1. Introducción
Las Instituciones de Educación Superior (IES) desempeñan un papel crucial en la formación del capital humano para mejorar el sistema educativo con nuevos modelos y conocimientos (Alcántara, 2009a). Por ello, es esencial asegurar la calidad de la formación docente en estas instituciones. Las escuelas deben contar con docentes calificados para atender la diversidad e interculturalidad en el aula y así contribuir al desarrollo sostenible de las comunidades.
La formación inicial docente debe integrar conceptos pedagógicos, didácticos, culturales, antropológicos y sociológicos (Pedraja-Rejas, Araneda-Guirriman, Rodríguez-Ponce y Rodríguez-Ponce, 2012a). Es necesario ajustar estos conceptos a un nuevo modelo de gestión y planificación para que los estudiantes adquieran conocimientos técnico-científicos y aprendan a educar a nuevas generaciones. Una buena formación destaca las habilidades y destrezas necesarias para una educación de calidad. En este contexto, la modalidad de pareja pedagógica es una estrategia eficaz para el desarrollo de competencias básicas y profesionales en la formación docente.
En el contexto ecuatoriano, la constitución aboga por una educación de calidad que privilegie el desarrollo del pensamiento histórico-crítico y aporte estratégicamente al desarrollo nacional (Constitución de la República del Ecuador, CRE, 2008). Bajo esta normativa, se crea una IES para la formación exclusiva de profesionales de la educación. Esta se convierte en un elemento clave para la transformación de la calidad del sistema educativo y, por ende, contribuye al desarrollo sostenible de la sociedad ecuatoriana, puesto que promueve la formación de docentes en función de la excelencia en todas sus dimensiones: cognitivas, afectivas, personales, sociales y profesionales (Universidad Nacional de Educación, UNAE, 2016a).
Desde esa perspectiva, la práctica preprofesional se constituye como un entorno especial para el aprendizaje y mejora de la práctica docente (Universidad Nacional de Educación, UNAE, 2016b). En tal caso, la participación de los estudiantes implica el cumplimiento de actividades en la práctica que le permitan diseñar, desarrollar, evaluar y reformular su experiencia preprofesional.
Es en dicha operativización de funciones que se encuentra la pareja pedagógica, quien, como equipo, fomenta el diálogo y la reflexión conjunta de las experiencias adquiridas en el contexto de las prácticas (Rodríguez y Grilli, 2013a). De ahí la importancia de analizar la percepción que tienen los estudiantes de pregrado sobre los aportes del trabajo en equipo como pareja pedagógica en la práctica preprofesional para su formación inicial docente.
Ahora bien, al hablar de percepción en este estudio de caso, es importante recordar que existe una percepción de tipo técnico-científico donde se construyen representaciones lo más fiables posibles sobre situaciones, casos u objetos. Por lo tanto, asumiendo lo anterior, la percepción que aborda este estudio es el caso del trabajo en equipo de una pareja pedagógica.
En consecuencia, se consideran los estímulos y sensaciones (Vargas, 2012a); emociones, impresiones y expectativas (Arias, 2006a); la valoración de cualidades y metas como criterios para conocer la percepción de los sujetos informantes. En tal sentido, los estudiantes de pregrado y exestudiantes estarán en la capacidad de reconocer, interpretar y dar significado a los juicios que manifiesten al ser consultados sobre su percepción de la modalidad pareja pedagógica en su proceso de formación inicial docente.
Una característica de esta modalidad es el trabajo en equipo de la pareja pedagógica, que es el tema principal de este estudio. Para una relación efectiva entre los miembros, es crucial una comunicación transparente, confiada y colaborativa, incluso si no están físicamente juntos. Debe existir intencionalidad como equipo y metas claras enfocadas en la interacción, participación y motivación. Por su parte, Torres (2005a): enfatiza la importancia de la responsabilidad compartida, donde cada miembro responde a las necesidades del otro, cumpliendo y asumiendo sus obligaciones.
Por lo tanto, se plantea la siguiente pregunta de investigación: ¿Qué percepción tienen los estudiantes de pregrado sobre los aportes del trabajo en pareja pedagógica para su formación inicial docente?. En respuesta a ello, el objetivo de la investigación es analizar la percepción que tienen los estudiantes de pregrado sobre los aportes del trabajo en equipo como pareja pedagógica en la práctica preprofesional para su formación inicial docente, como experiencia particular en una institución de educación superior del Ecuador.
