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Investigación y Postgrado

versión impresa ISSN 1316-0087

Investigación y Postgrado v.25 n.2-3 Caracas sep. 2010

 

 MEDIACIÓN TELEVISIVA DE LOS PADRES CON HIJOS PREESCOLARES

Lucía Domínguez     Nieves Schade** Valerio Fuenzalida***

*  Doctora adscrita al Departamento de Curriculum e Instrucción. Facultad de Educación, Universidad de Concepción (UC), Chile. domingu@udec.cl

 

**  Doctora adscrita al Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Concepción (UC). Chile. nschade@udec.cl

 

*** Magister; adscrito al Departamento de Audiovisual de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). vfuenzal@vtr.net

 RESUMEN

En este artículo se presentan los resultados del estudio “Televisión,  Familia,  y  Escuela: mediación de los padres con respecto a los dibujos animados que ven los preescolares”. Tuvo como objetivos conocer y describir las características de la mediación que realizan  los padres en relación con lo que ven sus hijos preescolares en televisión. Para este estudio se utilizó una entrevista estructurada aplicada a 144 padres de niños/as preescolares que asisten a establecimientos particulares pagados, particulares subvencionados y municipales de la comuna de Concepción, Chile. Los resultados indican que muy pocos padres intervienen en la relación hijos-TV; la mayoría tiende a dejar a sus hijos a merced de la televisión o actúan restringiendo ésta, pero no así los dibujos animados. En la discusión se plantea lo preocupante que significa la poca intervención de los padres y en la necesidad de que este tema sea incorporado en las escuelas.

Palabras clave: mediación parental; niños preescolares; televisión.

 Recibido: 30/06/2010

Aceptado: 14/07/2010

Introducción

 Los medios de comunicación social y en especial la televisión constituyen parte importante en la vida cotidiana de los niños chilenos y esencialmente de los preescolares, quienes ocupan gran parte de su tiempo libre frente a la televisión, observando sus programas favoritos, los dibujos animados (Domínguez y Schade, 2007). Esta situación se ve favorecida, entre otras razones, porque en nuestro país el 95% de los hogares posee un televisor y el 97,9% de los niños señala saber utilizarlo (CNTV, 1999)[1]. El promedio de televisores por hogar es de 2,3 y estos aparatos se encuentran cada vez con mayor frecuencia en los dormitorios, incluyendo aquellos de niños menores de 13 años (CNTV 2005) con lo cual se facilita el acceso de los menores a la programación televisiva.

El consumo televisivo infantil es un tema que involucra directamente a los padres, porque son ellos, en primera instancia, quienes deben adoptar el papel de mediadores entre los programas televisivos y sus hijos, cumpliendo una función de facilitadores respecto de la interpretación y sentido que los menores otorgan a los mensajes que emanan de la televisión.

Por tanto, es importante conocer la función que cumplen los padres en esta tarea, porque no estudiar el contexto y la influencia de la familia en la comprensión de lo que el niño ve y, finalmente, hace, dice o piensa es una mirada incompleta del efecto que la televisión y los programas televisivos ejercen sobre la vida de los menores.

Los niños preescolares, por su edad, son los más vulnerables a la influencia de los medios televisivos, ya que todavía no han desarrollado una capacidad crítica, la cual está en directa relación con la intervención de los padres.

Marco teórico

La familia es uno de los agentes mediadores más determinantes en la relación del niño con la televisión, como señala Sunkel (2002, p.6) la familia/hogar es el lugar clave de lectura, de resemantización y apropiación de la televisión, siendo las dinámicas familiares las que estructuran las modalidades del consumo televisivo. La familia se revela como una pieza clave para entender las interacciones entre sus miembros y la televisión; es ella la que cierne, interpreta, critica, refuerza, complementa, contractúa, refracta y transforma las influencias de la televisión (Leichter, Ahmed, Barrios, Bryce, Larsen, y Moe, 1985).

