Introducción
La integración es muy importante para que la educación logre trascendencia en la conformación de la estructura de la sociedad, en particular sobre los grupos catalogados como “diferentes”; de ahí el reto de la formación inclusiva para alcanzar una sociedad más justa, haciendo prevalecer los derechos bajo una igualdad de oportunidades, (Díaz-Pereira et al., 2024). La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2020), precisa que la finalidad de toda escuela es impedir la desacreditación y la discriminación entre los estudiantes.
Alcanzar una educación inclusiva será posible si se consideran los principios y si existe comprensión recíproca. En el mundo diversas naciones impulsaron un marco legal respecto a la paridad de oportunidades para los seres humanos, dentro de los cuales tenemos: La Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad, La Declaración de Salamanca, Educación 2030, Educación para todos, entre otras (Fuentes Moncayo et al., 2024).
La Organización de Naciones Unidas (ONU) a través del Objetivos de Desarrollo Sustentable en Educación (ODS 4) busca impulsar el aumento de número de niños, jóvenes y adultos que logren las competencias técnicas y profesionales según corresponda. En el marco del aprendizaje al 2030 promovido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, se considera a la alfabetización digital como una destreza fundamental para una educación de calidad del futuro (Jackman et al., 2021).
En este sentido, Mosquera (s.f) en una complicación que efectúa sobre los Libros del Ministerio de Educación de Ecuador, resume los aportes a la concepción de la Educación Primaria que establecen teóricos como Dewey, Montessori, Piaget, Petersen y Durkheim,
Al analizar a Jhon Dewey, señala que, a la instrucción de nivel primaria, más que brindar el aprendizaje de teorías, le corresponde desarrollar las habilidades y competencias de forma práctica, resaltando la importancia de impulsar la experimentación y descubrimiento del mundo a fin de lograr que con sus capacidades aborden algunos problemas. Continúa el investigador su análisis con los planteamientos de María Montessori, sobre dar la relevancia a la educación sensorial, de acuerdo a su visión, sobre una experiencia directa y con el descubrir lo que existe y lo que los rodea, y que es la escuela quien debe proporcionar un espacio donde les permita afianzar sus habilidades de acuerdo a su ritmo de aprendizaje.
De igual forma, el autor discute el aporte de Jean Piaget, quien plantea que la educación primaria debe centrarse en desarrollar los procesos cognitivos en los niños según las etapas del aprendizaje, y los centros de estudios deben adaptarse para alcanzar al máximo su potencial; en cuanto al aporte de Peter Petersen, se concibe la educación primaria como un periodo activo según la visión de los niños, quienes son los personajes principales de su aprendizaje y donde los centros escolares adecúan ambientes estimulantes y motivadores para abrirse a las curiosidades de aprender de forma autónoma; finalmente refiere los postulados de Emilio Durkheim, quien considera a este nivel de estudio una herramienta vital para asegurar la integración social, dado que la escuela les transmite valores y las normas para su inserción dentro de la sociedad.
De allí que podemos concluir la significancia del nivel de educación primaria, al sentar las bases que permiten el máximo desarrollo de las capacidades del niño, desarrollar las habilidades cognitivas básicas, estimular la socialización con todos los actores significantes del hecho educativo; y abrir la racionalidad a nuevas experiencias y formas de percibir, analizar y comprender la realidad.
La Educación Inclusiva
Una formación de carácter inclusiva es una respuesta integral, y busca garantizar que los niños, niñas y adolescentes, logren un acceso equitativo en la educación de forma continua para el proceso del aprendizaje en todos los escenarios (UNICEF, 2021). La formación es la base para construir una sociedad equitativa, saludable y próspera, por lo cual se requiere que los gobiernos implementen políticas para eliminar las barreras del aprendizaje. Para alcanzar un mayor acceso a la educación se necesita revisar y armonizar las políticas de inclusión social (ONU, 2022). Al conceptualizar la condición de discapacidad, la OPS (2019) la describe como una deficiencia, que implica una dificultad en la forma funcional; mientras que Acho Ramírez et al., (2021) la definen como una limitación o problema para realizar actividades de vida diaria.
En Ecuador, la educación especial ha alcanzado grandes avances; sin embargo, cuando los estudiantes con requerimientos especiales no eran tomados en cuenta en los centros de adiestramiento estudiantil, se tuvo que motivar acuerdos de nivel internacional y nacional para garantizar el acceso a los niños y adolescentes (Torres Gómez et al., 2023). De igual forma, se han documentado carencias que limitan una inclusión práctica real y justa; bien por desconocimiento legales, falta de materiales para la enseñanza-aprendizaje, infraestructura deficiente y principalmente la no erradicación del pensamiento retrogrado (Vargas Castro et al., 2024).
