Introducción
El 18 de mayo de 1994, los poetas César Paúcar Ramos y Jean D’Carval conformaron el Círculo Literario César Vallejo en Huancayo. A lo largo de su producción poética fueron integrando a jóvenes poetas, estudiantes de institutos y universidades de la provincia de Huancayo y poetas autodidactas, entre ellos destacan: Max Fourier, Odón Chávez, Javier Rosas Domínguez, Julio César Campos Gutarra, Max Vargas Lozada, Gino Damas Espinoza, Karim Pardora Sueldo Ochoa, Raúl Arce Chávez, Enrique Contreras, Américo Meza Salcedo, Yesenia Mendoza Rodríguez, Henri Onodi, Gloria Munguía Bazán, Flor Pérez Atao, Luz Acevedo Collazos y Mario Milán.
Jean D’Carval (La Oroya, 1972) es uno de los fundadores del Círculo Literario César Vallejo. Su poesía viene difundiéndose desde julio de 1994 hasta hoy. Es representante de la literatura de fin de siglo.
En su haber encontramos poesía con diferente temática: El amor, desolación, incertidumbre, pasión, vanidad, reencontrarse consigo mismo, muerte, amor por el terruño, valoración de la naturaleza, entre otros, respondiendo al contexto que le tocó vivir. Son dieciocho poemarios que hasta el momento se viene identificando que se van legando a las generaciones venideras. Al respecto Landa (2019) manifiesta que la propuesta que conforman las nuevas promesas de escritores, otorgadas Pinder y Petersen, están desvirtuadas. Primero porque las generaciones no se deben caracterizar por las juntas de poetas, sino en una propuesta de tesis que incluye las variadas personalidades en aspectos políticos, sociales y culturales.
Todo poema es una forma de enseñar para seguir aprendiendo tal como Gallardo (2021) revela en la forma de aprender y enseñar la identidad cultural provincial. Esto luego de saber que la poesía es la reina del idioma castellano que un docente se encargará de otorgar de manera especializada y didáctica. Por ello, Guerrero Suárez (2021) pone en evidencia la imagen del docente el educador es quien va a proponer un acercamiento entre libros y autores. De esta manera ganan los lectores con una buena poesía a través de un libro publicado. Finalmente Martínez León (2022) pone en evidencia que los textos continúan constituyendo el material didáctico de uso más frecuente en las aulas de Secundaria. Se plantea como objetivo conocer la biobibliografía del poeta Jean D’Carval.
Desarrollo
La creación poética
La creación poética es el proceso mediante el cual un poeta compone un poema, utilizando el lenguaje de manera artística para expresar emociones, ideas o sensaciones. Este proceso involucra la selección cuidadosa de palabras, imágenes y estructuras formales (como la métrica, el ritmo y las figuras literarias) con el fin de generar un impacto estético y emocional en el lector o el oyente. Algunos elementos de la creación poética son:
Inspiración y emociones:
La poesía suele partir de una experiencia personal, una emoción profunda o una reflexión sobre la vida, el amor, la muerte, la naturaleza o cualquier otro tema universal.
Economía del lenguaje:
A diferencia de otros géneros literarios, la poesía suele ser concisa. Cada palabra en un poema tiene un peso significativo, y se busca decir mucho con poco.
Figuras literarias:
El poeta emplea recursos como la metáfora, el símil, la aliteración, la anáfora, entre otros, para enriquecer el significado y el sonido del poema.
Métrica y ritmo:
Dependiendo del tipo de poema, el ritmo puede estar definido por una métrica (por ejemplo, versos de 11 o 14 sílabas) o ser libre, pero en ambos casos el ritmo contribuye a la musicalidad del texto.
Imágenes sensoriales:
Los poetas a menudo evocan imágenes que apelan a los sentidos (vista, oído, tacto, gusto, olfato) para transmitir una experiencia más vívida y emocional.
Subjetividad:
La poesía no sigue necesariamente una lógica estricta; es subjetiva y personal. Un poema puede ser abierto a múltiples interpretaciones según el lector.
