
| Total | 3.043 | 4.048 | 5.349 | 12.440 |
Fuente: (Onusida, 2006, 254)
Las estimaciones de fondos requeridos para suministrar tratamiento y atención durante los años 2006, 2007 y 2008 mostradas en las tablas anteriores corresponden a un número de personas tal que permita acelerar el acceso al tratamiento de manera que en 2010 los niveles de acceso se acerquen al máximo de acuerdo con la definición más común de acceso universal, es decir, a 80% de las personas que lo necesitarían.
Adicionalmente, el financiamiento para la atención y el tratamiento de personas con HIV debe ser sostenible y predecible, ya que se trata de fármacos que deben ser suministrados de manera oportuna durante toda la vida; no puede interrumpirse el tratamiento, ni tampoco puede cambiarse por razones que no sean clínicas, ya que de lo contrario se pone en peligro la persona, además de que se crean farmacorresistencias.
Aunque los gobiernos y los organismos multilaterales están comprendiendo las implicaciones de esta enfermedad y la necesidad de considerarla en sus políticas y planes y, por lo tanto, asignar recursos "suficientes" para el tratamiento y la prevención del contagio del sida, los fondos que se requieren para dar respuesta al número cada vez mayor de personas que viven con la enfermedad es muy elevado y en algunos países, particularmente los de bajos y medianos ingresos, representan un porcentaje muy alto con respecto al gasto total de los gobiernos. Se estima que el gasto en el tratamiento con antirretrovirales, en promedio, de los países de bajos y medianos ingresos ya alcanza 30% del gasto total de los gobiernos y apenas se cuenta con una cobertura de 20% (Onusida, 2006, 260).
Incluso, si sumamos la realidad de financiamiento por parte de los organismos multilaterales, incluyendo el Fondo Mundial para el Sida, la tuberculosis y la malaria, así como otras organizaciones filantrópicas, empresas y acuerdos bilaterales, obtenemos que los recursos disponibles distan mucho de los recursos necesarios para garantizar un mayor acceso a los fármacos, siendo la falta de financiación asegurada uno de los principales motivos de preocupación para la comunidad internacional (OMS, 2006, 60).
Debido a que el monto del financiamiento requerido para el tratamiento del HIV es consecuencia de dos variables: 1) de las cantidades de fármacos, que a su vez depende del número de personas enfermas y que requieren antirretrovirales, variable con tendencia positiva; y 2) del precio del tratamiento antirretroviral; y reconociendo además los límites de los gobiernos nacionales y de los organismos internacionales para poder financiar de manera segura y sostenible los tratamientos, debido a los elevados montos requeridos, pensamos que, en la medida en que los precios de los fármacos antirretrovirales se encuentren en los niveles mostrados, la posibilidad de alcanzar una mayor cobertura en el acceso de los medicamentos es cada vez menor.
La organización Médicos Sin Fronteras advirtió al respecto "que sin un esfuerzo concertado por parte de la ONU y la comunidad internacional que asegure un suministro regular de medicamentos de bajo costo para tratar el sida, alcanzar la meta de un acceso universal no será más que un imposible" (Médicos Sin Fronteras, 2006). Igualmente planteó que "no podremos mantener a nuestros pacientes con vida más allá de los primeros años a menos que los precios de los medicamentos de segunda línea se reduzcan drásticamente" (Médicos Sin Fronteras, 2006). Esta última afirmación se sustenta en el hecho de que las personas que tienen la enfermedad van a necesitar inevitablemente medicamentos de segunda línea tras algunos años porque desarrollarán resistencias incluso si toman el tratamiento de primera línea de manera correcta y sin interrupciones.
Por lo tanto, medidas como las presentadas en el Informe sobre "tres millones para el 2005" publicado por la Organización Mundial de la Salud en marzo de 2006, y las cuales están referidas a la identificación de nuevas fuentes de ingresos para financiar los tratamientos del sida, no resolverán el problema del bajo acceso a estos fármacos. En el transcurrir de los años, los recursos financieros necesarios para el tratamiento del sida serán cada vez más elevados debido tanto al incremento de las personas que padecen la enfermedad como a los elevados niveles de precios de medicamentos cada vez más complejos y de nuevas generaciones, situación aunada a los recursos financieros escasos que pudiesen ser destinados a la compra de fármacos antirretrovirales y cuyo costo de oportunidad cada vez será mayor, tanto para los gobiernos nacionales como para los organismos internacionales.