En diversos contextos, es necesario se respondan a la incertidumbre con actitudes que no cataloguen con denominaciones discriminatorias; es decir la categorización inconsciente, situación que afecta los procesos de identidad de la persona con minusvalía, al sentirse rechazados (Vila-Merino et al., 2024).
En Perú se tiene la Resolución Ministerial 432-2022 (2022), Plan Marco de la Educación Inclusiva con Proyección Territorial, la cual encamina las etapas bajo un proceso ordenado y progresivo para garantizar el acceso oportuno de los niños, así como de las personas no atendidas en la actualidad. Con la promulgación del Decreto Supremo que modifica el reglamento de la Ley N.º 2804, Ley General de Educación (2021), el Ministerio de Educación de la Republica del Perú buscó en todos sus extremos promover y alcanzar una efectiva educación inclusiva en el país.
Considerando los desafíos para la inclusión, se requiere noveles propuestas educativas a implementar en la escuela, para lo cual el educador como facilitador de la enseñanza recurre a las estrategias inclusivas y a la vez fomenta la participación permanente de los alumnos a través de los recursos didácticos (Juvonen et al., 2019). Existe en el contexto diversos proyectos educativos focalizados en beneficiar a la educación inclusiva, siendo una de ellas las metodologías creativas que son participativas y flexibles, y ayudan a generar ideas a través del juego (Cremin y Chappell, 2021).
En la problemática se evidencia la limitada formación de los docentes en el empleo de estrategias dentro del aula (Borodina et al., 2019). El proceso de inclusión requiere de un método con base en procedimientos sociales de compromiso ciudadano, así como de las familias y el alumnado, quienes son los actores para la valoración en el desarrollo formativo y social (Vila-Merino et al., 2024). Para alcanzar a nivel mundial una sostenibilidad de la formación inclusiva, Shutaleva et al. (2023) enuncia que se requiere educadores con habilidades socioemocionales y competencias profesionales. Asimismo, existe una escasa aplicación de esquemas didácticos que consideren métodos creativos que sean tomados en cuenta en la escuela (Kathiusca Loor y Alarcón, 2021).
El propósito del presente estudio es explorar el estado del arte con respecto a la formación inclusiva en el periodo comprendido del 2020 al 2024, considerando las palabras claves: educación inclusiva, formación primaria, propuestas educativas, estrategias inclusivas, integración, formación docente. En razón de lo antes mencionado se determina como objetivo, valorar la posición de los educadores y sus actitudes hacia una educación inclusiva eficaz en el Perú.
La importancia del presente estudio es analizar el estado del arte, así como las tendencias respecto a la educación inclusiva, para medir los avances y limitaciones en la literatura existente; considerando además que toda posibilidad a desarrollar dentro de un panorama escolar nos encamina hacia una efectiva inclusión.
Desarrollo
Las nociones de igualdad y equidad son utilizadas en sentido indistinto, tomando en cuenta que no son términos semejantes; sin embargo, están constituidos dentro de los alcances de la justicia escolar, quienes adoptan significados diferentes según las perspectivas teóricas (Martínez, 2017).
Un diagnóstico de discapacidad en un niño, proporciona reacciones inesperadas en padres y familias, dado que deben enfrentar sentimientos encontrados de aceptación, resistencia o rechazo a la responsabilidad que asumen. En ese sentido es fundamental que toda discapacidad se entienda como una tarea de construcción social y no solo una dimensión biológica; toda esta etapa debe ser un ejercicio que enmarca una vida, debiendo superar toda vergüenza y culpa (Calderón-Almendros et al., 2022).
La desigualdad en el nivel educacional según los resultados requiere ser valorados y no considerarse necesariamente como un negativo total; las políticas buscan reducir las desigualdades, fomentar las equidad e igualdad como oportunidad, y ser el motor hacia una educación de calidad (Marrero et al, 2024).
Las situaciones que conllevó la pandemia del Covid-19, evidenció las condiciones de vulnerabilidades de la educación inclusiva frente al aislamiento social devenido durante los años 2020 y 2021, ya que, frente a la virtualidad, se genera el dilema de la necesidad de una sensibilidad particular en la interacción pedagógica con el cuerpo físico, es decir, verificar la existencia corporal, la sensibilidad a las corporeidades, en un espacio que estimule las relaciones sociales (Contreras-Salinas y Zecchetto, 2022).
