I. Introducción
Se conoce que la familia es el primer espacio en el cual interactúa el niño al nacer, donde adquiere las bases de su formación personal, psicológica, social, comunitaria, humana y también ecológica , obteniendo de esta manera una formación integral, a través del ejemplo de sus padres o cuidadores, en este punto, se explica la nueva figura del cuidador en la familia, porque a la falta de los padres biológicos por situaciones de fallecimiento o litigios legales se asigna a una persona que pueden ser familiares o padrinos para cuidar de los niños y niñas, aunque suele suceder también que, los propios padres frente a sus horarios de trabajo deciden buscar alguien para que cuide a los hijos.
La manera de interactuar de los integrantes de la familia son un aporte importante, como también, lo es el ambiente y el entorno social en el cual el sujeto se desarrolle, que si en este espacio obtiene buenos aprendizajes estos aportarán en gran medida en la formación integral del ser humano. Si sucede todo lo contrario, el entorno no le provee al niño de estructuras comunicativas, afecto, normas, reglas, figuras de autoridad y un desarrollo social, entonces se implantará en él una formación desfavorable en desmedro de su vinculación con el ambiente, consigo mismo y con sus procesos de enseñanza y aprendizaje. Conocer los aspectos de la familia que intervienen en la formación y educación del niño es sumamente importante para la labor docente, para la formación de ciudadanos aptos y capaces de afrontar los retos profesionales, laborales y sociales
En la investigación se utiliza la metodología Prisma. Las secciones de este trabajo están presentadas de la siguiente manera, el resumen que comprende el compendio que da cuenta de que se trata este artículo, la introducción con los planteamientos de por qué se hizo el trabajo, los objetivos que tiene, en el desarrollo se despliega el estado del arte sobre las investigaciones realizadas del tema propuesto, la metodología explica la forma que se trabajó sistemáticamente el estudio realizado, los resultados encontrados como producto de la revisión bibliográfica plantean el contraste entre las ideas de diferentes autores y por último las conclusiones a las que se llegan, las mismas que responden al objetivo de la investigación.
II. Desarrollo
Desde la sociología, surge un interés por conocer la opinión de los niños y adolescentes sobre el involucramiento de los padres en relación a la crianza, al cumplimiento de roles y funciones en el entorno familiar (1). A decir de este autor, el entorno familiar está constituido por personas que tienen un mismo parentesco, por los esposos, que tienen una estructura diferente en todas las interacciones sociales que establece la dinámica familiar.
En el seno de la familia se establecen los vínculos biológicos y afectivos los que le van a permitir al ser humano convivir en otros contextos, con otros familiares, con compañeros, en comunidad u otros (2). A lo largo de los años esta temática ha sido muy relacionada al ámbito del aprendizaje, sin embargo, el entorno familiar también tiene una relación directa con la formación de los cimientos para un vida personal y social sana, puesto que en este ambiente se aprenden los valores y las actitudes que se pondrán de manifiesto en la sociedad, los padres deben formar, enseñar a vivir y convivir, roles asignados a la familia desde los primeros años de vida del individuo.
Siendo la familia una organización muy elemental, en su entorno es donde se establecen las primeras relaciones de aprendizaje social, se atienden las pautas de comportamiento y se da el desarrollo de la personalidad de los hijos (3). La familia cumple con la función de integrar y propiciar en su entorno el desarrollo social de los hijos a través de las relaciones interpersonales entre ellos, por esto es imprescindible que base su función educadora en los valores, de tal forma que puedan replicar comportamientos positivos y proactivos en la sociedad (4). Preocupada la familia de brindar el entorno social propicio a los hijos, también tiene que implicarse en su rol de educadores, pues en determinado momento los niños se deben involucrar al ámbito educativo y entones nace la relación escuela-familia, comparten el mismo fin, socializar y educar, pero diferentes en su inicio, estructura y formas de cohesión interna (1).
En esta relación, es vital que la familia asuma un rol de participante activo, porque esto va permitir que la escuela mejore la educación de los estudiantes, reconociendo así el trabajo mancomunado entre ambos (5) Se considera importante la participación del entorno familiar desde los primeros años de vida del escolar, porque a través de esta interacción se forja en el educando mayor autoestima y confianza (6) y como resultado final un mejor rendimiento escolar. En consonancia con esta idea (7) afirma que al participar las familias en los centros educativos van a contribuir a mejorar el rendimiento académico y la conexión social. En las prácticas educativas que realiza la familia se puede percibir la dinámica familiar, como los padres muestran el afecto, manifiestan la comunicación y comprensión hacia los hijos permitirá que estos actúen de acuerdo con el contexto (8).
