Introducción
Las tecnologías digitales han intentado instalarse en cada práctica de enseñanza desde hace algunos años, el surgimiento del COVID-19 impactó fuertemente a nivel mundial en un sistema educativo no preparado para asumir un cambio tan repentino. Con la integración de tecnologías digitales sigue siendo un desafío en el presente, el cual debe abordarse, en opinión de Andreoli et al. (2018), desde una perspectiva crítica y reflexiva, pero invitando a la vez a la acción y creación.
En este sentido, los modelos de enseñanza híbridos ofrecen combinar estrategias de enseñanza presenciales con estrategias a distancia, mediante acercamientos al aprendizaje tanto sincrónico como asincrónico, en línea integrando prespecialidad formal e informal, aplicados a través de diversas herramientas como plataformas. De esta manera, se busca optimizar ventajas de ambas metodologías, enriquecer de este modo una propuesta pedagógica, superando desigualdades en cuanto a conectividad a los dispositivos. Por lo tanto, las propuestas híbridas son una integración, un complemento, lo cual hoy se hace posible gracias a disponibilidad de herramientas, aplicaciones, sumado a dispositivos dónde tanto docentes como estudiantes, en su mayoría tienen acceso. Por ende, el objetivo que persigue este trabajo consiste en analizar posibilidades actuales de implementación del modelo híbrido en el nivel superior Argentino.
Cabe aquí una breve revisión del estado del arte, permitiendo visualizar los avances en los últimos tiempos lo abordado. En España, Sousa-Santos et al. (2021) presentaron una investigación tendiente a evaluar su efectividad en la enseñanza híbrida con Aula Invertida, en comparación enseñanza 100% en línea, con el objeto de determinar el nivel de satisfacción, performance de los alumnos frente a esta nueva modalidad. En este caso ha surgido del ámbito empresarial requerimientos en la denominada Industria 4.0, donde Instituciones de Educación Superior (IES) deben brindar una rápida respuesta a esta demanda mediante el rediseño u optimización de experiencias de aprendizaje. Tras obtener información cuantitativa - cualitativa a partir de encuestas cerradas grupos focales dirigidos a estudiantes de diferentes IES, se lograron identificar diferencias estadísticamente significativas en el rendimiento académico, los cuales demostraron estudios que se imparten en aulas híbridas ofrecen mejores tasas de éxito.
En Latinoamérica y Centroamérica, el modelo educativo de Telesecundaria en universidades de educación a distancia se encuentran en vigencia desde décadas de los ’70, Zamora-López (2021), Puntualmente en México, la Dirección General de Educación Audiovisual (DGEAV) inició en 1965 un plan a través de la televisión educativa como recurso didáctico, basado en transmitir programas curriculares capaces de cubrir los objetivos de aprendizaje de un determinado nivel escolar, el cual resultó de gran utilidad ante COVID-19. Sin embargo, en el desarrollo de una práctica educativa se observaron en los docentes numerosas dificultades, Gimeno-Sacristán define como distinción entre el “ser”, “el saber hacer” y “el saber cómo” (2021, p.113), sugiere abordar competencias tecnológicas de los educadores desde un paradigma constructivista. Dentro de este escenario se presenta como alternativa un sustento de educación a distancia mediado por Tecnologías de Información Comunicación (TIC) (Figueredo-Diaz, 2021).
A nivel nacional, se destaca el documento presentado por Andreoli, quien propone una reflexión acerca del lugar en que las tecnologías ocupan en el ámbito educativo, a fin de encontrar respuestas a los siguientes interrogantes: “¿De qué manera las propuestas educativas se entremezclan y combinan con el contexto actual, sus cambios, las prácticas sociales y las nuevas formas de acceso y consumo digital? ¿Qué lugar ofrecemos para reflexionar y discutir sobre el uso de plataformas digitales y la privacidad de datos? ¿Qué nuevos espacios de aprendizaje necesitan ser pensados para aprovechar el potencial de estas tecnologías desde una matriz didáctica?” (2021, p.3). Concluye en explorar diversas alternativas de hibridación de la enseñanza en el presente escenario pospandemia, profundizando en los cambios debiendo hacer prácticas docentes, en mutaciones desplegando los sentidos otorgando a las prespecialidades y nuevas estrategias en este camino de transformación para un eficiente enseñanza y aprendizaje.
El fundamento conlleva a arribar a democratización del nivel superior para una educación de bien público, dando lugar a multimodalidades facilitando un acceso y permanencia de todos los estudiantes. Por ende, el objeto de este trabajo es conocer experiencias actuales utilizadas en el modelo híbrido y sus posibilidades de implementación en el nivel superior argentino.