La pedagogía aborda la discapacidad como objeto de estudio, analizando las interacciones entre personas y los factores contextuales que lo involucran, efectúa además un énfasis sobre las barreras sociales como detalles obstaculizadores. En el contexto educativo, los resultados de las evaluaciones de desempeño más bajos se presentan en las personas con discapacidad en salud, por ello la educación inclusiva tiene una creciente importancia en el sistema social, estudia al ser humano, en condiciones dispares (Lizcano-Gómez et al., 2022).
Todo estudiante con necesidades educativas particulares aprende de forma diferenciada, lo que no imposibilita que los educadores le orienten con las mejores estrategias y que la institución educativa adecúe su estructura en un ambiente favorable que asegure el pleno desarrollo de sus potencialidades (Vértiz, et al., 2019).
Metodología
Se aplicó en la siguiente investigación un análisis cualitativo a partir de un estudio documental, el cual nos proporciona una aproximación a la educación inclusiva en el aprendizaje del nivel primario; para ello se efectuó el procedimiento de la búsqueda de información en la base de dato de Web of Science, donde no se logró una muestra representativa, por lo cual se recurrió a la base de datos de Scopus, Dialnet Plus y Scielo.
En la búsqueda de la base de Scopus considerando las palabras claves se obtuvo 25 documentos de los cuales 15 se han considerado en la presente investigación. En la estrategia de búsqueda a través de Dialnet Plus se consideró los términos: (educación) AND (inclusiva OR nivel OR primaria OR “educación especial” OR “proyecto curricular” OR familia OR recurso OR aprendizaje), este proceso detectó 28 documentos, de los que se seleccionaron 6.
De la búsqueda avanzada en la base de Scielo con los términos “desigualdad” e “inclusión” se obtuvo 22 estudios. Se seleccionaron aquellos que hacían referencia a la educación inclusiva considerándose 7 documentos.
Resultados
La educación inclusiva en la educación primaria se ha convertido en un enfoque fundamental para garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a una educación de calidad, independientemente de sus diferencias. Este enfoque busca fomentar la participación, la igualdad de oportunidades y el respeto por la diversidad en el entorno escolar.
Al promover la inclusión, se busca eliminar las barreras que impiden el aprendizaje y la participación de todos los estudiantes, reconociendo y valorando la singularidad de cada individuo. La implementación de la educación inclusiva requiere un enfoque holístico que considere las necesidades de todos los estudiantes, ofreciendo un ambiente educativo que promueva el aprendizaje y el bienestar de cada uno.
Por ello, la justicia social debe ser vista y considerada como el centro de toda literatura, así como en las prácticas educativas; una formación con visión inclusiva respalda a las personas involucradas y a sus familias, quienes puedan sentir la atención a su demanda de inclusión y desterrar en todos los aspectos la privación de justicia en el ámbitos social y educativo. Los distintos casos que se evidencian en los centros escolares deben ser desterrados de los procesos de etiquetaje evitando una retroalimentación que resulta perjudicial, aseveraciones que concuerdan con Bonal Sarro y González (2021) y Calderón-Almendros et al., (2021).
En diversos países no se evidencian los mecanismos de monitoreo y evaluación para la continuidad de la institucionalización; la educación inclusiva, ha sido categorizado por las condiciones sociales, interculturales y personales, según los casos que se presentan en una institución educativa, en los distintos niveles; no obstante, pueden mostrar variaciones por la edad (Delgado Valdivieso et al., 2022).
Hay un sector de personas y familias que luchan aún contra las injusticias de la separación de la sociedad, porque no encuentran referentes de confianza; por ello, la discapacidad nos debe llevar a repensar tanto personal y socialmente, analizar las políticas y ver el entorno dentro de las instituciones educativas. Las reflexiones de Meirieu (2017), evidencian la importancia de la concienciación y aceptación de la discapacidad en todo el sistema educativo y en la sociedad, para de manera conjunta apuntar a que mejoren los procesos de inclusión; además es necesario crear espacios educativos para la atención de los alumnos, en el proceso de aprendizaje y en la práctica de la solidaridad.
Existe un amplio panorama para crear y promover propuestas de índole educativo que favorecen la inclusión de niños con discapacidad, las metodologías con procesos creativos son una alternativa meritoria por ser flexible y, permitir ser promotora de la autonomía en la fase de exploración y creación de ideas a través de los juegos lúdicos (Cremin y Chappell, 2021).
Los desafíos que se presentan, requieren de estrategias para que garanticen una efectiva inclusión, en donde se debe considerar la diversidad que se presenta en las aulas actuales, y su correspondiente abordaje a través de propuestas educativas flexibles y polivalentes. Tal situación favorecerá las relaciones entre los diferentes grupos de niños, ya que el docente en su labor de facilitador pondrá en práctica diversas estrategias inclusivas (Juvonen et al., 2019).
