1. Introducción
El desarrollo de las habilidades coordinativas y la lateralidad en los escolares son cruciales desde el nivel inicial y a lo largo de su vida. Esto se refleja para su futura en su manera de caminar, moverse y relacionarse con su entorno, tanto en el ámbito laboral y escolar.
Este estudio ofrece una revisión exhaustiva de los métodos más eficaces para evaluar la lateralidad en niños escolarizados, complementada con una propuesta de juegos y dinámicas diseñadas específicamente para potenciar su desarrollo en infantes de 3 a 5 años. La investigación constituye una herramienta valiosa para educadores de nivel inicial que buscan fortalecer capacidades fundamentales como la coordinación motriz y la definición de la dominancia lateral, elementos cruciales en el desarrollo psicomotor temprano.
En conformidad con investigaciones recientes, la lateralidad constituye un comportamiento neuromotor fundamentalmente vinculado al desarrollo neurológico y bajo control cerebral. Este concepto se refiere a la tendencia natural a utilizar con mayor frecuencia y eficacia un lado del cuerpo sobre el otro, facilitando la adquisición progresiva de tres relaciones espaciales esenciales: el patrón homolateral (mismo lado), el cruzado (lado opuesto) y en espejo (simetría bilateral). Esta organización neurológica nos conduce a la comprensión integral del eje corporal como elemento estructurante en el desarrollo psicomotor infantil (Prado, González y Prado, 2017).
Así mismo, la lateralidad como expresa Ramírez (2019a): se refiere al predominio funcional de uno de los hemisferios cerebrales, ya sea el derecho o el izquierdo, por tanto, las personas pueden clasificarse como diestros o zurdos, según la preferencia que manifiestan en el uso de la mano, el pie, el oído o el ojo. Durante los primeros años de escolaridad, es fundamental que los educadores implementen actividades que involucren tanto las manos como los pies, promoviendo así la activación de ambos hemisferios cerebrales y lo que facilita la adquisición de la lateralidad.
En la misma línea, Rosero (2022a): exterioriza que los niños tienden a usar de manera involuntaria una mano, pie, ojo u oído más que el otro, lo cual es resultado de su desarrollo en la lateralidad. Esta inclinación que todos experimentamos por utilizar un lado del cuerpo para realizar una actividad está influenciada en gran medida por factores genéticos y por la estimulación externa que reciben. Para Pita y Briones (2023a): es importante destacar que la lateralidad debe evaluarse desde que el niño comienza la educación inicial, en el momento de observar sus actividades diarias porque es aquí donde pueden surgir confusiones, como lateralidades cruzadas, indefinidas o ambidiestras.
Los educadores enfrentan desafíos significativos relacionados con el desarrollo motor y cognitivo de los estudiantes, factores que pueden comprometer su desempeño en actividades físicas y lúdicas. Estas dificultades se manifiestan principalmente como obstáculos en la coordinación de movimientos que requieren la participación de ambos lados del cuerpo, así como en la incapacidad para establecer claramente una dominancia lateral definida (diestra o zurda). Tales limitaciones constituyen barreras importantes que deben abordarse mediante intervenciones pedagógicas específicas durante las etapas tempranas del desarrollo infantil (Delgado, Acosta y Rojas, 2024).
La práctica psicomotriz como formulan Mérida-Serrano, Olivares-García y González-Alfáya (2018a): tiene como objetivo fomentar las diversas habilidades en los niños mediante la interacción del cuerpo con su entorno, siendo importante para determinar su lateralidad. En particular, busca lograr los siguientes objetivos: a). el autoconocimiento, la comprensión y el control personal; b). el entendimiento y la empatía hacia los demás; c). el conocimiento y la comprensión del entorno; y d). la comprensión de las relaciones entre uno mismo, los otros y el entorno. Igualmente, Sobalvarro y Camacho (2018a): indican que las habilidades motrices están relacionadas con la organización y clasificación del movimiento, lo que permite considerar la motricidad como un conjunto integral en el desarrollo humano y, al mismo tiempo, como herramientas valiosas para otros tipos de aprendizaje.