Métodos
El método etnográfico aplicado a la creación poética implica una forma de poesía que surge de la observación detallada y la inmersión en una cultura, comunidad o contexto social. Este enfoque combina la sensibilidad artística de la poesía con las técnicas de investigación y el registro de experiencias cotidianas. El método etnográfico en la creación poética se puede describir a través de los siguientes aspectos:
Inmersión en el contexto:
Al igual que en la investigación etnográfica, el poeta se sumerge en una comunidad o entorno para comprender su cultura, costumbres, valores y lenguajes. Esto puede incluir el paso del tiempo en ese lugar, la participación en rituales o prácticas, y la observación de cómo las personas interactúan entre sí y con su entorno.
Observación participante:
En este método, el poeta no es un observador distante, sino que participa en la vida del grupo que está explorando. Las experiencias vividas y las interacciones cotidianas se convierten en materia prima para la poesía.
Registro de voces y narrativas:
La poesía etnográfica a menudo recoge las voces de los miembros de la comunidad, utilizando sus expresiones, formas de hablar y relatos personales. Estas voces pueden ser incorporadas directamente en los versos o reinterpretadas por el poeta, manteniendo su esencia y autenticidad.
Diálogo entre lo subjetivo y lo colectivo:
El poeta etnográfico equilibra lo subjetivo con lo colectivo, entre su propia experiencia como observador/participante y las vivencias de la comunidad. Los poemas pueden reflejar tanto las impresiones personales del poeta como las perspectivas y sentimientos de los individuos con los que interactúa.
Captura del espacio y tiempo específicos:
Al igual que los etnógrafos, los poetas que usan este método intentan situar al lector en un espacio y tiempo específicos, brindando un sentido de lugar y contexto. Esto puede incluir descripciones detalladas del paisaje, las costumbres locales, el ambiente social y las dinámicas interpersonales.
Ética y respeto:
Como en cualquier investigación etnográfica, el poeta busca representar a la comunidad de manera respetuosa y veraz, evitando la explotación o distorsión de las experiencias ajenas.
Lenguaje y simbolismo cultural:
La creación poética etnográfica puede utilizar símbolos, mitos, leyendas y lenguajes propios de la cultura observada, no solo como una forma de enriquecer el poema, sino también como un medio de transmitir el conocimiento cultural y los significados profundos inherentes a esa comunidad.
Muestra
La muestra está conformada por los dieciocho poemarios del autor, siendo algunos: Lunas de ausencia, Eyaculagénesis, Te quiero Huancamayu, Génesis, El amor, Tánatos, Ouroboros y Como serpientes. De cada uno de los poemarios (en lo posible) se buscó la primera edición y las reimpresiones que cada uno de ellos ha tenido. Se estableció un orden cronológico de publicación de cada uno de los poemarios analizados. Luego de la lectura a cada poemario, se puede establecer que la temática es variada y diversa, responde al año de impresión, contexto social, emocional y personal de Jean D’Carval.
Se ha extraído entre uno y dos poemas por cada uno de los poemarios para ser comentado más adelante. La búsqueda de cada poemario se hizo en línea, bibliotecas particulares y en especial visitando al autor. Es probable que existan más títulos que el mismo autor manifiesta que ha publicado, pero, por descuido y emoción de él mismo, no se cuenta con los ejemplares para poder cotejar y evidenciar que se realizó dicha publicación.
Resultados y Discusión
La bibliografía poética de Jean D’Carval, la componen: a) textos de autoría individual y b) textos de autoría colectiva -coautoría:
Naturaleza Humana
El poemario se publicó en julio de 1994 en coautoría con César Paúcar Ramos, Max Fourier y Odón Chávez. 44 páginas. Consta de 33 poemas. Los poemas más representativos de Jean D’Carval son:
Ser poeta
Ser poeta, es ser vidente
vivir en sueños y ser soñador,
tener desarreglos en el pensamiento
en la locura, en el amor.
