Introducción
En el contexto universitario, el rol del docente en salud bucal es indispensable, no solo se encarga de transmitir conocimientos técnicos, sino que tiene la responsabilidad de formar profesionales comprometidos con una visión integral y transformadora de la salud. Sin embargo, se observan muchos programas de formación en salud bucal carecen de un enfoque integral que contemplen no solo los aspectos clínicos, sino también los sociales, éticos y comunitarios que influyen en la salud de la población.
A pesar de la importancia del rol del docente universitario en el sector salud, surge la problemática, la falta de claridad sobre las competencias y habilidades que deben poseer los docentes universitarios para cumplir su misión. Además, se ha identificado la formación docente en este ámbito no siempre está alineada con las necesidades actuales del sistema de salud y las expectativas de los estudiantes. Generando un vacío en la preparación de los futuros profesionales, quienes pueden no estar completamente formados para enfrentar los desafíos del entorno sanitario contemporáneo. Por lo tanto, es fundamental analizar el rol del docente universitario en salud bucal, identificando las competencias necesarias de una formación integral y transformadora, y proponer un modelo de formación integrante de los aspectos teóricos, prácticos y humanísticos, fomentando una educación no solo forme profesionales competentes, sino también comprometidos con la transformación social y la mejora de la salud pública.
De acuerdo con González & Pérez (2020) exploraron metodologías activas en la formación docente en salud bucal mediante entrevistas semiestructuradas, resaltando su impacto en el aprendizaje. Martínez & Torres (2019) analizaron la formación integral del docente con un enfoque mixto, identificando competencias esenciales. Ramírez & López (2021) evaluaron estrategias pedagógicas en salud bucal a través de observación y entrevistas. Silva & Gómez (2021) estudiaron el desarrollo de competencias docentes mediante encuestas y análisis estadístico. Finalmente, López & Ruiz (2019) examinaron las percepciones docentes sobre la enseñanza de la salud bucal, identificando barreras y facilitadores en su formación.
El objetivo de la investigación postdoctoral es indagar el rol del docente universitario en el ámbito de la salud bucal, con el fin de promover una formación integral y transformadora respondiendo a las necesidades actuales del sector. La investigación buscó responder al interrogante ¿Cuáles fueron las competencias a desarrollar los docentes para promover una educación en salud bucal para responder a las necesidades de la sociedad?, Y contribuir a la comprensión del papel del docente universitario en salud bucal y proponer un modelo de formación integre aspectos teóricos, prácticos y humanísticos, fomentando una educación no solo forme profesionales competentes, sino también comprometidos con la transformación social y la mejora de la salud pública.
Metodología
Este estudio se enmarcó en el paradigma cualitativo humanista, utilizando el método hermenéutico y un diseño narrativo de tipo interpretativo. Este enfoque permitió interpretar el significado de las experiencias docentes desde sus propias perspectivas, promoviendo una comprensión profunda del rol formativo en el ámbito de la salud bucal. La investigación cualitativa busca explorar fenómenos sociales complejos mediante la recolección de datos no numéricos, valorando los discursos, vivencias y significados que los actores sociales otorgan a sus realidades (Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018). Este abordaje fue adecuado para indagar las competencias pedagógicas necesarias para una formación integral, así como los retos y expectativas de los docentes en el contexto universitario.
La población es el conjunto de individuos u objetos que comparten características definidas y sobre los cuales se pretende elaborar inferencias (Arias, 2006). En este estudio, La población estuvo constituida por docentes de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela. Se aplicó un muestreo intencional, incorporando a 10 docentes universitarios con al menos cinco años de experiencia, trayectoria en docencia clínica y participación en actividades formativas de pregrado o posgrado. Los participantes fueron seleccionados considerando su disposición para reflexionar sobre su práctica educativa y su vínculo con procesos de enseñanza-aprendizaje en salud buca (Hernández & Torres, 2022). Sus edades oscilaron entre 35 y 60 años, con una media de 18 años de experiencia académica, permitiendo así recoger una amplia gama de perspectivas generacionales y profesionales.