En la actualidad el avance de la coordinación motriz como lo enuncian Carillo-Benítez, Bustos-Viviescas y Lozano-Zapata (2021a): especialmente en la niñez puede influir de manera considerable y beneficiosa en la estimulación, este proceso es fundamental para mejorar diversas habilidades, al fortalecer la coordinación y la lateralidad, se pueden potenciar otras áreas del aprendizaje y la actividad física.
En palabras de Lema, Guijarro y Ríos (2022a): los docentes deben llevar a cabo ejercicios que atiendan las necesidades corporales y laterales a través de actividades lúdicas como es el baile. Esta forma de expresión, que implica movimientos físicos y pasos de danza, fomenta el desarrollo de habilidades comunicativas entre los niños, además, se considera una actividad artística y recreativa que potencia habilidades y destrezas, al despertar el interés por el arte y promoviendo capacidades autónomas, creativas e innovadoras. Es importante también reconocer que este aspecto es fundamental para el desarrollo lateral.
Al respecto, Hernández, Fernández, Calderón, Saucedo y Ortiz-Polo (2024a): dicen que el aparato locomotor está naturalmente estructurado para facilitar el movimiento y llevar a cabo diversas actividades. Por esta razón, se considera un aliado perfecto para promover una participación y el aprendizaje a través del juego. Este enfoque no solo incentiva el ejercicio físico, sino que también contribuye al desarrollo de conocimientos de manera lúdica.
El juego, para Miranda, Jeffers y Rey (2019): es fundamental en la socialización de los niños, ya que refleja su vida interior y les proporciona alegría, placer y satisfacción personal. Se sostiene que el juego, por sí mismo, ofrece todas las oportunidades para conectar la imaginación creativa con la acción constructiva. Además, se destaca que la actividad motriz fomenta vínculos afectivos a través del juego y que la interacción entre los niños es la fuerza impulsora del desarrollo infantil.
Según Cervantes-Olivo (2022a): las actividades lúdico-pedagógicas en los niños en edad preescolar se enfocan en un proceso que es tanto dinámico como relevante, estas metodologías buscan hacer que el aprendizaje sea más interactivo y significativo especialmente en la coordinación y lateralidad, al integrar el juego en la enseñanza, se fomenta una experiencia educativa más enriquecedora.
Las estrategias lúdico-pedagógicas utilizadas son esenciales y eficaces para que los niños adquieran conceptos fundamentales, estas metodologías fomentan el aprendizaje a través del juego, la narración de experiencias y otras actividades, también, permiten a los pequeños expresar y justificar sus ideas de manera creativa. Desde la perspectiva de Cervantes-Olivo (2022b): este enfoque no solo enriquece el proceso educativo, sino que también estimula la imaginación y el pensamiento crítico.
En el análisis realizado por Vásconez-Tanquino y Aldas-Arco (2023a): las actividades lúdicas fomentan el desarrollo del pensamiento y la autoconfianza, al crear experiencias significativas. Además, estas actividades ayudan a los niños a enfrentar y resolver problemas que puedan surgir durante el juego, al participar en estas experiencias, los escolares no solo aprenden a pensar de manera crítica, sino que también fortalecen su capacidad para manejar desafíos.
En la investigación conducida por Hernández, Fernández, Calderón, Saucedo y Ortiz-Polo (2024b): cuando existe una participación en actividades que se conectan con la vida cotidiana, los niños pueden aplicar lo aprendido tanto dentro como fuera del juego, esto implica desarrollar estrategias coordinativas en el uso de su lado dominante que les ayuden a resolver problemas, ya sea de forma individual o en colaboración con otros. Al involucrarse en estas experiencias, los pequeños fortalecen sus hemisferios cerebrales y fortalecen su lateralidad.
Asimismo, Córdova, Mendoza, Defáz y Bravo (2024a): manifiestan que las canciones se consideran una de las actividades lúdicas para el desarrollo de la lateralidad en niños de educación inicial que pueden promover la expresión artística y el desarrollo creativo en los niños, ya que les ofrecen una manera de comunicarse y expresarse, ya sea a través de la voz, la música, el movimiento, el ritmo o la actividad motora.
