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Educere
versão impressa ISSN 1316-4910
Educere v.10 n.35 Meridad dez. 2006
Primero la democracia venezolana, el premio nacional del libro y la visibilidad de educere
Venezuelan democracy first, National Book Prize and EDUCERES visibility.
Este número cierra la edición del año 2006 señalando tres hechos que destacan por su trascendencia en el acontecer político del país y en el historial de EDUCERE, la revista venezolana de educación.
I
El 3 de diciembre de 2006 el país vivió uno de los momentos más importantes de su vida republicana al desarrollarse, a través del ejercicio del voto, la escogencia del Presidente de la República. Un proceso electoral dado sin incidencias que lamentar, con una gran convicción de civismo y respeto. Toda una fiesta de colores y simpatías mostraba la idiosincrasia de un venezolano cansado de tanta exacerbación y radicalismo en las posiciones políticas encontradas en el andar de la contienda. El proceso de escrutinios fue impecable, las auditorias en caliente del 54% de las mesas escrutadas, seleccionadas al azar, demostraban que la voluntad del elector se había respetado íntegramente.
Así finalizaba un proceso altamente polarizado entre los seguidores del presidente Hugo Chávez Frías, quien resultó ganador con 7.274.331 votos (62,87%) y el gobernador del Zulia, Manuel Rosales, respaldado por diferentes partidos y agrupaciones no afectos al o.cialismo que aglutinaron una simpatía de 4.266.974 de votos (36,87%) de ese electorado.
Un breve análisis de estos resultados permite a.rmar que la inteligencia del venezolano se impuso por encima de los intereses mezquinos y subalternos al dirimir de forma pacífica y democrática sus diferencias políticas. El Consejo Nacional Electoral, CNE, ente rector de los comicios, salió fortalecido al rescatar, por su actuación transparente, su credibilidad, ganada en el ejercicio de sus atribuciones como árbitro confiable, democrático y garante de la voluntad popular. Este crédito lo otorgaron los veedores nacionales e internacionales. Lo respaldaron los miembros y testigos de los partidos políticos apostados en las 33.004 mesas electorales. Finalmente, ratificó esa apreciación, la población electoral que hizo efectivo su derecho al voto libre, sin condicionantes, ni presiones.
La imparcialidad, el equilibrio y la mesura de los miembros del Consejo Electoral Nacional de.nieron su actuación gananciosa, imponiéndose por la fuerza de la razón y la equidad entre loscontendores políticos que se disputaban el beneficio del electorado. El Plan República a cargo de la Fuerza Armada, se desarrolló con gran normalidad, entusiasmo y talante democrático.
Ganadores de este proceso electoral también fueron los sectores no simpatizantes y opuestos al oficialismo que expresaron su descontento electoral a través de una candidatura que fue capaz de aglutinar más de 4 millones de ciudadanos que durante ocho años mostraban el saldo negativo de un liderazgo sin discurso democrático creíble y, además, desgastado en las contiendas anteriores por sus sistemáticos errores, cuyas facturas sin cancelar seguían hipotecadas a los dictámenes del golpe de Estado del 11 de abril del 2001, del sabotaje petrolero del 2002, de las guarimbas, del llamado permanente a la abstención y al desconocimiento del gobierno electo popularmente.
En efecto, el saldo favorable de este proceso fue haber cavado las tumbas de una particular dirigencia conspiradora sin electores democráticos que esperaban agazapados al llamado del grito de "fraude" para salir al combate apoltronado en la guerra mediática de un guión literario sin actores ni escenarios, orientado a azuzar a una minoría desquiciada por la disociación, la infofrenia, el fanatismo y la intolerancia política.
Estos resultados deben ser propicios para estimular el nacimiento de un nuevo liderazgo, fresco y en sintonía con una Venezuela distinta que clama la presencia de una oposición firme, democrática y con alto sentido de patriotismo y poseedora de una visión contralora y propositiva, deslastrada de lo malo del pasado reciente.
La historia venezolana está llena de casos donde buena parte de los liderazgos viven la muerte insepulta, resucitable por el poder mediático de la autopolítica de los micrófonos de una radio amarillista, de la cámara de una planta televisora sensacionalista o del lápiz de carboncillo de un periódico indigente de noticias buenas, que solo destacan y privilegian lo negativo de su desenfrenante morbo comunicacional.