Acuerdos sobre derechos de propiedad intelectual y comportamiento del mercado de medicamentos
El elevado precio de los fármacos antirretrovirales está relacionado con el comportamiento de la industria farmacéutica que actúa como un monopolio en la medida en que se le otorga una patente para la producción y comercialización de sus productos. Licencia que se le concede según el Acuerdo sobre Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el comercio (Adepic, en su versión en español).
Los derechos de propiedad intelectual son aquellos que se confieren a las personas sobre las creaciones de su mente. Suelen dar al creador derechos exclusivos sobre la utilización de su obra en un plazo determinado. El objetivo de los derechos de propiedad intelectual y particularmente de propiedad industrial es estimular la labor de innovación, la invención y la creación de tecnología, lo cual se realiza mediante el otorgamiento de una patente.
El objetivo social es proteger los resultados de las inversiones en el desarrollo de nueva tecnología, con el fin de que haya incentivos y medios para financiar las actividades de investigación y desarrollo. La protección suele prestarse por un plazo determinado, habitualmente veinte años para el caso de las patentes. En otras palabras, se le concede y garantiza la totalidad y exclusividad del mercado para colocar sus productos por un máximo de veinte años, lo cual significa que se le otorga a la persona o industria un monopolio durante el período de duración de la patente.
En el caso de la industria farmacéutica y en particular de los derechos de propiedad intelectual para los fármacos antirretrovirales, la presencia de un monopolio tiene grandes implicaciones sobre el mercado, es decir, sobre el precio y las cantidades demandas y ofrecidas. Uno de los objetivos de este estudio es mostrar, mediante la aplicación de la teoría económica, tales implicaciones.
En situaciones en las que existe un solo oferente, es decir, cuando se trata de un monopolio, éste cuenta con un poder que le permite fijar el precio más alto de acuerdo con la demanda de mercado del bien en cuestión y dependiendo de los costos en los cuales maximiza sus beneficios (Nicholson, 2002, 306).
El poder del monopolio se define como la capacidad que tiene el monopolista de fijar un precio mucho mayor que el que hubiese fijado el mercado en competencia perfecta (donde concurren muchos oferentes y muchos demandantes). El límite de ese precio está determinado por las características de la demanda del bien, y en el caso de los medicamentos y sobre todo los antirretrovirales, los cuales están asociados a la posibilidad de que una persona pueda vivir o no, la demanda tiene características muy particulares que hacen que el precio máximo que puede ser fijado por el monopolista sea muy elevado; en términos económicos, la demanda de tratamientos antirretrovirales es muy inelástica.
La elasticidad precio de la demanda mide el porcentaje de variación de las cantidades demandadas de un bien cuando varía en 1% el precio de dicho bien. Cuando las cantidades demandadas disminuyen en mayor proporción que el incremento del precio de dicho bien, estamos ante la presencia de una demanda elástica; por el contrario, si el precio de un bien aumenta en una unidad y las cantidades demandadas disminuyen en menos de la unidad, es decir, en menor proporción, decimos que el bien es inelástico (Nicholson, 2002, 120).
Este último es el caso de los antirretrovirales: cuando el precio de un fármaco para el tratamiento del VIH aumenta en 1% las cantidades demandadas de ese bien tenderán a disminuir por la ley de la demanda, pero la proporción en la que disminuyen las cantidades demandadas es menor a la unidad.
Las razones que explican la elasticidad precio de la demanda, entre otras, son la posibilidad de sustituir el bien, el hecho de que tan necesario sea el bien, la posibilidad de posponer la compra, entre otros (Keat and Young, 2004, 120). En el caso de los fármacos para tratar el VIH, éstos son bienes extremadamente necesarios para las personas que viven con el VIH; además, es un tratamiento que debe ser aplicado de manera oportuna por el resto de la vida; por lo tanto, no se puede posponer su compra, esto le permitirá disminuir la carga viral, llevar una vida relativamente normal y no morir. Por otra parte, la posibilidad de sustituir el bien es casi nula, ya que no existe una amplia gama de medicamentos de este tipo, y los que existen están en manos de monopolios. Dadas todas estas características, los fármacos antirretrovirales se comportan como bienes inelásticos.
Conocer las características de la demanda de los fármacos antirretrovirales es importante, ya que, en la medida en que la demanda es más inelástica, el poder del monopolio (diferencia entre el precio que fija el monopolista y el precio que fijase el mercado en situación de competencia perfecta) será mayor con respecto a un bien con una demanda elástica. En el gráfico 2 se compara el comportamiento de los precios y las cantidades en una situación de monopolio cuando se está ante la presencia de una demanda inelástica (demanda 1) y de una demanda elástica (demanda 2).
