INTRODUCCIÓN
La adolescencia es una etapa de cambio que se distingue por cambios significativos en los ámbitos social, cognitivo y biológico. En este periodo, la persona afronta el reto de volver a construir su identidad mientras transita por un entorno social que se vuelve cada vez más complicado. En este escenario, el desarrollo de habilidades socioemocionales, que se refiere al conjunto de instrumentos que posibilitan que los individuos reconozcan, entiendan y gestionen sus emociones, además de construir vínculos empáticos, se convierte en un elemento esencial para la salud mental y el rendimiento académico.
En este sentido, las competencias socioemocionales (CSE) son el conjunto de habilidades, actitudes y conocimientos requeridos para entender, expresar y manejar adecuadamente los fenómenos emocionales (Jolay-Benites et al., 2023). En este orden, las habilidades socioemocionales, durante la adolescencia, no solo mejoran las calificaciones, sino que también funcionan como herramientas para el desarrollo del cerebro. En esta etapa se encuentra el cerebro en un período de "remodelación", lo que hace que la capacitación en habilidades socioemocionales sea esencial para alcanzar el éxito en etapas posteriores (Torres Moreira, 2024).
En el contexto educativo contemporáneo, la idea de formación ha cambiado desde una perspectiva puramente académica a un enfoque holístico, en el que el fomento de las habilidades socioemocionales (HSE) durante la adolescencia tiene un papel importante. La adolescencia es una etapa de cambio biopsicosocial significativo, caracterizada por una fuerte plasticidad del cerebro y la afirmación de la identidad. En esta fase, ser capaz de manejar el mundo interno no es solamente un añadido al aprendizaje, sino que además constituye la base para construir el éxito individual y la convivencia ciudadana.
En este aspecto, las habilidades socioemocionales son requisitos previos esenciales para que el aprendizaje académico suceda de manera efectiva, además de complementar dicho aprendizaje (Portilla Valencia et al., 2025). Cuando el alumno adquiere la habilidad de regular sus propios sentimientos, se reduce la probabilidad de agotamiento escolar, lo que posibilita que el trayecto educativo sea un proceso de desarrollo constante.
Además, las redes sociales virtuales son un escenario importante en el que los jóvenes practican una ciudadanía digital activa. Para las interacciones sociales actuales, es esencial apropiarse de estas tecnologías, ya que posibilitan que exploren sus intereses y determinen su posición en el mundo, siempre bajo una tensión continua entre la libertad de expresión y los peligros del ambiente digital (Giraldo-Giraldo y Gómez-Gómez, 2023). En entornos digitales, además de las aulas físicas, se evalúa el desarrollo emocional de los adolescentes en la actualidad. La conexión del joven con las tecnologías y las redes sociales está determinada por la madurez socioemocional, que funciona como un filtro clave. Para que el adolescente esté protegido frente a riesgos como el ciberacoso y para evitar el uso problemático de las plataformas, son necesarias dos herramientas: un autoconcepto sólido y una administración responsable de los impulsos (Isea Argüelles et al., 2025).
Además, promover estas capacidades es un deber de inclusión y justicia social. Para los jóvenes que viven en condiciones de vulnerabilidad socioeconómica o que tienen discapacidades intelectuales o sensoriales, las competencias sociales son el medio más importante para alcanzar la autonomía y participar en la comunidad.
Según Cedeño Sandoya et al. (2022), las HSE son un elemento decisivo en la calidad de las interacciones entre alumnos. Los autores asumen que el ambiente educativo no solamente tiene la misión de transmitir saberes cognitivos, sino también de educar a personas con competencia emocional.
La diversidad en la implementación de los programas de desarrollo de habilidades socioemocionales es uno de los principales problemas que impulsa esta revisión. Frecuentemente, las intervenciones no tienen un fundamento teórico sólido o no tienen en cuenta las especificidades del contexto adolescente.
Se plantea como objetivo general de la investigación analizar el desarrollo de habilidades socioemocionales en adolescentes.
MÉTODO
Este estudio es de tipología documental y de cobertura exploratoria descriptiva, el método se implementa con base en las premisas de una revisión bibliográfica estructurada, considerando fuentes académicas y técnicas apropiadas, tanto a nivel nacional como internacional. Se realizó una planificación exploratoria para delimitar el objeto de estudio, definir la pregunta de investigación y establecer los criterios. Se aplican términos relacionados con “habilidades socioemocionales, adolescente, educación, relaciones personales e inclusión”. La búsqueda de fuentes se implementa en bases de datos científicas indexadas como Scopus, Web of Science, Scielo, Latidex 2.0. Para asegurar la relevancia, calidad y oportunidad de las fuentes se utilizaron los criterios siguientes para incluirlas: tener relación directa con las variables en estudio, solidez en su enfoque teórico o metodológico, “considerando publicaciones comprendidas entre 2019 y 2025. Se excluyen artículos duplicados, estudios sin respaldo académico y fuera del tiempo de búsqueda.
