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Revista Venezolana de Gerencia

versão impressa ISSN 1315-9984

Revista Venezolana de Gerencia v.15 n.52 Maracaibo dez. 2010

 

La estabilidad macroeconómica y las micro, pequeñas y medianas empresas en México

Ramírez Cedillo, Eduardo

* Licenciado en Administración. Licenciado en Economía. Maestro en Finanzas. Doctor en Economía. Posgrado en Comercio Exterior. Profesor de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Tecnológica de México. e-mail: ramceed@prodigy.net.com; ramceed@hotmail.com.

Resumen

El éxito o fracaso de las unidades económicas denominadas micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), en los últimos años se ha tratado de explicar desde una perspectiva micro-administrativa alegando que factores tales como: la falta de planeación, la falta de organización en sus procesos, el deficiente manejo financiero, la poca atención a los inventarios y la inexistencia de mecanismos de control, son elementos que inciden en la obtención de menores ganancias y rendimientos para dichas unidades productivas, provocando su salida del mercado. En el presente trabajo, aún cuando no se descartan estos elementos, se asume que los factores macroeconómicos son fundamentales para explicar el alto índice de mortalidad empresarial y la poca generación de ganancias. Se considera que las políticas económicas actuales (fiscal y monetaria) encaminadas a mantener la estabilidad, tan sólo configuran un contexto inestable para el correcto desarrollo de las MIPYMES. Por lo tanto, se propone que adicionalmente a las mejoras micro-administrativas es necesario un cambio en el ambiente macroeconómico del país.

Palabras clave: Micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), política fiscal, política monetaria, estabilidad monetaria.

Macroeconomic Stability and Micro, Small  and Medium Enterprises in Mexico

Abstract

In recent years, attempts have been made to explain the success or failure of economic units called MSMEs (micro, small and medium enterprises) from a micro-administrative perspective, alleging that factors such as the lack of planning, the lack of process organization, deficient financial management, little attention to inventories and the non-existence of control mechanisms are elements that affect obtaining lower earnings and yield in the aforesaid productive units, causing them to leave the market. Although this study does not discard those elements, it assumes that macroeconomic factors are fundamentals for explaining the high incidence of business mortality and the low generation of earnings. The study considers that current economic policies (fiscal and monetary) geared to maintaining stability only configure an unstable context for the correct development of micro and SMEs. Therefore, it proposes that, in addition to micro-administrative improvements, a change in the macroeconomic environment of the country is necessary.

Key words: Micro, small and medium enterprises (MSMEs), fiscal policy, monetary policy, monetary stability.

Recibido: 12-12-09. Aceptado: 10-07-10

1. Introducción

Al hablar de las características que debe tener una empresa, de las denominadas MIPYMES, para salir adelante en un ambiente de competencia desbordada se recurre frecuentemente a considerar, que son los factores de orden micro-administrativos los que impiden su buena marcha y las conducen al cierre de sus actividades en el mediano o incluso en el muy corto plazo. La estimación de que factores tales como: la falta de planeación, la falta de organización en sus procesos, el deficiente manejo financiero, la poca atención a los inventarios y la inexistencia de mecanismos de control, pueden conducir a menores rendimientos y con ello sacarlas del mercado. Estos elementos se constituyen como una causa a considerar pero no una de las más importantes, ya que también el contexto macroeconómico actual se impone como un factor restrictivo, no en la generación de nuevos negocios1, sino en la capacidad que tienen de permanecer en el mercado2. Ante esta situación se ofrece una visión de carácter macroeconómico para explicar la fuerte mortandad que tienen estas unidades económicas.

Para tal motivo el resto del documento se organiza en 4 secciones adicionales a la introducción: La primera de ellas hace referencia al reto que tienen las MIPYMES para mantenerse en el mercado y que puede ser resumido en el binomio productividad-competitividad; en el subsiguiente apartado se detallan algunas de las implicaciones de las políticas económicas actuales y cómo ellas imposibilitan la permanencia de las empresas en el mercado, básicamente se hace referencia a los efectos de la política fiscal, monetaria y cambiaria; posteriormente, se expone la imposibilidad para obtener ganancias en el entorno actual y cómo ello genera un círculo vicioso de menores inversiones y por tanto de menores ganancias; por último a manera de conclusión se ofrece una perspectiva de la permanencia de las MIPYMES en el mercado.

