Introducción
Existe dentro de las aulas comportamientos, actitudes rígidas, autoritarias y discriminadoras, que deben de modificarse mediante la promoción de procesos de inclusión, buenos tratos y prácticas de valores. Por lo que las familias con la escuela son los principales llamados a que se cumpla un papel fundamental en el proceso de democratización de la sociedad, siendo este la única forma de formar estudiantes con cultura de paz, que implica reorganizar la escuela donde en realidad se vive la democracia. De igual modo, la escuela es donde la diversidad debe de no solo ser aceptado, sino valorado, donde los estudiantes, además, de desarrollar sus conocimientos, desarrollen una convivencia armoniosa. Por ende, se busca evidenciar los nexos de la convivencia democrática con el clima escolar con el fin establecer el nivel de formación del alumnado.
Las escuelas son ambientes de aprendizaje, aspecto que comúnmente es interrumpido o perjudicado por el conflicto escolar, que influye gravemente en el clima y rendimiento del alumnado (Medranda et al., 2024). Cabe agregar que la convivencia se nota perjudicado por la desigualdad social, debido a la desigualdad basado en la diversidad y consecuencias en el acceso a la escolarización, permanencia y aprendizaje (Unesco, 2020) Asimismo, una serie de estudios relacionados a la convivencia en las escuelas indica que la enseñanza de la democracia no puede desvincularse del contexto social, político y económico donde se desarrollar el proceso escolar (Anabalón et al., 2024). Porque desde la escuela se aborda el estudio de injusticia social y su manifestación que subraya la dificultad inherente de fomentar valor democrático (Cohen, 2024).
De tal modo, es imperante que los docentes desempeñen un rol influyente en la vida del alumnado, miembros de la comunidad escolar, buscando propuestas como estrategias que brinden una visión idónea sobre la perspectiva del mundo para formar ciudadanos virtuosos que aporten a la sociedad (Hernández et al., 2021). Por ende, se reconoce que, promover la participación familiar y convivencia en democracia están conectadas positivamente con el clima escolar, siendo necesario fomentar contextos de colaboración entre la escuela y hogar, a partir de la mejora de la comunicación y comprensión (Parra et al., 2024). Asimismo, debe considerarse que tanto la convivencia y el clima son fenómenos ligados a la realidad escolar, por lo que debe impregnarse con el clima social, que permita abrir paso al estudiante mas no desnaturalizar sus orígenes (Carrion-Zuniga et al., 2022).
La presente investigación tiene como propósito analizar los efectos generados por la promoción de la convivencia democrática en el desarrollo del clima escolar desde la participación de estudiantes de secundaria en Ayacucho, porque ha pasado de ser una temática periférica de aprendizaje a ser prioridad del sistema educativo a nivel mundial (Calderón-González & Vera-Noriega, 2022), debido que el clima y la convivencia son factores intervinientes en las emociones de los estudiantes, donde su percepción subjetiva y reflexiva influye en su aprendizaje (Mardones, 2023). De tal modo, se propone como pregunta de investigación ¿Cuál es el efecto de la convivencia democrática en el clima escolar desde la participación de estudiantes de secundaria?
Metodología
La investigación se sustentó bajo el paradigma positivista, porque tuvo como soporte la idea de que el conocimiento científico debe ser objetivo, medible y cuantificable, buscando determinar la correspondencia causal entre las variables con el propósito de explicar y predecirlos, manteniendo una posición neutral y objetiva, evitando influir en los resultados del estudio. Al respecto,Mustofá (2024) el paradigma positivista es epistemológicamente una filosofía metodológica en la investigación cuantitativa, donde la comprensión de los fenómenos es mesurable y apoyada por pruebas.
En cuanto al método se seleccionó al hipotético-deductivo, porque se partió de la propuesta de supuestos que intentan brindar explicación al problema propuesto, donde una vez planteado el supuesto, se dedujo la consecuencia lógica, a partir de someterlo a contraste empírico, permitiendo aceptar, rechazar o refutar los supuestos iniciales, buscando que se mantenga una posición objetiva y neutral, aspirando a generar conclusiones que se apliquen a contextos específicos. Para Siponen & Klaayuniemi (2020) el método hipotético-deductivo, parte de lo general a lo particular, buscando objetividad y neutralidad, permitiendo formular predicciones y someterlas a prueba, aspirando a generar conocimientos.
