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Tiempo y Espacio
versión impresa ISSN 1315-9496
Tiempo y Espacio v.20 n.53 Caracas jun. 2010
José Alberto Olivar. (2009) Román Cárdenas. Caracas: Biblioteca Biográfica Venezolana, volumen 107, El Nacional-Fundación Bancaribe,
Luis Eduardo Lara
La colección Biblioteca Biográfica Venezolana existente desde el año 2005 está conformada por más de un centenar de volúmenes contentivos de las vivencias de diferentes personajes de la vida nacional. Al arribar a su quinta etapa, presenta a un nuevo grupo de hombres y mujeres dentro de su extensa lista de biografiados, entre los cuales destaca Román Cárdenas, notable figura tachirense del siglo XX. La biografía de Román Cárdenas, volumen 107 ha sido escrita por José Alberto Olivar, profesor de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador Instituto Pedagógico de Caracas, quien también es autor de la semblanza del ingeniero Jesús Muñoz Tébar, volumen 83 para misma colección.
En esta ocasión el autor muestra con una gran sobriedad los momentos más trascendentes de la vida de este personaje que pese a sus desaforados intentos por mantenerse abstraído de la vicisitudes propias de la dinámica política venezolana, debió finalmente rendir su voluntad hasta convertirse por la fuerza de sus notorios dotes intelectuales y su dedicación al trabajo, en acreedor de la confianza del general Juan Vicente Gómez, jefe del régimen presidencial más largo conocido hasta ahora en Venezuela (1908-1935).
El autor inicia sus líneas, haciendo una descripción retrospectiva de la concurrida marcha fúnebre efectuada con motivo del fallecimiento de Cárdenas en 1950. Para enganchar al lector, recurre a una variedad de recursos donde destacan su prosa y hasta cierta habilidad periodística que no escatima en detalles para mencionar a importantes actores políticos que acompañaron al reconocido servidor público. Seguidamente, ofrece un análisis sumamente acucioso de los orígenes del personaje, tanto que hasta dedica en el capitulo Los Cárdenas en el Táchira un segmento para hablar del origen etimológico y semántico del apellido Cárdenas. Luego hace una descripción muy interesante del espacio geográfico donde se sitúa el valle de Peribeca, lugar donde tuvo lugar el nacimiento de Cárdenas en 1862, así como de sus raíces históricas. De igual manera, aborda los conflictos políticos que se sintieron con fuerza en la región andina durante la segunda mitad del siglo XIX, calificado por el autor como El maremágnun de la guerra.
Por supuesto, los detalles concernientes al entorno familiar de Cárdenas fue algo que Olivar no descuidó en el desarrollo de este trabajo, debido al seguimiento fácilmente perceptible por el lector cuando nota el énfasis del autor al hacer referencia a todos y cada uno de los miembros de aquel grupo familiar desde su primera generación representada por Álvaro Martin de Cárdenas quien llegó en con los Welsares entre 1528 y 1534.
En relación a este punto, es interesante el mapa genealógico político proyectado por el autor sobre los ascendientes de Cárdenas, cuando describe el desempeño de sus integrantes en diferentes sectores de la vida política especialmente en el Táchira a través de distintas épocas.
Otro aspecto de interés, es el análisis socio-cultural realizado en torno a diferentes facetas de la vida cotidiana del andino decimonónico. Por ejemplo la forma en que las viviendas eran construidas, la distribución las labores dentro del seno familiar. Igualmente destaca la magnificencia del gentilicio andino, al calificarlo como gente humilde y trabajadora. Pero hay una costumbre muy propia de aquella época que el biógrafo enfatiza, se trata de la figura del patriarca de la comunidad, reconocido por todos los lugareños como un hombre inteligente o sabio al que se recurría en búsqueda de consejo e incluso protección. Todos estos elementos los entreteje el autor para explicar los distintos factores que influyeron en la formación de la personalidad del biografiado.
Posteriormente, el autor aborda los años de formación académica de Cárdenas realizados entre San Cristóbal, Mérida y Caracas. Trajín que coronó en 1883 al recibir su titulo de Agrimensor en la Universidad Central de Venezuela. Sin embargo, asoma la posibilidad de que Cárdenas pudo haber obtenido algún título académico en el extranjero.