2. El reto de las MIPYMES

Es sabido que el principal reto al que se enfrentan las MIPYMES, lo constituye el logro de mayores niveles de productividad3 que conlleven a las empresas a ser más competitivas y logren las condiciones necesarias para afrontar las presiones del medio interno y externo al que están expuestas. Para lograr incrementar la productividad se puede recurrir a mejorar dos factores: el humano, mediante programas de capacitación e incentivos; y el de capital promoviendo la constante mejora tecnológica en los procesos de producción. En el caso del segundo generalmente se requiere tener acceso al crédito para invertir en los bienes de capital; mientras que para el primero, adicional a los recursos financieros, tiene que mediar un cambio en todos los procesos administrativos para que resulte exitoso.

Si se conjuntan estos elementos y se logra el aumento en la productividad la empresa se ubicará en una condición más favorable en materia de competencia, es decir será más competitiva. Sin embargo, pocas empresas logran unir estos elementos, ya que la falta de condiciones a nivel macroeconómico se conjugan para que un gran número de ellas cierre sus operaciones tan sólo al primer año de iniciadas.

Es por ello que adicional al estudio de las técnicas administrativas se hace necesario conocer y entender por qué bajo un escenario como el actual se impide la competitividad de las empresas privadas, aun cuando a decir de Porter (1998: 23), las fuerzas externas tan sólo tienen importancia relativa en virtud de que los factores externos afectarán a todos por igual, en este sentido la clave se encuentra en las distintas habilidades que tengan las empresas de forma individual para enfrentarse a ellas. Si bien es cierto, la visión de Porter es de una lógica irrefutable, el problema es que los factores externos cuando son ampliamente generalizados tendrán la característica de impedir la permanencia de las empresas en el mercado, sin darles opción de desarrollar sus estrategias competitivas.

Los factores externos condicionan el nivel de competitividad, que en conjunto ha experimentado la economía mexicana y que puede ser constatada en el Global Competitiveness Index. En la Tabla 1 se observa cómo en los últimos años el lugar que ocupa México a nivel global se ha desplazado en 8 posiciones de 2007 a 2009. Si se toma el índice de manera conjunta puede ser que no aporte mayor información o bien que pueda ser sujeto de un sinnúmero de interpretaciones, no obstante, una vez desglosado puede aportar información valiosa.

Tabla 1

Lugar que ocupa México en materia de competitividad a nivel global

2007

2008

2009

52

60

60

Fuente: World Economic Forum, The Global Competitiveness Report, varios años.

El índice se compone a su vez de tres sub-índices que integran información con respecto a requerimientos básicos, mejoramiento de la eficiencia y factores de innovación y sofisticación4.

Como se puede apreciar en la Tabla 2, se ha mejorado la posición de la economía en dos de los tres sub-índices, pero eso no fue suficiente para mejorar en términos globales el lugar que ocupa México en la competitividad a nivel mundial.

Tabla 2

Lugar de México a nivel global

Sub-Índices

2008

2009

Requerimientos Básicos

60

59

Mejoramiento de la eficiencia

55

55

Factores de innovación y sofisticación

70

67

Fuente: World Economic Forum, The Global Competitiveness Report. 2007-2008, 2008-2009.

La Tabla 3 presenta los 12 pilares sobre los que se sustentan los 3 sub-índices5, como se puede observar en la columna de variación, el pilar de estabilidad macroeconómica de un año respecto al otro mejoro su posición en 20 lugares, mientras que con excepción de la innovación, todos los demás pilares se mantuvieron estables, o cayeron de la posición en la que se encontraban.

Tabla 3

Pilares de Competitividad para México

Pilares de competitividad

2008

2009

Variación

Instituciones

97

98

–1

Infraestructura

68

69

–1

Estabilidad macroeconómica

48

28

20

Salud y educación primaria

65

65

0

Educación superior y entrenamiento

74

74

0

Eficiencia del mercado

73

90

–17

Eficiencia del mercado laboral

110

115

–5

Sofisticación del mercado financiero

68

73

–5

Disponibilidad tecnológica

71

71

0

Tamaño del mercado

11

11

0

Sofisticación de negocios

58

62

–4

Innovación

90

78

12

Fuente: World Economic Forum, The Global Competitiveness Report. 2007-2008, 2008-2009.

La mejora del ambiente macroeconómico se da por el avance que se ha tenido en materia de: disminución del déficit público, de la inflación, de las tasas de interés reales, del manejo de la deuda, etc.

El problema consiste en que para subir peldaños en los aspectos macro, que sitúan a la economía en mejores condiciones competitivas se atenta contra el mejoramiento del resto de pilares, teniendo como resultado un retroceso más que un adelanto6.

La intención de mantener una buena calificación macroeconómica se rige por políticas cada vez más restrictivas que finalmente inhiben el mercado interno e imposibilitan la salida de las empresas al exterior, configuran costos financieros altos, no permiten la disminución de los costos por la deficiencia en la infraestructura pública e imponen costos adicionales relacionados a la inseguridad que viven economías con tasa de crecimiento bajas.