Partiendo de la condición de maximización de los beneficios de un monopolio, es decir, donde el costo marginal (que para efectos teóricos supondremos que es constante e igual a los costos medios) es igual al ingreso marginal, eso es en el punto A, y suponiendo que tanto para el bien 1 como para el 2 coincide el punto A de maximización de beneficios, ya que en ese punto atraviesan tanto las curvas de ingreso marginal de la demanda 1 y la de ingreso marginal de la demanda 2, el monopolista fijará el precio de cada bien en el punto que para el mismo nivel de cantidades q1 el precio sea máximo y coincida con la función de demanda de cada bien. Esto es en el punto E1 y E2.

Como se puede observar en el caso de la demanda 1, el precio que puede fijar el monopolista P1 es mayor que en el caso de la demanda 2 cuyo precio es P2. Por lo tanto, no es igual estar ante la presencia de un monopolio de la industria farmacéutica que produce medicamentos antirretrovirales y cuya demanda es muy inelástica, que estar ante un monopolio que enfrenta una demanda elástica como pudiese ser, por ejemplo, la demanda de videojuegos, los cuales se caracterizan por ser bienes no necesarios para la vida, relativamente fáciles de sustituir y cuya compra, en última instancia, puede ser pospuesta.
Si en lugar de un monopolio estuviésemos ante un mercado de competencia perfecta, el punto de equilibrio para el caso de la demanda 1 (la más inelástica) debería ser el punto B, es decir, el precio en el cual el costo marginal es igual al ingreso marginal (P3) y las cantidades vendrían dadas por q2. Observamos que ante la presencia de un monopolio, para el caso de un bien inelástico como lo es el de los antirretrovirales, nos ubicaríamos en un punto donde las cantidades producidas y vendidas son menores a q1 y el precio mayor P1 (punto E1) que con respecto al equilibrio en competencia perfecta (punto B) donde las cantidades de equilibrio q2 son mayores y el precio del bien es menor P3.
Todo lo anterior se expuso con la intención de graficar las implicaciones que tiene sobre el precio y las cantidades el hecho de crear un monopolio que se enfrenta a una demanda muy inelástica. La diferencia entre el precio del monopolio y de competencia perfecta es mayor en la medida en que la demanda sea más inelástica como el caso de los antirretrovirales (P1 P3). En cambio, si se tratara de una demanda elástica, la brecha entre el precio de equilibrio de competencia perfecta y el del monopolista es menor (P1 P2).
En el gráfico 3 se muestra nuevamente el caso del monopolio pero sólo con la función de demanda inelástica, el objetivo es mostrar las dos implicaciones que tienen los monopolios sobre la eficiencia económica y sobre la redistribución de los recursos. Como mencionamos anteriormente, si estuviésemos en una situación de competencia perfecta el punto de equilibrio sería B, en ese caso el precio es P3 y las cantidades q2, el área del triángulo BCP3 es lo que se denomina el excedente del consumidor y no es más que la diferencia entre el precio que está dispuesto a pagar el consumidor según la función de demanda y el precio de equilibrio de mercado.
Cuando el monopolista fija el precio en el punto E1, el primer efecto que tiene sobre la economía es que se reduce el excedente del consumidor al área CE1P1, una parte de la diferencia se redistribuye para el monopolista y está representado por el área del rectángulo E1P1P3A que además representa el beneficio económico del monopolio, y la otra parte, es decir, el área del triángulo E1AB, es lo que se denomina pérdida muerta o pérdida de bienestar social, ya que no le pertenece a nadie, y constituye el segundo efecto del monopolio en la economía, es decir, se genera una ineficiencia económica (Nicholson, 2002, 304).
Es necesario precisar que el beneficio económico es una rentabilidad adicional a la que ya el monopolista obtiene cuando se ubica en el punto A, es decir, en el punto A con un precio P3 y q1 cantidades vendidas, el monopolista ya está maximizando sus beneficios; en ese punto el ingreso marginal es igual al costo marginal, toda el área por encima de ese punto es un beneficio adicional denominado beneficio económico siempre que se ubiquen por encima de los costos medios totales, y en este caso estamos suponiendo que el costo marginal es igual al costo medio total.

