Introducción
La comprensión lectora es una competencia esencial en el ámbito educativo, especialmente en el nivel de secundaria. Comprender lo que se lee es una habilidad fundamental para el desarrollo integral de los estudiantes, especialmente durante la etapa de educación secundaria. Esta competencia no solo facilita el acceso al conocimiento a través de textos escritos, sino que también fomenta el pensamiento crítico, la reflexión y la participación en la sociedad. En un contexto caracterizado por una circulación constante de información y por mayores exigencias comunicativas, la comprensión lectora adquiere un rol estratégico en el sistema educativo. Por ello, fortalecer esta habilidad resulta indispensable para la formación de ciudadanos capaces de interpretar, analizar y utilizar la información de manera responsable y autónoma (Tapia Álvarez, 2021).
Las dificultades en la comprensión lectora en estudiantes de secundaria se asocian con múltiples factores, como el escaso hábito lector, la limitada exposición a textos diversos, las prácticas pedagógicas centradas en la repetición mecánica y la ausencia de estrategias didácticas orientadas a la lectura crítica. Asimismo, las demandas cognitivas propias de la adolescencia, junto con un currículo poco articulado, influyen negativamente en la motivación lectora (Martín-Ruiz & González-Valenzuela, 2022). Desde una perspectiva cognitiva y constructivista, comprender un texto implica activar conocimientos previos, elaborar inferencias e interpretar críticamente la información, concibiéndose la lectura como un proceso activo y jerárquico de construcción de significados (Montesdeoca Arteaga et al., 2020; Vargas Chacón et al., 2021).
Diversos estudios han evidenciado que el desarrollo adecuado de la comprensión lectora se relaciona directamente con un mejor rendimiento académico en todas las áreas del conocimiento (Molina Ibarra, 2020). Sin embargo, en América Latina, incluido el Perú, esta competencia continúa siendo una de las más deficitarias, lo que se refleja en los resultados de PISA 2022, en los que el país obtuvo un desempeño inferior al promedio de la OCDE (Ministerio de Educación, 2023). Investigaciones recientes destacan la eficacia de estrategias como organizadores gráficos, metodologías activas, programas de intervención lectora para mejorar esta competencia, aunque sus resultados dependen del contexto educativo (Mantilla-Falcón & Barrera-Erreyes, 2021; Bustamante Vega & Mejía Mejía, 2023; Montañez Barón & Vidal Araya, 2024).
El objetivo de la investigación es realizar una revisión sistemática de la literatura científica más reciente sobre la comprensión lectora en estudiantes de educación secundaria, con el fin de identificar enfoques teóricos, estrategias pedagógicas y resultados relevantes que contribuyan a su fortalecimiento. En correspondencia, la pregunta de investigación que orienta el estudio es: ¿Cuáles son las principales tendencias, enfoques y estrategias reportadas en la literatura científica reciente para el desarrollo de la comprensión lectora en estudiantes de educación secundaria?
Metodología
Para responder al objetivo planteado y a partir de líneas de investigación vinculadas a la generación del conocimiento científico, el presente estudio se enmarcó en el paradigma positivista, que reconoce la existencia de una realidad objetiva susceptible de estudiarse de manera sistemática, aunque admite la posibilidad de error y la necesidad de contrastar la evidencia empírica mediante procedimientos rigurosos y replicables (Creswell, 2014). Este paradigma resultó pertinente en investigaciones de revisión, ya que permitió analizar críticamente la producción científica existente, contrastar hallazgos y establecer patrones teóricos y empíricos.
La investigación se desarrolló mediante un método sistemático, entendido como un proceso ordenado, transparente y replicable para identificar, seleccionar, evaluar y sintetizar la evidencia científica disponible sobre un tema específico (Higgins et al., 2022). En coherencia con este método, se adoptó el protocolo de revisión sistemática PRISMA, siguiendo las directrices actualizadas propuestas por Page et al. (2021), lo que garantizó la trazabilidad y la calidad del proceso de selección de estudios. Este proceso se estructuró en cuatro fases: identificación, cribado, elegibilidad e inclusión, lo que permitió depurar progresivamente los registros encontrados hasta obtener la muestra final de análisis.