Debido a que la pérdida de competitividad por parte de la economía en general, y de las empresas en lo individual, es el resultado de factores externos, se establece como una prioridad el replanteamiento de la política económica que ofrezca condiciones para que las empresas y la economía en su conjunto puedan ser competitivas. Bajo esa nueva perspectiva los avances que hagan las unidades productivas de manera particular tenderán a generar mejores resultados.

3. Las implicaciones macroeconómicas

El problema a nivel macro se configura por el esquema de liberalización económica al que ha estado expuesta la economía desde los años 80’s. Bajo este contexto se exige que el gobierno trabaje con baja inflación y tipo de cambio estable para garantizar y mantener el valor del capital financiero, es decir, para que ingrese capital y el que ya está dentro no se fugue. Sin embargo, el país no cuenta con las condiciones necesarias para mantener la estabilidad económica y tiene que recurrir a políticas fiscales, monetarias y cambiarias restrictivas, las cuales impiden el crecimiento ya que disminuyen la demanda interna e incrementan las restricciones crediticias. En este contexto, las empresas se encuentran por un lado, con mercados contraídos dada la disminución de la demanda agregada y tasas de interés que resultan altas con respecto a las expectativas de ganancias.

3.1. Las implicaciones de política fiscal

En materia de política fiscal se tienen dos efectos negativos sobre el buen funcionamiento de las MIPYMES. Cuando el gobierno persigue entre sus objetivos disciplina fiscal, ante la imposibilidad de incrementar sus ingresos, procede a la disminución de sus gastos, con lo que incide de manera negativa sobre la demanda interna, generando menores expectativas de inversión para las empresas, bajo la premisa de que los empresarios tan sólo incrementarán sus inversiones ante las oportunidades de mercado. La reforma en materia tributaria, que asume un efecto positivo al disminuir los impuestos sobre las personas morales no se puede establecer como una solución en la medida que se acompañe del incremento al impuesto sobre el consumo, que tendrá un resultado similar a la disminución del gasto de gobierno, ya que el impuesto sobre el consumo resta la capacidad de compra de los consumidores.

Una política fiscal que alienta la creación y permanencia de las empresas en el mercado, tiene que empezar por dejar de lado la disciplina fiscal. El gobierno debe incidir en la mejora de la productividad de las empresas ejerciendo déficit fiscal, pero no de cualquier tipo, como es sabido las erogaciones gubernamentales pueden dividirse en dos: corrientes y de capital7, la opción de política fiscal es el mantener la disciplina en lo concerniente al gasto corriente permitiendo déficit en el gasto de capital. La razón es que el segundo puede incrementar las capacidades del capital físico y humano, mediante actividades dirigidas a generar infraestructura física, innovación, investigación y desarrollo, educación y salud, entre otras8; situación que propicia una mayor competitividad en el sector privado al disminuir sus costos. En el caso del gasto corriente aún cuando carece de las virtudes del segundo, es importante en la medida que pueda ampliar la demanda interna. Desde luego que este gasto es altamente susceptible de fugarse vía consumo en importaciones o incluso ahorrarse, con lo que se desvirtuaría el objeto de una política expansiva en gasto9.

Cuando el gobierno decide reducir su gasto para equilibrar sus finanzas pasa lo contrario: se contrae la demanda en el mercado interno y con ello se contrae también la inversión del sector privado. El mecanismo de transmisión ocurre de la siguiente manera:

Una disminución del gasto de gobierno contrae la demanda interna, menor demanda interna implica que las empresas dejan de colocar sus mercancías en el mercado y empiezan a acumular inventarios, ante la acumulación de inventarios presentes las empresas en el futuro en lugar de invertir más invertirán menos ante las expectativas negativas de recuperar su inversión. La menor inversión tendrá por consecuencia mayor desempleo que conduce a menor demanda interna, configurándose así un círculo vicioso.

Mientras se siga con la disciplina fiscal que va en contra de la generación de déficit, habrá problemas para que la política fiscal estimule la productividad y aliente la permanencia de las empresas en el mercado.

Habrá quien argumente que la disminución de la demanda en el mercado interno puede ser subsanada con la ampliación del comercio hacia el exterior, pero eso sería dejar de lado la capacidad competitiva que tienen las MIPYMES hacia el exterior y que está restringida por la política monetaria, como se detalla a continuación.

3.2. Las implicaciones de política monetaria y cambiaria

Es bien sabido que a partir de abril de 1994 quedó sentado que el principal mandato del Banco de México (BANXICO) sería perseguir como objetivo único la reducción de la inflación. Objetivo que va en contra del crecimiento económico y del incremento de la productividad, ya que como se mencionaba el Banco Central al realizar las acciones encaminadas a mantener baja la inflación, incrementa las tasas de interés con lo que se espera la disminución de la demanda por inversiones, y con ello una menor actividad económica que evita presiones sobre el nivel de precios.

