INTRODUCCIÓN
A finales de 2019, se informó que el virus SARS-CoV-2 (COVID-19) inició su contagio en la ciudad de Wuhan, China. En Ecuador, se confirmó la aparición del primer caso el 29 de febrero de 2020 1. El personal de enfermería de las Unidades de Cuidados Intensivos que enfrentó la COVID-19 se convirtió en el grupo de mayor riesgo para contraer la infección, presentando un riesgo epidemiológico relevante al pasar un mínimo de ocho horas durante seis días a la semana atendiendo pacientes con COVID-19 2.
Los coronavirus en humanos producen diversas enfermedades: gastrointestinales, respiratorias, neurológicas y sistémicas. A finales de 2019, se presentó una nueva cepa que produce un síndrome respiratorio atípico con una letalidad próxima al 10% y elevada transmisibilidad en centros sanitarios 3. En la pandemia, una variable fundamental para reconocer el nivel de contagios entre el personal de enfermería es la prevalencia, definida por la Organización Panamericana de Salud como la proporción de individuos de una población que padecen una enfermedad en un momento o período determinado 4.
MÉTODO
Se realizó un estudio descriptivo, transversal, observacional y prospectivo, desarrollado entre marzo de 2020 y febrero de 2021, en el contexto de la pandemia COVID-19. La población de estudio estuvo constituida por 101 enfermeros y enfermeras de la UCI COVID-19 del Hospital de Especialidades "Carlos Andrade Marín" del Distrito Metropolitano de Quito 5. Se aplicó una encuesta semiestructurada validada mediante el coeficiente alfa de Cronbach (0.982), basada en el instrumento STEPS 3.2 de la OMS, adaptado para el contexto COVID-19 6. Los criterios de inclusión fueron: licenciados en enfermería que trabajaron en la UCI COVID-19 durante el primer año de la pandemia. Se excluyó al personal que no otorgó consentimiento informado. Las variables analizadas incluyeron: prevalencia, características demográficas, fuente de infección, factores de riesgo, uso de elementos de bioseguridad, enfermedades preexistentes y secuelas. La información se procesó en IBM SPSS 22, empleando análisis estadístico descriptivo 7.
RESULTADOS
La población estudiada estuvo conformada por 81% mujeres y 19% hombres, con predominio del grupo etario de 24-35 años (65.3%). El 18.8% manifestó tener alguna enfermedad preexistente, siendo las más prevalentes: hipertensión arterial (15.8%), hipotiroidismo (15.8%), anemia ferropénica crónica (10.5%) y disgenesia gonadal (10.5%) 8. La prevalencia de COVID-19 en el personal de enfermería fue del 68.3%. El principal mecanismo de contagio fue el contacto con personas infectadas (44.9%), seguido de la falta de distanciamiento social (20.3%) y compartir con familiares y amigos (20.3%). El lugar de trabajo fue el sitio de mayor contagio (72%), seguido del hogar (16%) y lugares públicos (12%) (9). Del personal contagiado, el 20.3% presentó secuelas, siendo las más comunes: agitación, cansancio y ansiedad (36%), disnea matutina, dolor de espalda y malestar articular (14.3% cada una). La reinfección se presentó en el 37.7% del personal, principalmente una vez (69%) y dos veces (12%). El 100% del personal utilizó medidas de protección nivel 4 y conocía las medidas de aislamiento para COVID-19 10.
DISCUSIÓN
Durante el primer año de la pandemia, Ecuador presentó un alto porcentaje de contagios de COVID-19 en la población general (64.97%), lo que implicó que el personal de enfermería de las UCI COVID-19 incrementara sus horas de trabajo, convirtiéndose en un indicador de mayor posibilidad de contagio 11. La prevalencia encontrada (68.3%) es consistente con estudios similares en Colombia que reportaron 67.2% en personal de salud, donde enfermería fue el grupo más afectado 12. El sistema de salud se centró en el hospital como aspecto más relevante, dotando de implementos para la curación de pacientes COVID-19, pero reflejando baja consideración de otros determinantes sociales para el personal hospitalario 13. Las secuelas predominantes (agitación, cansancio y ansiedad) concuerdan con estudios que señalan que el personal de enfermería de cuidados intensivos sufrió problemas físicos, respiratorios, fatiga y malnutrición durante el primer año de la pandemia 14. A pesar del uso adecuado de equipos de protección personal nivel 4, la alta prevalencia sugiere la necesidad de medidas adicionales de prevención y capacitación continua del personal dentro del hospital 15.
CONCLUSIONES
La prevalencia de COVID-19 en el personal de enfermería del Hospital de Especialidades "Carlos Andrade Marín" fue del 68.3%, con mayor participación del sexo femenino y personal joven entre 24-35 años. Los principales factores de riesgo identificados fueron las horas laborales prolongadas y el género. El lugar de trabajo constituyó el principal sitio de contagio, a pesar del cumplimiento de protocolos de bioseguridad nivel 4.
Las secuelas más frecuentes fueron agitación, cansancio y ansiedad, con un porcentaje significativo de reinfección (37.7%). Se requiere la implementación de medidas más efectivas para prevenir contagios en el personal de enfermería, incluyendo estrategias de seguimiento a mediano y largo plazo, capacitación continua y atención integral a la salud mental del personal sanitario que trabaja en primera línea durante emergencias sanitarias.










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