Estos conceptos son importantes para entender el comportamiento de la industria farmacéutica cuando se le otorga una patente e incluso nos permite comprender a qué se debe la diferencia de precios de los tratamientos antirretrovirales entre los países de bajos y medianos ingresos.
La explicación de lo que está ocurriendo en cuanto a la diferencia de precios entre países es lo que en la teoría económica se denomina discriminación de precios por parte del monopolista y consiste en que el monopolista, conociendo cuánto están dispuestos a pagar los otros demandantes del bien que se ubican en el tramo de la demanda que va de E1 hasta B, les fija el máximo precio que éstos están dispuestos a pagar y de esa manera se apropia también de la pérdida muerta de la economía; de esta manera, el beneficio económico del monopolista aumenta y pasa a ser el área E1P1P3B.
Esto es lo que explica que a los países con bajos ingresos, los cuales dadas las características de su economía están dispuestos a pagar un precio menor de los antirretrovirales, la industria farmacéutica les venda a un menor precio con respecto a los países de medianos ingresos. Esto no significa que el monopolista está bajando sus precios y, por lo tanto, su rentabilidad; por el contrario, y como mostramos gráficamente, se está apropiando de una parte del mercado que antes era una pérdida de bienestar y de esta manera acrecienta sus ingresos y sus beneficios.
Esta situación explica también la tendencia a la baja, en promedio, de los precios de fármacos de primera línea los últimos años. No es que la industria farmacéutica esté disminuyendo sus beneficios al disminuir el precio de los fármacos antirretrovirales en algunos países; lo que realmente está sucediendo es que al haber discriminación perfecta de precios, si tomamos en cuenta los precios más altos que en la gráfica corresponden a P1 y los más bajos que corresponden a P3, el precio de los fármacos en promedio es menor; sin embargo, el beneficio del monopolista es mayor ascendiendo al área P3CB.
Para realizar este tipo de discriminación se debe cumplir una condición y es que no exista comunicación e intercambio entre los diferentes demandantes, en este caso entre los distintos países, ya que lo que pudiese ocurrir es que los países que están comprando a precios más altos en la industria farmacéutica traten de comprar los mismos fármacos en otros países cuyos precios son menores. Esto es lo que se denomina importaciones paralelas, lo cual ha sido producto de múltiples debates en el seno de la Organización Mundial del Comercio para tratar de impedir su aprobación.
Las múltiples presiones por parte de organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales, y gobiernos nacionales en el seno de la Organización Mundial del Comercio han permitido un avance en cuanto a la flexibilización de los acuerdos de los derechos de propiedad intelectual para el caso de los medicamentos. El 30 de agosto de 2003, mediante una decisión del Consejo General de la OMC, se concedió una exención mediante la cual se facilitaba a los países más pobres la obtención de versiones genéricas, y, por lo tanto menos costosas, de medicamentos patentados. Se hacía caso omiso de una disposición de los Adpic que podía obstaculizar las exportaciones de productos farmacéuticos fabricados al amparo de licencias obligatorias a los países que no tenían capacidad para fabricarlos por sí mismos.
En otras palabras, se flexibilizó la importación paralela de los productos farmacéuticos, siempre y cuando se cumplieran ciertas condiciones; una de ellas que el país importador que no sea menos desarrollado debe demostrar que no tiene capacidad para producir y manufacturar productos farmacéuticos en su territorio; de esta manera podrá importar incluso de países que estén produciendo mediante licencias obligatorias, que son aquellas que permiten la manufactura y uso de medicamentos genéricos sin el consentimiento del titular de la patente bajos ciertas condiciones como emergencia nacional que afecte la salud pública.
Esta exención fue convertida en una enmienda permanente del acuerdo de la Organización Mundial del Comercio sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual el 6 de diciembre de 2005 y deberá ser ratificada el 1 de diciembre de 2007 por los miembros de esta organización.
En resumen, podemos decir que el otorgamiento de patentes si bien incentiva la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías, también concede de manera automática la exclusividad del mercado de bienes por un tiempo determinado a los dueños de las patentes, es decir, crea monopolios. En la medida en que se trata de bienes con demandas muy inelásticas, como es el caso de los fármacos antirretrovirales, el poder de monopolio es mayor y, por consiguiente, las consecuencias negativas, tanto desde el punto de vista de eficiencia económica como de redistribución de recursos y en cuanto al acceso a los bienes por parte de los demandantes, son mayores.
