Introducción
El proceso de erupción dentaria es un fenómeno fisiológico en el que los dientes pasan de una posición intraósea hasta la oclusión con su antagonista1.
El mecanismo de erupción no se comprende completamente y aún está en debate2. Antes de que el diente alcance su posición funcional en la cavidad bucal, pasa por tres fases de movimientos complejos: fase 1 (movimientos preeruptivos, donde el diente se encuentra dentro del hueso alveolar antes del momento de la erupción), fase 2 (movimientos eruptivos, donde el diente se desplaza desde una posición intraósea hasta su lugar funcional en la cavidad bucal) y fase 3 (movimiento, donde el diente permanece en su lugar funcional y se adapta al crecimiento de los maxilares) 2.
La patología eruptiva se entiende como aquellos problemas, locales o sistémicos, que afectan a la fisiología pudiendo alterar su correcta secuencia o cronología de la erupción3. Ante esta alteración de la cronología, nos encontramos con erupción dental precoz y erupción dental tardía 4.
Los factores locales constituyen los trastornos más frecuentes en la erupción dental y tardía de la dentición secundaria. La erupción prematura de dientes aislados puede ser debida a factores locales como la pérdida moderadamente prematura del diente primario que lo precede (figura 1a) y/o cuando esta pérdida dentaria va precedida de flemón y osteolisis en furca u otro tipo de pérdida de hueso alveolar (figura 1b) 3-5.
En cuanto a los factores locales que conllevan a una erupción tardía hay que destacar la falta de espacio por alteraciones de tamaño de los dientes permanentes o la disminución de la longitud de arcada (figura 2a), anquilosis alveolodentaria

Figura 1 (a) Erupción precoz del primer premolar superior por pérdida prematura del molar primario. (b) Osteólisis en furca de ambos molares primarios inferiores
(figura 2b), secuelas de traumatismos en dentición primaria (principalmente luxaciones intrusivasy avulsiones) (figura 2c), erupción ectópica de primeros molares (figura 2d), dientes supernumerarios (mas frecuentes en la zona incisivo-canina superior) (figura 2e) y patología tumoral (quistes u odontomas) (figura 2f)3,5,6.

Figura 2 Retrasos eruptivos por diferentes factores locales. a: falta de espacio para 22 y 33; b: anquilosis alveolodentaria de segundo molar temporal inferior; c: secuela de traumatismo a nivel del 21; d: erupción ectópica de primer molar; e: diente supernumerario en zona anterosuperior; f: odontoma que desplaza a 21.
Respecto a los factores sistémicos, en el caso de la erupción precoz, es raro un adelanto de todos los dientes y cuando existe, se habla de una probable influencia genética4,7,8. En el retraso en la erupción, los trastornos endógenos pueden retrasar la erupción de las dos denticiones. Así pues, se ha demostrado un retardo en el desarrollo físico y dental en niños con enfermedades crónicas o determinados síndromes. Entre ellos, destacaremos endocrinopatías como el hipopituitarismo, el hipotiroidismo, el hipoparatiroidismo o aberraciones cromosómicas como el síndrome de Down, síndromes que implican displasias esqueléticas con alteración en el metabolismo óseo, como la displasia cleidocraneal, síndrome tricodentoóseo, picnodisostosis, acondroplasia, síndrome de Gardner y síndrome de Hallweman Streiff, y otros síndromes como la displasia ectodérmica o la amelogénesis imperfecta3.
Es necesario realizar una correcta exploración clínica y radiológica que permitan diagnosticar estas patologías de erupción1. Estos trastornos con frecuencia se presentan en la práctica clínica del odontopediatra, por lo que su conocimiento preciso es fundamental para la detección e intervención tempranas pudiendo ayudar a prevenir muchas complicaciones4,5. El tratamiento de dientes con erupción retardada requiere multidisciplinaria la entre cooperación odontólogos pediátricos, ortodoncistas, cirujanos orales y prostodoncistas9.