En la fase de identificación, se realizó una búsqueda exhaustiva en bases de datos académicas reconocidas como Scopus, Web of Science, SciELO, Dialnet y Google Scholar. Se emplearon descriptores en español e inglés, tales como “comprensión lectora”, “reading comprehension”, “educación secundaria”, “secondary education”, “estrategias pedagógicas” y “reading strategies”, combinados mediante los operadores booleanos AND y OR. La estrategia de búsqueda se aplicó a títulos, resúmenes y palabras clave, lo que garantizó la recuperación de literatura relevante y actualizada.
El estudio se abordó con un enfoque mixto, que combinó procedimientos cualitativos y cuantitativos con la finalidad de lograr una comprensión más amplia del fenómeno estudiado (Hernández-Sampieri et al., 2018). En este sentido, el componente cuantitativo permitió describir la distribución de los estudios según variables como el año de publicación, el país y el tipo de diseño metodológico, mientras que el componente cualitativo facilitó la interpretación de los enfoques teóricos, las estrategias pedagógicas y los principales hallazgos reportados en la literatura revisada.
El diseño de investigación fue narrativo-temático, ya que los resultados se organizaron en función de categorías analíticas emergentes relacionadas con la comprensión lectora en estudiantes de educación secundaria, lo que permitió una descripción detallada e interpretación integradora de los estudios analizados (Snyder, 2019). Asimismo, el estudio fue de tipo documental, con enfoque bibliográfico y analítico, basado en la revisión de la literatura científica existente y en la evaluación crítica de los aportes de los estudios seleccionados.
El corte de la investigación fue transversal, dado que el análisis se realizó sobre un conjunto de publicaciones correspondientes a un periodo delimitado (de enero de 2020 a junio de 2025), sin seguimiento temporal de las variables, sino con énfasis en el estado actual del conocimiento científico sobre la temática abordada (Ato et al., 2013).
La población del estudio estuvo conformada por la totalidad de las investigaciones científicas relacionadas con la comprensión lectora en estudiantes de educación secundaria, publicadas en bases de datos académicas reconocidas. En este caso, la población inicial estuvo constituida por 105 publicaciones potencialmente relevantes, de las cuales, tras la aplicación de criterios de inclusión y exclusión, se seleccionaron finalmente 20 estudios para su análisis.
Los criterios de inclusión fueron: (a) artículos científicos publicados entre 2020 y 2025, (b) estudios centrados en la comprensión lectora en educación secundaria, (c) investigaciones con acceso al texto completo, (d) documentos en español o en inglés y (e) estudios con rigor metodológico explícito. Por su parte, los criterios de exclusión incluyeron: (a) estudios duplicados, (b) investigaciones fuera del nivel educativo analizado, (c) documentos sin revisión por pares y (d) publicaciones con información metodológica insuficiente.
La técnica empleada fue la revisión documental, definida como un procedimiento sistemático de búsqueda, selección, análisis e interpretación de fuentes escritas de valor científico (Bisquerra, 2014). Esta técnica permitió examinar artículos originales recientes y reflexionar críticamente sobre sus aportes teóricos y empíricos.
Como herramienta, se utilizó una matriz de análisis documental, que facilitó la organización, sistematización y comparación de la información relevante extraída de los estudios seleccionados (Villasis et al., 2020). Dicha matriz incluyó variables como autores, año de publicación, país, enfoque metodológico, tipo de diseño, estrategias pedagógicas empleadas, resultados principales y conclusiones.
El análisis de la información se realizó mediante procedimientos descriptivos y de contenido (Krippendorff, 2018). El análisis descriptivo permitió caracterizar cuantitativamente la producción científica, mientras que el análisis de contenido posibilitó identificar categorías temáticas emergentes, tales como estrategias metacognitivas, el uso de tecnologías digitales, metodologías activas y factores contextuales asociados a la comprensión lectora. Estas categorías sirvieron de base para la organización e interpretación de los resultados.