2. Metodología
Este estudio se enmarca dentro del paradigma interpretativo, dado que busca comprender la realidad desde la percepción de los participantes. Además, sigue un enfoque cualitativo, ya que identifica las características presentes en los sujetos de estudio (Hernández, Fernández y Baptista, 2014). El diseño de investigación es no experimental y se emplea el método de estudio de caso, analizando la percepción de un grupo de estudiantes de pregrado sobre su formación inicial docente en pareja pedagógica, en una institución de educación superior específica en Ecuador. Asimismo, se utilizan técnicas como la entrevista semiestructurada y el grupo focal, con el objetivo de recopilar información basada en una dimensión y sus respectivos indicadores surgidos del marco teórico del trabajo.
Los informantes son estudiantes y exestudiantes que han experimentado el trabajo en pareja pedagógica en la IES donde se desarrolla el presente estudio. Para la entrevista semiestructurada son estudiantes que pertenecen al cuarto y noveno ciclo de carrera, cuya diferencia radica en los niveles de formación y experiencia adquirida (Rodríguez y Grilli, 2013b). Por otra parte, para el grupo focal son estudiantes graduados o exestudiantes que fueron pareja pedagógica en su formación inicial docente y que ahora se desempeñan individualmente como profesores en diferentes instituciones de educación general básica del Ecuador.
En tanto que, sus percepciones sobre el trabajo en pareja pedagógica desarrollado se rigen en función de cómo aquello está aportando a su desempeño laboral. Dada la experiencia de los informantes, sus percepciones sobre las cualidades, forma de organización, estímulos, sensaciones y funciones como pareja pedagógica enriquecerán el contenido de este trabajo.
En cuanto a la entrevista semiestructurada, el procedimiento considera las siete fases propuestas por Kvale (2011), que son: 1). La organización del tema; 2). El diseño; 3). La situación de la entrevista; 4). La transcripción; 5). El análisis; 6). La verificación; y 7). El informe; sin olvidar las cuestiones éticas de la investigación. Las preguntas que intervienen en el diseño de este instrumento están en función de una dimensión y sus respectivos indicadores. Así pues, la dimensión es la percepción de los estudiantes y los factores que intervienen en el trabajo en equipo de una pareja pedagógica. Los indicadores de la percepción son los estímulos, las sensaciones y el valor de las cualidades del otro. Mientras que los indicadores de la segunda dimensión son la organización, liderazgo, responsabilidad y comunicación.
Por otro lado, el grupo focal compuesto por cinco exestudiantes resulta pertinente para la mejora de programas, ya que permite obtener información sobre las percepciones, sentimientos y actitudes de los participantes (Reyes, 1999). Además, fomenta el debate de ideas en un entorno de interacción y diálogo basado en temas planificados por el investigador (Barbour, 2013). Al igual que en la entrevista semiestructurada, tanto las dimensiones como los indicadores se presentan como temas de discusión.
Una vez diseñados los instrumentos, se procedió a la validación de expertos, en la que se consideró la participación de dos profesionales que laboran dentro de la IES objeto de estudio. El un experto tiene amplia experiencia observando y dirigiendo el trabajo de las parejas pedagógicas, mientras que el otro experto desarrolla una tesis doctoral sobre esta temática. Luego, teniendo el consentimiento de participación en la investigación por parte de los informantes, se procede a realizar la entrevista y el grupo focal a través de la aplicación Zoom, esto debido al contexto de la pandemia por el COVID-19. En ambos casos, se garantiza la confidencialidad de la información obtenida y las cuestiones éticas.
Una vez recogida la información, se organiza la información de acuerdo con las dimensiones establecidas. A continuación, se prepara la información con la fiel transcripción de las opiniones de los informantes. Simultáneamente se realiza una lectura y observación de la información para obtener un panorama general de la misma.
Posterior a ello, se declara las unidades de análisis adecuada a la información recolectada y ordenada. Luego, se codifican las unidades en dos niveles: en el primero, se describen las categorías codificadas mediante las definiciones, significados, conceptualizaciones o ejemplos encontrados y; en el segundo, se agrupan las categorías codificadas en temas. Después, se explica la información analizada. Finalmente, se construye el libro de códigos para la reducción de la información.
3. Resultados
Sobre la definición de la percepción, desde el punto de vista de los informantes, está muy relacionada a lo que autores como Vargas (2012b); y Battán (2013); manifiestan sobre ella. En tanto que, se puede entender que la percepción es una forma, un proceso humano natural para comprender el entorno desde varios contextos, considerando los estímulos y sensaciones en los que el sujeto esté inmiscuido.