Además, se apoyó en una revisión sistemática de trabajos arbitrados, que se fundamenta en una exploración de artículos científicos bajo un proceso planificado y cuidadosamente ejecutado, con el propósito de analizar los hallazgos previamente publicados (Quispe et al., 2021). El objetivo es identificar, evaluar e interpretar todos los trabajos de investigación disponibles sobre una pregunta de investigación específica, garantizando que el proceso pueda ser auditado y replicado por otros investigadores (Blanco Peña, 2024). Además, siguiendo las pautas de la declaración PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses).
RESULTADOS
A continuación, en la tabla 1, se presentan los resultados obtenidos luego del método planteado por la investigadora.
Tabla 1. Revisión sistemática.
| Nº | Autor(es) | Investigación | Aportes | Indexación |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Morales Ruiz y Buendía Cueva (2025) | Habilidades socioemocionales en estudiantes de educación básica regular: una revisión sistemática. | Subraya que las competencias socioemocionales son una serie de herramientas que posibilitan a los jóvenes entender y gestionar sus emociones, definir objetivos y forjar vínculos positivos. Resalta que un desarrollo adecuado de HSE ayuda al joven a afrontar el estrés académico sin poner en riesgo su estabilidad mental, favoreciendo la concentración y el pensamiento crítico. | SCIELO |
| 2 | Romaldo Espinoza (2025) | El desarrollo de habilidades socioemocionales en escolares de secundaria. Nuevos procesos tutoriales. | El adolescente a veces tiene problemas para manifestar sus necesidades de manera asertiva. El desarrollo de estas HSE mediante dinámicas grupales en tutoría posibilita que el alumno se comunique eficazmente con sus compañeros y con figuras de autoridad fortaleciendo la estructura social del aula. | SCIELO |
| 3 | Naspiran de la Cruz (2025) | Las competencias socioemocionales y su relación con las trayectorias educativas. | La investigación sostiene que las habilidades socioemocionales son elementos de continuidad. El autor argumenta que para triunfar en el sistema educativo no es necesaria una línea recta de habilidades cognitivas, sino un trayecto que depende de la fortaleza emocional para atravesar las crisis y transiciones. | SCIELO |
| 4 | González-Torres et al. (2025) | Desarrollo de habilidades sociales con el uso de tecnologías en estudiantes con discapacidad visual. | La autonomía es una de las HSE que más se ve afectada; el control de instrumentos tecnológicos aumenta la percepción de autoeficacia del joven al sentirse capaz de hacer tareas por sí mismo. El acceso a la tecnología está intrínsecamente relacionado con el desarrollo de las habilidades socioemocionales en los alumnos con discapacidades visuales. | SCIELO |
| 5 | Aranda Meyer y Luque (2024) | Relevancia de habilidades socioemocionales en el liderazgo educativo actual: reflexiones de expertos. | Enfatizan que es fundamental tener la capacidad de expresar expectativas con claridad y resolver conflictos a través del diálogo. Los líderes con HSE desarrolladas convierten los conflictos en oportunidades de mejora, previniendo el agotamiento emocional del equipo de profesores. Los especialistas afirman que el liderazgo contemporáneo debería apartarse del autoritarismo y enfocarse en cuidar al otro, poniendo el bienestar emocional como estrategia para optimizar el desempeño académico en general. | SCOPUS |
| 6 | Álamo y Llorent (2024) | Bullying, cyberbullying, inteligencia emocional y competencias socioemocionales y su relación con el autoconcepto social en adolescentes. | Habilidades de afrontamiento: el artículo examina cómo estas habilidades posibilitan el manejo del estrés producido por el acoso. Un desarrollo robusto de las HSE ayuda a que el joven recurra a estrategias para resolver problemas o busque ayuda, en vez de optar por el silencio o la violencia frente al abuso. | SCOPUS |
| 7 | Huttunen et al. (2024) | Longitudinal associations between adolescents' social-emotional skills, school engagement, and school burnout. | El estudio analiza de qué manera las competencias socioemocionales predicen el camino del alumno, investigando la posibilidad de que estas habilidades eviten el agotamiento escolar y promuevan el compromiso académico. Las HSE que se desarrollan en las primeras etapas de la adolescencia actúan como un recurso de protección que evita el surgimiento del agotamiento mental años después. | SCOPUS |