Desarrollo
Esta investigación documental se apoya en el paradigma Humanista, de enfoque cualitativo, de tipo narrativo-interpretativo con diseño biográfico, el cual puntualizó tal como lo señala el autor Arias (2012) sin características o atributos no numéricos. Se realizó una exploración en internet a fin de obtener información necesaria. La búsqueda de información se llevó a cabo en plataformas como Scielo, Dialnet, Google Académico, entre otras. Los resultados obtenidos se presentan a continuación:
Experiencias Actuales
En el mes de agosto del pasado 2021, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se propuso ampliar a todas sus sedes el proyecto de implementación de aulas híbridas lleva a cabo desde hace algunos años de manos del Rector Bartolacci, con el objeto de ofrecer posibilidades de asistencia a clases presenciales, al mismo tiempo, llegar a qué las clases puedan cursarse a distancia vía streaming.
El mencionado proyecto requiere una inversión de aproximadamente 50 millones de pesos para instalar los equipos necesarios en 100 aulas híbridas de las doce Facultades. En opinión, Grandineti, docente, hace referencia que estas acciones estarían facilitando experiencias llevándose a cabo en formato virtual y presencial:
Junto a Educom desarrollamos desde PoliLab una experiencia de formación a cooperativistas de toda la provincia de Santa Fe que se basaba en combinación de estrategias presenciales, momentos de encuentros, con estrategias virtuales que permitían que cada uno siguiese desde espacios diversos la capacitación. Ahí creo que radica una de las potencialidades del trabajo híbrido (La Voz de Rosario, 2021, párr.3).
La Universidad propuso aulas híbridas fijas mientras otras sean móviles, de manera puedan ser trasladadas a laboratorios o a otros lugares que lo requiera. El Licenciado Bartolacci, sostiene: “La pandemia nos ha hecho avanzar hacia la educación multimodal y multiplataformas y ahora nuestro compromiso es optimizarla y seguir invirtiendo en hardware y software para más y mejores condiciones de aprendizaje” (La Voz de Rosario, 2021, párr.5), además considera un horizonte en la educación superior dónde se vislumbra a simple vista, siendo muy distinto al actual, por lo cual, se espera pueda contener a cada una de las personas interesadas en insertarse en el nivel universitario.
De hecho, la pandemia ha invitado a una experimentación obligada de nuevos formatos de enseñanza, dando lugar a lo híbrido como una posibilidad de inclusión de aquellos estudiantes con actividades laborales o porque residen en zonas lejanas a una institución universitaria no pueden mantener el ritmo que requiere presencialidad. Bartolacci destaca:
En la Universidad post pandemia, el eje ya no será virtualidad o presencialidad, sino virtualidad y presencialidad, entendiendo que en la combinación virtuosa y creativa de ambas modalidades, se encuentra la respuesta para garantizar los objetivos académicos de excelencia y derribar fronteras que muchas veces constituyeron un obstáculo para el acceso a la educación superior (La Voz de Rosario, 2021, párr.8).
Para llegar a este presente, ha sido necesaria una “profunda revolución pedagógica, académica y administrativa” por parte de la Universidad (UNR, 2021, párr.8), debido a esto se ha debido modificar formas de enseñar, modos de habitar cada facultad, transitando la educación superior. Sin embargo, Bartolacci considera cómo el único camino posible para “garantizar y democratizar el derecho al acceso a la educación superior”. Según sus propias palabras, se deben “derribar fronteras que fueron tradicionalmente un obstáculo para lograr los objetivos (…) en la combinación virtuosa, inteligente y creativa de ambas modalidades se encuentra la respuesta para alcanzar las metas de excelencia y masividad que perseguimos” (UNR, 2021, párr.8).
En este sentido, Maggio (2020) menciona, desde el año 2000, cada universidad intenta incluir tecnologías en las aulas: primero fueron los campus virtuales para cada carrera con modalidad a distancia, posteriormente, los cursos en línea y los entornos virtuales de aprendizaje. Recién en los últimos años se comenzó a avanzar fuertemente hacia una transformación digital, migrando algunos servicios a la nube, optimizando sistemas y procesos en conjunto con capacitación a los docentes.
A causa del COVID-19, se hicieron cotidianos los encuentros virtuales sincrónicos en el ámbito educativo (Carrión, 2020), generando en algunos casos más tensiones que pretendían resolver, ya sea por ausencia de propuestas concretas o por intentar reproducir el formato tradicional de la prespecialidad de una manera virtual. Asimismo, Maggio, puso en evidencia los esfuerzos realizados por parte de las instituciones, junto a los docentes para garantizar el desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje, ante lo cual el modelo híbrido se ofrece como una oportunidad única “para reinventar la enseñanza y el aprendizaje en la universidad, dotándolos de un sentido propio de su tiempo” (2020, p.119).
Por supuesto, aún queda mucho camino por recorrer: resta determinar medida de virtualidad como prespecialidad requerida por cada carrera en sus diferentes momentos, también en relación al perfil de cada estudiante, a fin de transformar el paradigma actual de cada universidad aplicando los nuevos conocimientos tecnológicos no solo en cada aula, aumentando las tasas de éxito de los estudiantes universitarios como sucede actualmente en España (Sousa-Santos et al., 2021), sino también en otros ámbitos sociales.