Ser poeta, es remover la tierra
con un solo dedo, al aire y los mares
para dar a conocer su sentir.
Ser poeta es ser sangre, de un pueblo dolido
ser dolor y ser hambre de niños y ancianos
y de la mujer, la palabra prohibida.
Ser poeta es sin duda, ser gente;
amante del amor de los amores,
la fantasía y los sueños.
Ser poeta, es ser vidente
vivir en sueños y ser soñador
tener desarreglos en el pensamiento
en la locura, y en el amor.
Haciendo el Amor
El poemario se publicó en agosto de 1994 en coautoría con César Paúcar Ramos y Javier Rosas Domínguez. 21 páginas. Consta de 13 poemas. Poetas invitados en este poemario: Adrián Ocrospoma y Alberto Marcelo Álvarez. Los poemas más representativos de Jean D’Carval son:
Retracto
De mis ojos temblorosos
he preguntado al amo de los sueños
sí quizás ha visto pasar mi alma
tras los colores de clepsidra
de mis últimos recuerdos
Contestó que no hubo tan grande pena
en las aguas de mi suelo
recorriendo, montando un cabello rojizo y negro
por no decir su yaga que atravesaba su espalda
Le dijo que sí pasó acompañada
de su propio quebranto
y no se dio cuenta que nada había
y nunca nada, más nada todavía, luego llegaste
Ve tú, estás cerca, tan cerca
que sin quebranto y sin silencio
la vida vuestra y la vida tuya / será por siempre
una amalgama trochada
en la boca de l-u-c-i-f-e-r
un loco con suerte
conquistador del mundo
montado en una vela
una vela de agua salada
Quebranto se escuchaba
en los oídos de un sordo
que cantaba una canción moderna
juntando girasoles trastocados por miradas extrañas
Quebranto no existe, existe vida
ésa, que había perdido el hombre
cuando nació el poeta…
Nunca hubo tanta culpa
tan grande, como cuando nació
el quebranto…
D'Carval et al., (1994, p. 10).
Prosas Premeditadas
El poemario se publicó en septiembre de 1994 en coautoría con César Paúcar Ramos y Henri Onodi. 21 páginas. Consta de 12 poemas. Los poemas de Jean D’Carval son:
Sabiendo a Huancayo
De tus plantas contadas y retamas aerosoles
de tu cielo infinito y tus nubes de plata
De tu inmenso viento
y tu gran mantarazo (no a lo carmelino)
De tus hondas gratificas; doncellas;
musas de indomables crenchas
por no decir más, sus redondos ojos
intensa quietud, fuente húmeda.
De tus grises zorzales
y jilgueros multicolores
como la hipocondría hidráulica
de la clepsidra de la niña
sin iris y sin corona.
“Olor a Pilcomayo, olor a Chongos”
Sublime episodio de mi éxtasis vivencial
no duermo, no vivo, no callo.
De todas esas cosas bellas
enamorado de Huancayo vivo siempre
despertar y encontrar
lo del oro aburguesado.
(Sentir la Madre selva podrida
extraviada, fuera de lugar…
no canto ni vivo ni sueño)
Al rinconcito de leche, cielo y retama
Kantuta, zorzal y huaylarhs
Huancayo:
Dejaste dominar tus dominios
por una indomable voz…
indomable canto, sublime calor
que mis ojos destilan
mis manos las cubren…
Paúcar Ramos, D'Carval and Onodi (1994, pp.16-17).
Poemario Cuando cae el sol
El poemario se publicó en septiembre de 1994 en coautoría con César Paúcar Ramos y Julio César Campos Gutarra. 21 páginas. Consta de 20 poemas. Los poemas más representativos de Jean D’Carval son:
Cuando cae el sol
Te amaré delante de tus ojos
te amaré junto a tus manos
te amaré contando tus cabellos.
Cuando cae el sol
te amaré contando tus pasos
te amaré junto a los albatros
te amaré cantando mi canto.