El enfoque de investigación fue el cuantitativo, porque se centró en medir numéricamente a los fenómenos del estudio, implicando recabar datos que se expresaron de forma numérica, a partir del uso de técnicas estadísticas para analizar los datos recolectados, buscando generar resultados que puedan ser generalizados a una población más amplia, caracterizándose por una posición objetiva y neutral. De tal modo, Huamán et al. (2022) mencionaron que el enfoque cuantitativo utiliza el recojo de datos para probar los supuestos basado en medición numérica y análisis estadístico, esperando establecer patrones de comportamientos y probar las teorías concordantes con los fenómenos.
También se aduce que la investigación fue de diseño no experimental, porque no se ha manipulado ni controlado deliberadamente a las variables, debido que el proceso de recojo de datos se sustentó en la observación y medición de los fenómenos, tal como se presentan en su contexto natural, para luego sean analizados. Según Radhakrishnan (2023) el diseño no experimental, evidencia un proceso de no control directo sobre las variables, ya que su manifestación ya ha ocurrido o es inherente a no ser manipulable, por ello, las variables son observadas como tal y como se dan en su contexto natural, sin intervención, limitándose a observar y medir las variables, sin introducir ningún tratamiento.
Asimismo, la investigación fue de tipo analítico, porque se examinó de forma profunda y crítica cómo la convivencia democrática influye en el clima escolar, por intermedio de la recopilación y análisis de datos, se identificaron patrones y nexos entre los conceptos de convivencia y el ambiente escolar, llegando a interpretar los resultados para ofrecer conclusiones sobre su impacto en el desarrollo estudiantil. De acuerdo con Valcárcel (2017) los estudios analíticos buscan comprender fenómenos complejos mediante el examen detallado de sus componentes y relaciones, centrándose en descomponer un argumento en partes más manejables para analizar sus interacciones y efectos.
Cabe agregar, que el corte de investigación fue transversal, porque los datos de las variables se recolectaron en un único momento, sin que se realicen seguimientos durante un tiempo largo, enfocándose en una población definida en un momento en específico, enfocándose en examinar la asociación causal entre las variables en un momento determinado. Desde la postura de Cvetkovic-Vega et al. (2021) los estudios transversales permiten recabar información sobre una población en un momento previamente establecido, útil para establecer la prevalencia de las variables, determinando asociaciones en un momento dado, facilitando el recojo de datos de forma eficiente y económico.
Referente a la población, se estableció que la conformaron 210 estudiantes de nivel secundaria de una institución educativa de Ayacucho. Además, para determinar la muestra se utilizó el muestreo probabilístico estratificado, debido que aportó a establecer muestras similares de cada grupo de estudiantes, dado que la población está conformada por alumnos del primer al quinto grado de secundaria. Finalmente, también se tuvo presente considerar a los estudiantes que obtuvieron autorización para su participación de forma deliberada por medio de la firma del consentimiento informado de sus padres o tutores legales, dando cuenta que la muestra de investigación fue integrada por 137 estudiantes. Para Cortés et al. (2023) el muestreo estratificado, aporta a determinar la muestra desde la determinación aleatoria de los participantes de cada uno de los subgrupos de la población.
La técnica de recojo de datos fue la encuesta, porque permitió recabar datos de una muestra representativa de estudiantes de Ayacucho, facilitando a la obtención de datos de gran escala concordante a sus percepciones y experiencias relacionadas con la convivencia democrática y el clima escolar, siendo la encuesta una técnica relativamente eficiente y de bajo costo para recopilar datos de una muestra amplia de estudiantes (Sánchez, 2022). En cuanto al instrumento se utilizó al cuestionario, porque desde su uso se aseguró que los estudiantes sean consultados de la misma manera, lo que aportó a la consistencia de resultados, además, las preguntas y contestaciones cerradas del cuestionario permitieron la cuantificación de datos, facilitando el análisis estadístico y la identificación de patrones y tendencias sobre la convivencia democrática y el clima escolar (Saras, 2023).