El manejo indirecto de la tasa de interés pretende mantener el nivel de inflación de acuerdo con los objetivos fijados por el Banco de México, en cuanto la tasa de inflación observada se aleje de la pronosticada el BANXICO procederá a instrumentar una política monetaria más restrictiva para eliminar la brecha entre las tasas de inflación.

La tasa de interés doméstica permanecerá alta para propiciar la entrada de capitales y no bajará mientras la economía nacional no ofrezca condiciones de rentabilidad que generen expectativas positivas a los inversionistas extranjeros, para que se generen nuevos flujos de capitales que no estén relacionados con la tasa de interés.

Una tasa de interés alta favorece al capital financiero y va en contra del capital productivo. Este escenario acompañado de un tipo de cambio estable y generalmente apreciado, afecta seriamente a los productores nacionales, ya que estos pueden observar: por una parte, cómo se reducen sus ingresos y ganancias frente a las importaciones y; por la otra, cómo la tasa de interés es mayor que sus ingresos llevándolos a condiciones de sobreendeudamiento.

Bajo esta consideración, si bien la liberalización económica permitió un incremento en la actividad del comercio exterior, además de una mayor entrada de inversión financiera al país10, ésta no redundó en los beneficios que se esperaban en virtud de que:

La apertura financiera incrementó la cantidad de inversión de cartera que permitió aumentar el capital ficticio, que se reproduce sin pasar por el proceso productivo, y que por lo tanto no crea empleos, ni capacidad de demanda efectiva, dando por resultado que la producción capitalista no se lleve a cabo en razón de no haber las condiciones para compensar al capital de la posibilidad de que el ingreso de las ventas no sea suficiente para cubrir los costos11, cuando la producción no puede ser vendida no existe la posibilidad de ganancias, los productores no recuperan el dinero invertido, y estamos ante la posibilidad de problemas de insolvencia o sobreendeudamiento.

En los casos en que los flujos externos fueron de inversión extranjera directa, no tuvieron el resultado deseado porque en muchos casos tan sólo se dio un cambio patrimonial, es decir, no se crearon nuevas empresas, tan sólo fueron adquiridas las ya existentes.

Adicionalmente, un tipo de cambio sobrevaluado tiende a beneficiar las importaciones sobre las exportaciones, desarticulando cadenas productivas y llevando a una mayor dependencia de los productos del exterior.

En este escenario, los agentes económicos domésticos pierden competitividad ya que incurren en costos adicionales de financiamiento, ante tasas de interés más altas y un tipo de cambio desfavorable, frente a las grandes empresas trasnacionales. Así las MIPYMES se encuentran en el peor de los mundos posibles. Por una parte se tiene un mercado interno contraído por la menor demanda interna, y por la otra, un mercado externo de difícil acceso ante la pérdida de competitividad que deviene del mantenimiento de la estabilidad monetaria.

Los beneficios de tener una mejor posición en lo que respecta al ambiente macroeconómico (Tabla 3), se ven opacados por el costo que ello implica, mismo que incide sobre otras variables, arrojando un saldo negativo en materia de competitividad y con ello en la generación de las ganancias privadas.

4. La dinámica de las ganancias

En un sistema capitalista la creación de empresas dedicadas a la producción de bienes y servicios se basa en la generación de ganancias. Para que puedan ser cristalizadas las ganancias deben de configurarse una serie de elementos como son: una mayor inversión de los agentes privados por encima de sus ahorros, un gasto de gobierno mayor a los recursos que retira por el cobro de los impuestos y una diferencia positiva entre las exportaciones e importaciones12.

La inversión por encima de los ahorros por parte de los agentes privados no puede ser indefinida ya que en algún momento tendrán que incrementar sus ahorros para recuperar su inversión y generar ganancias, para que esto suceda, se tendrá que generar déficit gubernamental o superávit comercial. De no ser así, los empresarios no podrán recuperar su inversión, ni generar ganancias con lo cual se limitará su capacidad para seguir realizando inversiones, y cumplir con sus compromisos financieros, escenario que tarde o temprano conducirá al cierre de sus operaciones, básicamente por que aquellas empresas que adquirieron créditos para la compra de insumos y el pago de su nómina, necesitan generar cierto grado de rentabilidad en el proceso productivo que les permita recuperar su inversión inicial y cumplir con los créditos solicitados. Si esto no sucede las empresas caerán en un escenario ponzi13, en el cual tendrán que solicitar deuda para pagar el servicio de la deuda o bien proceder a vender sus activos.