Este proceso democrático, igualmente, dejó en la vera del camino a la dirigencia empresarial mediática que secuestró y asumió un papel de dirección política, tal como si fuesen partidos políticos. Este nuevo rol no se corresponde con su naturaleza comunicacional, ni con las atribuciones y funciones que las leyes y los reglamentos le asignan. A esta dirigencia empresarial se le agregó un sector de periodistas que olvidaron que los medios son espacios para la educación del pensamiento sensato, diverso, crítico y propositivo de una democracia contemporánea. No se trata de convertir los medios comerciales de la información y a sus comunicadores sociales en voces silenciadas y eunucas, pero una situación bien diferente es convertir sus tribunas radioeléctricas en promotoras de un proceso de desdibujamiento de la salud mental y psíquica de la población venezolana al sembrar de manera sistemática y permanente la hiel del odio, la violencia, la duda y la intolerancia, solo porque el modelo de democracia que se ensaya desde 1998 incorpora otros actores que estuvieron excluidos y segregados.
Este proceso electoral merece destacar la postura de moderación y sensatez que evidenció la vocería del episcopado en los últimos meses al asumir, diligentemente, una línea de acción desconectada de las posiciones beligerantes y fanáticas de un sector del alto claro comprometido políticamente con un pasado que la nueva Venezuela no desea reeditar.
Queda en la expectativa de los venezolanos ver si el nuevo tiempo que se le avecina a la "oposición seria y responsable" es aprovechado inteligentemente. El reconocimiento al gobierno y al "chavismo" como realidades políticas del país no puede seguir posponiéndose. Esta es una realidad insoslayable y debe ser una decisión fundamental para que el gobierno nacional aprenda a hacer lo mismo. La pluralidad es una condición que de.ne la democracia y la diferencia es una expresión que promulga el debate, la discusión y la polémica fértil. De esta confrontación surge la verdad sin color ni propiedad.
Por otra parte, el triunfo democrático de este proceso electoral será real y efectivo si el gobierno reelecto aprovecha inteligentemente y sin tabúes el sembradío de una oposición organizable, conducible y liderable porque, a fin de cuentas, se gobierna en la balanza de la mirada escrutadora del otro, de la observación contralora del otro y del valor de la ética de sentirse y saberse observado.
El triunfo del presidente Chávez no se discute electoralmente. Los resultados de esta matemática política son verificables y cuantificables por los análisis más escruturadores y diversos; ahora se plantea una actuación gubernamental eficiente para continuar achicando el impacto de una impagable deuda social que ha creado sus propios demonios, génesis delictual de la pobreza, el abandono y la injusticia acumulados. El presidente Chávez y la dirigencia gubernamental deben estar convencidos de que se es ganador para aumentar los puestos de trabajo, reducir significativamente el déficit habitacional, detener y luchar contra la inseguridad. Se es triunfador para impulsar el país hacia una economía más autosu.ciente y soberana. Se es vencedor para luchar y derrotar dos fiagelos ya declarados como cancerígenos: la corrupción socializada y una burocratización atornillada y creciente del aparato del Estado.
El combate contra estas dos medusas que atentan contra la moralidad institucional consigue eco en la población cuando se ven resultados tangibles y demostrables. El ejemplo opera como el verdugo que decapita la duda. Los enunciados, las declaraciones de buena voluntad, las leyes draconianas sancionadas pero no aplicadas son más bien una oda a la impunidad y un catalizador del crimen contra la cosa pública y la seguridad del pueblo, sin distingos sociales.
Un delito comprobado sin un delincuente preso por la justicia es la mortaja que entierra la democracia. Las sanciones discursivas son demagógicas si no están soportadas por una práctica policial y judicial ejemplarizantes. La nueva República que se ensaya debe ser menos declarativa y más activa. El protagonismo también se ejerce a través de una actuación severa de los tribunales de justicia.
Asimismo, las llagas ampulosas de la ineficiencia gubernamental deben comenzar a ser extirpadas para que el país sienta que la nueva dirigencia, tanto pública como privada, se constituirá para servir limpiamente, no para servirse y aprovecharse del patrimonio de la nación, como tradicionalmente lo señala la historia administrativa del Estado. La dirigencia de una sociedad no se decreta, se construye en la laboriosidad, en el ejemplo y en sus resultados. El patrimonio de la nación es de todos y sobre él debe caer el efecto de una contraloría social ejemplarizante por su capacidad de sanción.Ella debe operar como una guillotina contra la improbidad institucionalizada.
Los resultados electorales han favorecido la .gura del presidente Chávez, sus políticas, sus actuaciones. Ahora comienza una nueva etapa de este proceso político inédito en América Latina. Nadie duda de su carisma y de su papel protagónico en la dinámica de una geopolítica regional frente a la avalancha neoliberal de un mundo globalizado al servicio de los grandes capitales transnacionales y criollos, auspiciadores de una sociedad regida por el mercado consumista y sus antivalores que atentan contra el hombre, la familia, la sociedad y la naturaleza. Pero su actuación en este segundo mandato debe ser de profundización y desarrollo del país y para el fortalecimiento de una moral pública, si no la espada de Bolívar deberá desempolvar los decretos contra el robo y la impunidad que firmó el Libertador en 1917.