Según Hernández-Sampieri et al. (2018), las técnicas de recolección de datos en la investigación cualitativa permiten obtener información en profundidad sobre las percepciones y experiencias de los participantes. En este estudio, se utilizó la entrevista semiestructurada, permitiendo a los docentes expresar su visión sobre la integración de la bioética en la formación pedagógica.
Las herramientas de investigación son los instrumentos utilizados de recopilar información confiable y válida (Martínez & Torres, 2019). Se empleó un cuestionario abierto complementado con una guía de entrevista, con preguntas diseñadas para explorar la relación entre la bioética y el saber pedagógico en la formación de profesionales de la salud (Fernández & Salas, 2022). Para la recolección de datos se emplearon dos instrumentos: un cuestionario abierto y una guía de entrevista semiestructurada, ambos validados mediante juicio de expertos y sometidos a prueba piloto. Las entrevistas fueron realizadas de forma individual y tuvieron una duración promedio de 20 minutos. Las preguntas abordaron tópicos como: “¿Cuál considera que es el rol del docente universitario en la formación integral de profesionales de la salud bucal?” y “¿Qué competencias pedagógicas considera necesarias para cumplir con ese rol?”. El cuestionario permitió recoger reflexiones escritas complementarias, aportando mayor riqueza interpretativa a los hallazgos obtenidos.
El análisis de datos cualitativos implica la organización, categorización e interpretación de la información recopilada (Castro & Martínez, 2020). En este estudio, el análisis de los datos se llevó a cabo mediante el método de análisis de contenido temático, siguiendo las fases de codificación abierta, axial y selectiva propuestas por Strauss & Corbin (2002). Las entrevistas fueron transcritas íntegramente y analizadas con apoyo del software Atlas.ti, lo cual facilitó la segmentación, codificación y organización de las unidades de sentido. Este proceso garantizó la sistematización y la rigurosidad interpretativa, permitiendo identificar patrones discursivos y categorías emergentes en relación con la formación docente, la integración ética y la visión transformadora de la salud bucal en el ámbito universitario.
Desde una perspectiva ética, se garantizó la protección de los derechos de los participantes. Se obtuvo el consentimiento informado previo a la recolección de datos, explicando el propósito del estudio, la voluntariedad de la participación y el resguardo de la identidad de los docentes. Se utilizó un sistema de codificación alfanumérica para preservar el anonimato y la información fue almacenada en medios digitales protegidos. Esta investigación se llevó a cabo conforme a los principios éticos de respeto, justicia y confidencialidad, atendiendo a los lineamientos del Comité de Bioética de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela.
Resultados
El análisis cualitativo realizado mediante codificación temática permitió identificar tres categorías emergentes principales: (1) la percepción del rol docente universitario en salud bucal, (2) la integración de la bioética en la enseñanza, y (3) las necesidades de formación pedagógica continua. Estas categorías se construyeron a partir de la interpretación de los discursos obtenidos en las entrevistas y cuestionarios, aplicando la codificación abierta, axial y selectiva (Strauss & Corbin, 2002). Los testimonios revelan una fuerte preocupación por la falta de herramientas pedagógicas, la necesidad de formación ética contextualizada y el reconocimiento de un rol docente más amplio, ético y transformador.
La primera categoría, “percepción del rol docente”, fue destacada por ocho de los diez participantes. Los docentes reconocen que su función va más allá de impartir conocimientos técnicos, y se relaciona con el acompañamiento ético y humano del futuro profesional. Un entrevistado afirmó: “No solo enseño cómo tratar una caries, también debo enseñar cómo tratar a una persona, con respeto y dignidad”. Esta visión muestra una evolución hacia una docencia integral. En la Tabla 1 se detallan las frecuencias con que cada categoría emergió a lo largo del análisis.