Sin embargo, en la actualidad en el contexto ecuatoriano y la mayoría de estos fundamentos teóricos y metodológicos acerca de las actividades lúdico-pedagógicas para el desarrollo de la lateralidad en los niños de 3 a 5 años, poco han sido abordados por las profesionales de Educación Inicial. Por lo anteriormente planteado, el postulado investigativo examina ¿cuál es la influencia de las actividades lúdico-pedagógicas en el desarrollo de la lateralidad en los niños de 3 a 5 años?.
De esta forma, se sustenta la necesidad de apoyar de manera efectiva el desarrollo de la lateralidad desde el contexto educativo, específicamente desde la actividades lúdico-pedagógicas, por ello se propone como objetivo de esta investigación analizar estudios sobre la lateralidad en niños de 3 a 5 años, a partir de necesidades y percepciones, al proponer actividades lúdico-pedagógicas que fortalezcan la lateralidad en niños de educación inicial.
2. Metodología (Materiales y métodos)
El enfoque metodológico de esta investigación se fundamenta en un estudio cualitativo descriptivo de carácter bibliográfico, mediante una rigurosa revisión sistemática orientada a identificar y analizar actividades lúdico-pedagógicas eficaces para estimular el desarrollo de la lateralidad en niños de educación inicial entre 3 y 5 años. En este sentido, para Hernández-Sampieri y Mendoza (2018): esta metodología permite caracterizar detalladamente un grupo o población específica, buscando precisar sus rasgos distintivos y destacar los elementos significativos del fenómeno estudiado, lo que facilita una comprensión integral del objeto de investigación.
Por lo anterior, se realizó una Revisión Sistemática (RS), para ello, se tuvo en cuenta los lineamientos sugeridos por la declaración PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses) (Page, et al., 2021a); que facilitó la estructuración de esta revisión (Moher, Liberati, Tetzlaff y Altman, 2009).
2.1. Estrategia de búsqueda
Se aplicó la metodología de búsqueda a partir de las categorías de lateralidad relacionados con las actividades lúdico-pedagógicas y desarrollo motriz en educación inicial. Como fuente de información, se utilizaron trabajos completos publicados en las bases de datos enfocándose en el uso de la búsqueda avanzada en Google Scholar, Dialnet, SciELO, Redalyc, que están entre las plataformas de primer orden, que facilitan publicaciones de impacto y relevancia científica de todo el mundo.
La investigación bibliográfica se ejecutó de manera sistemática durante el sexenio 2018-2024, implementando estrategias de búsqueda que incorporaron combinaciones terminológicas en inglés vinculadas directamente con la temática central. Para optimizar los resultados, se emplearon los operadores booleanos “AND” y “OR”, permitiendo la articulación efectiva de conceptos fundamentales como “lúdico-pedagógicas”, “lateralidad” y “motricidad”.
Esta metodología rigurosa garantizó la obtención de referencias académicas actualizadas y pertinentes para el marco teórico del estudio. Las bases de datos y los artículos encontrados, descartados y seleccionados se muestran mediante la Figura 1, diagrama de PRISMA (Page, et al., 2021b).
La revisión sistemática inicial en bases de datos para el período 2018-2024 arrojó 120 artículos provenientes de cuatro repositorios académicos reconocidos. En el proceso de depuración, se descartaron 33 publicaciones por duplicidad y 30 por inaccesibilidad al texto íntegro. De los 57 estudios preseleccionados, tras examinar títulos y resúmenes, se excluyeron 42 por no enfocarse en población infantil de nivel inicial.
La evaluación exhaustiva de los 15 artículos restantes condujo a la eliminación de 6 adicionales debido a: publicación anterior a 2018 (2), ausencia de relación directa con lateralidad (2) e insuficiente descripción de actividades lúdico-pedagógicas para el rango etario de 3 a 5 años (2). Posteriormente, solo 9 investigaciones cumplieron todos los criterios de inclusión, evidenciando que el riguroso proceso de filtrado redujo aproximadamente en un 90% el corpus documental inicialmente identificado.
3. Resultados
Los hallazgos de las investigaciones se analizaron de manera cualitativa con el objetivo de reconocer la conceptualización teórica y los datos de cada estudio. Esto permitió determinar las actividades lúdicas más efectivas para el desarrollo de la lateralidad en escolares.