La acción del presidente Chávez debe profundizar la inclusión al nuevo proyecto de República al fortalecerse su liderazgo ya aquilatado por la larga cadena de procesos eleccionarios triunfantes. Ahora se trata de conducir por buen sendero a los 26 millones de venezolanos, mirando con celo auditor a quienes le acompañan.
Una revolución con mercaderes y falsos bolivarianos es equivalente a mirar hacia atrás como la mujer de Lot. La espada de la justicia debe empezar a decapitar el delito y la ine.ciencia administrativa. La guillotina debe aceitarse para que el ejemplo enseñe. Ninguna revolución triunfa con aquellos adulantes, lisonjeros y camaleones que se camuflan detrás de una boina roja y una chequera bondadosa de comisiones. Los mercaderes del Estado, los empleados y empresarios corruptos deben ser expulsados del templo sagrado de la patria.
El Presidente reelecto debe asumir con tacto e inteligencia política a la oposición como una realidad tangible, discrepante y contralora. Eso es gobernar con sabiduría socarrona, de esa que brota de sus discursos cargados de emocionalidad y entrega popular.
Asumir la oposición no es adoptarla para dirigirla, es gobernar en medio de la crítica constructiva y la denuncia sana, sin molestarse ni sentirse aludido. La democracia es el pugilato de las ideas. Por eso, la oposición también debe aprender que oponerse al gobierno no es obstruir, sino contribuir a construir desde las diferencias. El desarrollo de la democracia es la madurez del ideario y de su práctica, no solo de la dirigencia sino de todos los venezolanos que en su imaginario y formación cultural y educativa, reconocen que la democracia tiene un valor y un significado. La democracia es un saber y un ejercicio permanente que la familia, la escuela y la sociedad deben enseñar coordinadamente.
Desde EDUCERE saludamos esta fiesta democrática con el júbilo que nuestra convicción profesoral muestra en los salones de clase al encontrarnos con los campos fértiles de una juventud estudiosa y republicana. Así es Venezuela, encuentro con el desencuentro para crecer sembrando tolerancia y respeto por lo diferente y lo convergente. Estamos dichosos por el triunfo de la democracia y los que creen en ella. Gloria al vencedor y honor al vencido. Si los que perdieron ganaron, los que triunfaron en las elecciones son doblemente ganadores. Así de fácil es entenderlo.
II
En un diferente orden de ideas, destacamos en esta edición el reconocimiento que hiciera el Centro Nacional del Libro y el Ministerio de la Cultura en el mes de noviembre a EDUCERE, al conferirle el Premio Nacional del Libro, 2005, como la mejor revista académica en Ciencias Sociales y Humanas.
Este galardón instituido desde 2003 para reivindicar el valor del libro y las publicaciones seriadas como bienes culturales, cuyo impacto incide en la transformación de nuestra sociedad (CENAL, 2005), lo recibimos el pasado 17 de noviembre en Caracas con profunda alegría y satisfacción por sabernos reconocidos en la convicción de que hacemos universidad, por la constancia en un trabajo creador que da frutos desde el sacri.cio y la entrega, en la perseverancia por mejorar la calidad de una obra que cada vez aprende a crecerse desde su visión autogestionaria. También porque fuimos capaces de demostrar que la rigurosidad y la sencillez se dan la mano y caminan juntos.
Este premio es un reconocimiento que valora el intento por ensayar y experimentar en el mundo del libro una experiencia editorial que satisface y agrada a sus constructores, y particularmente, por saber que durante nueve años tratamos sobremanera de impedir que la bruma de la rutina y el quebranto espiritual que producen las di.cultades puedan vencer la regularidad con que aparece esta revista trimestral.
El jurado del Premio evaluó las diferentes postulaciones bajo los criterios de calidad de la escritura, del contenido editorial y de la pertinencia, signi.cación e impacto sociocultural. Salir airoso de semejante mirada indagadora, de por sí, es un salto cualitativo que nos recrea y nos descubre en nuestras potencialidades. Por tanto, el galardón, es una distinción honrosa para los escritores y sus contribuciones, para el cuerpo de árbitros nacionales, internacionales y accidentales que velan por la calidad y pertinencia de las propuestas, para el comité editorial responsable de su política divulgativa y para el equipo técnico de revisión y producción velador de un diseño y una diagramación limpia y fresca que presente una revista con personalidad gráfica agradable al lector.