Cuando cae el sol
te amaré porque me quieres
te amaré porque me amas
te amaré porque me animas.
Cuando cae el sol
te amaré respirando tu aire
te amaré bebiendo tu agua
te amaré succionando tu karma.
Cuando cae el sol
te amaré en cada centímetro
te amaré en cada camino
te amaré en cada instante.
Cuando cae el sol
te amaré por tus seres
te amaré por tus especies
te amaré por tus encantos.
Cuando cae el sol
te amaré sin dudarlo
te amaré sin desánimo
te amaré sin medida.
Porque:
nunca antes comprendí
nunca antes entendí
nunca antes elucubré
nunca antes susurré
nunca antes imaginé
… mi mida
… sin ti.
Paúcar Ramos, Campos Gutarra, et al., (1994a, pp. 19-20).
Huallallo Carhuancho
El poemario se publicó en octubre de 1994, en conmemoración a los treinta y cinco años de la Universidad Nacional del Centro del Perú (UNCP), en coautoría con César Paúcar Ramos y Julio César Campos Gutarra. 25 páginas. Consta de 20 poemas. Los poemas más representativos de Jean D’Carval son:
Sahara
Te recorrí con todas mis vestidas
pesqué tus peces
y ahora montañas arriba
gigantescas mareas de brea
fierro y cemento dominan tus playas
¿Acaso queremos morir?
Nilo, Amazonas:
Ríos de luz y de sombra
que vieron caer y crecer
imperios de sueños de locos
dementes en tus bordes,
¿Acaso no viven más?
He recorrido el mundo
sí,
ahora
nada queda.
Mar muerto
Viendo, cadalso y mirra
derramar por tus senos
ha soñado al poniente de tu ocaso
navegué en tus ríos turbulentos
antes de ser prostituido
trocado (mi coda perfecta)
a la ora décima
un color adolorido
una sonrisa apagada
fuiste flor virginal
y eres marchita hoja hoy.
Viendo, enjambre y trémula
soñando y tocando tu voz
un dulce olor a retama
debajo de tu lengua
mar muerto, mar negro
soledad de tus labios
para mis árboles dorados
ave fénix de mis infiernos
tropezando
en cada paso.
Viendo y no hice más que reír
el hombre morirá en sus propias manos
y el árbol, río u nube
terminarán su camino.
Poesía Ecológica
El poemario se publicó en noviembre de 1994 en coautoría con César Paúcar Ramos y Julio César Campos Gutarra. 17 páginas. Consta de 7 poemas. El poema representativo de este poemario es Te quiero Huancayo.
Paúcar Ramos, Campos Gutarra, et al. (1994c, pp. 13-14).
Valió la pena esperar
El poemario se publicó en julio de 1994 en coautoría con Max Vargas Lozada, Julio César Campos Gutarra y César Paúcar Ramos. 61 páginas. Consta de 56 poemas. Los poemas más representativos de Jean D’Carval son:
A un amigo cualquiera
Eres espuma de mis colchones
eres néctar de mis oídos
para mis zapatos malolientes
para mis ojos amarillos.
Eres ráfaga de estrellas
eres luz de mis caminos
para mis codos absurdos
para mis manos mudas.
Eres bruma, pasión y alegría
eres agua, tinta y sangre
para la voz que clama
para la vida que muere.
Eres cansancio, estúpido fetichista
eres esclavo de tus decires
para la vida encantada
para la vida, esa que quitaste un rayito de luz.
Eres reflejo del clima
eres voz delicada y moderna
yo te escucho
escucha ahora mi voz ...
El Murciélago
El poemario se publicó en enero de 1995 en coautoría con Henri Onodi. 37 páginas. Consta de 30 poemas. El poema representativo de Jean D’Carval es:
Nogarro
(Soy IX)
Soy camino caminante
que en veranos húmedos
camina al horizonte.
Soy cansancio, aurora alborada
primavera soñada
canción desesperada.
Soy incienso de mirra
en una calle atónita.
Soy navegante marinero
en un vaso de agua.