La actitud de la familia y los hábitos de los padres influyen como modelos sobre lo que ven y aprenden los niños acerca de la TV. Los niños que comparten el tiempo de exposición al medio televisivo con sus padres y/o madres y que suelen dialogar con sus progenitores durante el proceso de visionado, presentan mayor nivel de actividad con el medio, comprenden con más claridad los valores y contravalores que se introducen en las imágenes y saben diferenciar mejor la realidad de la ficción. Por el contrario, quienes no acostumbran a conversar con sus padres al respecto y, por tanto, no cuentan con pautas, suelen confundir la interpretación de los significados (Lazo, 2008), por lo cual el control y el uso de la televisión dependen del modelo familiar de mediación.

Mediación Parental

Originalmente el concepto de mediación se había relacionado con los medios masivos de información, sobre todo en el polo de la emisión y se había referido a la manera en que los emisores y los medios percibían y luego transmitían el acontecer social a su público (Martín-Serrano, 1986). Es en la década de los ochenta que la mediación se relaciona explícitamente a la cultura y los movimientos sociales y como señala Orozco (1991), a los procesos de aprendizaje informal de la TV. Barbero (1987) define la mediación:

como ese lugar desde el que es posible percibir y comprender la interacción entre el espacio de la producción y el de la recepción: lo que se produce en la televisión no responde únicamente a los requerimientos del sistema industrial y a estratagemas comerciales, sino también a exigencias que vienen de la trama cultural y los modos de ver. (p. 52)

 

Los lugares a que se refiere Barbero son aquellos en que se desarrollan las prácticas cotidianas que estructuran los usos sociales de la comunicación: la cotidianeidad familiar, las solidaridades vecinales y la amistad, la temporalidad social y la competencia cultural.

A pesar de la importancia que ha adquirido la mediación parental de contenidos televisivos, existe escasa evidencia latinoamericana que trate sobre el tema. Entre las investigaciones que han analizado la mediación, cabe señalar el estudio realizado en México por Renero (1992) en el que hace un análisis de la recepción televisiva en relación con los usos y significaciones que se atribuye a la televisión en el contexto familiar. En este estudio se resalta el papel central que la madre representa en la relación entre la televisión y la familia de manera diferencial entre clases sociales.

En Chile, Fuenzalida (1984) desarrolló el paradigma de la mediación. Él señala que la influencia de la televisión en la vida infantil pasa a través de los padres, aún cuando ellos no sepan el papel mediador que desempeñan. La relación no es bilateral: televisión-niños; sino mediada por los padres: media-televisión-niños. A partir de esto, dice Fuenzalida, se puede comprobar que los padres tienen una capacidad de influencia mayor de lo que imaginan en los comportamientos de los hijos ante el televisor.

Tipos de Mediación

En relación con los tipos de mediación es posible encontrar varias posturas. Así, Arias (2004, pp. 2-3), define la mediación como: “las particulares formas de presentación de los mensajes y las características conformaciones culturales de los receptores, quienes pueden interpretar de distintas maneras esos mensajes, según los condicionantes de orden social, cultural, generacional y de género”. Esta autora distingue cinco tipos de mediaciones:

  1. Mediación videotecnológica: opera los equipamientos y técnicas específicas de la televisión, condicionando los mensajes o poniendo énfasis en algún componente por sobre otros.

 

  1. Mediación cognoscitiva: la audiencia tiene sus propias capacidades, historia, condicionamiento genético y cultural. Cada espectador posee esquemas mentales, conocidos también como guiones, que funcionan como estructuras para la acción y el discurso, para lo que hay que hacer y decir en un escenario social en un momento determinado.
  1. Mediación situacional: según la cual el ámbito en que se recibe el mensaje condiciona la reproducción del mismo e incluso su retroalimentación.
  1. Mediación institucional: la presencia mediática se instala en un contexto de relaciones: o se está con la familia, o con amigos, o con colegas, pero siempre en un conjunto de pautas latentes o manifiestas, que de alguna manera condicionan el comportamiento del receptor. Se reciben los mensajes en comunidades de interpretación, en las que generalmente los significados se negocian o se dan por supuestos o impuestos.
  1. Mediación referencial: que alude a los géneros, las subculturas o los sectores socioculturales específicos tanto de los receptores, cuanto de quienes están incluidos en los mensajes.