Dentro de los desafíos mundiales se resaltan todo lo referido a la educación inclusiva, el cual nos lleva a la reflexión acerca de la interdisciplinariedad como un principio en la formación inclusiva, en un escenario social cambiante y complejo, a fin de integrar los saberes y métodos con respuestas oportunas y efectivas (Bell Rodríguez et al., 2022).
La pedagogía inclusiva encara los enigmas de la ontología, la epistemología y la metodología los cuales muestran innumerables obstáculos, en la ontología con las propuestas educativas buscan explicar las fases de exclusión, en lo epistemológico se evidencia la falta de una teoría que explique el problema que enfrenta y en lo metodológico detalla la ausencia de métodos y metodologías en la investigación (Ocampo, 2021). Es necesario adecuar las estructuras escolares y adaptarlas a la realidad particular de los alumnos y su ámbito, esta situación es de implicancia de toda los involucrados en la comunidad educativa (Gallego Ortega y Rodríguez Fuentes, 2016).
En el caso de Perú, los investigadores del área señalan que se requiere de información de carácter integral que conglomere los datos estadísticos según factores de exclusión, con las anotaciones de las atenciones a las necesidades del sector de los marginados, a fin de establecer políticas y asignar los recursos necesarios (Acho et al., 2021).
En Perú, el Observatorio Nacional de Discapacidad (2022), registró una cifra promedio de 4.599 personas en estado de discapacidad, entre diciembre 2021 a marzo 2022 que muestra una variación positiva de 16,0% (Ver Figura 1).
Esta situación requiere una atención particular del Estado y los entes responsables, sumado la sociedad que debe aceptarlos e incorporarlos para su desarrollo integral. Los proyectos con visión inclusiva, ejecutados en los entornos desfavorecidos, requieren de una atención especial. La administración debe concentrar un mayor tiempo en la planificación estratégica, para las coordinaciones con los actores educativos, las acciones colaborativas con las familias y asegurar mayores recursos
Por tal razón, dentro de los diferentes modelos y enfoques de educación inclusiva en la educación primaria se encuentran el modelo de integración, que se centra en la adaptación del estudiante al sistema educativo existente; el modelo de inclusión, que promueve cambios en el sistema educativo para adaptarse a las necesidades de todos los estudiantes; y el enfoque centrado en la diversidad, que reconoce las diferencias individuales de cada estudiante y busca brindar apoyo personalizado. Estos modelos y enfoques buscan garantizar que todos los estudiantes, independientemente de sus diferencias, tengan acceso a una educación de calidad y puedan desarrollar su máximo potencial en un ambiente inclusivo y respetuoso (Lascano, 2024).
En tal sentido, la educación inclusiva en la educación primaria ofrece beneficios significativos, como el fomento de la diversidad y la aceptación, promoviendo un ambiente en el que todos los estudiantes se sientan valorados y respetados. Además, mejora la interacción social y las habilidades de comunicación de los estudiantes, al tiempo que fomenta la empatía y la solidaridad. Los estudiantes en entornos inclusivos tienen la oportunidad de aprender unos de otros, desarrollando un mayor sentido de comunidad y tolerancia. Asimismo, la educación inclusiva puede mejorar el rendimiento académico al adaptar las estrategias de enseñanza para abordar las diversas necesidades de los estudiantes, promoviendo un aprendizaje más efectivo y significativo (Sánchez et al., 2023).
Sin embargo, la falta de formación adecuada para los docentes en el ámbito de la educación inclusiva se destaca como uno de los principales desafíos en su implementación. La resistencia al cambio y la falta de recursos también obstaculizan el desarrollo de entornos inclusivos. Además, la segregación y la discriminación persistente en algunas instituciones educativas representan barreras significativas que limitan el progreso hacia una educación verdaderamente inclusiva en la educación primaria (Rueda and Lenis, 2023).
Por ello, el rol del docente en la educación inclusiva es fundamental para garantizar un entorno de aprendizaje equitativo y accesible para todos los estudiantes. Los docentes deben tener una mentalidad abierta y estar dispuestos a adaptar sus prácticas educativas para atender las necesidades individuales de cada estudiante. Esto implica la implementación de estrategias pedagógicas diferenciadas, la creación de un ambiente inclusivo y acogedor, y la colaboración con otros profesionales para brindar un apoyo integral. Los docentes también juegan un papel crucial en la sensibilización sobre la diversidad, la promoción de la igualdad de oportunidades, y en la identificación temprana de posibles barreras para la inclusión. Su compromiso y dedicación son clave para el éxito de la educación inclusiva en la educación primaria (Muntaner-Guasp et al., 2022).