Soy irrealismo en los ojos
de un transeúnte ignorante.
Soy sonrisa,
soy irrealismo,
soy tiniebla,
soy farol,
soy vida…
Onodi and D'Carval (1995, p. 24).
Carita Sucia
Publicado en su primera edición en octubre de 1996, actualmente cuenta con seis ediciones adicionales: 1998, 2001, 2005, 2008, 2018 y 2020. 29 páginas. Poemario que habla de los niños trabajadores de la calle, en especial del niño despojado de sus padres y de su economía. Consta de 15 poemas. El poema representativo de este poemario es En el día del ciego.
D'Carval (2020a, pp. 9-10).
Concierto junto al cielo
El poemario se publicó en febrero de 2000 en coautoría con César Paúcar Ramos, Gloria Munguía Bazán, Flor Pérez Atao y Luz Acevedo Collazos. 49 páginas. Consta de 43 poemas. El poema representativo de este poemario es:
Lunas de ausencia
Publicado en mayo de 2000 en coautoría con Mario Milán. 24 páginas. Consta de 19 poemas. El poema representativo de este poemario es:
Eyaculagénesis
Publicado en mayo de 2000. 53 páginas. Consta de 17 poemas. El poema representativo es: Númen
D'Carval (2020d, p. 8).
Te Quiero Huancamayu
Publicado en abril 2009. Publicado en agosto de 2008, obtuvo el II puesto en poesía de los juegos florales organizado por el Club de Damas del Poder Judicial de la ciudad de Huancayo. 20 páginas. Consta de 6 poemas. El poema representativo es: Nací en montañas.
D'Carval (2020h, pp. 16-18).
Génesis (2018)
Publicado en abril de 2000, reeditado los años 2005 y 2018. 29 páginas. Consta de 18 poemas. El poema representativo es: VI.
D'Carval (2020e, pp. 11-12).
El Amor
Publicado en mayo de 2000, reeditado los años 2005 y 2018. 25 páginas. Consta de 17 poemas. El más representativo es:
Tánatos
Publicado en mayo de 2000, reeditado los años 2005 y 2018. 24 páginas. Consta de 14 poemas. El más representativo es: XI
D'Carval (2020g, p. 16).
Ouroboros
Publicado en junio de 2000, reeditado los años 2005 y 2018. 24 páginas. Consta de 12 poemas. El más representativo es: I
D'Carval (2020f, p. 6).
Como Serpientes
Publicado en Julio de 2000, reeditado los años 2005 y 2018. 45 páginas. Consta de 61 poemas. El más representativo es: IV
D'Carval (2020b) p. 13.
En la creación poética se caracteriza por la observación directa y la inmersión en las experiencias culturales y sociales, lo que permite al poeta capturar de manera íntima las vivencias y contextos de una comunidad o lugar. En los poemas que se mencionan, el enfoque etnográfico se manifiesta en varios aspectos:
"Ser poeta" (de Naturaleza Humana) : Este poema refleja una mirada social comprometida, describiendo al poeta como un "vidente" que conecta con el dolor y las experiencias de los oprimidos. El poema expresa la identidad del poeta como parte de una colectividad dolida, especialmente "niños y ancianos", un enfoque propio de la etnografía que observa y documenta las vivencias de una comunidad marginada.
"Sabiendo a Huancayo" (de Prosas Premeditadas) : Aquí, el enfoque etnográfico es más evidente al presentar una descripción del paisaje, la fauna y la cultura local de Huancayo. El poema se convierte en un registro de los elementos propios del lugar (las retamas, el viento, los jilgueros), y del impacto de la modernidad sobre estos, reflejando una observación de la realidad local desde una perspectiva cultural y ecológica.
"Te quiero Huancayo" (de Poesía Ecológica) : Este poema refleja un profundo sentido de pertenencia y conexión con la tierra y las costumbres de Huancayo. La estructura del poema sugiere una reflexión sobre tradición y modernidad, lo que puede interpretarse como un estudio poético de la identidad local. El uso de referencias a danzas, lugares y personajes tradicionales ("Huaylarsh", "Shapish", "Pariacaca") lo acerca a una exploración etnográfica de la cultura huancaína.