Para medir a la variable convivencia democrática, se construyó un cuestionario a partir de la consideración de la propuesta de Jares (2006) quien identificó seis dimensiones. La participación, se refiere a involucrar a la comunidad escolar en la toma de decisiones, promocionar áreas y fomentar el compromiso. El diálogo y resolución de conflictos basado en la habilidad de comunicación y escucha, estrategias de mediación y promoción de confianza y respeto. La justicia y equidad, garantía de igualdad y promoción de prácticas justas. La convivencia pacífica, determinación de normas y acuerdos y prevención y de situaciones de violencia. La autonomía y liderazgo, basado en el fomento autónomo, desarrollo del liderazgo y la toma de decisión. La inclusión y diversidad, basado en el respeto y valor individual, estrategias de atención y generación de ambientes de intercambio.
De igual manera, para medir a la variable clima escolar, se construyó un cuestionario desde la propuesta de Moos (1974) quien identificó cuatro dimensiones. La dimensión relaciones, basado en el grado de interés por las clases y participación en la discusión, nivel de amistas y apoyo y grado de preocupación que el docente muestra hacia el alumnado. La dimensión autorrealización, basado en lo importante que se da al terminar la actividad y buen rendimiento escolar y el nivel en que se enfatiza la competencia y logro en clase. La dimensión estabilidad, asociado a la importancia del orden, organización y buena forma de ejecutar tareas, determinación y seguimiento de normas claras y nivel de control sobre el cumplimiento de normas. La dimensión cambio, basado en el aporte a la planeación de la actividad escolar y nivel de variedad, novedad y diversidad en la actividad de clase.
Cabe agregar, que el cuestionario para medir a la convivencia democrática fue construido desde la identificación 12 indicadores y la propuesta de un total de 36 preguntas, las mismas que se valoraron mediante una escala ordinal con cinco alternativas de contestación (1. Nunca hasta 5. Siempre). De similar modo, el cuestionario para medir al clima escolar fue propuesto desde la identificación de ocho indicadores, y se propusieron un total de 32 preguntas, que se valoraron por escala ordinal con cinco alternativas de contestación (1. Nunca hasta 5. Siempre). Lo mencionado se muestra en la Tabla 1 .
Tabla 1 Operacionalización de las VariablesNota. Construido desde la propuesta de Jares (2006) para la convivencia democrática y lo determinado por Moos (1976) para el clima escolar. Elaborado por Teves-Ccanre et al. (2024)
| Variable | Dimensiones | N.º ítems | Escala de valoración |
|---|---|---|---|
| Convivencia democrática | Participación | 6 | 1: Nunca; 2: Casi nunca; 3: A veces; 4: Casi siempre; 5: Siempre |
| Diálogo y resolución de conflictos | 6 | ||
| Justicia y equidad | 6 | ||
| Convivencia pacífica | 6 | ||
| Autonomía y liderazgo | 6 | ||
| Inclusión y diversidad | 6 | ||
| Clima escolar | Relaciones | 8 | 1: Nunca; 2: Casi nunca; 3: A veces; 4: Casi siempre; 5: Siempre |
| Autorrealización | 8 | ||
| Estabilidad | 8 | ||
| Cambio | 8 |
En referencia a la validez de los cuestionarios, ambos fueron sometidos a validación por expertos de forma anticipada, a partir de la solicitud a cinco expertos en investigación en el campo educativo, quienes proporcionaron su perspectiva, tomando en consideración criterios concordantes con la relevancia, claridad y pertinencia, concluyendo que los cuestionarios evidencian poseer suficiencia (Ahmed & Ishtiaq, 2021). Respecto a la confiabilidad, se analizó los datos por medio del coeficiente alfa y omega, dando como resultado para la convivencia democrática un alfa de ,881 y omega de ,901 y para el clima escolar un coeficiente alfa de ,866 y omega de ,869, confluyendo que ambos poseen aceptable confiabilidad, debido que los valores oscilan entre ,800 y 1,00 (Veloza, 2023).