Si bien para los estudiantes, percibir la forma en que funcionan con su pareja pedagógica, está ligada a cada modo de visionar la educación, cada metodología, cada objetivo o meta y cada interés o necesidad, en este sentido, Arias (2006b): explica que ello se debe porque la percepción orientada hacia una meta genera múltiples comportamientos en el individuo.
Respecto a la percepción en función de los estímulos y sensaciones, Arias (2006c): entiende ello como factores predeterminantes para percibir objetos o sujetos. En tanto que, para los informantes de esta investigación, los estímulos los relacionaron con el modo de ser y actuar de su pareja. Por ejemplo, si la pareja es una persona responsable, comprometida y puntual, entonces el estímulo es satisfactorio y motivador para el otro compañero o compañera. Aunque, para los estudiantes que se inician en su carrera, la guía de práctica preprofesional orienta gran parte de su quehacer; mientras que, para los exestudiantes, deberían revisarse y mejorarse aspectos que orienten claramente el por qué, cómo y para qué una pareja pedagógica en la formación inicial docente.
En cuanto a la percepción en función de las cualidades de la pareja pedagógica, se reconoce que esta categoría es bastante mencionada por los informantes. Para ellos, las cualidades se observan al momento de cumplir una tarea específica de su formación, incluso en el modo de ser y hacer dentro de las aulas. En este sentido, Corbí (2017): expone que una cualidad está estrechamente ligada a la consciencia y a las múltiples dimensiones de la realidad que condicionan nuestro modo de interpretar y valorar. Desde esa perspectiva, las cualidades mencionadas por los sujetos como la responsabilidad, organización, puntualidad, confianza, comunicación y compromiso son aquellas que deben caracterizar un real significado de trabajo en equipo en una pareja pedagógica.
La Figura 1 en el documento, presenta las cualidades clave mencionadas por los participantes del estudio con respecto a las parejas pedagógicas. La figura es un diagrama circular que muestra las cualidades fundamentales que caracterizan un trabajo en equipo eficaz en las parejas pedagógicas.
El diagrama muestra seis cualidades principales organizadas en un patrón circular: 1. Responsabilidad; 2. Organización; 3. Puntualidad; 4. Confianza; 5. Comunicación; y 6. Compromiso.
Responsabilidad: En concordancia con Páez, Arreaza y De Sousa (2013), representa atender el llamado de otro para cumplir obligaciones tanto desde exigencias externas como desde la conciencia interna.
Organización: Se refiere a la distribución equitativa de tareas considerando las fortalezas y debilidades de cada miembro del equipo, así como los recursos disponibles.
Puntualidad: De acuerdo con Ortiz (2004), esta cualidad está vinculada a la responsabilidad, reflejando la conciencia de las actividades y sus tiempos predeterminados.
Confianza: Según la perspectiva de Conejeros, Rojas y Segure (2010a), se describe como un estado emocional más que un comportamiento, que implica el no control de las acciones del otro desde las expectativas que surgen al conocer a la otra persona.
Comunicación: Conforme a lo planteado por Parra, Rojas y Arapé (2008a), cuando la comunicación es fluida, mejora productivamente los procesos y disminuye los posibles conflictos. Los participantes enfatizaron que esta debe ser horizontal y fluida.
Compromiso: Esta cualidad fue identificada como esencial, ya que su ausencia genera desinterés y desmotivación en la pareja, pues se observa y comprende que no hay trabajo en equipo.
Adicionalmente, aunque no aparece en el diagrama circular principal, el estudio también destaca la importancia de la Afinidad, que como explican Estany e Izquierdo (1990a): tiene su origen en una visión antropomórfica de la naturaleza, en las ciencias químicas, donde se comprende que un cuerpo se une o separa de otro según la simpatía o enemistad que los relaciona. En el contexto de las parejas pedagógicas, implica la unión por fuerzas cualitativas atraíbles entre los estudiantes.
Estas cualidades, a juicio de Torres (2005b): se consideran esenciales para el trabajo eficaz en pareja pedagógica y necesitan desarrollarse conscientemente para un trabajo en equipo exitoso. El diagrama ilustra cómo estas cualidades están interconectadas e interdependientes en la formación de parejas pedagógicas efectivas.
La Tabla 1 enseña una síntesis estructurada de las cualidades que caracterizan a una pareja pedagógica efectiva. Esta organiza la información en tres columnas principales: Categoría, Subcategoría y Síntesis en el significado.