"Nací en montañas" (de Te Quiero Huancamayu) : Este poema habla de la vida rural y las tradiciones ancestrales, como las siembras y el trabajo en el campo, describiendo la coexistencia entre el ser humano y la naturaleza. En este caso, el poema actúa como un registro etnográfico que documenta cómo la modernidad (representada por "cloacas y hacinamiento") ha alterado ese equilibrio. El narrador reflexiona sobre la pureza perdida de las montañas, en una observación crítica sobre el impacto del progreso.
“Sahara y Mar Muerto” (del poemario Huallallo Carhuancho) muestran una preocupación por los cambios ambientales y culturales en el mundo. En Sahara, por ejemplo, la descripción del paisaje transformado por “mareas de brea” y “cemento” refleja un lamento etnográfico ante la modernización y sus impactos sobre los ecosistemas. Esta preocupación por el deterioro ambiental conecta con la observación de la interacción humana con el entorno.
“En el día del ciego” (del poemario Carita Sucia) evoca una voz marginada, la de un niño ciego que reflexiona sobre su experiencia y la de otros niños. Mediante la observación de las realidades de los niños trabajadores, el poema pone de manifiesto una etnografía de la vida oprimida de la sociedad, reflejando su lucha, su aislamiento y su resiliencia. El niño ciego, como símbolo de vulnerabilidad, narra su perspectiva del mundo a través de preguntas sobre la naturaleza y los animales, revelando una forma de conocimiento sensorial y emocional. La descripción de los niños que son “alejados más allá del mundo” y “no útiles” muestra una observación profunda de la exclusión social y económica. Este poema tiene una fuerte carga etnográfica al centrarse en la vida de los niños marginados y en cómo perciben y son percibidos por la sociedad.
“Nogarro” (Soy IX) (del poemario El Murciélago) explora el sentido de identidad y existencia desde la perspectiva de un “caminante” que atraviesa paisajes y situaciones cotidianas. La observación del entorno desde la posición del “otro” (el transeúnte ignorante) y el uso de símbolos y metáforas conectados con la experiencia de vivir en la urbe, permite una mirada etnográfica sobre las realidades urbanas y sus contradicciones.
“A un amigo cualquiera” (del poemario Valió la pena esperar): En este poema, se nota una reflexión sobre la existencia cotidiana de una figura cercana, descrita a través de imágenes crudas y directas (“zapatos malolientes”, “ojos amarillos”). La referencia a la “esclavitud de los decires” y “el cansancio” indica una observación crítica de la rutina y las limitaciones del ser humano en la modernidad. El uso del pronombre “eres” y las comparaciones con elementos comunes dan la sensación de que el poema está capturando un retrato del ser común, lo que puede leerse como una forma de etnografía de lo cotidiano, donde la experiencia del otro es narrada desde lo íntimo y lo trivial.
“II” (del poemario Concierto junto al cielo): Este poema es una oda al amor y la belleza, con descripciones íntimas y sensuales. Aunque su enfoque es más emocional que etnográfico, hay una cierta observación de los pequeños detalles de la interacción humana, como los “encantos en los ojos” o el “plenilunio de la piel”. El acto de escribir mil versos “al universo de tu pelo” sugiere una observación detallada y cuidadosa de la experiencia amorosa, lo cual, desde una perspectiva poética, puede tener cierta resonancia con el método etnográfico al explorar la subjetividad humana.
“II y III” (del poemario Lunas de ausencia): En estos poemas, la conexión entre los humanos, como el agua, las estrellas y la serpiente, refuerza una visión mítica del mundo, relacionada con creencias ancestrales y cosmogónicas. La referencia a Ananta, Vishnú y Siva, dioses del hinduismo, sugiere una visión intercultural y un diálogo entre diferentes cosmovisiones, lo que puede leerse como una forma de etnografía poética. El poema III refleja la persistencia de la poesía, a pesar de la falta de elementos fundamentales en el mundo, lo que simboliza la resistencia cultural y la importancia del arte como un rasgo humano esencial, otra observación etnográfica de la humanidad en su estado más básico.