Resultados
Entre los resultados establecidos se destacó el efecto del modelo predictivo de convivencia democrática sobre la mejora del clima escolar, dado que, a partir de la utilización de la prueba de regresión logística ordinal, se estableció que el modelo fue plausible, porque la significancia fue inferior al margen de error (0.05), además, el valor de Nagelkerke corroboró tal afirmación, debido que puntualizó que el modelo de convivencia democrática explica el 73.7 % de la variabilidad del clima escolar, además, se confirmó que tanto la variable convivencia democrática y sus dimensiones se relacionan significativamente con el clima escolar, dado que la significancia de la prueba Rho de Spearman fue inferior al margen de error, asimismo, el coeficiente de correlación dio cuenta la existencia de correlaciones positivas y de intensidad en nivel moderado.
Tabla 2 Estadística Descriptiva de las VariablesNota. N = número de datos procesados, Min = valor mínimo, Max = valor máximo, Sum. = sumatoria de puntuaciones, M. = media aritmética y Desv. = desviación estándar. Elaborado por Teves-Ccanre et al. (2024).
| Variable | N | Min. | Max. | Sum. | M. | Desv. |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Convivencia democrática | 137 | 62,00 | 180,00 | 19362,00 | 141,33 | 22,916 |
| Clima escolar | 137 | 45,00 | 160,00 | 17086,00 | 124,72 | 24,180 |
La Tabla 2 , evidencia los resultados descriptivos asociados a las variables de estudio, donde se observó que para la variable convivencia democrática se obtuvo un puntaje mínimo de 62,00 y máximo de 180,00 siendo la sumatoria de puntajes de 19362.00, además, la media determinada fue de 141,33 con una desviación estándar de 22,916; en cuanto a la variable clima escolar, se evidenció que el puntaje mínimo fue de 45,00 y el máximo de 160,00 evidenciando una sumatoria de 17086,00, además, la media de los valores fue de 124,72 con una desviación estándar del 24,180.
Tabla 3 Correlación entre las Dimensiones de la Convivencia Democrática y el Clima EscolarNota. Resultados de correlación por medio de la prueba Rho de Spearman. Elaborado por Teves-Ccanre et al. (2024). **. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
| Características | Clima escolar | |
|---|---|---|
| Coeficiente rho de Spearman | Valor p | |
| Convivencia democrática | ,612** | ,000 |
| Participación | ,484** | ,000 |
| Diálogo y resolución de conflictos | ,524** | ,000 |
| Justicia y equidad | ,546** | ,000 |
| Convivencia pacífica | ,520** | ,000 |
| Autonomía y liderazgo | ,655** | ,000 |
| Inclusión y diversidad | ,542** | ,000 |
La Tabla 3 , evidencia la correlación entre la variable convivencia democrática y sus dimensiones con la variable clima escolar, donde se confirmó que existe relación significativa entre las variables, debido que el p-valor < 0.05, por tal motivo, estadísticamente se corroboraron las relaciones, cabe agregar, que la intensidad de las relaciones en todos los casos fue moderada, lo cual aportó a comprender que, la variedad de opiniones y valores entre los estudiantes y los docentes genera tensión, moderando la efectividad de la convivencia democrática, además, la cultura institucional promueve explícitamente valores democráticas, debido al interés y a la participación continua de los estudiantes, dando cuenta de mejoras en el clima escolar.
Tabla 4 Prueba de Regresión de la Convivencia Democrática en el Clima EscolarNota. Resultados del modelo de convivencia democrática como factor influyente en el clima escolar y resultados Pseudo R2. Elaborado por Teves-Ccanre et al. (2024). Función de enlace: Logit.
| Informe de ajuste del modelo | Pseudo R2 | ||||
|---|---|---|---|---|---|
| Modelo | Logaritmo de la verosimilitud -2 | Chi-cuadrado | gl | Sig. | |
| Sólo intersección | 894,703 | Cox y Snell: ,737 | |||
| Nagelkerke: ,737 | |||||
| Final | 711,720 | 182,983 | 66 | ,000 | McFadden: ,179 |
La Tabla 4 , evidencia los resultados concordantes con el informe del modelo de la convivencia democrática y los valores Pseudo R2, donde se distingue que el valor de significancia (Sig.) es inferior al margen de error (0.05), dando cuenta que con soporte estadístico se confirmó que el modelo propuesto es plausible, porque permite explicar al clima escolar debido que influye significativamente, además, los resultados evidenciados, son corroborados por los valores Pseudo R2, donde según Cox y Snell, el modelo de convivencia democrática explica el 73.7 % del clima escolar y según Nagelkerke, el 73.7 % de la variabilidad del clima escolar es debido a la influencia generada por el desarrollo e integración de una convivencia democrática en la institución educativa.