Si las empresas no han podido recuperar el dinero gastado, se debe a la liberalización económica que ha propiciado un mayor incremento de las exportaciones con un bajo nivel de contenido nacional14 y las elevadas tasas de interés, ambos problemas, como resultado de políticas cambiarias y monetarias restrictivas necesarias para brindarle estabilidad al capital financiero15.

4.1. La sobrevaluación del tipo de cambio

No obstante que la actividad total hacia el exterior se ha incrementado con las políticas económicas emprendidas desde 1988, como se puede apreciar en la Gráfica 1, su impacto sobre las MIPYMES tiende a ser negativo, ya que en lugar de ampliar su mercado, éste se ve disminuido, en principio por que se tiene un déficit comercial que es propiciado por la apreciación del tipo de cambio, además de que la mayoría de este tipo de empresas en el país están dedicadas tan sólo al mercado interno.

La sobrevaluación del tipo de cambio (Tabla 4) juega en contra de las MIPYMES al quitarles competitividad hacia el exterior y al permitir la disminución de su mercado interno que se ve invadido por mercancías extranjeras que son vendidas en el país bajo la condición de mejores precios. El problema con un tipo de cambio de tales características, derivado de las políticas de estabilización consiste en la problemática de los flujos de capital.

Tabla 4

Sobrevaluación del tipo de cambio

 

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

Tipo de  cambio nominal

9,6

9,5

9,3

9,7

10,8

11,3

10,9

10,9

10,9

11,1

Tipo de cambio real

10,0

10,6

10,9

11,3

11,6

11,8

11,9

11,9

12,0

12,2

Fuente: Elaboración propia con datos de: Federal Reserve Bank Minneapolis y Banco de México. Base para el cálculo 1970, CPI base 1982-84, INPC 2002.

La volatilidad de los flujos de capitales tiene importantes efectos negativos sobre el crecimiento de los países que son receptores, durante los períodos recesivos se tiene una carencia de los flujos de capital que inciden de manera negativa en el crecimiento, al reducir la inversión en capital humano y físico, pero no sólo eso, también crea problemas de solvencia porque alienta el consumo artificial y conduce a la pérdida relativa del control sobre el tipo de cambio.

Bresser-Pereira y Varela (2004), mencionan que los flujos de capital bajo ciertas condiciones pueden ser bienvenidos, especialmente cuando los países no encaran demasiado endeudamiento y ofrecen grandes oportunidades de inversión, pero pueden ser particularmente nocivos para algunos países cuando sobrevalúan la moneda y elevan la tasa de interés16.

El flujo de capitales necesarios para financiar el déficit de comercio exterior son a su vez causa del mismo al apreciar la moneda. El tipo de cambio juega un papel importante en la competitividad de las empresas nacionales, ante un tipo de cambio apreciado las empresas son menos competitivas hacia el exterior y dada la contracción del mercado interno su ámbito de acción se ve seriamente reducido. Adicionalmente la entrada de capitales no contribuye al incremento de la productividad nacional ya que son dirigidos principalmente a la adquisición de empresas y al sector financiero, por tanto, su inserción en la economía no permite que se pueda generar un superávit comercial, y la dependencia se extiende generando un círculo vicioso que impide el uso de la política fiscal ante la generación de expectativas negativas sobre la estabilidad cambiaria.

La sobrevaluación del tipo de cambio en los últimos años ha jugado un papel importante en la posición deficitaria de la cuenta comercial, y como se observa en la Tabla 4, se ha tenido un tipo de cambio apreciado por lo menos desde 1999, situación que es consistente con los años en que se ha tenido déficit comercial (Gráfica 2).

4.2. Las tasas de interés y la disponibilidad de crédito

De acuerdo con la encuesta de evaluación coyuntural del mercado crediticio, realizada por el Banco de México en el periodo 1998-2008, del 100% de empresas que utilizaron crédito, en promedio tan sólo el 29.8% fue bancario, proporción que para 2008 se ha recuperado pero sin llegar a lo que se tenía una década anterior (Tabla 5)17.

Tabla 5

Crédito bancario y no bancario (%)

Crédito

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

Bancario

37,25

37,30

34,35

32,58

28,78

29,48

26,70

24,73

24,00

23,71

28,70

No bancario

62,75

62,70

65,65

67,43

71,23

70,53

73,30

75,28

76,00

76,29

71,30

Fuente: Encuesta de Evaluación Coyuntural del Mercado Crediticio, Banco de México.