Los datos recogidos de cada artículo fueron organizados con la siguiente información: 1. Autor/año, 2. Título de la publicación, 3. Nombre de la Revista, 4. Descripción de la metodología de investigación, 5. Actividades para desarrollar la lateralidad. En un primer momento, se identificaron 120 artículos, de los cuales 9 cumplían con los criterios de inclusión y se presentaron en la Tabla 1.
Tabla 1 Estudios sobre actividades lúdico-pedagógicas para el desarrollo de la lateralidad.
| N.º | Autor/Año | Título Publicación | Revista | Descripción de la metodología | Actividades para desarrollar la lateralidad |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Mérida-Serrano, Olivares-García y González-Alfáya (2018b). | Descubrir el mundo con el cuerpo en la infancia. La importancia de los materiales en la psicomotricidad infantil. | Retos. Nuevas tendencias en educación física, deporte y recreación. | Ficha de Observación y escucha; Memorias de reflexión; Metodología cualitativa a través de una triangulación metodológica. | * Aprendizaje Basado en Proyectos ABP en Educación Infantil; * En el ABP, al ser una metodología activa y vivencial, es el alumnado el centro de exploración de los nuevos aprendizajes. |
| 2 | Sobalvarro y Camacho (2018b). | El aprendizaje de la noción de objeto según la forma en niños de educación preescolar: Propuesta geometría en movimiento. | Revista Educación. | Entrevista; Análisis de documentos y los talleres; Metodología Mixta. | * Juegos dirigidos al desarrollo de habilidades motrices (actividad tónico postural, esquema corporal, desplazamientos y lanzamientos). |
| 3 | Carillo-Benítez, Bustos-Viviescas y Lozano-Zapata (2021b). | Efectos de un programa de actividades lúdico-pedagógicas en la coordinación motora en escolares de 6 a 9 años en la Institución Educativa Marino Ospina Rodríguez de la ciudad de Cúcuta. | Mundo Fesc. | Programa de actividades; Metodología cuantitativa. | * Programa de actividades lúdico-pedagógicas sobre la coordinación motora en escolares de 6 a 9 años. |
| 4 | Lema, Guijarro y Ríos (2022b). | La danza y su incidencia en el desarrollo de la lateralidad en niños 4 a 6 años. | Ciencia Latina. Revista Científica Multidisciplinar. | Ficha de observación; Enfoque cualitativo con Atlas.ti. | * Danza al involucrar la parte lúdica, dinámica y divertida que involucra movimientos del cuerpo asociadas a la dominancia lateral, coordinación, control y postura corporal. |
| 5 | Rosero (2022b). | El desarrollo de la lateralidad en el aprendizaje de los niños de edad inicial. | Reincisol. Revista de Investigación Científica y Social. | Ficha de observación; Entrevista; Metodología mixta. | * Músicas tradicionales en pueblos ancestrales; * Baile folclórico con movimiento de pies coordinado. |
| 6 | Vásconez-Tanquino y Aldas-Arco (2023b). | Actividades lúdicas para mejorar la coordinación y lateralidad en escolares de básica superior. | MQRInvestigar. | Test de lateralidad de Harris; Enfoque cuantitativo. | * Propuesta de actividades lúdicas: 1. La pelota caliente (lanzar y atrapar); 2. Saltar la serpiente (línea o cuerda sobre el piso); 3. El piso es lava; 4. Reconociendo mi cuerpo; 5. El cono caliente (Tocar los conos). |
| 7 | Pita y Briones (2023b). | Actividades con balón para mejorar la lateralidad de los estudiantes de 8 a 10. | Polo del Conocimiento: Revista científico - profesional. | Test Harris; Enfoque mixto. | * El juego con el balón, ya que les exige moverse de un lado para el otro, aportando a la coordinación general de todo el cuerpo. |
| 8 | Hernández, Fernández, Calderón, Saucedo y Ortiz-Polo (2024c). | Comparación de intervenciones tradicionales versus intervenciones lúdico pedagógicas como alternativa para la educación nutricional y actividad física en niños. | Educación y Salud. Boletín Científico Instituto de Ciencias de la Salud Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. | Revisión bibliográfica. | * Dinámicas como juegos al aire libre, juegos de mesa contribuyen a la mejora de la comprensión y coordinación. |
| 9 | Córdova, Mendoza, Defáz y Bravo (2024b). | Canciones infantiles para el desarrollo de la lateralidad en la inteligencia espacial. | Prometeo Conocimiento Científico. | Revisión documental; Observación; Entrevista; Proyecto Factible. | * Cancionero infantil para el desarrollo de la lateralidad en la inteligencia espacial, permite resaltar la importancia de la lateralidad dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, también en la aplicación de estrategias basadas en la metodología juego-trabajo. |
Fuente: Los Autores (2024).