Adicionalmente, se consideró la evaluación de la calidad metodológica de los estudios incluidos, valorando la claridad de sus objetivos, la coherencia metodológica, la validez de los instrumentos y la consistencia de los resultados, lo que permitió fortalecer la fiabilidad de la síntesis.
Finalmente, en el desarrollo de la investigación se respetaron los principios éticos de la investigación científica, garantizando la integridad académica, el respeto a la autoría intelectual y la correcta citación de las fuentes consultadas. Asimismo, se evitó cualquier forma de plagio o manipulación de la información, lo que aseguró la transparencia y el rigor metodológico durante todo el proceso de revisión sistemática (ver Figura 1).
Resultados
Figura 2
Figura 3
Figura 4
El análisis de los estudios seleccionados permitió identificar como hallazgo principal que la investigación reciente sobre comprensión lectora en estudiantes de educación secundaria se orientó predominantemente hacia el uso de estrategias pedagógicas activas, metacognitivas y mediadas por tecnologías digitales, evidenciándose una tendencia hacia enfoques que promueven el desarrollo del pensamiento crítico y la autonomía del estudiante. En una primera etapa, se examinaron 105 artículos científicos vinculados con la temática de estudio. Tras aplicar los criterios del protocolo PRISMA, se seleccionaron 20 investigaciones para la sistematización final. Durante este proceso, se consideraron aspectos como los autores, el año de publicación, el país de procedencia y el tipo de diseño metodológico empleado, los cuales se presentan en la Tabla 1.
Tabla 1 Artículos Seleccionados para la Revisión
| Auto (es)/año | País | Diseño de investigación |
|---|---|---|
| Castrillón Rivera et al. (2020) | Colombia | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Alberca La Torre (2021) | Perú | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Menacho López (2021) | Perú | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Jara Pando et al. (2021) | Ecuador | Cualitativo |
| Roldán et al. (2021) | Argentina | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Tapia Álvarez (2021) | Perú | Cualitativo |
| Quinto Román (2021) | Perú | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Rodríguez & García (2021) | Colombia | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Loayza Maturrano (2021) | Perú | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Rosales Veitía et al. (2022) | Perú | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Pérez & Ricardo (2022) | Colombia | Mixto |
| Galeano & Ochoa (2022) | Colombia | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Nugra Sanizaca (2022) | Ecuador | Cualitativo |
| Francia-Jesús et al. (2022) | Perú | Cualitativo |
| Novoa-Castillo et al. (2021) | Perú | Cuantitativo cuasi experimental |
| Ascencio Gonzáles et al. (2023) | Perú | Cualitativo |
| Arteaga Cruz et al. (2023) | Perú | Cualitativo |
| Torres & López (2024) | Perú | Cualitativo |
| Arcos Cruz (2024) | Ecuador | Cuantitativo cuasiexperimental |
| Ramírez Cubas et al. (2025) | Perú | Cualitativo |
Nota. En la tabla se sintetiza la información sobre el diseño y el país de origen de los artículos considerados en la revisión, elaboración propia (2025).
A partir del análisis de contenido realizado, los resultados se organizaron en cuatro categorías temáticas emergentes: (1) estrategias metacognitivas, (2) uso de tecnologías digitales, (3) metodologías activas de enseñanza y (4) factores contextuales que influyen en la comprensión lectora. Esta categorización permitió estructurar de manera coherente los hallazgos y responder al objetivo de la investigación. En relación con las estrategias metacognitivas, los estudios evidenciaron que prácticas como la planificación, el monitoreo y la evaluación del proceso lector favorecieron significativamente la comprensión profunda de los textos. Estas estrategias permitieron a los estudiantes desarrollar habilidades de autorregulación y pensamiento crítico, lo que las consolidó como uno de los enfoques más recurrentes en la literatura analizada.