Debido a la importancia de conocer las diferentes patologías eruptivas que causan erupción precoz y tardía se ha llevado a cabo este estudio. El objetivo principal ha sido establecer la prevalencia de esta patología, analizando edades, sexo y fase de dentición.
A igual que conocer las principales causas en los diferentes grupos dentarios.
Material y Métodos
Este estudio es te tipo observacional, transversal y retrospectivo. Los datos fueron recogidos de pacientes pediátricos con edades comprendidas entre 6 y 14 años vistos en la facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla desde octubre de 2019 hasta junio de 2024, tomados con fines diagnósticos. Este estudio fue aprobado por el Comité de Ética en investigación de la Universidad de Sevilla y se obtuvo el consentimiento informado por parte de los padres/tutores legales.
Los registros de pacientes que reunían todos los criterios de inclusión y ningún criterio de exclusión fueron asignados con un número identificativo y todos los datos necesarios para nuestra investigación fueron recogidos de las historias clínicas (Tabla 1).
Tabla 1 Criterios de inclusión y exclusión
| Criterios de inclusión | Criterios de exclusión |
|---|---|
| Pacientes de 6-14 años | Síndromes congénitos |
| Que presentaran radiografías panorámicas de buena calidad | Malformaciones craneofaciales |
| Que llevaran colocados aparatos de ortodoncia (mantenedores o recuperadores de espacio) |
Tras aplicar los criterios de inclusión y exclusión a un total de 1035 pacientes vistos en estos cursos académicos, se obtuvo una muestra de 218 sujetos.
Recogimos de las historias clínicas las fechas de nacimiento, sexo, antecedentes de traumatismos, de caries, de pérdidas dentarias y alteraciones oclusales. Las ortopantomografías se habían tomado en el mismo equipo radiográfico con fines diagnósticos (unidad de Rayos X ProMax; Planmeca Oy, Asentajankatu 6, FIN-00880, Helsinki, Finlandia). Las radiografías se analizaron por dos revisores (SG y CC) de manera digital en el departamento de Odontopediatría, usando para ello el monitor del ordenador con una iluminación ambiental adecuada.
Basándonos en el estudio longitudinal de Moorrees y Kent10, al existir diferencias entre un individuo y otro dentro de los rangos promedios, se determinó retraso o adelanto eruptivo analizando también la formación radicular, pues está estrechamente relacionada con la emergencia dental.
Los datos fueron tabulados en una planilla Excel 2007 y exportados para el análisis estadísticos. En dicha tabla se recogió edad, sexo, dentición, retraso o adelanto eruptivo, grupo dentario afectado (incisivo, canino, premolar) y causa de la patología eruptiva.
Los análisis estadísticos descriptivos y comparativos fueron realizados con el software IBM SPSS 25 (Statistical Package for Social Sciences, SPPS Inc., Chicago, EE. UU). Se obtuvieron estadísticas descriptivas y tablas, cruzadas y de frecuencia, para la descripción de los resultados, empleando las pruebas chi-cuadrado y V de Cramer para conseguir asociaciones significativas entre los datos.
Resultados
218 pacientes con edades comprendidas entre 6-14 años han sido estudiados de manera retrospectiva a través de sus historias clínicas y radiografías panorámicas. La media de edad de la muestra fue de 9,8 años con una DS de 10,6 meses. De los 218 pacientes, 112 eran varones y 106 mujeres. Respecto al tipo de dentición, el ancho de la muestra se trataba de pacientes en dentición mixta 2ª fase (48,2%) y dentición mixta 1ª fase (51,8%), respectivamente (Tabla 2).
La muestra estudiada presentó un 41% de los sujetos con alteración en la cronología de la erupción (adelanto o retraso eruptivo) según los rangos promedios de erupción y el desarrollo radicular visto en la radiografía panorámica. Destacamos el grupo con mayor alteración en la cronología de erupción, el grupo 2 (edad comprendida entre 9 y 11 años), con un porcentaje del 46% frente al grupo 3 (edad comprendida entre 12 y 14 años) con un porcentaje del 41%, mientras que el grupo 1 (edad comprendida entre 6 y 8 años) presentaba un 13% (Figura 3).