Tabla 1 Frecuencia de Categorías Emergentes en Entrevistas DocentesNota. Elaboración propia a partir del análisis de entrevistas (2025).
| Categoría Emergente | Frecuencia de Mención (n=10) |
|---|---|
| Percepción del rol docente | 8 |
| Integración de la bioética | 7 |
| Necesidades formativas | 9 |
Nota. Elaboración propia a partir del análisis de entrevistas (2025).
La segunda categoría, “integración de la bioética”, fue mencionada por siete docentes. La mayoría coincidió en que la bioética es una dimensión poco abordada formalmente en la formación, aunque reconocida como fundamental. Una docente expresó: “Hablamos de ética cuando ocurre un problema, pero no la enseñamos como parte de nuestra rutina pedagógica”. Este hallazgo señala la necesidad urgente de transversalizar la bioética en el currículo, no como contenido aislado, sino como eje formativo.
La tercera categoría, “necesidades formativas”, fue la más referida por los participantes (n=9). Los docentes manifestaron sentirse desprovistos de herramientas pedagógicas formales, y perciben que su formación como educadores ha sido empírica. Un participante señaló: “Yo aprendí a enseñar sobre la marcha, nunca recibí un curso de pedagogía en la facultad”. Este testimonio refleja la ausencia de políticas institucionales sistemáticas para el desarrollo docente en el área de salud bucal. Para visualizar estas tendencias, se presenta la Figura 1, que muestra la distribución de frecuencias de las categorías identificadas en los discursos analizados.

Nota. Elaboración propia a partir del análisis de contenido temático (2025).
Figura 1 Frecuencia de Categorías Emergentes en Entrevistas
La Figura 1 confirma la centralidad de las “necesidades formativas” como eje dominante en el discurso docente, reflejando una preocupación compartida por la falta de preparación pedagógica formal en el ámbito universitario de la salud bucal. Esta categoría emergió con mayor frecuencia en las entrevistas, lo que revela no solo una demanda explícita por parte del profesorado, sino también una necesidad estructural aún no atendida por las instituciones. La reiteración de esta temática en los relatos de los participantes señala una carencia histórica en cuanto al desarrollo de competencias didácticas, reflexivas y éticas (Morales & Sánchez, 2023).
Esta evidencia empírica respalda la propuesta de implementar programas sistemáticos de formación pedagógica en salud universitaria, diseñados con un enfoque interdisciplinario y orientado a la transformación de la práctica docente. Además, pone de manifiesto la urgencia de políticas educativas que integren principios bioéticos en el currículo docente, contribuyendo a una formación más humana y centrada en el estudiante. Estas acciones permitirían no solo mejorar la calidad de la enseñanza, sino también fortalecer el vínculo entre la universidad, la comunidad y el sistema de salud.

Nota. Las tres ramas temáticas estructuran la narrativa de los discursos, elaboración propia (2025).
Figura 2 Red de Códigos: Rol del Docente Universitario en Salud Bucal
Conector 1: Percepción del Rol Docente. Este conector refleja la autoimagen del docente y su sentido de misión pedagógica, revelando un ejercicio de la docencia mayormente intuitivo y autodidacta, pero profundamente comprometido con el quehacer educativo. Códigos asociados al discurso del versionante “El aprendido a enseñar mientras enseño” – evidencia de una pedagogía emergente basada en la experiencia”:
Ética. Expresada como guía tácita en la enseñanza, aunque no siempre sistematizada desde lo bioético.
Compromiso. El docente se identifica como formador de conciencia profesional, más allá de contenidos técnicos.
Formación integral. Reconocen la necesidad de ir más allá del saber técnico hacia el desarrollo humano del estudiante.
Conector 2: Integración de la Bioética. Este eje articula los principios bioéticos con la práctica docente, aunque se observa una débil institucionalización de los valores en los programas formativos. Códigos asociados, al versionante “Muy pocos saben realmente que eso es bioética, aunque hablamos de ética todo el tiempo” – evidencia de una comprensión difusa pero latente:
Justicia. Asociada a la equidad en la enseñanza y el acceso a la atención en salud.