En cuanto al papel específico de los padres en el proceso de mediación, Abelman y Petty (1989), identifican tres tipos de mediación parental hacia la televisión:

  1. Mediación restrictiva: que consiste en establecimiento de normas, las cuales permiten a los padres controlar la televisión en términos de tiempo y programas.
  2. Mediación evaluativa: ocurre cuando los padres discuten y critican los programas comerciales con los niños.
  3. Mediación desfocalizada: consiste en una evaluación más generalizada de la televisión; tal tipo de guía incluye el ver el programa con el niño sin mayor justificación y sin hacer comentarios evaluativos de lo que ve.

Para Pindado (1998) “a los tres modelos les subyacen tres actitudes diferentes que podrían calificarse de TV peligro, TV está ahí y TV niñera, respectivamente” (p. 61). Dorr y Rabin (1995) consideran que las reacciones de los padres ante los medios audiovisuales responden a tres repertorios básicos: a) establecimiento de reglas prohibiendo contenidos, b) establecimiento de reglas en relación con el tiempo que se dedica a ver televisión, y c) establecimiento de prerrequisitos o condiciones para ver televisión.

Caron y Meunier (1996) postulan la importancia del contexto doméstico y las características familiares en la dinámica de la interacción con los medios y proponen, en este sentido, también tres estilos de mediación; dos de las cuales coinciden con las propuestas por Abelman y Petty (1989):

  1. La restrictiva que se basa en reglas rigurosas.
  1. La mediación proactiva, que se interpreta como el esfuerzo de traducción que los padres pueden hacer para interpretar los mensajes televisivos se refiere al proceso de discutir ciertos aspectos de los programas con los niños, tanto durante el visionado como después de éste.

La influencia de este tipo de mediación se debe, en parte, a que los comentarios y afirmaciones que los padres hacen sobre lo visto en la televisión reducen la cantidad y complejidad del razonamiento que los niños requieren para comprender aquello que se muestra en la televisión (Jinqiu y Xiaoming, 2004)

  1. La mediación implícita estrechamente vinculada con el ambiente particular. En este caso, se pone de relieve la trascendencia del espacio afectivo que crea el visionado televisivo, donde se adquiere “un código cultural familiar”.

 Por su parte, Froufe (1998) señala que existen tres posturas de la familia (padres) ante el evento de la televisión, que son las siguientes:

  1. Mediación Evangélica: se imparten ciertas normas o reglas de funcionamiento en cuanto a los horarios y a los programas televisivos que se pueden ver. En este tipo de mediación, casi siempre se esgrimen razones de tipo ético, pedagógico o moral para convencer a los hijos de los beneficios de la renuncia pactada bajo el prisma de los mandamientos educativos.
  2. Mediación Pasiva o sin normas: en la que se produce una ausencia total de normas y de orientación crítica por parte de los padres para la ocupación del tiempo ante la pantalla televisiva: el hijo se refugia cuando quiere y bajo su criterio personal ante la TV y además, con el permiso consciente de los padres.
  1. Mediación Compartida: la participación de todos los miembros del hogar (padres e hijos), permite una visión conjunta, comentada y crítica de los distintos programas que toda la familia recepciona al mismo tiempo.

