INTRODUCCIÓN
Los factores que influyen en la salud y el bienestar de las personas, como las circunstancias en las que nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen, se conocen como determinantes sociales de la salud. En este sentido, los eventos históricos de la humanidad han influido en los factores que determinan el estado de salud de la población. Estos incluyen factores ambientales, biológicos, conductuales, sociales, económicos, laborales, culturales y, por supuesto, los servicios sanitarios como una respuesta organizada y especializada de la sociedad para prevenir enfermedades y restaurar la salud1. Como vemos, los eventos históricos y las transformaciones sociales juegan un papel crucial en la configuración de estos determinantes. Por ejemplo, las revoluciones industriales, los cambios en las políticas de salud pública y las crisis económicas han moldeado los factores ambientales, laborales y económicos que impactan la salud de la población.
Igualmente, es crucial considerar el impacto de los determinantes sociodemográficos en la salud de la población al crear planes que aborden este problema a través de políticas públicas de salud y mejora de la calidad de vida2. Al integrar el análisis de los determinantes sociodemográficos en la formulación de políticas públicas, se pueden desarrollar intervenciones más equitativas y efectivas que aborden las desigualdades en salud. Según investigaciones, existen obstáculos de naturaleza económica, geográfica y cultural que impiden la existencia de una cobertura universal de salud, lo que dificulta el acceso al sistema3.
Por otro lado, uno de los factores más importantes en la salud es la posición socioeconómica de una persona, en Ecuador, el acceso a servicios básicos como la salud, la educación y una vivienda adecuada está limitado por la pobreza y la desigualdad económica. Las personas que viven en condiciones de pobreza tienen una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas y tienen menos acceso a tratamientos médicos adecuados, la desigualdad económica también puede afectar significativamente la esperanza de vida y la calidad de vida general de las personas.
Por lo tanto, la biología humana, el entorno socioeconómico y educativo, los estilos de vida, los servicios de salud son los cuatro determinantes de la salud4. Cada uno de estos determinantes desempeña un papel crucial en la configuración del bienestar y la salud de los individuos, de la siguiente forma: Biología humana: Este determinante abarca los aspectos genéticos y biológicos que influyen en la predisposición a ciertas enfermedades y condiciones de salud. Entorno socioeconómico y educativo: Las condiciones socioeconómicas y el nivel educativo influyen profundamente en la salud. El acceso a recursos, la estabilidad financiera y el nivel de educación impactan la capacidad de las personas para tomar decisiones saludables, acceder a servicios médicos y vivir en un entorno que favorezca su bienestar. Estilo de vida: Los hábitos y comportamientos diarios, como la dieta, la actividad física y las prácticas de autocuidado, tienen un impacto directo en la salud. Los estilos de vida saludables pueden prevenir muchas enfermedades y promover una mejor calidad de vida, mientras que los hábitos perjudiciales pueden aumentar el riesgo de problemas de salud (alcohol, drogas, mala alimentación, falta de sueño, etc.). Servicios de salud: El acceso y la calidad de los servicios de salud son fundamentales para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades. La disponibilidad de atención médica adecuada y el acceso a servicios preventivos y curativos son determinantes clave para mantener y mejorar la salud. En conjunto, estos determinantes no funcionan de manera aislada, sino que se interrelacionan y se influencian mutuamente.
Los determinantes sociales de la salud tienen un impacto directo en la prevalencia de enfermedades crónicas e infecciosas en la población. Las personas de los estratos más bajos de la sociedad tienen, como mínimo, un riesgo doble de sufrir enfermedades graves y fallecer5. En tal sentido, el bienestar afecta aspectos generales de la vida relacionados con la salud6. Esto establece la importancia de abordar las desigualdades sociales para mejorar la salud global, destacando que la salud no es solo una cuestión de acceso a la atención médica, sino también de mejorar las condiciones de vida y las oportunidades de todos los estratos sociales.
En este orden de ideas, las condiciones de vida de la primera infancia, la educación, la naturaleza del empleo, las condiciones de trabajo, la naturaleza del entorno construido y las propiedades físicas y características del medio natural en el que viven los habitantes son factores que intentan explicar las desigualdades en los resultados de salud entre los grupos de la sociedad. Los determinantes sociales de la salud abordan de manera integral estos factores7. “La sociedad y las personas siempre buscan mejorar su calidad de vida; por lo tanto, se espera que los modelos que miden la calidad de vida consideren todos los factores que representa este concepto”8.
En Ecuador, los factores sociales determinantes de la salud tienen un impacto significativo en la calidad de vida de la población. Estos factores incluyen factores económicos, sociales y demográficos, que tienen un impacto en la salud y bienestar de las personas. Se ha observado que las condiciones de vida, el acceso a servicios de salud, la educación y las condiciones laborales son factores importantes que influyen en la morbilidad y la mortalidad en el país.