| 8 | Otero Escobar (2024) | Las habilidades socioemocionales y el uso de las redes sociales de los jóvenes universitarios. | La autora señala que los jóvenes con un desarrollo sólido de HSE cuentan con un autoconcepto menos dependiente de la aprobación social. El conocimiento de sí mismo les permite a los jóvenes diferenciar entre su identidad auténtica y la imagen idealizada que ofrecen las redes sociales, disminuyendo así la ansiedad por comparación social. | SCIELO |
| 9 | Morlett-Villa (2023) | Habilidades socioemocionales en adolescentes de nivel bachillerato tras la pandemia. | El artículo subraya que los adolescentes más resilientes pudieron reducir el impacto del estrés. No obstante, una parte significativa de la muestra tuvo problemas para ajustarse a la nueva normalidad en el ámbito escolar. | SCIELO |
| 10 | Tortosa-Martínez et al. (2023) | Variables relacionadas con el compromiso académico y las habilidades socioemocionales en adolescentes: una revisión sistemática. | La revisión resalta que la habilidad de reconocer y controlar las emociones es el indicador más potente del compromiso académico. Los jóvenes que tienen estas HSE consiguen reducir la ansiedad y el aburrimiento escolar, manteniendo un esfuerzo en las tareas difíciles. El compromiso académico se funda en las habilidades socioemocionales, lo que posibilita que el adolescente desarrolle una identidad estudiantil positiva y proactiva. | SCOPUS |
| 11 | Jacob et al. (2022) | Strategies for enhancing social skills of individuals witd intellectual disability: A systematic review. | El fortalecimiento de las habilidades sociales en individuos con discapacidades intelectuales tiene que ser una prioridad en la educación y la rehabilitación. No hay una única estrategia, sino que la combinación de apoyo tecnológico, el aprendizaje basado en la comunidad y el refuerzo conductual es lo que asegura que estos jóvenes logren niveles óptimos de autonomía e implicación social. | SCOPUS |
| 12 | Suárez-Cretton y Castro-Méndez (2022) | Competencias socioemocionales y resiliencia de estudiantes de escuelas vulnerables y su relación con el rendimiento académico. | Los autores enfatizan que los alumnos provenientes de sectores desfavorecidos que consiguen alcanzar niveles elevados de autogestión (planificación y dominio de impulsos) compensan notablemente las deficiencias del ambiente, obteniendo resultados académicos iguales o mejores que aquellos estudiantes en contextos más privilegiados. | SCIELO |
| 13 | Cedeño Sandoya et al. (2022) | Habilidades socioemocionales y su incidencia en las relaciones interpersonales entre estudiantes. | El artículo señala a la autorregulación y al autocontrol como la capacidad de manejar las emociones propias antes de actuar. Se subraya que los alumnos con una buena regulación emocional logran reducir los niveles de conflicto y agresividad, lo que hace más fluidas y armoniosas las relaciones interpersonales. | SCIELO |
| 14 | Arrivillaga et al. (2022) | Uso problemático de redes sociales e inteligencia emocional en adolescentes: análisis de las diferencias por género. | Claridad emocional que hace referencia a la habilidad de los adolescentes para entender y diferenciar sus emociones. La investigación indica que los jóvenes con escasa claridad emocional suelen buscar refugio en las redes sociales como una manera de "escapar" o aliviarse frente a estados emocionales confusos o desagradables. | SCOPUS |
| 15 | Salas Román et al. (2022) | Desarrollo de habilidades socio-emocionales en el alumnado de educación infantil. | Las competencias socioemocionales son un proceso que se va acumulando. La empatía desarrollada en la educación preescolar es la misma que ayudará a un adolescente a manejar relaciones difíciles y mediadas por la tecnología, lo cual le permitirá convertirse en un ciudadano digital más ético y resistente. | SCOPUS |
| 16 | Rodríguez-Pérez et al. (2021) | Diseño y validación del Test Situacional Desarrollo de Competencias Socioemocionales de Jóvenes (DCSE-J). | Los autores afirman que las habilidades no solo deben ser conocidas durante la juventud, sino estar lo suficientemente desarrolladas para poder ser utilizadas en situaciones de presión emocional o social. Ponen de relieve la comunicación asertiva y el respeto hacia los demás como capacidades que posibilitan que el adolescente se desenvuelva con éxito en contextos variados y cooperativos. | SCOPUS |
| 17 | Pérez y Filella (2019) | Educación emocional para el desarrollo de competencias emocionales en niños y adolescentes. | Las capacidades emocionales no se adquieren en una única sesión; necesitan un entrenamiento sistemático y la implicación de toda la comunidad educativa (padres y profesores). Se ha comprobado que los adolescentes con competencia emocional no solo tienen un mejor desempeño académico, sino que también informan de un estado de salud mental superior y una calidad de vida más alta. | SCIELO |
Elaboración: El autor.