El tamaño de la empresa juega un papel importante en la determinación de la fuente de financiamiento, mientras que las pequeñas empresas en promedio durante el período de 1998-2008 obtuvieron más de tres cuartos de su financiamiento de fuentes distintas a los bancos, las denominadas triple AAA se financiaban en más del 50% con recursos provenientes de la banca (Tabla 6).

Tabla 6

Financiamiento por tamaño de empresa (promedio (%) 1998-2008)

Pequeñas

22,30

77,70

Medianas

30,85

69,15

Grandes

37,35

62,66

Triple AAA

51,92

48,08

Fuente: Encuesta de Evaluación Coyuntural del Mercado Crediticio, Banco de México.

El tamaño de la empresa determina el uso del crédito bancario, conforme tienen un tamaño mayor hacen mayor uso del crédito, la razón es que las grandes empresas configuran condiciones de rentabilidad que superan las tasas de interés bancarias, lo que las hace merecedoras del mismo.

Uno de los motivos principales que se esboza como la causa de no financiarse mediante los bancos consiste en las altas tasas de interés (Tabla 7), por ello aún cuando el gobierno federal constantemente mencione como uno de sus principales logros la reducción de las tasas de interés, se puede argumentar con base en los datos, que ésta sigue siendo alta y mayormente perjudicial para los pequeños negocios.

Tabla 7

Motivos para no recurrir al crédito bancario

 

Altas tasas de interés

Problemas de demanda por sus productos

Renuencia de la banca

Incertidumbre sobre la situación económica

Problemas de reestructuración financiera

Rechazo de solicitudes

Problemas de cartera vencida

Problemas para competir en el mercado

Otros

1998

30,9

6,8

15,5

17,6

8,2

5,4

6,2

4,9

4,6

1999

34,2

3,9

19,9

13,4

10,4

4,4

6,5

3,9

3,6

2000

35,1

3,4

19,0

15,4

9,1

6,0

5,8

4,5

1,7

2001

29,8

4,9

15,7

20,2

9,4

7,5

4,4

4,8

3,5

2002

25,3

5,0

18,4

21,3

11,7

9,0

4,4

4,3

0,7

2003

22,3

6,2

13,1

22,4

9,8

9,2

3,5

5,1

8,3

2004

23,8

6,8

12,3

16,8

11,3

10,2

4,2

5,9

8,8

2005

29,3

5,4

9,6

13,9

11,5

10,4

3,1

4,8

12,2

2006

27,4

4,6

10,4

12,1

6,7

10,4

2,6

5,5

20,3

2007

31,5

4,6

10,3

11,6

7,9

11,4

3,1

5,5

14,2

2008

33,9

6,3

7,75

16,6

6,4

9,5

4,3

8,4

7,0

Fuente: Encuesta de Evaluación Coyuntural del Mercado Crediticio, Banco de México.

En este contexto la dinámica de la generación de ganancias que propicia la creación de empresas y su permanencia en el mercado no se logra y como resultado se tiene una estabilidad-inestable que propicia la alta mortandad de las MIPYMES.

5. La permanencia de las MIPYMES en el mercado

En el censo económico de 2004 el (Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reportaba la existencia de 4.290.108 unidades económicas, cifra que para el censo económico de 2009 fue de 5.144.056, lo que representa una tasa de crecimiento promedio de 3.70%. Si se toma en cuenta que en el año de 2004 la apertura de empresas representó aproximadamente 10% de las existentes el año anterior, y que para 2009 el porcentaje de apertura en función del año anterior fue de aproximadamente el 8%, se podría argumentar que cada año durante ese período iniciaron operaciones más de 400.000 unidades económicas de las cuales menos del 50% se mantuvieron en operaciones, con todo lo que ello implica en materia de iniciativa empresarial y generación de empleo. ¿Qué hacer para que se incremente la permanencia de las empresas en el mercado?

Algunas estrategias que las empresas nacionales podrían implementar para permanecer en el mercado o mantener su nivel de ventas podrían ser: la disminución de su precio de venta, la disminución de sus costos mediante una competencia en calidad o bien mediante fuerte ofensiva de publicidad (Steindl, 1979: 70-74). El inconveniente es que la mipyme mexicana no está en condiciones de disminuir su precio de venta, ni de realizar una competencia en calidad, en virtud de que carecen del soporte financiero y del acceso a la tecnología, pero no solo eso, uno de sus principales problemas es la disminución del mercado interno, que impide generar expectativas de rentabilidad.

6. Consideraciones finales

En el contexto descrito, se hace necesario un cambio en el ambiente macroeconómico del país para que se puedan generar condiciones idóneas para que las MIPYMES puedan llevar a buen puerto los ajustes administrativos necesarios que les permitan optimizar su ingreso y continuar en el mercado.