Tabla 2 Características de la muestra
| Variables del estudio | Muestra (218) |
|---|---|
| Sexo | |
| Masculino | 112 (51,37%) |
| Femenino | 106 (48,62%) |
| Grupos de edad | |
| Grupo 1 (6-8 años) | 72 (33,02%) |
| Grupo 2 (9 -11 años) | 83 (38,07%) |
| Grupo 3 (12-14 años) | 63 (28,89%) |
| Fase de la dentición | |
| Dentición primaria | 11 (5,04%) |
| Dentición mixta 1ª fase | 81 (37,15%) |
| Dentición mixta 2ª fase | 99 (45,41%) |
| Dentición permanente | 27 (12,38%) |

Figura 3 Diagrama circular de los porcentajes de patología en la cronología de la erupción en los diferentes grupos de edad
Cabe destacar que en el sexo masculino encontramos que los sujetos con patología de erupción (64%) superaron a los sujetos sin patología (36%), mientras que en el sexo femenino ocurría lo contrario, había, aunque mínimamente, mayor número de sujetos sin patología (52%) (Tabla 3).
Respecto al tipo de dentición, el ancho de las patologías se trataba de pacientes en dentición mixta 2ª fase (68,23%) (Figura 4).
En el grupo dentario incisivo, la alteración en la cronología de erupción más frecuente fue el retraso eruptivo, presentándose en un 6,8% de los sujetos en el grupo incisivo superior y un 2,9% en el grupo incisivo inferior. La causa más frecuentes de retraso de incisivos superiores fue la falta de espacio observada en la radiografía y documentada en el análisis oclusal de la historia clínica (figura 5a), seguida de las secuelas post-traumáticas en pacientes con antecedentes de traumatismo dental en su historial. También se observaron retrasos eruptivos por la presencia de supernumerario (figura 5b), generando un obstáculo y bloqueo en la erupción. En el caso del incisivo lateral, la segunda causa de retraso fue la agenesia. Del mismo modo, en los incisivos inferiores, la causa más frecuente de retraso eruptivo fue la falta de espacio.
Tabla 3 Porcentajes de alteraciones en la cronología de erupción en los diferentes sexos
| Adelanto | % | Retraso | % | Total alteración de erupción | % | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Mujeres | 8 | 4% | 10 | 5% | 18 | 9% |
| Hombres | 23 | 10% | 48 | 22% | 71 | 32% |
| Total | 31 | 14% | 58 | 27% | 89 | 41% |

Figura 4 Diagrama circular de los porcentajes de patología en la cronología de la erupción en las diferentes fases de erupción.
En el caso del grupo dentario canino, se cumple la misma tendencia que en el apartado anterior, presentándose un retraso eruptivo del canino superior en el 12,7% de los sujetos y 3,8%, en el caso del canino inferior. La causa principal de retraso en la erupción del canino superior fue la posición ectópica del canino (figura 5c), encontrándose, incluso a veces, en una posición horizontal en el maxilar, no produciéndose la exfoliación natural del canino primario y requiriendo a veces de la solución quirúrgica. Además, se han documentado retrasos en la erupción por falta de espacio (figura 5d) y como secuela de un trauma anterior, el cual ha ocasionado una posición ectópica del canino. En el caso del canino inferior, la principal causa de retraso eruptivo fue la falta de espacio. Al erupcionar el incisivo lateral en una hemiarcada con discrepancia óseo-dentaria negativa, puede reabsorber prematuramente la raíz del canino, produciendo su perdida prematura, pudiendo llegar a observar la apertura en abanico del grupo incisivo hasta contactar incluso con la cara mesial del primer molar primario, linguoversión de los incisivos y aumento de la sobremordida en el caso de que dicha perdida sea bilateral, o bien desviándose la línea media, en caso de pérdida unilateral.