La Tabla 1 evidencia estudios relevantes sobre el desarrollo de la lateralidad en la infancia, destacando las metodologías empleadas en cada investigación y las actividades propuestas para fomentar este aspecto crucial del desarrollo motor.
Los artículos con enfoque cualitativo que a continuación se citan sobre el desarrollo de la lateralidad en la infancia se centran en comprender las experiencias y percepciones de los niños a través de metodologías que priorizan la observación y la reflexión. Autores como Mérida-Serrano, Olivares-García y González-Alfáya (2018c): destacan la importancia del aprendizaje basado en proyectos, donde los niños son protagonistas de su proceso educativo, permitiendo explorar conceptos a través de su propio cuerpo.
De esta forma, Lema, Guijarro y Ríos (2022c): enfatizan cómo la danza, como actividad lúdica, promueve la coordinación y el control corporal, impactando positivamente en la lateralidad. Este enfoque también incluye estudios como el de Rosero (2022c): que combina observaciones y entrevistas para investigar el efecto de actividades musicales en el movimiento coordinado. Conjuntamente, Córdova, Mendoza, Defáz y Bravo (2024c): resaltan el papel de las canciones infantiles en el desarrollo de la lateralidad.
Por otro lado, los artículos con enfoque cuantitativo en este estudio se caracterizan por la aplicación de métodos estadísticos y mediciones objetivas para evaluar el impacto de diversas intervenciones educativas. Estudios como el de Carillo-Benítez, Bustos-Viviescas y Lozano-Zapata (2021c): que analizan los efectos de programas lúdico-pedagógicos en la coordinación motora en niños, proporcionan datos empíricos que respaldan la efectividad de estas actividades en el desarrollo de la lateralidad. En esta misma línea argumentativa, Vásconez-Tanquino y Aldas-Arco (2023c): implementan pruebas cuantitativas para medir la lateralidad en escolares, utilizando juegos dinámicos que involucran movimientos específicos, lo que permite establecer correlaciones entre la práctica lúdica y la mejora en la lateralidad.
Los artículos con enfoque mixto presentaron elementos de los enfoques cualitativo y cuantitativo, permitiendo una comprensión más integral del fenómeno. Los estudios de Sobalvarro y Camacho (2018c): integran encuestas estructuradas y entrevistas semiestructuradas para evaluar la efectividad de programas educativos en la mejora de la lateralidad.
Ampliando este concepto, Pita y Briones (2023c): utilizaron un enfoque mixto con pruebas de lateralidad, resaltando que los juegos con balón requieren movimientos laterales, mejorando así la coordinación general. Esta metodología permite identificar patrones y relaciones que podrían pasar desapercibidos al utilizar un solo enfoque.
Estos hallazgos muestran la variedad de métodos para desarrollar la lateralidad en la infancia. Las actividades como la danza, juegos y canciones son efectivas para fomentar la lateralidad y coordinación, creando un ambiente educativo interactivo y participativo esencial para el crecimiento escolar integral.