Durante el recorrido que ofrece esta interesante obra, podemos seguirle la pista al personaje mientras paralelamente nos sitúa en el panorama político venezolano, especialmente a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Llama la atención los primeros pasos de Cárdenas como servidor público, primero en el Táchira cuando empezó a ser partícipe de las diferentes juntas para promover el progreso de la entidad. Luego cuando acompañó a Celestino Castro durante su gestión de Presidente de aquella entidad, quién por cierto sería el intermediario entre Cárdenas y el gobierno restaurador de Cipriano Castro.
A medida que el lector se adentra en el contenido experimentará la sensación de ser espectador de los conflictos internos en el seno del gobierno ocasionado por las desavenencias entre Castro y Gómez. Para finalmente entender la traición que siguió después, así como el apoyo de poderosos intereses internos y externos que avalaron la expulsión irrevocable de Don Cipriano en 1908.
Sin embargo, Cárdenas no resultó afectado en absoluto por el resquebrajamiento del mandato de Castro, por el contrario Gómez lo recibió con los brazos abiertos en su gabinete en 1910, dicha conducta del Benemérito es explicada por el autor como resultado de la camaradería entre paisanos andinos. De hecho en ningún momento del desarrollo de la biografía, Olivar expresa o si quiera insinúa algún conflicto entre ellos, por el contrario deja claro que entre Gómez y Cárdenas hubo empatía y una relación muy estrecha.
Por supuesto que al leer la obra y comprender en toda su dimensión los alcances del trabajo de Cárdenas por lo valioso que fue para el Gomecismo, no es difícil entender que Gómez visualizaba en aquel paisano un elemento de enorme valía que en efecto llegó a desempeñar una brillante labor en los rubros que desempeñó, como fue el caso del Ministerio de Obras Publicas donde fungió como titular entre 1910 y 1912, centrando su atención en la formulación de un primer plan de vialidad carretera cuya construcción ayudó a dinamizar la relación entre los centros agrícolas productores del país, los de consumo y sobre todo a los puertos para la exportación. Pero por otro lado, también vino a favorecer la plena integración del territorio nacional y la consolidación política de régimen al que servía.
Con relación a ese punto llama la atención que el autor plasma con evidencias, las fuertes criticas que Cárdenas efectuó a la gestión progresista de Guzmán Blanco, Presidente de Venezuela por varios períodos entre 1870 y 1887, por no invertir mayores recursos en la creación de nuevas y mejores vías de comunicación, prefiriendo insuflar lo ornamental y suntuario en lugar de obras de mayor significado económico
Su desempeño en el Ministerio de Hacienda (1913-1922) no sería menos prolífico. El autor refiere que la gestión de Cárdenas en aquel ramo fue tan eficiente que el fisco nacional percibió mayores ingresos de los que había captado en mucho tiempo e incluso la crisis económica producto de los conflictos derivados de la primera gran guerra, no golpeó severamente a Venezuela en comparación con otros países, gracias a las previsiones, acierto y mesura de Cárdenas para manejar los recursos de aquella cartera.
Ahora bien al efectuar un balance global sobre las fortalezas de este trabajo investigativo, podemos mencionar por ejemplo que la sustanciación teórica está blindada, si verificamos las fuentes consultadas por el autor, sobre todo de documentos muchos de ellos hasta ahora inéditos aquellas procedentes del Archivo Histórico de Miraflores en Caracas.
También es necesario destacar que en el trabajo se manifiestan diferentes tendencias de la historia, como la historia regional, política y económica. Igualmente debe ser comentado el carácter multidisciplinario de la obra al notarse en ella la aplicación de ciencias auxiliares de la historia, como la geografía, etnología, sociología e inclusive ciertos rasgos de antropología.
En suma, podemos señalar la fácil lectura de la obra, dado su lenguaje accesible a pesar de ser un trabajo que evidencia rigurosidad científica. En líneas generales la biografía de Román Cárdenas elaborada por José Alberto Olivar, no sólo busca mostrar a una insigne figura, tan sólo en su desempeño laboral, sino que también se esfuerza para que el lector conozca con detenimiento su condición humana. No obstante, una conclusión se desprende de la lectura y es que Román Cárdenas, fue un hombre adherido totalmente a la idea de trabajar con eficacia y no por seguir un ideario político determinado, sino porque lo asumía como un deber y cumplir con ello era un precepto fundamental dentro del código de honor que lo regía.