Tabla 5 Prueba de Regresión de las Dimensiones de la Convivencia Democrática en el Clima EscolarNota. Resultados del modelo de participación, diálogo y resolución de conflictos, justicia y equidad, convivencia pacífica, autonomía y liderazgo e inclusión y diversidad como factores incidentes sobre el compromiso docente y resultados Pseudo R2. Elaborado por Teves-Ccanre et al. (2024). Función de enlace: Logit.
| Informe de ajuste de los modelos | Pseudo R2 | ||||
|---|---|---|---|---|---|
| Dimensiones | Logaritmo de la verosimilitud -2 | Chi-cuadrado | gl | Sig. | |
| Participación | 586,830 | 62,427 | 17 | ,000 | Nagelkerke: ,366 |
| Diálogo y resolución de conflictos | 561,010 | 72,900 | 18 | ,000 | Nagelkerke: ,413 |
| Justicia y equidad | 570,349 | 70,298 | 17 | ,000 | Nagelkerke: ,402 |
| Convivencia pacífica | 583,506 | 69,034 | 18 | ,000 | Nagelkerke: ,396 |
| Autonomía y liderazgo | 536,521 | 109,483 | 19 | ,000 | Nagelkerke: ,551 |
| Inclusión y diversidad | 555,399 | 84,683 | 16 | ,000 | Nagelkerke: ,461 |
La Tabla 5 , concuerda con el informe de modelo asociado a las dimensiones de la convivencia democrática en el clima escolar, evidenciando que la participación, diálogo y resolución de conflictos, justicia y equidad, convivencia pacífica, autonomía y liderazgo e inclusión y diversidad causan efecto positivo en el clima escolar, dado que en todos los casos los modelos propuestos poseen una significancia (Sig.) inferior al margen de error (0.05), lo cual aportó sustento estadístico a confirmar que los modelos propuestos son plausibles. Correspondientemente, los valores Pseudo R2, corroboraron tales afirmaciones porque según Nagelkerke, la participación explica el 36.6 % del clima escolar, de igual modo, el diálogo y resolución de conflictos el 41.3 %, la justicia y equidad el 40.2 %, la convivencia pacífica el 39.6 %, la autonomía y liderazgo el 55.1 % y la inclusión y diversidad el 46.1 %.
Discusión
Basándose en los resultados establecidos, se sabe que el efecto de la convivencia democrática en el clima escolar desde la participación de estudiantes de secundaria es significativo, porque fomenta un clima de respeto, colaboración y de comunicación abierta, porque cuando los estudiantes se sienten involucrados en la toma de decisiones, como en la creación de normas, evidencian desarrollar un sentido de pertenencia hacia su entorno escolar, dicha participación activa mejora las relaciones interpersonales, reduciendo los conflictos, a partir de la promoción de sitios seguros para el aprendizaje, además, el clima escolar positivo, caracterizado por la inclusión y diálogo, potencia el rendimiento escolar, bienestar de los estudiantes y la convivencia democrática, los empodera, permitiéndoles expresar sus opiniones y necesidades, contribuyendo a una cultura escolar equitativa.
De tal modo, Ponce-Vega et al. (2021) llevaron a cabo una propuesta semejante concordante con lo determinado porque se reconoce que al incluir estudiantes se amplía la comprensión de cómo diferentes contextos de índole escolar y social influyen en la convivencia democrática, aportando a la comparación y contraste con el clima escolar. Asimismo, lo mencionado por Carrion-Zuniga et al. (2022) establece que los resultados asociados a la convivencia inclusiva pueden brindar estrategias que pueden implementarse en Ayacucho para mejorar el clima escolar desde el fomento de la participación democrática, también, García-Areiza et al. (2023) reportaron que al centrarse en la voz del estudiante, se promueve la participación activa en la convivencia democrática, fundamental para fomentar un clima escolar, donde el estudiante se sienta valorado y escuchado.