          Martínez (2005), en su libro “Mediación entre el niño y la televisión”, señala que hay tres tipos de mediación parental:

1.   Mediación Presencial: cuando únicamente los padres comparten el momento de ver televisión con el niño/a.

2.   Mediación Restrictiva: que se caracteriza por la imposición de normas al hijo/a para el visionado de televisión.

3.  Mediación Interventiva: que se basa en comentar lo que se está viendo.

          Estas definiciones abarcan el tema de la mediación desde un punto de vista global, relacionando el tema de la mediación tanto con el contexto social, audiencias y medios de comunicación social, como desde la perspectiva netamente de la relación medios de comunicación y familia, enfatizando la responsabilidad que le cabe a los padres en el problema, es decir, desde el punto de vista de la mediación parental.

          Todas las definiciones que hemos señalado son relativamente coincidentes, cambian alguna denominación, pero mantienen los mismos principios de visionamiento; sólo Froufe (1998) especifica un poco más cuando se refiere a la mediación Evangélica, en la que los padres dan razones a los hijos/as de porqué se restringe el horario y los programas televisivos.

Si bien las investigaciones antes señaladas estudian el tema de la mediación parental y la Televisión, ninguna de ellas está centrada en la población preescolar y concretamente en los dibujos animados.

Dada la importancia que tienen los padres con respecto a su rol mediador, el presente estudio tuvo como objetivo conocer y describir las características de la mediación que realizan los padres con sus hijos/as preescolares en relación con la televisión y los dibujos animados que ellos ven.

Metodología

Muestra

Está conformada por 144 padres (padre o madre) de preescolares que asisten a establecimientos particulares pagados, particulares subvencionados y municipales de la comuna de Concepción, Chile. De esta muestra el 42,3% corresponde a niños y el 57,7% a niñas. En cuanto a la dependencia, el 34,7% de los niños/as pertenecen a establecimientos municipales, el 34,2% a subvencionados y el 31,1% a particulares.

Técnica de recopilación de la información.

La técnica utilizada fue una entrevista semi-estructurada que consta de un total de 14 preguntas con respuestas cerradas (alternativas) y otras abiertas. Esta entrevista fue elaborada por los investigadores sobre la base de los estilos de mediación propuesto por Martínez (2005) y validada mediante el juicio de pares. Las respuestas cerradas tienen los siguientes conceptos para cada alternativa:

a) mediación presencial

b) mediación interventiva

c) mediación restrictiva

La entrevista abarca cuatro variables: Tiempo (T), Tipo de Medio de Comunicación (P), Programas (P) y Dibujos Animados (DA).

Procedimiento

Una vez seleccionada la muestra, se contactó con los padres de los niños a través de la educadora de párvulos del colegio. Se solicitó su participación voluntaria en la investigación, asegurando el anonimato de sus identidades y la función que cumplía la información entregada por ellos. En relación con la aplicación de la entrevista, ésta se llevó a cabo en el hogar de cada participante en el estudio por un asistente social y una educadora de párvulos debidamente entrenados.

Resultados

En primer lugar se dan a conocer los resultados de la variable Tiempo (T), los que se miden a través de la información proporcionada por la pregunta 1 (P1): Con respecto al tiempo en que la televisión (abierta o cable) o los videos están prendidos en la casa, éste es: a) Todo el día/ b) En determinadas horas del día /c) Muy pocas horas al día. El siguiente cuadro muestra el resumen descriptivo de los resultados obtenidos.

Cuadro 1. Frecuencia de la Variable T medida a través de P1

Alternativas

Frecuencia

Frecuencia

Porcentual

Frecuencia Porcentual Acumulada

Causas

a) Presencial

62

43,1%

43,1%

Todos ven televisión en la casa

b) Restrictiva

69

47,9%

91,0%

Depende de quien esté en la casa

c)Interventiva

13

9,0%

100%

Sólo cuando llegan los padres a la casa

Total

144

100%

 

         

En el cuadro 1 se observa que respecto al tiempo en que la televisión o los videos están encendidos en el hogar, el 43,1% de los padres responde que ésta se encuentra en uso durante todo el día porque en la casa todos ven televisión; se trata por tanto, de una mediación presencial. El 47,9% de ellos señala que todo depende de quién esté en la casa, y la mediación que ellos ejercen es restrictiva. En tanto que un porcentaje muy bajo de sólo el 9,0% de los entrevistados, dice que la televisión o los videos sólo se encienden cuando alguno de ellos llega a la casa; en este caso la mediación es interventiva. De esta forma, se observa que no existen grandes diferencias numéricas entre un actuar presencial o restrictivo versus uno interventivo.