Los monopolios, de acuerdo con la teoría económica, constituyen una de las denominadas fallas del mercado. Las fallas del mercado son aquellas que se generan cuando alguno de los supuestos que sustenta la teoría de la competencia perfecta no se cumple. Uno de los supuestos de los mercados de competencia perfecta es que hay muchos vendedores y muchos compradores, que no es el caso de la empresa farmacéutica que cuenta con una patente, ya que en este caso es el único vendedor.
Las fallas de mercado impiden que se logre un equilibrio entre los demandantes y los oferentes, de manera que ambos queden satisfechos con el precio y las cantidades fijadas por las fuerzas del mercado. Cuando esto ocurre, se justifica la intervención del Estado en la economía, ya sea de manera directa o para regularlo.
Lo que pretendemos mostrar con este análisis es que se hace necesario que el Estado, y en este caso extrapolando a nivel mundial, los organismos internacionales, intervengan, mediante la regulación, en el mercado de los fármacos antirretrovirales.
Un aspecto importante que debe ser tomado en cuenta es que, si bien una patente le concede a la persona o industria la exclusividad para la fabricación y comercialización del bien durante veinte años, no significa de ninguna manera que se le esté otorgando licencia para actuar sin regulación y, por consiguiente, aplicar su poder de monopolio. Son dos situaciones distintas, por eso es que se le conceden veinte años, para que durante ese tiempo pueda recuperar la inversión en investigación y desarrollo en la medida en que tiene la exclusividad del mercado, pero no necesariamente se le exime de ser regulado por los organismos competentes de manera que pueda fijar precios que le generen beneficios económicos extraordinarios, apropiándose del excedente del consumidor y además generando ineficiencias económicas.
Si bien la flexibilización de los acuerdos de los derechos de propiedad intelectual pudiese permitir cierta competencia de genéricos a través de las licencias obligatorias y las importaciones paralelas, éstas terminan siendo trámites engorrosos de comprobación de condiciones y no todos los países, particularmente los de bajos y medianos ingresos, están en capacidad de administrar efectivamente las nuevas políticas de los Adipc (OMS, 2006, 61).
Por otra parte, el período de transición aprobado en el acuerdo sobre los Adipc para la solicitud de patentes finalizó el 31 de enero de 2005, mecanismo que permitió a países como la India producir versiones genéricas de antirretrovirales que están patentados en otros lugares. Motivo por el cual, a partir de esa fecha, todos los países, excepto los menos adelantados, están obligados a proteger sus productos con patentes. En este sentido, preocupa que el otorgamiento de patentes elimine por completo la posibilidad de competir, y por lo tanto, de reducir los precios, situación que anteriormente se aminoraba por parte de países que desempeñaban un papel importante en el suministro de medicamentos a nivel mundial, como lo fue la India y que en estos momentos se encuentra en proceso de tramitación de patentes (Médicos Sin Fronteras, 2006).
Todo lo planteado anteriormente nos conduce a afirmar que la política para aumentar el acceso a los medicamentos antirretrovirales a nivel mundial no debe limitarse exclusivamente a la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento; de hecho, esto no resuelve el problema, como tampoco lo resolverá las engorrosas "flexibilizaciones" de los Adipc. El problema se centra en los elevados precios y la restricción de las cantidades producidas, que a su vez son consecuencia de la actuación de monopolios no regulados.
Propuesta para incrementar el acceso a los fármacos antirretrovirales
El otorgar exclusividad para la fabricación y uso de los fármacos por veinte años no necesariamente significa que no se regule al monopolista. Tratando de no perder de vista y de mantener los objetivos de los acuerdos de derechos de propiedad intelectual en cuanto al incentivo para la investigación y el desarrollo, lo cual se logra otorgando la exclusividad del mercado por un período, se propone regular la industria farmacéutica para eliminar o, por lo menos, disminuir su poder de monopolio, para lo cual es necesario encontrar un equilibrio entre las necesidades de los demandantes y del oferente, reducir o eliminar la pérdida muerta y evitar la redistribución del excedente del consumidor a la industria, particularmente en los países pobres.
El mecanismo mediante el cual se puede regular el poder de los monopolios es a través de la fijación de un precio máximo, el cual se debe ubicar en el nivel donde el monopolista pueda maximizar sus beneficios, es decir, donde el ingreso marginal sea igual al costo marginal y, además, debe estar por encima de sus costos medios totales de producción. En el gráfico 4, el precio que fijen los organismos reguladores debe ubicarse por encima de P3, ya que a este precio el monopolista maximiza su beneficio y se ubica sobre sus costos medios totales; a ese precio, y de acuerdo con la función de demanda, las cantidades de equilibrio se ubicarían en q2 y el monopolista en el punto B.