Respecto al uso de tecnologías digitales, los resultados mostraron que herramientas como plataformas virtuales, recursos interactivos, textos digitales y entornos de aprendizaje en línea facilitaron la motivación y el acceso a la información. Se observó que la integración de tecnologías no solo optimizó los procesos de enseñanza-aprendizaje, sino que también fortaleció la participación activa del estudiante, especialmente en contextos educativos mediados por las TIC. En cuanto a las metodologías activas de enseñanza, se identificó una tendencia a la implementación de estrategias como el aprendizaje basado en problemas, el trabajo colaborativo y la lectura guiada. Estas metodologías promovieron una mayor interacción entre los estudiantes y el contenido, favoreciendo la construcción significativa del conocimiento y el desarrollo de competencias lectoras complejas.
Por otra parte, los factores contextuales mostraron una influencia significativa en el desarrollo de la comprensión lectora. Factores como el entorno educativo, la formación docente, el acceso a recursos tecnológicos y las condiciones socioculturales incidieron en los resultados de aprendizaje, lo que subraya la necesidad de abordar la comprensión lectora desde una perspectiva integral y contextualizada. Desde el punto de vista cuantitativo, la producción científica analizada mostró variaciones a lo largo del tiempo, como se muestra en la Figura 2.
Recursos por Año de Publicación.
En relación con la distribución geográfica, la Figura 3 mostró una concentración significativa de investigaciones en determinados contextos, evidenciándose una marcada predominancia de estudios desarrollados en Perú, seguido de Colombia, Ecuador y, en menor proporción, Argentina. Esta distribución permitió identificar no solo los países con mayor producción científica en el periodo analizado, sino también las dinámicas regionales en torno al estudio de la comprensión lectora en la educación secundaria.
En particular, la alta concentración en el contexto peruano sugirió un interés sostenido en abordar las dificultades lectoras mediante enfoques pedagógicos y metodológicos diversos, posiblemente asociado a políticas educativas, evaluaciones estandarizadas y necesidades formativas específicas del sistema educativo. Asimismo, la presencia de investigaciones en otros países latinoamericanos evidenció una preocupación compartida en la región por fortalecer esta competencia clave, aunque con un menor volumen de producción. Esta tendencia también evidenció brechas en la generación de conocimiento en otros contextos geográficos, lo que sugiere la necesidad de ampliar futuras investigaciones a escenarios educativos menos representados, con el fin de lograr una comprensión más integral y contextualizada del fenómeno a nivel regional e internacional.
Distribución por País de los Estudios Analizados.
Finalmente, en cuanto al enfoque metodológico de los estudios incluidos, la Figura 4 permitió identificar una tendencia clara hacia determinados diseños de investigación, evidenciándose un predominio de estudios de enfoque cuantitativo cuasiexperimental, orientados principalmente a medir el impacto de intervenciones pedagógicas sobre la comprensión lectora en contextos educativos específicos. Esta prevalencia indicó una inclinación de la comunidad científica hacia la obtención de resultados objetivos y medibles que permitan establecer relaciones causales o evaluar los efectos de estrategias didácticas aplicadas en el aula.
De manera complementaria, se observó una presencia significativa de investigaciones de enfoque cualitativo, que aportaron una comprensión más profunda de los procesos de enseñanza-aprendizaje al explorar percepciones, experiencias y significados construidos por docentes y estudiantes en torno a la lectura. Por su parte, los estudios de enfoque mixto fueron minoritarios, lo que evidenció una integración limitada de perspectivas cuantitativas y cualitativas en el análisis del fenómeno. En conjunto, esta distribución metodológica reflejó una tendencia hacia la complementariedad de enfoques, aunque con predominio de diseños orientados a la medición, lo que sugiere la necesidad de promover investigaciones integradoras que permitan abordar la comprensión lectora desde una visión más holística, articulando resultados empíricos con interpretaciones contextuales.
Metodología Empleada en los Estudios Seleccionados.