Autonomía. Reconocida como base de la relación docente-estudiante, aunque poco abordada conscientemente.
Práctica asistencial. Área clave donde se reproducen decisiones éticas que impactan directamente la formación.
Conector 3: Necesidades formativas. Surge como categoría crítica al evidenciar una carencia estructural de programas pedagógicos adecuados para docentes del área de salud. Códigos asociados, al discurso del Versionante “la universidad no nos forma para enseñar, solo para hacer bien nuestro trabajo clínico” – voz recurrente que expresa frustración y necesidad de cambio:
Falta de preparación. Identificada como una brecha constante desde la etapa de formación inicial.
Deseo de capacitación. Los docentes expresan interés genuino en profesionalizar su enseñanza.
Carencia institucional. Denuncian la ausencia de políticas educativas orientadas a fortalecer la dimensión docente en salud.
La red construida (ver Figura 2) evidencia un rol docente fragmentado, pero profundamente consciente de sus limitaciones y potencialidades. Las dimensiones éticas, bioéticas y formativas están presentes, aunque desarticuladas, señalando una necesidad urgente de políticas institucionales que integren la pedagogía como eje estructural en la formación de profesionales de la salud. Esta representación analítica podrá ser utilizada para profundizar en las conexiones discursivas, generar nuevas hipótesis y avanzar hacia una teorización situada del rol docente en contextos sanitarios.
Con base en los hallazgos obtenidos, se concluye que los docentes universitarios de salud bucal reconocen su rol como formadores integrales, pero enfrentan importantes limitaciones en cuanto a preparación pedagógica y aplicación estructurada de principios bioéticos. Las voces recogidas evidencian una preocupación común por la necesidad de formación continua, la ausencia de institucionalización del componente ético en la enseñanza, y la docencia ejercida desde la experiencia más que desde la formación. Los resultados permiten afirmar que existe un terreno fértil para el diseño de estrategias que fortalezcan la formación docente, con enfoque humanista, ético y transformador, orientado a mejorar la calidad educativa y el compromiso social del profesional de la salud.
Discusión
Los hallazgos de la presente investigación permiten responder a la pregunta central del estudio, al evidenciar que el rol del docente universitario en salud bucal no se limita a la instrucción técnica, sino que implica una función formativa compleja, ética y transformadora. Los participantes coinciden en que formar profesionales en este campo requiere acompañar procesos de aprendizaje desde una mirada integral que articule el saber disciplinar con el compromiso social, la empatía y la responsabilidad ética. Esta visión exige que el docente asuma un papel reflexivo y crítico, capaz de influir tanto en el desarrollo académico como en la construcción de valores en sus estudiantes.
Como señalan González & Pérez (2020), la educación en salud debe trascender los métodos tradicionales para convertirse en una praxis transformadora, centrada en el desarrollo humano y en la mejora de la atención a la comunidad. Esta perspectiva es reafirmada en los discursos analizados, donde se reconoce que el docente, al ser consciente de su influencia, se convierte en un agente clave para la transformación educativa y social desde la universidad.
El desarrollo profesional docente requiere de un proceso continuo de revisión de la práctica, en el que los profesores puedan narrar, analizar y reconstruir su saber pedagógico. La investigación permitió captar estas voces a través de un enfoque hermenéutico, facilitando la identificación de narrativas que develan no solo necesidades formativas, sino también un profundo compromiso con la mejora educativa. Como sostiene Imbernón (2017), la formación integral del profesorado debe estar anclada en el reconocimiento de su identidad profesional, su contexto y su responsabilidad social, componentes que emergen con fuerza en los testimonios recogidos.