Nuevas Propuestas
Barragán De Anda et al. (2021), crea en la Maestría en Gestión y Desarrollo Social (MGDS) de la Universidad de Guadalajara, México, una estrategia tecno-pedagógica desarrollada en tres sesiones presenciales llevadas a cabo al inicio del curso, a mitad del periodo, al finalizar el mismo; cuatro sesiones en línea a través del reconocido Meet de Google; siete sesiones virtuales dictadas a través de dicha plataforma Moodle. Ésta será evaluada mediante una escala de Likert, el estudiantado y el profesorado calificarán su rendimiento en cinco puntos básicos del proceso educativo: comunicación, el acceso al conocimiento, posibilidades de expresar lo aprendido, el ambiente propicio para favorecer el aprendizaje, y la existencia de mediaciones tecnológicas apropiadas.
El modelo híbrido considera al estudiante universitario responsable de su aprendizaje, brindándole mayor flexibilidad en cuanto a ambientes, teorías, tiempos, y lugar de aprendizaje, generando diversas interacciones enriqueciendo una actividad cognitiva con los diferentes actores del proceso, cabe relacionar esta experiencia con el antecedente de Zamora-López (2021), el cual también se sitúa en México, donde se sugiere que los sistemas educativos deben poseer tres competencias “llave”:
Competencias para utilizar interactivamente y de forma eficaz las herramientas e instrumentos de todo tipo que requiere la sociedad de la información,
Competencias para funcionar en grupos sociales cada vez más complejos y heterogéneos, y
Competencia para actuar de forma autónoma (Gimeno-Sacristán, 2008, p.76).
De este modo, además de combinar propuestas educativas con el contexto digital actual, como expresa Andreoli (2018), se apuntó al logro de una mayor participación activa en sociedad, tal cual cada expectativa de Unesco (2020) en relación con el lugar que ocupan las herramientas tecnológicas en el ámbito educativo y a los nuevos lugares de aprendizaje siendo necesario desarrollar para aprovechar el potencial de esas tecnologías.
Maggio, por su parte, sugirió una necesidad de diseñar “un marco pedagógico y didáctico de alcance epistemológico que sostenga el diseño de prácticas de la enseñanza contemporáneas a escala” (Maggio, 2018), llamándolo “didáctica en vivo” dado que no resulta ajeno al entrecruzamiento en los cambios culturales, se materializan a nivel social como tecnológico. Desde este contexto, la autora considera futuras prácticas de enseñanza propuestas por cada universidad deberán ser:
Inmersivas: con un nivel de profundidad mayor y con más involucramiento en primera en la elección de temas y caminos a recorrer, tal como lo hacen permanentemente como usuarios de las redes y los juegos en línea.
Alteradas: comprendiendo que los objetos culturales contemporáneos escapan de las secuencias narrativas lineales y ofrecen formatos diversos.
Placenteras: priorizando la oferta de participar en una experiencia educativa gamificada que incluya en su diseño lo lúdico, lo artístico o lo performático.
Colectivas: implica rediseñar los procesos de enseñanza y aprendizaje con vistas a la hibridación, la combinación de actividades presenciales y no presenciales, sumado a la decisión de trabajar en propuestas originales e inmersivas de estructura compleja, que requieran del trabajo en equipo y en colaboración.
Transformadoras: siguiendo la idea de enseñanza transformadora de Jackson (2002), se apunta a lograr la transformación en el afuera de la institución educativa, logrando un cambio de vida en los estudiantes.
Originales: en acuerdo con Sancho (2015), se considera necesario formular nuevas preguntas más allá del ámbito de las investigaciones, las cuales sean capaces de irrumpir en un modo de hacer hegemónico (Maggio, 2020, p.119-120).
Solo de esta manera, Magio (2020) acepta que las universidades puedan convertirse en los lugares de crecimiento destinados a ser.
Conclusiones
El objetivo del presente trabajo consistió en analizar posibilidades actuales de implementación del modelo híbrido en el nivel superior argentino.
Considerando a este modelo y comparando con otros países más desarrollados como España o México, resulta de utilidad recuperar experiencias que allí se han tenido, a fin de avanzar con paso firme hacia el logro de mejores resultados. En este punto, se observa una necesidad de reforzar capacitación docente en el uso de nuevas tecnologías, pero también en el uso didáctico el cual se hace de ellas. En la propuesta pedagógicas ofrecida a los estudiantes, dónde la incorporación de virtualidad no debe concebirse solo en reemplazo del modo presencial, sino en integración con esta.
Al respecto, el modelo híbrido pretende resaltar ciertos aspectos ofreciendo a modo de nuevas propuestas, pero en realidad conforman un cambio de paradigma en lo educativo, dado que se centran en el estudiante, sus intereses, y tiempos para cada recorrido, llevándolo a pensar si el docente universitario se encuentra preparado para salir del aula magna despojándose del rol de nexo exclusivo entre el alumno y el conocimiento, al que estaba habituado.