Este premio es, igualmente, un homenaje para los miles de lectores de EDUCERE, quienes, finalmente, son los grandes benefactores de esta revista, pues sin su apoyo y reconocimiento el texto no tendría destino ni sentido.
Recibimos este premio a su versión impresa con mucho orgullo colectivo, con devoción a la mística que mueve a la acción y al sentido autocrítico que nos cobija. El Premio Nacional del Libro 2005 es savia que corre por nuestras venas universitarias y un maravilloso reconocimiento extensible a la Universidad de Los Andes que ha sabido estimar a EDUCERE, brindándole su apoyo institucional para mantenerla vigente y en resguardo de las tropelías y travesuras de ciertos fantasmas que vagan por pasillos, cafetines y salones como espíritus en pena.
EDUCERE es la expresión de una universidad que crece en el trabajo de sus productores, escritores y lectores diseminados por el mundo hispano hablante. En el templo de Atenea celebraremos este premio que hoy mostramos en nuestras sienes con humildad y orgullo, con aguardiente blanco de nuestros cañaverales.
III
En complemento a lo anterior festejamos con nuestros escritores y lectores la receptividad que EDUCERE ha tenido en otros países y bases de datos especializadas en revistas. Así, recibimos desde la Ponti.cia Universidad Católica de Valparaíso, Chile, la grata noticia de que esta publicación ha sido incorporada al Boletín de Alerta Visual de la Biblioteca de Filosofía y de Educación de esa prestigiosa Universidad del sur del mundo. Asimismo, celebramos con gran orgullo el interés mostrado por Informe Académica de Thomson Gale, Base de Datos de Revista Académica, México, para que EDUCERE formase parte de esa plataforma electrónica, en su sección de revistas especializadas en Educación de Iberoamérica.
De igual manera, nos complació conocer que la Hemeroteca Cientí.ca en Línea REDALYC, Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal, adscrita a la Universidad Autónoma del Estado de México, ha clasi.cado a EDUCERE, entre las primeras diez revistas más consultadas con mas de 50.000 descargas mensuales, cuyo corte de visitas y consultas se hizo en octubre/2006. REDALYC, actualmente es la base de datos de revistas más importante de México.
Complementa lo anterior, un dato proveniente de las estadísticas de consultas en el repositorio SABER-ULA, que indica que EDUCERE es visitada mensualmente en una proporción superior a 30.000 consultas, posicionándose así como la publicación académica más consultada electrónicamente del país y una de las más leídas de América Latina. Solo en estos dos repositorios es consultada más de 2600 veces por día. Se aspira a que en 2007 supere fácilmente el millón de consultas.
Concluye esta nota una nueva distinción para EDUCERE al noti.cársele que a partir de diciembre/ 2006, se ha incorporado definitivamente al Scientific Electronic Library Online, SciELO, Venezuela, para satisfacción de nuestros escritores cuyas contribuciones estarán mejor acreditadas, sin que ello pueda significar que EDUCERE restrinja sus espacios a los noveles autores o a contribuciones cuya fuente no provenga de la indagación investigativa.
En efecto, EDUCERE, al ampliar su capacidad divulgativa del saber sobre el fenómeno educativo en sus diversas manifestaciones conceptuales y metodológicas, da visibilidad al pensamiento escrito al someter sus textos a la controversia y a la discusión con pares nuestros y de otras latitudes, lográndose el propósito de una revista científica y humanística creada para divulgar y enseñar a "hacer" universidad desde la escritura.
IV
EDUCERE presenta en este número como cierre editorial del año 2006, una producción intelectual formada por dieciocho contribuciones, destacándose seis artículos de investigación y cinco ensayos, escritos tanto desde diferentes instituciones venezolanas como del extranjero. Asimismo, se enfatizan las estadísticas de visitas del año 2006 del Repositorio Institucional SABER-ULA donde está alojada EDUCERE. Allí se observan la visibilidad de los autores y los artículos de esta publicación, al cuanti.carse las líneas de trabajo preferidas por los lectores virtuales.
El posicionamiento de los autores y sus contribuciones de esta publicación es un dato interesante que muestra el impacto de su producción en el mundo lector. Toda una magia que Internet proporciona en este mundo globalizado de la información.
Finaliza el número con la publicación de su Índice Temático Retrospectivo que da cuenta de la trayectoria de EDUCERE en sus nueve años y medio de existencia editorial.
Como siempre esperamos que estos artículos seleccionados sean del agrado de nuestros lectores. Salud y prosperidad en este venidero año 2007, el cual presagia grandes cambios, anhelando sean para bene.cio de todos, sin exclusión alguna, como debe ser.