Desde el plano pedagógico, los docentes de salud bucal se enfrentan al reto de integrar el conocimiento técnico con competencias ético-humanísticas, lo cual implica un ejercicio reflexivo sobre su propio quehacer. Esta visión coincide con la de Martínez & Torres (2019), quienes conceptualizan al docente de la salud como un sujeto complejo, racional y afectivo, cuya práctica se construye en la interacción con sus pares y con el entorno profesional. El presente estudio corrobora esta noción al mostrar cómo los profesores valoran el intercambio de experiencias como vía de crecimiento personal e institucional.
Asimismo, Mujica-Sequera (2018) destaca que el verdadero capital de la sociedad del conocimiento está en los profesionales que transforman la información en saber pedagógico con sentido ético, crítico y contextual. Esta afirmación refuerza la necesidad de consolidar programas institucionales de formación que no solo doten a los docentes de herramientas didácticas, sino que fortalezcan su capacidad de discernimiento ético y su rol como agentes de cambio en el ámbito de la salud pública.
El reconocimiento de la diversidad identitaria del profesorado –desde su pensamiento, emociones, espiritualidad y trayectoria profesional– es fundamental para diseñar procesos formativos personalizados y significativos. Como lo plantea Bolívar (2015), el profesorado no puede ser concebido como un ente homogéneo, sino como constructores de saber desde sus propias historias, tensiones y búsquedas. Por ello, una formación integral en salud debe considerar las particularidades de cada docente, sus motivaciones y su cosmovisión, lo cual también emergió como componente clave en esta investigación.
Finalmente, esta discusión refuerza la idea de que la transformación del ejercicio docente en salud bucal debe partir del reconocimiento de sus actores, de su voz y de sus realidades. El presente estudio aporta a esta transformación al ofrecer evidencia empírica y reflexiva que puede orientar el diseño de políticas académicas más justas, humanizadas y coherentes con las demandas del contexto universitario y asistencial contemporáneo.
Conclusiones
El presente estudio evidenció la importancia de consolidar una formación integral del docente universitario en salud bucal como una necesidad prioritaria en el contexto de la educación superior en ciencias de la salud. La investigación permitió comprender que la carencia de una preparación pedagógica sólida y una integración sistemática de la bioética en la práctica docente puede afectar directamente la calidad de la formación de los futuros profesionales. Esta situación tiene un impacto significativo en la salud pública, ya que limita la capacidad de los egresados para ofrecer una atención humanizada, ética y centrada en el bienestar de la comunidad. Por tanto, esta investigación aporta valor al identificar vacíos formativos concretos y proponer líneas de acción orientadas al fortalecimiento del rol del docente como agente transformador en el entorno universitario.
A partir de los hallazgos, se proyecta que la implementación de modelos de formación docente integrales, basados en el reconocimiento del saber pedagógico construido desde la experiencia, podría contribuir a un cambio estructural en los procesos de enseñanza en salud bucal. La transformación del rol del docente pasa por reconocer su identidad profesional como intelectual crítico, capaz de reflexionar sobre su práctica y de incidir en el desarrollo curricular con criterios éticos y humanistas. En este sentido, los objetivos específicos del estudio se cumplieron al evidenciar cómo los docentes perciben sus propias limitaciones formativas, así como al proponer una ruta de acción para desarrollar competencias pedagógicas alineadas con las demandas del contexto académico y social.
Como proyección futura, se recomienda el diseño e implementación de programas de formación continua para docentes en salud bucal, con un enfoque interdisciplinario, ético y reflexivo. Es necesario incorporar ambientes institucionales de diálogo donde los profesores puedan compartir, sistematizar y reconstruir colectivamente su saber pedagógico. Además, se sugiere ampliar este tipo de estudios a otras facultades del área de la salud, incluyendo perspectivas de los estudiantes y pacientes, para enriquecer el análisis desde múltiples actores. Finalmente, es crucial seguir investigando cómo las habilidades blandas, el pensamiento crítico y la reflexión docente pueden convertirse en pilares fundamentales para una educación superior más humana, transformadora y comprometida con el bienestar colectivo.