En relación con el Tipo de Medio de Comunicación (TM) los resultados de esta variable  se miden a través de la información proporcionada por la pregunta 2, (P2): En su casa Ud. permite que su hijo/a vea: a) Televisión abierta, por cable y videos / b) Sólo algunos ya sea video, televisión abierta o cable / c) Sólo video educativos. El  resumen descriptivo de los datos obtenidos se presenta en el cuadro 2.

Cuadro 2. Frecuencia de la Variable C medida a través de P2

Alternativas

Frecuencia

Frecuencia

Porcentual

Frecuencia Porcentual Acumulada

Causas

a) Presencial

119

82,6%

82,6%

Televisión abierta, por cable y videos.

b) Restrictiva

24

16,7%

99,3%

Sólo canales de cable infantil

c) Interventiva

1

0,7%

100%

Sólo videos educativos

                    Total

144

100%

 

         

 En el cuadro 2 se observa que respecto al tipo de comunicación que regula los programas que los niños/as ven en casa, la mayoría de los padres, con un 82,6% media presencialmente o negligentemente permitiendo que su hijo/a vea televisión abierta, por cable y videos; mientras que el 16,7% de los padres lo hace de forma interventiva, registrándose altas diferencias entre una mediación presencial versus una interventiva e incluso restrictiva. Las causas atribuibles a estas formas de actuar, corresponden a que los padres que actúan sólo en forma presencial o negligentemente permiten que su hijo/a vea televisión abierta, por cable y videos sin ningún tipo de restricción, mientras que los padres que actúan de manera interventiva y restrictiva controlan los canales de televisión que ve el niño/a en el hogar.

En cuanto a los resultados de la variable Programas (P), estos se miden a través de la información proporcionada por la pregunta 3 (P3): En relación a los programas, usted permite que su hijo/a vea: a) Todos los programas de la televisión abierta, por cable, video e internet. b) Sólo programas infantiles presentados en la televisión abierta, por cable, video e Internet. c) Sólo programas educativos en videos. El cuadro 3 presenta el resumen descriptivo de los resultados obtenidos.

 Cuadro 3. Frecuencia de la Variable P medida a través de P3 

Alternativas

Frecuencia

Frecuencia Porcentual

Frecuencia Porcentual Acumulada

Causas

 

a) Presencial

51

35,4%

35,4%

Ve lo que quiera

 

b)Restrictiva

93

64,6%

100,0%

Porque son educativos

 

c) Interventiva

0

0 %

            100%

 

Total

144

100%

 

 
         

 Del cuadro 3 se observa que respecto a los programas que los padres permiten que vea su hijo/a, la mayoría de ellos, un 64,6% media restrictivamente, ya que permiten que vea únicamente programas infantiles presentados en la televisión, dando como razón para este actuar el hecho que son educativos; mientras que el 35,4% de los padres lo hace presencial o negligentemente, permitiendo  que su hijo/a vea lo que  quiera.

Los resultados de la variable Dibujos Animados (DA) se mide a través de la información proporcionada por las preguntas 4 a 14, cuyo resumen descriptivo se presenta en el cuadro 4.

 Cuadro 4. Enunciado de preguntas Nº 4 a 14 y sus respectivas alternativas

Pregunta

a) presencial

b) interventiva

c) restrictiva

P4

En relación con los dibujos animados usted permite que su hijo/a vea.

Cualquier dibujo animado.

Sólo algunos dibujos animados.