El trabajo educativo con padres a través de una serie de talleres puede prevenir los problemas de conductas disociales, adicción, desadaptación, bajo rendimiento académico, fracaso escolar, inseguridades, depresiones, baja autoestima y muchas otras problemáticas y tienen su raíz en el entorno familiar (8). Si bien es cierto en algunas ocasiones se considera que la diferencia de estratos sociales determina el rendimiento académico de los educandos, pero esto no es tan determinante como tal, lo que si entorpece es la falta de ayuda y dedicación parental en las tareas, así como prácticas coercitivas en la realización de las mismas (9)
Es importante que los hijos dentro del entorno familiar se sientan acogidos y reconocidos, ya que esto les permite un perfeccionamiento general, emocional, anímico e intelectual (10) Se debe mencionar que el entorno familiar se involucra mucho más con el ámbito educativo en la escolaridad primaria de los hijos, la educación de los niños es compartida, padres y escuela deben tener una excelente comunicación y no solo en la primaria sino también en la secundaria. De esto depende el éxito o el fracaso en el rendimiento académico, el sistema educativo ve al entorno familiar como aquel que no cumple con su deber de acompañar, guiar y educar a los hijos, por lo que tiene una relación conflictiva (11).
III. Metodología
Este trabajo es una revisión de literatura sobre el entorno familiar en el rendimiento escolar, cuyo propósito es definir conceptos relevantes sobre la participación de la familia en el aporte que deben brindar a los hijos para que estos logren un buen rendimiento académico. Para su preparación se siguieron las directrices de la Declaración PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic reviews and Meta-Anayses).
Por medio de la pregunta ¿Cómo interfiere el entorno familiar en el rendimiento escolar de los niños?, se guía el proceso de trabajo. Se identificaron treinta y dos búsquedas en base de datos, se encontraron doce registros adicionales mediante otras fuentes, se eliminaron cinco citas duplicadas, en el proceso de cribado para la inclusión se consideraron cincuenta, de los cuales se excluyeron quince; se establecieron treinta y cinco artículos elegibles en el proceso de idoneidad; pero solo se incluyeron veinte artículos en la revisión, teniendo en cuenta las teorías que plantean principios y dimensiones coadyuvando a la formación del ser humano desde este contexto, según se muestra en la figura 1.
Se realizaron búsquedas de productos académicos en diferentes bases de datos, apoyados en la identificación del os descriptores comunes.
Al analizar las palabras clave del contenido temático realizado se demuestra que 15 artículos, correspondientes a un 45% reconocen al entorno familiar como un importante concepto relacionado con el rendimiento académico de los niños. Le siguen en orden de importancia la familia con un 26%. También se destacan rendimiento académico con un 16% y educación con un 13%, identificadas en la Figura 2.
IV. Resultados
Las tendencias de la producción científica se analizaron por artículos encontrados por fuentes, considerando la relevancia de la información sobre la familia y el rendimiento académico. La búsqueda expulsó treinta dos artículos, figura 3 de los cuales, fueron incluidos en la investigación veinte trabajos, clasificados por año de edición, para poder determinar la importancia de la temática al pasar de los años, tabla 1.
La figura 3 incorpora la selección de artículos encontrados por fuentes, tesis e informes de investigación que permitieron la sistematización de este estudio. En la figura se expone las diferentes bases de datos: Redalyc, Scielo, EBSCO, Google Académico, Dialnet, Latindex, Scopus, REDIB y Merlot. Además, de repositorios de Universidades nacionales y extranjeras, tanto de Latinoamérica como de Europa.
La Figura 4 muestra la distribución anual de los artículos seleccionados, en donde se revisaron 32 trabajos entre artículos y tesis de tercer y cuarto nivel, los cuales todos tuvieron una directa e indirecta relación con la percepción teórica del entorno familiar y su incidencia en el rendimiento académico. Se coteja que todos los trabajos fueron publicados en los años 2018 al 2022.
Como deja ver la tabla 1 , y con referencia a los artículos seleccionados, se observa un incremento de publicaciones sobre la Entorno Familiar en los años 2019 y 2020, con 10 y 12 productos cada uno. Esta tendencia parece atenuarse en el año 2021, sin embargo, en el año 2022, se han realizado tan solo tres investigaciones en las bases de datos analizadas.