A ese precio el monopolista a quien se le otorga la exclusividad del mercado durante veinte años y quien enfrenta una demanda inelástica del bien, puede recuperar la inversión de la investigación y el desarrollo, ya que está incluida en sus costos marginales, nivel en el cual también está maximizando los beneficios. Desde el punto de vista del consumidor, recupera su excedente y puede consumir mayores cantidades a menores precios, y desde el punto de vista social, se elimina la pérdida muerta de la sociedad.

Los esfuerzos de la comunidad internacional deben orientarse hacia el establecimiento de precios máximos de referencia para la regulación de la industria farmacéutica, en el entendido de que estrategias de este tipo permitirán alcanzar un equilibrio entre la posibilidad de que la industria mantenga la exclusividad del mercado de su producto patentado por veinte años a precios regulados lo suficientemente altos para que pueda recuperar sus costos de investigación y desarrollo y maximizar sus beneficios conjuntamente con la disminución de los precios e incremento de las cantidades vendidas en el mercado, que, dado un monto de recursos financieros a nivel mundial, sea que provengan de gobiernos nacionales u organismos internacionales, permitirá el incremento de la cobertura del tratamiento antirretroviral.
Conclusiones
El otorgamiento de patentes para la fabricación y comercialización de fármacos antirretrovirales, si bien permite incentivar la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos para combatir esta enfermedad, trae consigo una grave implicación: al otorgarle exclusividad para la fabricación y uso de estos productos a la industria farmacéutica por veinte años, también le concede un poder de monopolio cuyas repercusiones sobre los altos precios y reducidas cantidades del mercado son explicadas por las características de la función de demanda de estos fármacos, la cual tiende a ser muy inelástica.
En vista de que 80% de las personas que viven con el VIH y que necesitan el tratamiento no tienen acceso a éste, y debido a que garantizar un acceso universal, dados los precios actuales del tratamiento, requiere grandes esfuerzos en cuanto a recursos financieros por parte de los gobiernos nacionales y de los organismos internacionales, es necesario plantear opciones que permitan avanzar en la solución de este grave problema que afecta a la humanidad.
La propuesta se centra en el desarrollo de una gobernabilidad global, con legitimidad y eficacia en cuanto a sus resultados para regular los monopolios de la industria farmacéutica; de esta manera se sigue cumpliendo con los objetivos de los derechos de propiedad intelectual pero se disminuyen los beneficios económicos extraordinarios de las empresas, lo que no quiere decir que no puedan recuperar los costos de investigación y desarrollo con sus beneficios normales como dueños del mercado durante 20 años.
La regulación de los monopolios mediante la fijación de precios máximos requiere de un compromiso político de parte de los gobiernos nacionales y de los organismos internacionales con competencia en esta área, específicamente la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio. La estrategia orientada a la regulación de la industria farmacéutica no debe entenderse como una más de la lista de estrategias en pro del acceso a los medicamentos antirretrovirales; debe implicar la concentración de mayores esfuerzos, el seguimiento continuo y la suma de fuerzas mediante el concurso de alianzas con los organismos no gubernamentales y sin fines de lucro, los cuales orientan sus acciones hacia el logro de los intereses colectivos.
Se trata de un proceso político que pasa por la necesaria gobernabilidad global, entendida como mayor legitimidad y desempeño de los organismos internacionales y donde acciones como fijar, establecer, controlar y regular precios deben prevalecer sobre aquellas como velar, alentar o promover una disminución de precios por parte de la industria farmacéutica.
Bibliografía
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Notas
1 Es importante resaltar que las personas que se estima necesitan el tratamiento ascienden a 6,5 millones y no los 38,6 millones de personas que viven con el VIH.
2 Ver OMS et al., 2006, 58.
3 Ver OMC, http://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/intel1_s.htm
4 Idem.
5 Se define como costo marginal lo que cuesta producir una unidad adicional del bien.
6 Ver OMC, http://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/implem_para6_s.htm
7 Ver OMC, http://www.wto.org/spanish/news_s/pres05_s/pr426_s.htm
8 Vale la pena mencionar que "hablando de los medicamentos terapéuticos para el VIH, ha sido común que los gobiernos tengan que pagar el desarrollo inicial, la investigación preclínica y la investigación clínica (más que las compañías farmacéuticas)" (Icaso, 1999).