Figura 5 Radiografías panorámicas en las que se observan las causas más frecuentes de alteraciones en la cronología de erupción. a: falta de espacio para 12 y 22; b: supernumerario a nivel del 21; c retención del canino permanente por posición ectópica; d: pérdida de espacio para la erupción del segundo premolar por migración mesial del primer molar permanente; e: adelanto en la erupción de 14 por pérdida prematura de 54; f: mesialización de 26 provocando falta de espacio para 25.
El grupo dentario premolar constituye el grupo con mayor alteración en la cronología de la erupción, en un 34% de los sujetos estudiados. En el caso del primer premolar, predominan los casos de adelanto eruptivo, como consecuencia de la pérdida prematura del primer molar primario y/o la presencia de flemón o fístula ocasionando una “vía” para la erupción del permanente (figura 5e), con una frecuencia del 9,9% en el caso del premolar superior y 6,1%, en el caso del premolar inferior. No obstante, la principal causa de retraso eruptivo en este grupo dentario corresponde a casos de pérdida muy prematura del primer molar primario, ocasionando falta de espacio y pérdida de longitud de arcada. En segundo lugar, destacamos retraso eruptivo del primer premolar debido a anquilosis del primer molar primario. Aunque las causas de adelanto eruptivo en el caso del segundo premolar son similares a las del primer premolar (es decir, pérdida prematura de segundo molar primario con presencia de flemón o fistula y, por tanto, pérdida de hueso en furca). En el caso del segundo premolar, predomina el retraso eruptivo como consecuencia de la pérdida muy prematura del segundo molar primario con la consiguiente falta de espacio para la erupción del premolar por mesialización del primer molar permanente (figura 5f) y anquilosis del segundo molar primario. La tercera causa de retraso encontrada en este sector fue la agenesia del segundo premolar permanente.
No se encontró asociación significativa entre lasvariables grupo de edadyalteración en la cronología de erupción (p=0,143). Respecto al sexo, no se ha encontrado asociación significativa entre las variables sexo y patología de erupción (p=0,524). En cuanto al tipo de dentición, se encontró asociación estadísticamente significativa con la dentición mixta segunda fase y la alteración en la cronología de erupción (p<0,05), con una fuerza de asociación baja según V de Cramer (p=0,253) (Tabla 4).
Discusión
Una de los principales motivos de consulta en odontopediatría es el adelanto o retraso de la erupción dentaria. Por ello, es necesario tener conocimientos sobre su fisiología, patología, prevalencia y etiología para saber en qué momento dejan de ser variaciones dentro de la normalidad y hay que comenzar un tratamiento óptimo.
La prevalencia de la alteración en la cronología de erupción difiere de unos trabajos a otros, y no se ha encontrado un “estándar” claro existiendo una gran variación. En nuestro estudio, los resultados hallados fueron del 41% de la muestra con alteraciones en la cronología de erupción.
En cuanto al sexo, en el presente estudio, no encontró asociación significativa. El número de casos de erupción retardada de los incisivos centrales superiores permanentes en este presente estudio fue ligeramente mayor en niños que en niñas. Esto está de acuerdo con otros estudios retrospectivos, que también informaron una mayor prevalencia de retraso en la erupción de los incisivos centrales superiores en niños en comparación con niñas 9,11,12. Los factores que podrían contribuir son: una mayor prevalencia de dientes supernumerarios en los niños13,14, de maloclusión15 y de lesiones orales traumáticas16. Respecto a la edad, Jonhsen12 tampoco coincidió con nuestra investigación, pues halló más afectación entre los 11 a 14 años siendo para nosotros el grupo 2 el más afectado (9 a 11 años).
Hay que destacar que hay pocos estudios han investigado la prevalencia del retraso en la erupción de los incisivos permanentes.