Tabla 1 Número de artículos y Autores clasificados por año de edición
| Año | Número de artículos | Autores |
|---|---|---|
| 2018 | 6 | Suárez y Vélez (2018) Tur-Porcar, A. M., Doménech, A., & Mestre, V. (2018) Pegalajar-Palomino, M. (2018) Rodríguez-Mateo, H.; Luján-Henríquez, I.; Díaz-Bolaños, C.; Rodríguez-Trueba, J.; González-Sosa, Y. (2018) Jara, M., Olivera, M., & Yerrén, E. (2018), Hernández-Prados, M.- Ángeles, García-Sanz, M.-P., Parra-Martínez, J., & Gomariz Vicente, M.- Ángeles. (2018) |
| 2019 | 10 | Peláez, M.; Avegno, M. & Alvear, F. (2019) Madrid, R. Saracostti, M. Reininger, T. Hernández, M. (2019) Álvarez-Blanco, L. (2019) Laff, Rebecca; Ruiz Wendy (2019) Mendoza, C., Maldonado, E. (2019) Rojas, I.; Larrea, V.; Barandiarán, A. (2019), Barbeta-Viñas, M. (2019), Izquierdo-Rus, T., Sánchez-Martín, M.; López-Sánchez-Casas, M. D. (2019), López Pazmiño, M. N., Sagñay Guashpa, V. P., Vega Buenaño, F. S., & Mera Holguín, I. L. (2019), Martínez Mejía, D., Amaya Builes, D., & Calle Montoya, P. A. (2019). |
| 2020 | 12 | Ruíz, C. & Ramírez, Á. (2020) Castro-Perez, K. (2020) Martínez, G.; Torres, M.; Ríos, V. (2020) Zambrano-Mendoza y Vigueras-Moreno (2020) Álvarez-Blanco (2020) Naushad, R. (2020) Ponce-Rivero, G. (2020) Guerra-García, J. (2020) Galeano, M., Granados, D. (2020), Meza-Rodríguez, Linda Alejandra Elizabeth, & Trimiño-Quiala, Bernardo. (2020), Sucari, W., Aza, P., Anaya, J., & García, J. (2020), Alvarado-Falcones, I. (2020) |
| 2021 | 1 | Sarmiento, A; Ruiz, A; Rondon, & Valdés, D (2021) |
| 2022 | 3 | Pineda Arcos, J. (2022) Ávila-Zambrano, L., España-García, L., Moreira-Chávez, D., Pico-Cantos, V., Quijije-Barcia, M., Saltos-Triviño, A., & Barcia-Briones, M. (2022) Gonzaléz, G; Andrade, M. (2022) |
Conclusiones
Luego de la revisión bibliográfica que se realiza para efectos de este trabajo, se concluye que del año 2018 a inicios del 2020 hay una gran preocupación científica por conocer sobre la incidencia del entorno familiar en el rendimiento escolar en los niños, de mediados del 2020 al presente decae el interés sobre el tema.
Quienes abordan el tema, con más frecuencia son las universidades, en sus repositorios constan investigaciones tanto en tesis de grado como posgrado sobre la influencia del acervo cultural, generacional, social, comunicacional y biológico de la familia en los niños, de cómo la estructura familiar interfiere directamente en la formación de estos, la manera de interactuar de los integrantes de la familia son un aporte importante, así como también, lo es el ambiente y el entorno social en el cual el sujeto se desarrolle, ya que si es un espacio donde obtiene aprendizajes positivos este producirá una formación integral del ser humano.
La revisión de literatura señala la importancia del entorno familiar en relación al involucramiento en la educación de los hijos, considerando este espacio vital para su formación, pues aquí aprende todo lo que necesita saber, así lo asevera (2), concordando con los autores de que la familia es el primer entorno al que se llega, correspondiéndole a este brindar todas las herramientas para el buen desarrollo de la persona y para que llegue a un entorno escolar con las habilidades básicas desarrolladas.
En concordancia con el estudio descrito en (12) en la familia se aprenden la escala de valores y la forma de actuar para lograr tener una vida social sana, pues estos dejan una impronta muy importante en la psiquis humana, al aprender valores moralmente buenos la persona brindará actitudes positivas a la sociedad, en cambio si los valores que aprendió fueron malos, la conducta del sujeto será mala y tendrá problemas conductuales en las instituciones educativas.