Si la política del gobierno continúa bajo la insistencia de mantener la disciplina fiscal, y adicionalmente se tiene un déficit de cuenta corriente, el sector privado no podrá dejar de ser deficitario, pues seguirá con la pérdida de ganancias y no podrá disminuir sus deudas.

Los recursos que se dedican a la creación de nuevas empresas o a la política de creación de “changarros”, bajo un contexto de contracción del mercado interno, están destinados a fracasar por la alta mortandad de las empresas, que tienen una expectativa de vida muy corta, como ya se mencionó, las razones que se buscan para dar una explicación en algunos de los casos se enfocan a problemas de índole administrativas, dejando de lado el contexto económico en el cual se desenvuelven, y que es pieza clave de su pobre desempeño.

El Gobierno, mediante la Secretaría de Economía puede seguir intentando incentivar este esquema que es poco viable bajo las mismas condiciones, a pesar de que en la visión de la dependencia se insista en que la estabilidad macroeconómica del país reduce la mortandad de estas unidades económicas, sobre todo cuando la estabilidad se sustenta en políticas fiscales y monetarias contraccionistas.

Con el desarrollo anterior, no se descarta la posibilidad de que algunas empresas puedan ser exitosas en el contexto actual o que la reingeniería administrativa tenga que esperar a los ajustes macroeconómicos para ser exitosa. En cualquier caso, la aplicación de las diversas técnicas administrativas podrá hacer la diferencia entre el tiempo de cierre de una empresa y otra. Pero seguramente, con una política económica que además de preocuparse de la estabilidad monetaria, se ocupe también del crecimiento y el empleo, el grado de mortandad de las empresas sería menor, ya que a diferencia de lo que piensan los funcionarios públicos de alto nivel en México, la estabilidad no genera crecimiento económico, más bien resulta desestabilizante para las variables reales.

Notas

1 A propósito de la sexta semana PYME, llevada acabo los días 8 al 12 de mayo de 2006, se empezaron a manejar algunas cifras respecto a la apertura y cierre de empresas dentro de esta clasificación, a decir de Alejandro González, Subsecretario para las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES), en el país se crean anualmente más de 300 mil unidades productivas, en promedio al día se crean aproximadamente mil nuevas empresas.

2 Citando nuevamente la información de la Secretaría de Economía, se menciona que aproximadamente el 50% de las empresas de reciente creación cierran sus puertas no habiendo cumplido el primer año de operaciones. De acuerdo con otras estimaciones se menciona que el 75% de las empresas cierran sus operaciones después de dos años de operación, que el 50% lo hace antes de cumplir el año y que tan sólo 1 de cada 10 logra superar los 5 años (Revista en línea del Fondo para el Desarrollo de la Ciudad de México).

3 En todas partes se habla de productividad, en las aulas de escuela los alumnos al ser cuestionados al respecto del término lo definen como “el hacer más con menos”. No obstante la productividad es tan sólo una razón que involucra factores productivos con fases de la producción o factores terminados, así la productividad de una persona puede ser la creación de dos sillas por hora. Esta persona incrementa su productividad cuando en el mismo periodo de tiempo obtiene más unidades de producto o bien cuando disminuye el tiempo que requiere para la misma cantidad. En este sentido, la productividad tan sólo es una razón, mientras que el incremento de la productividad involucra el cambio de esa razón.

4 El índice hace una diferencia entre países de acuerdo con la etapa de desarrollo, para el caso de México, el índice general se pondera con un 40% de requerimientos básicos, 50% de mejoramiento de la eficiencia y 10% de factores de innovación y sofisticación (World Economic Forum, The Global Competitiveness Report. 2007-2008, 2008-2009).

5 Los cuatro primeros corresponden a los requerimientos básicos, los siguientes seis integran el mejoramiento de la eficiencia y los dos últimos a los factores de innovación y sofisticación.

6 De las 10 economías que se encuentran en los primeros diez lugares, seis de ellas en materia de estabilidad macroeconómica se ubicaban por debajo de México. Estados Unidos que ocupó en 2008-2009 el lugar número 2, a nivel general en lo concerniente a la estabilidad macroeconómica estaba ubicado en la posición 93.

7 El gasto de capital en el mejor de los casos incrementa la productividad en la economía, mientras que el corriente tan solo incrementa el consumo. Devejaran et al. (1996), apunta la necesidad de distinguir entre gasto productivo e improductivo, donde el primero tiene una fuerte capacidad para lograr el crecimiento económico, mientras que el segundo se refiere puramente al consumo. Por su parte Gemmell (2001), pone énfasis en el caso de los países de bajos ingresos donde de acuerdo con su visión es necesario que de manera casuística se ponga atención e identifique qué clase de gasto público es considerado como “productivo” ya que en países que se recuperan de choques, derivados de guerras o la reconstrucción de su capital humano, puede ser que mucho de su gasto esté más relacionado al gasto corriente que al de capital.