4. Discusión
La revisión de los hallazgos permitió establecer las principales actividades para desarrollar la lateralidad en niños de 3 a 5 años, si bien existen varias investigaciones enfocadas en la lateralidad las que se presentan aquí son las que se centran y se relacionan más para trabajar en los niños de educación inicial, de acuerdo con Ramírez (2019b); la lateralidad es importante para el aprendizaje de aspectos básicos como la lectura, escritura, coordinación y otros lo que esto es indispensable trabajar en los primeros años en este caso en el nivel inicial, como lo expresan Córdova, Mendoza, Defáz y Bravo (2024d); para fortalecer la lateralidad es necesario trabajar con diferentes actividades lúdico-pedagógicas enfocadas en los niños de 3 a 5 años, estas actividades permiten a los niños mejorar su coordinación, lateralidad, inteligencia espacial entre otras.
Al mismo tiempo, está revisión sistemática sugiere que las actividades lúdicas, como la música, bailes culturales, Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) juegos con el balón, ejercicios de coordinación y dinámicas, no solo ayudan a los niños a desarrollar su lateralidad, sino que también contribuyen a su desarrollo social y emocional. Estas actividades permiten a los niños explorar su entorno, experimentar con diferentes movimientos y, a su vez, establecer conexiones entre sus experiencias físicas y cognitivas.
Otro aspecto relevante es la integración de la lateralidad en la mayoría de las actividades en la escuela, como mencionan Carillo-Benítez, Bustos-Viviescas y Lozano-Zapata (2021d): también aplicar las estrategias pedagógicas que incorporan juegos que requieren el uso de ambas manos, como la manipulación de objetos, la pintura o la construcción, pueden ser particularmente efectivas. Estas diversas acciones promueven la lateralidad y también fomentan la creatividad y la resolución de problemas.
5. Conclusiones
La presente revisión sistemática evidencia que las actividades lúdico-pedagógicas constituyen un pilar fundamental en el desarrollo de la lateralidad en niños de 3 a 5 años, representando una herramienta metodológica significativa que trasciende el mero desarrollo motor para impactar positivamente en las dimensiones cognitiva, social y emocional. Los hallazgos revelan que intervenciones estructuradas como el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), la danza, el cancionero infantil y los juegos dirigidos favorecen no solo la consolidación de la dominancia lateral, sino también la adquisición de habilidades coordinativas esenciales para el desarrollo integral.
Estos resultados son útiles en contextos educativos iniciales, donde los docentes pueden aplicar actividades para mejorar la lateralidad. Es crucial personalizar estas intervenciones según las características de cada niño. La diversidad en la lateralidad (zurdo, diestro, cruzada o ambidiestro) no limita el desarrollo integral, sino que requiere enfoques pedagógicos específicos.
En comparación con investigaciones anteriores que abordaban la lateralidad desde perspectivas principalmente correctivas, nuestro estudio aporta un enfoque preventivo y potenciador, centrándose en actividades que estimulan naturalmente este proceso en etapas tempranas del desarrollo. Esta visión contrasta con paradigmas tradicionales que consideraban las variaciones en la lateralidad como déficits, promoviendo en cambio una perspectiva que valora la diversidad en los patrones de dominancia lateral.
Se identifican como limitaciones metodológicas de este estudio la heterogeneidad en los instrumentos de evaluación utilizados en las investigaciones analizadas, así como la escasez de estudios longitudinales que permitan valorar el impacto a largo plazo de estas intervenciones. No obstante, la triangulación de resultados provenientes de diferentes enfoques metodológicos (cualitativos, cuantitativos y mixtos) otorga solidez a las conclusiones obtenidas.
Para investigaciones futuras, resulta prioritario explorar la correlación entre el desarrollo de la lateralidad en educación inicial y el posterior desempeño académico en etapas escolares subsiguientes, particularmente en áreas como la lectoescritura y el razonamiento espacial. Asimismo, se recomienda profundizar en el diseño de programas de intervención específicos para contextos educativos con recursos limitados, así como investigar el papel de las tecnologías digitales como complemento a las actividades lúdico-pedagógicas tradicionales en el desarrollo de la lateralidad.
Finalmente, las actividades lúdico-pedagógicas son una estrategia efectiva para desarrollar la lateralidad en niños de educación inicial. Su implementación sistemática contribuye a una formación integral. Reconocer la diversidad en los patrones de lateralidad y adaptar las intervenciones a las necesidades individuales es clave para una educación inclusiva que favorezca el desarrollo armónico de los niños en esta etapa.










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