Tabla 1 Síntesis de las cualidades en una pareja pedagógica.
| Categoría | Subcategoría | Síntesis en el significado |
|---|---|---|
| Percepción | Estímulos y sensaciones. | Modo de ser y hacer. |
| Cualidades. | Forma de expresión de la acción. | |
| Trabajo en equipo | Responsabilidad. | Atender el llamado del otro. |
| Puntualidad. | Actuación consciente en una tarea. | |
| Organización y liderazgo. | Distribución equitativa de tareas. | |
| Comunicación. | Horizontal y fluida. | |
| Confianza. | No control de las acciones del otro. | |
| Afinidad. | Fuerza cualitativa atraíble. |
Fuente: Los Autores (2025).
Constituye un marco conceptual condensado que recoge los principales hallazgos del estudio. La estructura organizada permite visualizar rápidamente cómo se relacionan las diferentes dimensiones del trabajo en pareja pedagógica y facilita la comprensión de los elementos esenciales que deben desarrollarse para un trabajo en equipo exitoso en el contexto educativo.
Representa una síntesis valiosa del análisis realizado por los investigadores, ofreciendo una visión clara y estructurada de los componentes que intervienen en la formación y funcionamiento efectivo de las parejas pedagógicas desde la percepción de los estudiantes de pregrado.
4. Discusión
La percepción de los estudiantes sobre el trabajo en pareja pedagógica revela un proceso complejo que integra tanto estímulos externos como sensaciones internas. Esta dualidad confirma lo planteado por Vargas (2012c); y Arias (2006d); quienes señalan que la percepción está condicionada por el contexto y las metas individuales. Los hallazgos indican que el modo de ser y actuar de la pareja constituye un estímulo fundamental que puede motivar o desmotivar el trabajo colaborativo, reforzando la importancia de las cualidades personales en el desarrollo de equipos efectivos.
La identificación de cualidades esenciales como responsabilidad, organización, puntualidad, confianza, comunicación y compromiso concuerda con lo que Torres (2005c): define como elementos indispensables para un trabajo en equipo exitoso. Estas cualidades no operan de manera aislada sino interdependiente, constituyendo un sistema integrado que favorece la colaboración efectiva. Particularmente relevante resulta la comunicación horizontal y fluida que, según señalan Parra, Rojas y Arapé (2008b): disminuye significativamente los conflictos y optimiza los procesos de trabajo conjunto.
El estudio revela una diferencia interesante entre estudiantes iniciales y avanzados respecto a la orientación de su trabajo. Mientras que los primeros dependen más de guías estructuradas, los exestudiantes manifiestan la necesidad de una orientación más clara sobre el propósito y metodología de la pareja pedagógica. Esta evolución en las necesidades formativas sugiere que el acompañamiento institucional debe adaptarse a las distintas etapas del desarrollo profesional docente, coincidiendo con lo que plantean Pedraja-Rejas, Araneda-Guirriman, Rodríguez-Ponce y Rodríguez-Ponce (2012b): sobre la necesidad de ajustar modelos de gestión en la formación docente.
La afinidad, aunque no fue incluida en el diagrama principal de cualidades, emerge como un factor significativo que facilita la cohesión del equipo. Este hallazgo dialoga con la perspectiva de Estany e Izquierdo (1990b): sobre las “fuerzas cualitativas atraíbles” entre individuos. Sin embargo, es importante notar que los participantes enfatizan más las cualidades desarrollables (como la responsabilidad o el compromiso) que las afinidades naturales, sugiriendo que el trabajo efectivo en pareja pedagógica no depende tanto de compatibilidades previas como del cultivo consciente de habilidades colaborativas.
La valoración positiva que hacen los exestudiantes sobre la experiencia de trabajo en pareja pedagógica para su desempeño profesional posterior respalda el enfoque institucional orientado a la formación de docentes para el desarrollo sostenible. Esta conexión entre la formación inicial y el desempeño laboral reafirma lo señalado por Alcántara (2009b): sobre el papel crucial de las IES en la preparación del capital humano para la mejora del sistema educativo.
Los resultados también evidencian que la confianza, entendida como el “no control de las acciones del otro” según Conejeros, Rojas y Segure (2010b): constituye una base fundamental para el funcionamiento de las parejas pedagógicas. Esta conceptualización de la confianza como abandono del control desafía modelos más tradicionales de formación docente y sugiere un enfoque innovador centrado en la autonomía responsable y la interdependencia positiva.
En conjunto, estos hallazgos apuntan a que la formación en pareja pedagógica representa un modelo prometedor para desarrollar competencias colaborativas en futuros docentes, contribuyendo así a la creación de comunidades educativas más heterogéneas y cooperativas, en línea con los objetivos de desarrollo sostenible que persigue la institución estudiada.