En los estudios publicados se ha informado que la tasa de prevalencia está entre el 0,9 y el 3,09% 9,11,12, siendo en nuestro mayor en los superiores presentándose en un 6,8%. Muchos factores locales que se han relacionado con el retraso en la erupción de los incisivos superiores, como malformaciones, faltas congénitas y dientes supernumerarios12,17. Además, la extracción temprana o pérdida de dientes primarios, retención de dientes primarios, dilaceraciones, traumatismos y pérdida de espacio también son causas frecuentes12,18. Entre ellas, las dilaceraciones y la presencia de mesiodens fueron las causas más comunes de retraso en la erupción de los incisivos centrales permanentes superiores descritos en los estudios de Seehra et al.18 y el de Spodzieja y Olczak- Kowalczyk19. Otros autores 9 encontraron que un diente primario retenido era la causa más común de retraso en la erupción, seguido de la pérdida temprana de un diente primario. Estos resultados difieren de la presente investigación donde la causa más frecuente fue la falta de espacio.
En el grupo dentario de los caninos, coincidimos con la literatura actual20-22 en que la erupción ectópica de los caninos maxilares permanentes son la causa más frecuente de alteración en su erupción causando problemas de ortodoncia comunes. La impactación de los caninos superiores permanentes puede provocar complicaciones, como desplazamiento de dientes adyacentes y cambios quísticos, anquilosis o infecciones y reabsorción radicular de los incisivos adyacentes es la más común23. Para prevenir estos daños irreversibles y permanentes, es importante la detección temprana o la predicción de la impactación del canino superior para iniciar un tratamiento de ortodoncia oportuno con o sin cirugía24,25 pudiendo disminuir la duración, la complejidad del tratamiento.
Por último, en el grupo premolar hemos observado el mayor número de patologías de erupción, debido a la gran cantidad de molares primarios que por caries son extraídos prematuramente. Con respecto a las anquilosis de los molares primarios, Bhuvaneswarri et al.26, aunque la anquilosis se puede detectar tanto en la dentición permanente como en la primaria, establecieron que los molares primarios son los dientes más afectados. Siotou et al.23 observaron que la anquilosis de los dientes primarios se encontró en el 0,79% y los segundos premolares mandibulares fueron los dientes más comúnmente afectados.
Debido a estas considerables prevalencias observadas en la literatura como en la presente investigación, y a la necesidad de un temprano y correcto diagnóstico, hay que destacar la importancia de una adecuada exploración clínica y radiográfica. La exploración radiográfica debe ser de alta calidad y complementada con una ortopantomografía en aquellos pacientes con patología eruptiva.
Como limitación, aunque el tamaño de nuestra muestra se consideran estadísticamente representativos, es posible que los resultados no representen la prevalencia real de la población general porque los datos se recopilaron de un solo centro dental.
Por lo tanto, nuestros hallazgos sugieren que los estudios futuros deberían incluir múltiples centros dentales y mayores muestras para estimar con precisión las tasas de las patologías eruptivas en la población española. Otra sugerencia para proyectos futuros es implementar un diseño prospectivo para evaluar la prevalencia de tales anomalías que ayudará a obtener más información sobre la historia y permitirá un examen clínico detallado.
Conclusión
Del total de sujetos estudiados, un 41% presentaba alteración en la cronología de erupción, ya sea, adelanto o retraso eruptivo, reflejando la importancia que supone un correcto diagnóstico.
Hubo mayor alteración en la cronología de erupción, el grupo 2 (edad comprendida entre los 7 años y medio y los 10 años), sin observar una relación estadísticamente significativa, ni para el grupo de edad ni para el sexo.
Sin embargo, al diferenciar las fases de dentición, si se encontró una relación estadísticamente significativa en la mixta segunda fase.
Las principales causas de patología de erupción fueron: la falta de espacio en los incisivos, las erupciones ectópicas en los caninos y las pérdidas prematuras de molares primarios en premolares
Es necesaria adecuadas exploraciones radiográficas de la patología eruptiva debido a la importancia que supone su diagnóstico temprano y adecuado tratamiento en odontopediatría.











uBio 