Asimismo, Ayacucho es un entorno con historia cultural y desafíos socioeconómicos específicos pueden influir en la convivencia democrática y clima escolar, pueden reflejar realidades culturales y sociales diferentes, lo que podría resultar en compendios únicas de convivencia democrática (Ponce-Vega et al., 2021). También las diferencias de la convivencia democrática en Ayacucho pueden enfocarse en la percepción de los estudiantes acerca a la participación, inclusión y respeto al entorno escolar, dando cuenta de cómo se manifiestan las características en contextos formales y rurales, revelando diferencias en la participación e inclusión (Carrion-Zuniga et al., 2022). Finalmente, desde el contexto de estudio se puede evaluar el clima mediante factores de asociación del alumnado y profesorado, ofreciendo información de cómo implementar prácticas inclusivas (García-Areiza et al., 2023).
Los hallazgos obtenidos asociados al propósito son consistentes porque resalta que un ambiente de convivencia democrática, caracterizado por la participación activa de los estudiantes que contribuye a un clima escolar más positivo y acogedor. Ello coincide con lo encontrado en estudios sobre comunidades nativas y programas no escolarizados (Ponce-Vega et al., 2021 y Carrion-Zuniga et al., 2022) donde se evidencia que la inclusión y voz del estudiante son factores claves para mejorar las relaciones interpersonales y fortalecer el clima escolar. Sin embargo, también se identifican diferencias, ya que las realidades culturales y socioeconómicas pueden incidir en la manifestación de los principios, sugiriendo que, aunque los principios generales de convivencia democrática son aplicables, su implementación y efectos pueden variar de acuerdo según el contexto.
Sin duda la convivencia democrática aporta sustento al fomento de un clima escolar positivo, por ende, es de necesidad que para direcciones futuras se profundice sobre la investigación de la evolución de la propuesta de convivencia democrática y clima escolar durante un tiempo en diversas cohortes de estudiantes, analizando la tendencia y cambios. También, comparar cómo la convivencia democrática influye sobre el clima escolar en diferentes instituciones educativas de Ayacucho, considerando variables como el tipo de gestión y contextos socioeconómicos. Y finalmente, la evaluación de la efectividad de la implementación de programas específicos de educación cívica y ética en la mejora de la convivencia democrática y clima escolar sustenta la participación de toda la comunidad escolar, dado que la percepción de los mismos amplia la visión de las variables.
Conclusiones
Los resultados de la investigación destacan la importancia de promover un clima escolar positivo desde la implementación de una convivencia democrática en las instituciones educativas, que forja un ambiente social y escolar concordante con el interés de los estudiantes. Asimismo, es relevante señalar que la de participación, diálogo y resolución de conflictos, justicia y equidad, convivencia pacífica, autonomía y liderazgo e inclusión y diversidad inciden en la transición educativa para la promoción de un positivo clima escolar. Dichos componentes de la convivencia democrática resultan esenciales para el diseño de estrategias efectivas que aporta a la transición educativa exitosa y promocione un desarrollo integral en los estudiantes en la etapa clave para su formación.
Referente a su impacto futuro, se considera que la investigación posea un papel sobresaliente sobre la mejora de la calidad escolar en situaciones de problemas similares. Al profundizar e identificar sobre las problemáticas, barreras y desafíos que enfrenten los estudiantes en su etapa de adolescencia, sentando base sólida para que se sustente la toma de decisiones de soporte político y escolar que aporte a la prevención de futuros desaciertos y proporcione garantía a una transición suave y efectiva. Además, se considera la importancia de abordar de forma integral a los estudiantes en la propuesta escolar. Implicando tomar en cuenta aspectos escolares, culturales y socioemocionales. Siendo fundamental que la implementación de estrategias de convivencia democrática futuras sea holística y atiendan la necesidad de los estudiantes.
Consecuentemente, la recomendación y sugerencia para futuros estudios, se centraliza en la necesidad de exploran a mayor profundidad sobre estrategias en específico que aporten efectividad a los procesos de apoyo a los estudiantes durante etapas de riesgo que tengan, además de intervenir oportunamente sobre los posibles problemas que se susciten dentro y fuera de la institución educativa. Tales investigadores deben tomar en consideración la diversidad de contextos, necesidad y demanda escolar de los estudiantes, proporcionando una perspectiva más completa y adaptada a la realidad y al contexto donde se desenvuelven los estudiantes de secundaria de Ayacucho.