Sólo dibujos animados educativos.

P5

En relación a lo dibujos presentados en los distintos medios usted permite que su hijo/a vea.

Dibujos animados que presenta la televisión, el cable y en videos.

Dibujos presentados sólo en la televisión, cable o videos.

Ningún dibujo animado.

P6

Durante la semana (lunes a viernes), Usted permite que su hijo/a vea dibujos animados.

En cualquier momento del día.

Solo en algún momento o en tiempo previamente determinado.

Ningún momento en la semana.

P7

Durante el fin de semana, Usted permite que su hijo/a vea dibujos animados.

En cualquier momento.

Durante toda la mañana o en la tarde.

Sólo en horario restringido.

P8

Durante las vacaciones, Usted permite que su hijo/a vea los dibujos animados

En cualquier momento.

Durante toda la mañana o en la tarde.

Sólo en horario restringido.

P9

Mientras exhiben dibujos animados, su hijo/a.

Estudia, come, juega, lee.

Juega y mira dibujos animados.

Sólo ve dibujos animados.

P10

Ud. permite que su hijo/a vea dibujos animados.

Sólo

Acompañado  y a veces solo

Siempre acompañado.

P11

Si su hijo/a ve dibujos animados acompañado, usted permite que vea con…

Un adulto o cualquiera persona que este en casa.

Un adulto y/o niño mayor.

Sólo con los padres

P12

Usted considera que  el dibujo animado sirve como medio de...

Principalmente como distracción.

Principalmente de educación.

Castigo-recompensa de la conducta.

P13

Cuando Ud. ve dibujos animados con su hijo/a ¿Qué hace? Seleccione la alternativa que mejor la representa.

Lo acompaña sin intervenir en lo que está viendo.

 

Lo acompaña y conversa con el niño(a) acerca de lo que ven.

Controla que el niño/a vea algo que Ud. que cree que  corresponde para su edad o le puede perjudicar en su desarrollo.

P14

Cuando Ud. ve los dibujos animados con su hijo/a ¿es con algún fin determinado? ¿Cuál?  Seleccione la alternativa que mejor la representa.

Sólo de compañía.

Educación acerca de lo que esta viendo.

Controlar que no vea dibujos que no corresponden.

 

 

 Con respecto al tipo de mediación de la variable Dibujos Animados (DA) medida a través de la información proporcionada por las preguntas 4 a 14, la tabla 5 presenta los resultados obtenidos.

Cuadro 5. Frecuencia de la Variable DA medida a través de P4 a P14

Alternativas

Frecuencia

Frecuencia Porcentual

Frecuencia Porcentual Acumulada

a) Presencial

64

44,4%

44,4%

b) Interventiva

53

36,8%

81,3%

c) Restrictiva

2

1,4%

82,6%

a) y b)

20

13,9%

96,5%

a) y c)

2

1,4%

97,9%

b) y c)

3

2,1%

100%

Total

144

100%

 

 En la tabla precedente se observa que respecto a los dibujos animados, el 82,6% de los padres entrevistados actúa ya sea de forma presencial o negligente, interventiva o restrictiva, mientras que el resto, casi el 20%, lo hace mayoritariamente de más de una forma, es decir, responde en la misma frecuencia las alternativas a), b) o c). Además, se observa que casi la mitad de los padres, madres y sustitutos entrevistados, 64 de los 144 actúa presencial o negligentemente con un 44,4%, mientras que 53% del total lo hace interviniendo, optando por la alternativa b) un 36,8% de las veces.

Los padres o madres que actúan de dos formas, lo hacen en su mayoría presencial o negligente e interviniente, donde 20 de los 144, es decir, un 13,9% de los entrevistados optó con igual frecuencia para las alternativas a) y b).

Cabe destacar que el actuar conjunto de presencial o negligente y restrictivo de los padres es mínimo con un 1,4%, es decir, 2 de los 144 entrevistados, lo que no es gran novedad dado que tales formas de actuar se contraponen.