En síntesis, los resultados evidenciaron una convergencia hacia enfoques integradores que combinan estrategias pedagógicas, tecnologías digitales y metodologías activas, lo que configura un marco de intervención orientado al fortalecimiento de la comprensión lectora en estudiantes de educación secundaria. Esta integración permitió reconocer que el desarrollo de la competencia lectora no depende de un único enfoque, sino de la articulación coherente de múltiples dimensiones del proceso educativo, en la que la enseñanza intencionada, el uso pertinente de recursos tecnológicos y la participación activa del estudiante constituyen elementos clave.
Asimismo, se identificó que estas propuestas integradoras favorecieron no solo la comprensión literal e inferencial, sino también el desarrollo de habilidades críticas, reflexivas y analíticas, necesarias para enfrentar los desafíos de los entornos educativos contemporáneos. En este sentido, los hallazgos evidenciaron una evolución desde modelos tradicionales centrados en la repetición hacia enfoques más dinámicos, participativos y contextualizados, lo que sugiere una transformación progresiva de las prácticas docentes. De igual manera, esta convergencia destacó la importancia de considerar factores contextuales y pedagógicos en el diseño de intervenciones, promoviendo una visión sistémica de la comprensión lectora que responda a las demandas actuales del aprendizaje y contribuya al desarrollo integral del estudiante.
Discusiones
En respuesta a la pregunta de investigación, los resultados evidencian que las principales tendencias, enfoques y estrategias reportadas en la literatura científica reciente para el desarrollo de la comprensión lectora en estudiantes de educación secundaria se orientan hacia la integración de estrategias metacognitivas, el uso pedagógico de tecnologías digitales, la implementación de metodologías activas y la consideración de factores contextuales que inciden en el aprendizaje. Estos hallazgos indican que la comprensión lectora se aborda desde una perspectiva multidimensional, en la que convergen enfoques cognitivos, socioconstructivistas y tecnológicos, promoviendo el desarrollo de habilidades que trascienden la decodificación del texto y se orientan hacia procesos de interpretación crítica, reflexión y construcción de significado.
En este sentido, la evidencia analizada confirma que las intervenciones más efectivas son aquellas que articulan la acción docente, la participación activa del estudiante y el uso intencional de recursos didácticos, lo que configura un enfoque integrador que responde a las demandas educativas contemporáneas. Los resultados de la presente revisión sistemática concuerdan ampliamente con investigaciones previas que evidencian la efectividad de estrategias didácticas orientadas al desarrollo de la comprensión lectora literal, inferencial y crítica en educación secundaria.
En particular, los hallazgos se alinean con lo reportado por Castrillón Rivera et al. (2020), Tapia Álvarez (2021) y Novoa-Castillo et al. (2021), quienes coinciden en que las estrategias metacognitivas basadas en la planificación, el monitoreo y la evaluación del proceso lector generan mejoras significativas en la autorregulación y la comprensión profunda de los textos. Esta convergencia refuerza concepción de lectura como un proceso cognitivo activo, consciente, en el que el estudiante asume un rol protagónico en construcción del significado.
Asimismo, los resultados son consistentes con estudios que incorporan tecnologías digitales como mediadoras del aprendizaje lector. Investigaciones como Alberca La Torre (2021), Quinto Román (2021), Ascencio Gonzáles et al. (2023) evidencian que recursos digitales como WebQuest, plataformas interactivas, textos digitales favorecen motivación, autonomía, rendimiento lector cuando se integran con una intención pedagógica clara. Estos hallazgos coinciden con lo encontrado en esta revisión, en la que se observa que la tecnología potencia la eficacia de las estrategias lectoras, especialmente en contextos de educación a distancia o mediada por las TIC, aunque su impacto depende del nivel de formación docente y de la planificación didáctica.
De manera complementaria, los resultados también guardan coherencia con estudios que destacan la importancia de enfoques colaborativos, socioconstructivistas. Investigaciones como Menacho López (2021), Rodríguez & García (2021) demuestran que aprendizaje compartido, círculos de enseñanza, interacción docente-estudiante fortalecen comprensión lectora al promover intercambio de significados, pensamiento crítico. Esta evidencia es consistente con la revisión realizada, en la que se identifica que las prácticas que integran dimensiones cognitivas, sociales y emocionales generan aprendizajes más profundos y sostenibles.