Si bien es oportuno cuestionar el rol educador que tiene el entorno familiar, también, lo es mirar los tipos de familia que la sociedad posee en el siglo XXI, que aportan el estudio referenciado en (13), es así como existen parejas sin hijos, parejas con uno, dos o hasta tres hijos, adultos mayores con hijos y otros tipos de parejas como menciona el autor. Todas estas nuevas estructuras familiares han abolido a la familia tradicional donde existía una figura paterna y materna con alrededor de 10 a más hijos, en el que la madre cumplía el rol de protectora, cuidadora a tiempo completo, profesora y consejera escolar en casa, el padre estaba presente como autoridad, en donde los hijos se sentían acompañados y guiados frente a un mundo desconcertante para ellos. Partiendo de la historia, se puede señalar que los indicadores para un buen entorno familiar que brinde a la persona la capacidad de desenvolverse positiva y proactivamente durante el proceso de enseñanza-aprendizaje son la comunicación, por medio de ella se proponen los sentimientos, las reglas, las operaciones para que el sistema perciba un gozo general (14).
Rodríguez-Mateo et al (14) propone que los recursos familiares, estrés e inestabilidad familiar son parte también de los indicadores para que un entorno familiar sea saludable, y no se habla aquí de las cosas materiales que posea el sistema, sino más bien, de lo flexible que pueda ser sin perjudicarlo, de los vínculos que se desarrollan entre los miembros, además de los recursos sociales, culturales, religiosos, educativos, económicos o médicos. De acuerdo con lo señalado por el autor, existe una concordancia con la teoría sistémica, el niño nace en un ambiente estructurado, aquí se perfecciona y aprende a desempeñarse como persona. Se habla también del sistema ambiental familiar que desde la teoría ecológica sistémica señala que el individuo se desarrolla en este ambiente, y los sistemas no son dispersos, en ellos se comunican y este es el éxito para su interdependencia (15).
Hay algo que se debe considerar en este análisis y son los postulados de la teoría del conflicto, en los entornos familiares las interacciones que se dan entre los miembros de la casa suelen generar situaciones donde se sienten amenazados o inconformes por lo que el conflicto está a la vista, las maniobras que la familia utilice para gestionarlo de manera positiva requieren de un trabajo en conjunto donde todos los miembros se involucren y deseen la solución (16). Así también, se habla de que la relación escuela-familia está conflictuada por la falta de participación del entorno familiar en las responsabilidades académicas de los hijos.
Pudiendo enlazar la teoría anterior con el pensamiento de los interaccionistas, quienes afirman que el entorno familiar se construye socialmente (2), en esa interacción e interpretación permanente que realizan con mucho esfuerzo. Desde esta idea el psicoanálisis menciona que el niño está supeditado a dos fuerzas durante su crecimiento, que son la psicosocial y la psico familiar, ambas dejan una impronta que marca la vida de ese sujeto, es por esto que el entorno familiar debe educar en las responsabilidades a cumplir en el sistema escolar. Aquellos hijos que muestran mejores niveles de rendimiento académico son aquellos que reciben acompañamiento, retroalimentación y supervisión escolar de los padres (17), lo que resulta muy beneficioso tanto para la escuela como para la sociedad.
Las etapas planteadas por la teoría del desarrollo cognitivo ponen al ser humano en una escalada que va teniendo metas a cumplir y en este proceso va adquiriendo gracias al entorno familiar todas las habilidades y competencias necesarias que le permitirán un pleno desarrollo tanto individual como social, pero en algunos casos no se le prepara para el ámbito escolar y ello produce frustración en el niño. Se puede observar hasta este momento, que las teorías de una u otra manera parten, trabajan o concluyen en lo muy necesario que es el entorno social, cultural y educativo para que el ser humano construya y coconstruya su propia realidad, así lo plantea la teoría sociocultural, puesto que afirma que la sociedad y el individuo están en constante cambio (18).
Igualmente, la teoría del aprendizaje social supone que el entorno familiar es el encargado de filtrar las influencias que recibe el niño durante su formación humana y personológica (19). Pero estas acciones se realizan a través del lenguaje, como propone la teoría de la comunicación, pues este símbolo brinda al niño las reglas y normas con la cuales debe regirse dentro de la familia y en la escuela, pero aquí surgen algunas problemáticas a nivel familiar, la disfuncionalidad de la gran mayoría de estos sistemas, donde no hay una figura clara de autoridad, de objetivos familiares fomentando esto riesgos para los miembros del entorno, sobre todo para los más vulnerables que son los niños pequeños (20).
Esta revisión plantea que la interferencia del entorno familiar en el rendimiento escolar en los niños es muy fuerte, por lo que se recomienda seguir investigando desde cuáles aspectos se puede apoyar para que el entorno familiar sea propicio para un buen rendimiento académico.











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