8 Bajo el planteamiento de los modelos de crecimiento endógeno (Romer, 1990, Barro, 1990, Howitt, 1999, Ortigueira, 1998, Perreto, 2001) se piensa que el Estado puede generar crecimiento económico al propiciar la formación de capital humano, mediante el suministro de educación y salud.

9 Una política fiscal expansiva que incremente el gasto corriente podría ser instrumentada si se intentara incrementar los niveles de empleo mediante un Programa Público de Empleo, para mayores detalles ver Ramírez (2006).

10 Dussel (2004), comenta que la estrategia de liberalización económica pudo sobrellevar algunas dificultades macroeconómicas que se tuvieron en la década de los 80’s y que se sitúan principalmente en 4 elementos: el control de la inflación y el déficit del balance público, además de la atracción de inversión extranjera y el fomento a las exportaciones. De acuerdo con el autor, si se toma la propuesta de liberalización “en sus propios términos” la gestión ha sido relativamente exitosa. Desde luego Dussel no se limita a esos elementos y describe a nivel más amplio las desventajas de la liberalización.

11 Huerta (2004: 220), citando a Wray, menciona que: “La producción capitalista se llevará a cabo sólo si hay ganancias para compensar al capitalista de la posibilidad de que el ingreso de las ventas no sea suficiente para cubrir costos. De esta forma la producción capitalista siempre involucra dinero ahora, para obtener dinero en mayores proporciones después”.

12 Recuérdese, partiendo del pensamiento de Kalecki (1984: 97-109, 1995: 47-54) que el gasto deficitario se agrega directamente a las ganancias generando riqueza para el sector privado. Las ganancias generadas por el déficit fiscal en el presente se constituyen como un estímulo importante para la inversión en el futuro, por ello su disminución ahora inhibe la inversión privada a menos, que la actividad exportadora pueda superar el choque negativo sobre las ganancias, de no ser así, no habrá incentivos para invertir.

13 Papadimitriou y Wray (1997), comentan que Hyman Minsky, usaba tres términos para describir una posible posición financiera, refiriéndose a una situación Ponzi cuando los flujos de ingreso no son suficientes para cubrir el costo de los intereses, por lo tanto, las empresas deben emitir nueva deuda al fin de cada periodo para estar en condiciones de capitalizar sus intereses, o bien deberán vender una parte de sus activos para eliminar pasivos.

14 La relación existente entre nuestras importaciones y exportaciones es muy alta, de hecho ambas variables se correlacionan de forma importante, durante el período de 1980 a 2003, pero la correlación es mayor si tan sólo valoramos el periodo de 1995 a 2003. Realizando un modelo de corrección de errores para las importaciones-exportaciones, se puede apreciar que las exportaciones para el período de 1980-2003 no explican las importaciones. Sin embargo, a partir de 1988 las exportaciones explican a las importaciones, y si cerramos el periodo de 1995-2003 se da una mejor explicación.

15 Dussel (2004), menciona que la sistemática sobrevaluación del tipo de cambio real se ha convertido en la principal distorsión macroeconómica resultante de la estrategia de la liberalización, mientras que el sector bancario ha reducido constantemente el crédito al sector productivo.

16 La sobrevaluación de la moneda incrementa el consumo de bienes importados, mientras que el incremento de la tasa de interés deteriora el presupuesto del Estado al aumentar sus requerimientos en el servicio de su deuda. La entrada de capitales en este sentido genera desequilibrio fiscal y comercial que atenta contra la capacidad de la economía para generar crecimiento. El creciente endeudamiento externo junto con una mayor privatización y extranjerización de la economía, es el costo que se tiene que pagar para que siga la demanda por moneda nacional y el flujo de capitales al país evitando que la economía colapse (Huerta 2004: 201) Dos factores adicionales que han evitado que la economía colapse son: los altos precios del petróleo, variable que tiene elementos positivos y negativos, ya que si bien incrementa los ingresos del Estado también se constituye como un costo adicional para la economía en su conjunto y; el envío de remesas por parte de los conacionales que se encuentran trabajando en los Estados Unidos y que se ha venido incrementando favorablemente. Lo último como una consecuencia de la política económica del país que cada año expulsa cerca de 400 mil mexicanos hacia el exterior.

17 Importante mencionar que a raíz de la crisis presente en 2009 el uso del crédito bancario para el tercer trimestre cayó a un 22.1% del total de empresas que recurrieron a algún tipo de financiamiento.

Referencias bibliográficas

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