De acuerdo a los planteamientos formulados, se formula como objetivo general analizar los determinantes sociales de la salud y su influencia en la calidad de vida en Ecuador.
MÉTODO
El método que se desarrolla en la presente investigación se apoya en el enfoque cuantitativo, recurriendo a la tipología documental-bibliográfica, lo que permite establecer el análisis del objeto de estudio, con el propósito de describir el tema investigado9.El material abordado se conformó por investigaciones científicas, trabajos arbitrados y con ello descubrir características y relaciones entre los elementos, que conforman el problema10 y poder llegar a la producción de nuevo conocimiento.
RESULTADOS
Según la investigación, los grupos más vulnerables, particularmente los de estratos socioeconómicos bajos, experimentan un impacto desproporcionado de los determinantes sociales. Estos grupos enfrentan mayores obstáculos para acceder a servicios médicos adecuados, lo que aumenta el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardiovasculares y problemas respiratorios, entre otras.
Por lo tanto, en el marco de sus garantías constitucionales para garantizar la salud, bienestar y el buen vivir de los ecuatorianos, el Estado crea políticas de salud que buscan asegurar los servicios públicos de salud con un enfoque comunitario, familiar, intercultural, social e integral, desde la promoción, prevención hasta la curación y rehabilitación de la salud11.
En tal sentido, los sistemas de salud son el conjunto de relaciones políticas, económicas e institucionales responsables de la conducción de los procesos relacionados con la salud de la población, que se expresan en organizaciones, normas y servicios y tienen como objetivo alcanzar resultados consistentes con la concepción de salud12. Por ello, los determinantes sociales de la salud incluyen las circunstancias o condiciones en las que nacen, crecen, trabajan y envejecen las personas, incluido el sistema de salud5.
Considerarlos simples factores de riesgo individuales vinculados a un estilo de vida moderno, pareciera resultar un análisis simplista. Por lo tanto, resulta crucial identificar los mecanismos a través de los cuales los determinantes sociales estructuran un nuevo patrón de distribución de muerte y enfermedad13. Además, los factores socioambientales, como la violencia, el delito y la desintegración familiar, afectan significativamente la salud mental y física de la población. La falta de recursos y oportunidades en estas áreas puede deteriorar la calidad de vida y empeorar las inequidades que ya existen.
La calidad de la vivienda y el acceso a servicios básicos como agua potable y saneamiento son esenciales para el bienestar de una persona, muchas comunidades rurales y urbanas marginales en Ecuador carecen de acceso a estos servicios, lo que aumenta el riesgo de enfermedades infecciosas y otros problemas de salud, aunado a la falta de infraestructura y condiciones de hacinamiento que afectan negativamente la salud mental y física de los habitantes.
DISCUSIÓN
Por lo tanto, abordar los determinantes sociales de la salud requiere una transformación en la manera en que concebimos y gestionamos la salud. Este enfoque debe extenderse más allá de los límites de la salud pública y los servicios de salud, abarcando también áreas como políticas sociales, económicas y laborales. Es fundamental reconocer que las decisiones destinadas a superar las desigualdades estructurales y mejorar las condiciones de vida y trabajo tienen un impacto crucial en la salud. Solo a través de un enfoque integral y multisectorial se podrán abordar de manera efectiva los factores que influyen en el bienestar y la equidad en salud.
En este sentido, el mercadeo social ha sido una estrategia clave para la promoción de la salud que ayuda a fortalecer los programas de salud pública. Se trata de aplicar métodos y principios de marketing para fomentar comportamientos saludables14. En tal sentido, aunque la salud y el entorno son aspectos necesariamente relacionados y cercanos, también es importante que las acciones positivas fomenten la creación de circunstancias que generen satisfacción, motivación, seguridad y sentimientos agradables15.
CONCLUSIONES
Para comprender la salud pública y la calidad de vida de sus habitantes en Ecuador, es esencial considerar los determinantes sociales de la salud (ya evidenciados al inicio del trabajo y que sería el objetivo principal).Con ello se puede abordar las inequidades en salud, con un enfoque multisectorial íntegro a través de las conexiones entre factores económicos, sociales y demográficos. Es fundamental llevar a cabo políticas que no solo mejoren el acceso a los servicios de salud, sino que también aborden las causas subyacentes de estas desigualdades, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población ecuatoriana en su conjunto.
Esto resalta la necesidad de abordar la salud desde una perspectiva integral, reconociendo que los servicios sanitarios son solo una parte del panorama. Los servicios de salud deben ser vistos como una respuesta organizada y especializada que se inserta en un contexto más amplio, donde factores como el entorno socioeconómico y las condiciones de vida juegan roles igualmente importantes.











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