5. Conclusiones
La formación inicial docente en pareja pedagógica constituye un modelo innovador que, según evidencia este estudio, promueve el desarrollo de competencias colaborativas fundamentales para la práctica educativa contemporánea. El análisis de las percepciones de los estudiantes de pregrado revela hallazgos significativos que responden a los objetivos planteados en esta investigación.
La pareja pedagógica emerge como un espacio formativo donde convergen elementos tanto externos como internos que moldean la experiencia colaborativa. Los estímulos contextuales -representados por guías institucionales, expectativas académicas y dinámicas interpersonales- interactúan dialécticamente con las sensaciones internas de cada participante, configurando un entramado complejo que da sentido y significado a la experiencia formativa. Esta interacción no es casual sino determinante en la construcción de un trabajo en equipo efectivo, donde cada miembro interpreta y responde a estas señales desde su propia subjetividad.
El desarrollo de cualidades específicas emerge como un aspecto central en la eficacia de la pareja pedagógica. La responsabilidad, organización, puntualidad, confianza, comunicación y compromiso no operan como atributos aislados sino como un sistema integrado e interdependiente. El valor agregado de este hallazgo radica en comprender que estas cualidades pueden y deben ser cultivadas conscientemente, trascendiendo la idea de afinidades naturales preexistentes. Esto supone un desafío para las instituciones de educación superior: diseñar procesos formativos que promuevan deliberadamente el desarrollo de estas competencias relacionales.
La significación que los estudiantes otorgan a esta modalidad formativa trasciende el ámbito académico inmediato y se proyecta hacia su futuro desempeño profesional. Los exestudiantes consultados confirman que las habilidades colaborativas adquiridas en la pareja pedagógica constituyen un capital profesional valioso en su ejercicio docente actual. Este hallazgo valida la pertinencia del modelo formativo estudiado en relación con las demandas reales del sistema educativo ecuatoriano y su contribución al desarrollo sostenible de comunidades educativas.
Un aspecto particularmente relevante es la evolución que experimentan las necesidades de orientación a lo largo del proceso formativo. Mientras los estudiantes iniciales requieren estructuras más definidas, aquellos en etapas avanzadas y los egresados demandan espacios de mayor autonomía y reflexión sobre el sentido profundo de la colaboración pedagógica. Esta progresión sugiere la necesidad de un acompañamiento institucional diferenciado según las etapas del desarrollo profesional docente, con implicaciones directas para el diseño curricular de los programas de formación.
La comunicación horizontal y la confianza mutua se revelan como fundamentos críticos de una pareja pedagógica funcional. La noción de confianza como “no control de las acciones del otro” supone un desafío a modelos formativos tradicionales y apunta hacia pedagogías basadas en la autonomía responsable y la interdependencia positiva. Este hallazgo invita a repensar las relaciones de poder en la formación docente y a favorecer entornos donde la colaboración auténtica sea posible.
Entre las limitaciones del estudio, debe señalarse que la investigación se circunscribió a una institución específica con un modelo pedagógico particular, lo que podría condicionar la transferibilidad de los resultados a otros contextos. Asimismo, la situación pandémica obligó a realizar la recolección de datos en entornos virtuales, lo que pudo influir en la naturaleza de las interacciones durante las entrevistas y grupos focales.
Se abren interrogantes significativas para futuras investigaciones: ¿Cómo evolucionan las competencias colaborativas adquiridas en la formación inicial a lo largo de la trayectoria profesional docente?; ¿Qué estrategias específicas podrían implementarse para desarrollar intencionalmente las cualidades identificadas como esenciales?; ¿De qué manera podría adaptarse el modelo de pareja pedagógica para responder a las necesidades cambiantes de los diversos contextos educativos ecuatorianos?.
En definitiva, la pareja pedagógica constituye un modelo prometedor para formar docentes capacitados para enfrentar los desafíos de comunidades educativas crecientemente heterogéneas. Su valor radica no solo en la adquisición de competencias técnico-pedagógicas sino, fundamentalmente, en el desarrollo de una cultura de trabajo colaborativo que trasciende el ámbito académico y se proyecta hacia la construcción de comunidades educativas más inclusivas, participativas y orientadas al desarrollo sostenible. Este estudio confirma que las modalidades formativas basadas en la colaboración auténtica ofrecen un camino viable hacia la transformación de las prácticas educativas para responder a las necesidades de la sociedad contemporánea.










uBio 