“Númen” (del poemario Eyaculagénesis): En este poema, se expresa un rechazo a las convenciones sociales y un cuestionamiento del yo. El hablante se distancia de las expectativas impuestas por la sociedad, lo que puede leerse como una crítica etnográfica de las normas culturales modernas. El verso “soy creación divina de un Dios que jamás conocí” resalta la búsqueda de identidad y la frustración con los valores culturales. Este poema puede interpretarse como un análisis etnográfico del yo en conflicto con las presiones externas de la sociedad.
“Nací en montañas” (del poemario Te quiero Huancamayu): El poema retrata la vida campesina, describiendo el trabajo en los valles y montañas con un tono casi épico. El descenso del hablante desde las montañas hacia las ciudades, y su tristeza ante la contaminación y los efectos de la modernidad (“cloacas y hacinamiento heredados”), refleja una observación crítica de los cambios socioeconómicos y ecológicos que afectan a las comunidades andinas. Este poema es una clara muestra de un enfoque etnográfico, documentando el impacto de las transformaciones económicas y culturales en la vida rural.
“VI” (del poemario Génesis): Este poema evoca la fuerza de la naturaleza, usando el viento y las aguas como elementos que marcan la experiencia humana. La referencia al diálogo entre el “nombre” del hablante y el de la amada puede verse como una forma de observación poética de las relaciones humanas, un aspecto central en las investigaciones etnográficas. La conexión íntima entre el ser humano y los elementos naturales también sugiere una cosmovisión en la que la naturaleza y el individuo se entrelazan de manera simbiótica.
“I” (del poemario El amor): Aquí el poema reflexiona sobre la naturaleza del amor y el despertar a esa emoción. La pregunta “¿Qué sabe ella de amores?” invita a una observación del proceso de descubrimiento emocional. Aunque el enfoque es más lírico, hay un intento de capturar y comprender la experiencia humana, un elemento que resuena con el método etnográfico de explorar cómo las personas viven y sienten sus emociones.
“XI” (del poemario Tánatos): Este poema toma a Machu Picchu como un lugar de olvido y memoria, donde el hablante busca desprenderse de un amor pasado. El poema está imbuido de una carga histórica y emocional que conecta la experiencia personal con un lugar de gran significado cultural. Machu Picchu, símbolo de la historia andina, se convierte en el escenario donde se desarrollan las emociones del hablante, mostrando una conexión entre la identidad cultural y las experiencias individuales. Este poema puede interpretarse etnográficamente al usar un sitio emblemático como un reflejo de la memoria y la historia personal.
“I” (del poemario Ouroboros): El símbolo del Ouroboros. El poema explora la idea de transformación y continuidad, elementos que también son relevantes en los estudios etnográficos de las culturas que ven el tiempo y la vida de manera cíclica. El poema refleja una visión del mundo basada en la renovación y la conexión universal, lo que puede considerarse una observación de una cosmovisión mítica.
“IV” (del poemario Como serpientes): Este poema presenta una reflexión sobre lo infinito y lo indivisible en el ser amado. Aunque el enfoque es íntimo, la insistencia en observar lo eterno en el ser humano puede verse como una observación etnográfica de la naturaleza esencial del individuo, lo que conecta con estudios sobre la identidad y el ser en diversas culturas.
Se propone, diez razones encontradas en el análisis de los poemarios estudiados de Jean D’Carval:
Conexión con la realidad social:
La etnografía permite que el poeta observe y documente la vida de diferentes grupos o comunidades, lo que da lugar a una poesía que refleja la experiencia real de sectores marginados o culturas específicas. Esto enriquece la obra al hacerla más auténtica y relevante socialmente.