DISCUSIÓN
Las investigaciones analizadas coinciden en que el desarrollo de las competencias socioemocionales (HSE) durante la adolescencia ha pasado de ser un complemento educativo para convertirse en el núcleo de la estabilidad mental y del logro académico.
Un punto crítico de convergencia entre Huttunen et al. (2024), y Morales Ruiz y Buendía Cueva (2025) es que las HSE funcionan como una protección contra el cansancio escolar. No solo se trata de sentirse bien, sino también de una habilidad funcional: el joven que maneja sus emociones puede sostener la concentración y el pensamiento crítico incluso cuando está bajo presión en términos académicos. Tortosa Martínez et al. (2023) confirman esta idea al señalar la autorregulación como el predictor más fuerte del compromiso con los estudios; sin control emocional, la ansiedad y el aburrimiento acaban por romper la identidad de los estudiantes.
La discusión toma un giro contemporáneo al examinar la relación con las pantallas. Otero Escobar (2024) y Arrivillaga et al. (2022) alertan acerca del peligro de dependencia, mientras que González-Torres et al. (2025) ven la tecnología como un apoyo para la autoeficacia y la autonomía, especialmente en estudiantes con discapacidades. Los adolescentes que no consiguen distinguir sus emociones suelen emplear las redes sociales como un medio de evasión; por lo tanto, la claridad emocional es fundamental. En cambio, un autoconcepto fuerte posibilita que el joven navegue por internet sin caer en la trampa de compararse con los demás o buscar aprobación de manera angustiosa.
Como sugieren Aranda-Meyer y Luque (2024), la función de la institución educativa ha cambiado desde el autoritarismo hacia un liderazgo que se fundamenta en el cuidado. Los espacios esenciales donde el joven aprende a expresar sus necesidades de manera asertiva son las dinámicas de tutoría que Romaldo Espinoza (2025) ha mencionado. Esta comunicación efectiva es la que evita el acoso escolar y los conflictos, de acuerdo con Álamo y Llorent (2024), un desarrollo sólido de las HSE posibilita que el joven interrumpa el ciclo de silencio o violencia ante el abuso, eligiendo enfoques más sanos para resolver problemas.
La evidencia enfatiza que las competencias emocionales son un proceso que se acumula y compensa. Suárez Cretton y Castro Méndez (2022) ofrecen un dato alentador; en contextos vulnerables, la autogestión emocional tiene el potencial de equiparar las oportunidades académicas, incluso sobrepasando las deficiencias del entorno. Por su parte, Salas Román (2022) vincula la ética del ciudadano digital adolescente con la empatía infantil. Jacob et al. (2022) señalan que, para los jóvenes con discapacidades intelectuales, no hay una única receta; la autonomía se consigue a través de la fusión del apoyo conductual, social y tecnológico. Según lo analizado por Naspiran de la Cruz (2025), el desarrollo socioemocional es el eje central del camino educativo. Según Pérez y Filella (2019), para que estas habilidades sean eficaces en tiempos de crisis, es necesario que se entrenen sistemáticamente y no de manera aislada. El joven de hoy no solo requiere saber qué es una emoción, sino tener el conocimiento técnico y mental para utilizarla en situaciones de alta presión, asegurando de esta manera un tránsito saludable hacia la adultez.
CONCLUSIONES
Se concluye que las competencias socioemocionales no son un agregado del currículo escolar, sino el fundamento que mantiene la salud mental y el éxito académico de los adolescentes. De acuerdo con los análisis realizados se sostiene que un joven que tiene los medios para manejar sus emociones no solo obtiene mejores resultados en las evaluaciones, sino que también desarrolla mecanismos de protección frente al agotamiento escolar y la ansiedad.