En relación con estrategias más tradicionales, los hallazgos concuerdan con estudios de Jara Pando et al. (2021), Galeano Sánchez & Ochoa Angrino (2022) y Loayza Maturrano (2021), quienes evidencian que técnicas como el subrayado, el resumen, la formulación de preguntas y el uso de organizadores gráficos continúan siendo eficaces para organizar la información, jerarquizar las ideas y favorecer los procesos de análisis y síntesis. No obstante, algunos estudios, como el de Roldán et al. (2021), señalan limitaciones en el desarrollo de habilidades superiores cuando estas estrategias no se articulan en programas estructurados, lo que sugiere que su efectividad depende del currículo.
Pese a la consistencia general de los resultados, el presente estudio presenta limitaciones que deben considerarse. En primer lugar, la revisión se restringió a publicaciones en español e inglés, lo que pudo haber excluido aportes relevantes en otros idiomas. En segundo lugar, aunque se siguió el protocolo PRISMA, la heterogeneidad metodológica de los estudios incluidos dificultó la comparación directa de los resultados. Finalmente, el número reducido de investigaciones seleccionadas (20 estudios) limita la generalización de los hallazgos, especialmente en contextos educativos con características socioculturales distintas.
En cuanto a direcciones futuras, se propone profundizar en investigaciones empíricas que evalúen el impacto combinado de estrategias metacognitivas, metodologías activas, tecnologías digitales en distintos contextos educativos. Asimismo, resulta necesario desarrollar estudios longitudinales que permitan analizar la sostenibilidad de las mejoras en la comprensión lectora a lo largo del tiempo. Finalmente, se sugiere fortalecer formación docente en estrategias lectoras y uso pedagógico de TIC, considerando comprensión lectora como una competencia transversal clave para aprendizaje y participación crítica en sociedad contemporánea.
Conclusiones
La presente revisión sistemática permite consolidar la evidencia científica reciente sobre la efectividad de estrategias metodológicas innovadoras, basadas en recursos digitales, para el fortalecimiento de la comprensión lectora en estudiantes de educación secundaria. La importancia del estudio radica en que demuestra que la integración pedagógica de herramientas digitales, tales como plataformas interactivas, materiales audiovisuales y organizadores gráficos digitales, en articulación con metodologías activas, favorece el desarrollo de procesos cognitivos complejos, como la inferencia, la interpretación crítica y la reflexión sobre el contenido textual. En este sentido, los hallazgos confirman que la comprensión lectora se configura como una competencia compleja, transversal y estrechamente vinculada al desarrollo del pensamiento crítico en contextos educativos contemporáneos.
En relación con los objetivos planteados, los resultados evidencian que las metodologías activas, como el aprendizaje basado en problemas, el trabajo colaborativo y la lectura guiada, inciden positivamente en el fortalecimiento del aprendizaje lector, al promover la autonomía del estudiante y consolidar el rol mediador del docente. Asimismo, el uso estratégico de entornos digitales favorece aprendizajes más significativos y contextualizados, incluso en escenarios con limitaciones estructurales. En consecuencia, estos hallazgos orientan la toma de decisiones pedagógicas hacia modelos educativos más integradores, centrados en el estudiante y apoyados en el uso pertinente de las tecnologías.
A partir de los resultados obtenidos, se recomienda que futuras investigaciones profundicen en estudios longitudinales que permitan evaluar la sostenibilidad de las mejoras en la comprensión lectora a lo largo del tiempo. De igual manera, se sugiere sistematizar estrategias didácticas en función de los niveles educativos y de diversos contextos socioculturales, así como avanzar en la unificación de criterios para evaluar esta competencia. Finalmente, se propone que las líneas de investigación futuras se orienten al diseño de intervenciones pedagógicas sostenibles, transferibles y contextualizadas que respondan a las brechas digitales y a los desafíos educativos emergentes en el ámbito nacional e internacional.

