Para conocer si existía una relación significativa entre las variables y los estilos de mediación se hizo un análisis de inferencia, el que determinó que éstas son independientes entre ellas (valor-p: 1,9524 > 0,05). También se encontró que no existía asociación entre la dependencia escolar, el estilo de mediación y el medio de comunicación usado en el hogar (valor-p: 2,0184 > 0,05). Asimismo se presenta con los programas de televisión (valor-p: 0,9564 > 0,05).

 Conclusiones

 El objetivo del trabajo fue conocer y describir la mediación que realizan los padres con hijos/as preescolares con respecto a la televisión. Para este propósito se consideró la propuesta de Martínez (2005), quien propone tres tipos de mediación parental: Presencial, Restrictiva e Interventiva.

Con respecto a esta tipología, todos los padres realizan alguna forma de mediación, sin embargo ésta no se ajusta exclusivamente a un sólo tipo, sino, en algunos casos actúan de manera restrictiva o presencial y en menor medida interventiva.

De acuerdo con esto, se presenta un grupo importante de padres o sustitutos que permiten que su hijo/a vea programas de televisión abierta o por cable y sin control de tiempo; sólo restringen algunos programas, sin intervenir para explicar o comentar los contenidos emanados de estos. Sin embargo, existe otro grupo importante de padres que restringen a su hijo/a el tiempo, el medio de comunicación y, principalmente, los programas que se le permite ver, pero curiosamente, esta restricción no se presenta en relación con los dibujos animados. Al igual que en el caso anterior, este grupo de padres tampoco comenta con su hijo/a preescolar los contenidos de los programas que observa.

En cuanto a la mediación interventiva, se encontró que sólo un pequeño grupo de padres se preocupa de comentar y explicar a su hijo/a los contenidos de los dibujos animados que ve, de tal forma que el niño/a logre comprender los mensajes que emanan de estos programas de acuerdo a su desarrollo cognitivo y las creencias y valores de la familia.

Si se considera, como lo señalan Singer y Singer (1986), que el niño es un espectador activo de la televisión y procesa activamente los mensajes que emanan de ella en función de sus capacidades cognitivas e intereses, así como a partir de “las experiencias, los valores, el conocimiento, las opiniones, las actitudes y las motivaciones”, es decir realiza una interpretación propia, destinada a comprender y darle sentido a lo que ve (Burr, 1995), el tema no deja de ser preocupante en lo que respecta a los niños preescolares, que no experimentan una adecuada modelación y mediación familiar. Lo anterior se reafirma aún más si, como señala Ander-Egg (1996, p. 69), “el niño no siempre diferencia o discierne en lo que está viendo, donde termina lo real y donde empieza lo imaginario”. La relación cada vez más profunda entre niños y televisión presenta a los padres:

 un conflicto entre una mirada crítica respecto al efecto negativo de la televisión sobre sus hijos en formación valórica, distorsión de la mirada infantil (violencia, sexualidad, consumismo) y deterioro del desempeño escolar, por una parte, y la valoración de la televisión como medio que informa de modo eficiente, que une a la familia, que acompaña a los niños y constituye para ellos el principal medio de entretención. Este conflicto no resuelto es la principal causa de las dificultades que enfrentan los padres a la hora de regular, tanto el tipo de programación como el número de horas de consumo televisivo por parte de sus hijos. Y explica que, al considerar la televisión como el compañero de juego de los niños, cedan ante la presión de éstos para incorporar al nuevo amigo en el dormitorio, principal escenario de juegos y esparcimiento de los niños urbanos. (Céspedes, 2008, p. 42)

Implicanciones pedagógicas

 Lo señalado es importante, sobre todo en los niños/as preescolares que asisten a colegios municipales, que se caracterizan por pertenecer a un estrato socioeconómico más bajo, ya que son los que consumen más televisión y el hogar presenta una menor calidad del ambiente educativo (Schade, Domínguez y Fuenzalida, 2011); por lo cual se puede suponer, aunque no se encontró una relación significativa entre el tipo de mediación y la dependencia escolar, que el principal medio de estimulación de los niños/as que asisten a colegios municipales es la televisión.