Profundización en la identidad cultural:
A través del estudio de costumbres, tradiciones y creencias, la poesía se convierte en un espacio de exploración y celebración de la identidad cultural. Los poemas pueden actuar como un registro de prácticas y valores locales, que de otra manera podrían perderse en el tiempo.
Ampliación de la perspectiva del poeta:
Al involucrarse en el proceso etnográfico, el poeta se expone a otras formas de ver y experimentar el mundo. Esto permite que su obra tenga una mayor diversidad temática y de voces, al incorporar perspectivas ajenas a su propia experiencia personal.
Documentación del cambio social y cultural:
La etnografía permite observar y registrar cómo las comunidades responden a cambios como la modernización, la migración o la globalización. Estos temas pueden ser plasmados en la poesía, mostrando las tensiones y adaptaciones dentro de las culturas.
Humanización de los sujetos:
Al observar detalladamente las vidas de otros, la poesía etnográfica permite crear retratos más profundos y complejos de sus sujetos, dándoles voz y visibilizando sus luchas, alegrías y experiencias. Esto ayuda a evitar estereotipos o simplificaciones.
Sensibilidad hacia la diversidad:
El poeta etnográfico desarrolla una mayor empatía hacia las diferencias culturales, sociales y personales. Esto se refleja en su obra a través de una representación respetuosa y comprensiva de realidades diversas, promoviendo la inclusión y el reconocimiento de la alteridad.
Conexión con el entorno natural y ecológico:
A través de la observación detallada de los paisajes, la flora, la fauna y su interacción con la cultura, la poesía etnográfica puede transmitir una conciencia ecológica profunda. El poeta se convierte en un cronista de los cambios.
Rescate de tradiciones orales y mitologías:
La etnografía facilita la recopilación de leyendas, mitos y relatos orales. Estos elementos pueden ser integrados en la poesía, preservando y revitalizando saberes ancestrales.
Creación de conciencia social:
Al plasmar las experiencias de grupos marginados o minoritarios, la poesía etnográfica puede despertar la conciencia sobre las injusticias y desigualdades que enfrentan estas comunidades. Esto puede inspirar a los lectores a reflexionar y actuar en consecuencia.
Enriquecimiento del lenguaje poético:
La etnografía expone al poeta a formas de hablar, dialectos, modismos y expresiones culturales particulares. Este enriquecimiento lingüístico puede traducirse en una poesía más variada y auténtica, que capture la esencia del habla y la comunicación de distintas comunidades.
Conclusiones
Los poemarios de Jean D’Carval fueron publicados desde julio de 1994 hasta nuestros días. La temática que emplea Jean D’Carval en sus poemarios son: El amor, desolación, incertidumbre, pasión, vanidad, reencontrarse consigo mismo, muerte, amor por el terruño, valoración de la naturaleza, entre otros, respondiendo al contexto que le tocó vivir.
En los poemas mencionados, se manifiesta un enfoque etnográfico que permite al autor observar y documentar las experiencias culturales, sociales y naturales de diversas comunidades. A través de una mirada crítica y comprometida, los poemas reflejan una conexión íntima con la realidad local y los cambios sociales, destacando temas como la marginación. Cada poema actúa como un registro poético que explora las vivencias humanas desde una perspectiva cultural y ecológica, abordando las tensiones entre tradición y progreso, y documentando las realidades sociales de los más vulnerables.
En el análisis de los poemarios de Jean D'Carval se destacan diez razones que subrayan el valor de su enfoque etnográfico en la poesía. Su obra se enriquece al conectar profundamente con la realidad social y cultural de comunidades marginadas, reflejando sus experiencias de manera auténtica. Al explorar la identidad cultural, documentar el cambio social y rescatar tradiciones orales, sus poemas actúan como registros poéticos que preservan saberes ancestrales. Además, su sensibilidad hacia la diversidad y el entorno natural, así como el uso de un lenguaje poético variado y auténtico, humanizan a los sujetos y crean conciencia sobre las injusticias sociales.
