De igual forma, la colaboración entre profesionales para la educación inclusiva es fundamental para garantizar un entorno educativo en el que todos los estudiantes puedan desarrollarse plenamente. Esto implica una coordinación efectiva entre maestros, psicólogos, terapeutas, trabajadores sociales y otros especialistas para identificar las necesidades individuales de cada estudiante y diseñar estrategias personalizadas.
La comunicación abierta y la planificación conjunta son clave para fomentar un ambiente inclusivo donde se promueva la participación equitativa de todos los estudiantes, independientemente de sus diferencias. La formación continua y el trabajo en equipo son elementos esenciales para una colaboración exitosa en pro de la educación inclusiva en la educación primaria (Muñoz et al., 2023).
Igualmente, las innovaciones tecnológicas en educación inclusiva juegan un papel crucial en la creación de entornos de aprendizaje accesibles para todos los estudiantes. El uso de dispositivos tecnológicos adaptados, aplicaciones educativas especializadas y herramientas de comunicación aumentativa y alternativa facilita la participación de alumnos con diversidad funcional. Además, la realidad virtual y aumentada se están integrando en el aula para ofrecer experiencias de aprendizaje inmersivas e interactivas. Estas tecnologías no solo fomentan la inclusión, sino que también brindan apoyos individualizados y adaptaciones curriculares, promoviendo un aprendizaje significativo y personalizado para cada estudiante (Tenelema Ramírez, 2023).
Por ello, es fundamental promover la educación inclusiva en la educación primaria para garantizar el acceso equitativo de todos los estudiantes a una educación de calidad. Se recomienda implementar políticas educativas que fomenten la diversidad y la inclusión en las aulas, así como capacitar a los docentes en metodologías y estrategias efectivas para atender la diversidad de necesidades de los estudiantes. Además, es necesario fortalecer la colaboración entre profesionales de la educación, involucrar a las familias en el proceso educativo y utilizar la tecnología de manera innovadora para apoyar el aprendizaje inclusivo. Solo a través de un enfoque inclusivo y holístico podremos garantizar el éxito educativo de todos los estudiantes en la educación primaria
Conclusiones
La educación inclusiva es un derecho y un reto de panorama internacional (UNESCO, 2020). Las instituciones educativas pueden ofrecer un espacio con diversidad de métodos, según las necesidades específicas que aportan a los contextos escolares. La valoración de la cultura y las actitudes positivas refuerzan y fortalecen la educación inclusiva.
La educación que se brinda a todas las personas con discapacidad es una materia que ha tomado una relevancia tanto a nivel internacional como en Perú, y cuenta con normativas de alcance global y nacional que impulsan incorporar como iguales a toda la sociedad, para lo cual requiere de nuevas e innovadoras prácticas.
Es un desafío para el Estado y el sector educación superar las barreras existentes dentro del ámbito escolar. Los resultados muestran una aproximación panorámica de la educación inclusiva con la puesta en práctica de las estrategias creativas. Se resalta que no existe en la literatura un consolidado académico, situación que abre la oportunidad a la construcción y compilación de una propuesta de compendio estrategias pedagógicas innovadoras, eficaces y creativas.
El compromiso que desarrolla cada docente en el proceso de la inclusión educativa debe ser valorado en su desarrollo profesional; asimismo, todo diseño de aprendizaje debe responder a la diversidad de los alumnos en el aula, caso contrario adaptarlos y formular los procedimientos correspondientes. Ubicar al educador en las propuestas de las políticas educativas favorecerán a la inclusión y mostrará un enfoque integral hacia una educación de calidad donde prevalezca la equidad y la inclusión.
El proceso de inclusión de los niños con discapacidad se apoya en las actitudes tanto de los compañeros como de los profesores, con soporte en un currículo adaptado. Es necesario revertir a través de interacción pedagógica, las actitudes de segregación y rechazo de algunos integrantes de la comunidad escolar hacia la diversidad y la pluralidad, ya que no tan solo se convierte en una barrera para el progreso esperado, sino que además su ocurrencia contumaz puede construir representaciones sociales inadecuadas.
Toda institución educativa debe proponer o replantear las estrategias que aplican los educadores considerando las innovaciones de la pedagogía para la edificación de soluciones a las obligaciones educativas hacia los niños con obstáculos en el aprendizaje, según sus contextos, a fin de alcanzar una didáctica constructiva.
