Así también es necesario considerar la influencia de la mediación parental en el rendimiento académico de los niños/as, porque se ha comprobado que mientras mayor es el número de horas por semana viendo la televisión, más bajo es el rendimiento escolar, pero esta relación puede variar cuando los padres están con sus hijos visualizando determinados programas e interviniendo en la comprensión e interpretación de los mismos (Gentile y Walsh, 2002).

Como se desprende del presente estudio, en general los padres no llevan a cabo una mediación que permita intervenir entre la capacidad cognitiva, los valores y las creencias de la familia, el niño/a y el contenido de la televisión, el problema no deja de ser preocupante, ya que los niños preescolares quedan a merced de este agente de socialización y de aprendizaje.

De acuerdo con lo anterior se puede llegar a la conclusión de que cuando estos niños ingresan a primero básico, es probable que su visión de mundo y construcción de la realidad, se lleve a cabo sobre la base de este agente de estimulación; situación distinta es la que presentan los niños de un estrato socioeconómico más alto que tienen acceso a una mayor variedad de experiencias.

Esto debería ser tomado en cuenta por la escuela, en el sentido de tener una participación activa, tanto para considerar esta fuente de estimulación dentro del proceso de aprendizaje de los niños/as, como para recoger estas experiencias de los menores y realizar una mediación interventiva, con el fin de colaborar para que el niño/a otorgue a éstas un significado adecuado para su edad, promoviendo así una formación más integral. Para estos efectos es muy importante que exista una alta relación entre la escuela y los padres, a fin de que haya una mayor coherencia entre los valores entregados por la familia, los medios de comunicación y la escuela.

Sobre la base de lo antes expuesto, la escuela debiera implementar un modelo curricular abierto y flexible que integre las experiencias que los niños/as obtienen de la televisión, ya que la enseñanza no puede fundamentarse exclusivamente en libros de texto. Se requiere de estrategias desarrolladas por el propio profesorado que les permita aprovechar las posibilidades didácticas de la televisión.

Recogiendo la propuesta de Lazo (2008), quien señala que el tema de la comunicación, especialmente en relación a los contenidos televisivos, debería incorporarse como un tema transversal en el curriculum, de tal forma que los niños/as actúen en forma crítica y con claro juicio frente a lo que están viendo y puedan comparar esta fuente de información con otra e incluso denunciar aquello que atenta contra los valores de la sociedad.

Con respecto a las proyecciones de este estudio, se estima que es necesario realizar nuevas investigaciones, ampliando la muestra a niños/as preescolares de otras regiones del país, en especial incluyendo a aquellos que viven es sectores rurales. Así también, en futuros estudios sería interesante considerar la mediación que realizan los hermanos dado que en este estudio, sólo se consideró al padre o la madre como mediador y no a los hermanos. En investigaciones anteriores (Domínguez y Schade, 2007) se señala que 54,2% de los niños preescolares ve la televisión durante la semana en compañía de sus hermanos, porcentaje que aumenta al 54,7% los fines de semana.

En cuanto a la escuela, es necesario conocer el rol que tienen los profesores y profesoras frente a este agente y el aprendizaje implícito que los niños adquieren cuando ven programas de televisión.

Por último, es importante señalar que la televisión está presente en la vida de los niños/as y por ello es necesario estar siempre atento a los efectos que ella tiene en la primeras etapas de su desarrollo, claves para el futuro posterior del niño/a, que se aprecia cuando entran a la escuela en la forma de relacionarse con el medio y en su rendimiento, sobre todo en niños de sectores más vulnerables.

 Notas

[1] CNTV: Consejo Nacional de Televisión

Referencias

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