INTRODUCCIÓN
Las microempresas, concebidas como pequeñas unidades empresariales con una inversión inicial mínima y un volumen de ingresos reducido, juegan un papel crucial en la economía local al contribuir significativamente al empleo y al desarrollo socioeconómico (Alva, 2017; Neves et al., 2024), en tanto este sector representa el 96.8% de las empresas en Perú, lo que subraya su importancia para la economía de este país (COMEX, 2021). Sin embargo, a pesar de su impacto positivo, enfrentan desafíos que limitan su crecimiento, como se observa en la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) sobre la estructura empresarial nacional entre 2007 y 2021 que muestra una tendencia estancada con un crecimiento mínimo en empresas medianas y grandes (Luciano Alipio et al., 2023; Peña Ahumada & Aguilar Rascon, 2023).
La predominancia de microempresas y su falta de diversificación pueden obstaculizar el crecimiento económico sostenido (Barja-Matos et al., 2023; Velasquez Chacon, 2022), lo cual destaca la necesidad de explorar estrategias que fomenten la diversificación y el crecimiento equilibrado, considerando el potencial evolutivo de las microempresas (Luciano Alipio et al., 2023; Silupu et al., 2022). La formación empresarial es un factor clave que puede influir en el éxito de estas microempresas, dado que la capacidad de los gestores para tomar decisiones estratégicas y adaptarse al entorno competitivo está relacionada con su nivel de educación y experiencia (Benito Hernández & Platero Jaime, 2012; Hernández Tamayo, 2022), de allí la importancia que reviste reconocer el segmento empresarial en el Perú para su comprensión.
El gráfico 1 a continuación muestra la estructura del segmento empresarial en Perú entre 2007 y 2021 con una tendencia estancada. Durante este periodo, la distribución de empresas no muestra cambios significativos con respecto a las micro y pequeñas empresas, manteniendo su predominancia y un crecimiento mínimo en el número de medianas y grandes empresas; esta tendencia persistente plantea preocupaciones sobre el futuro del panorama empresarial peruano (Luciano Alipio et al., 2023; Peña Ahumada & Aguilar Rascon, 2023).
A pesar de la importancia de las microempresas en Lima, existe una brecha en la investigación sobre cómo la formación y capacitación impactan el rendimiento de sus gestores (Alva, 2017; Barja-Matos et al., 2023; Ortiz et al., 2019). Esta falta de datos impide el diseño de políticas públicas y programas de formación ajustados a las necesidades de los microempresarios, lo que podría promover un desarrollo económico inclusivo y un ecosistema empresarial más robusto (Ancaya-Martínez et al., 2023; Melgarejo & Simon-Elorz, 2019).
De allí que se presente este trabajo, con el propósito de examinar la relación entre la educación empresarial, la experiencia laboral previa y el desempeño de los gestores de microempresas en Lima para el año 2024; a partir de ello se busca identificar cómo estos factores influyen en las prácticas de gestión y el crecimiento económico y social del país (Benito Hernández & Platero Jaime, 2012; Hernández Tamayo, 2022), lo cual contribuye a llenar el vacío existente en la literatura académica y a diseñar programas y políticas que fomenten el emprendimiento y el desarrollo económico en el Perú.
La formación y el desempeño empresarial están interrelacionados, siendo una conexión crucial en la gestión y operación de empresas (Castañón Rodríguez et al., 2023; Loaiza, 2021). La formación incluye los conocimientos y habilidades adquiridos a través de la educación académica, la experiencia profesional y programas específicos en administración, marketing, finanzas e innovación (Chaves-Maza & Fedriani, 2022).
El desempeño empresarial, por su parte, se refiere a la capacidad de una empresa para cumplir sus metas estratégicas y financieras, lograr un crecimiento sostenido y generar valor para sus partes interesadas (Benito Hernández & Platero Jaime, 2012; Hernández Tamayo, 2022); una formación sólida proporciona a los gestores las herramientas necesarias para tomar decisiones informadas y adaptarse al mercado, lo que mejora e rendimiento y éxito empresarial (Bartual Figueras & Turmo Garuz, 2016; Castañón Rodríguez et al., 2023).
Educación formal y formación empresarial
La educación formal no solo transfiere conocimiento, sino que desarrolla habilidades cognitivas, interpersonales y competencias prácticas esenciales para la vida profesional (Bartual Figueras & Turmo Garuz, 2016; Valenzuela-Keller et al., 2021). En la formación empresarial, es clave para comprender conceptos como estrategia, manejo financiero, mercadotecnia y administración del personal (Clemente-Vázquez & Torres-Gordillo, 2021; Fariña Sánchez & Suárez Ortega, 2023).
También fomenta el análisis crítico y la resolución de problemas, competencias necesarias para enfrentar desafíos en un entorno competitivo (Bartual Figueras & Turmo Garuz, 2016; Hernández Tamayo, 2022); así, los gestores con una sólida formación educativa están mejor preparados para evaluar situaciones, identificar oportunidades y tomar decisiones efectivas para el crecimiento de sus microempresas (Benito Hernández & Platero Jaime, 2012).
Además, la educación formal cultiva una mentalidad emprendedora y creativa, facilitando la generación de nuevas ideas y la adaptación a cambios en el entorno empresarial (Bartual Figueras & Turmo Garuz, 2016; Hernández Tamayo, 2022). De esta manera, al combinar conocimiento teórico con práctica, los gestores pueden maximizar su formación para superar desafíos y aprovechar oportunidades (Castañón Rodríguez et al., 2023; Chaves-Maza & Fedriani, 2022; Benito Hernández & Platero Jaime, 2012).
Experiencia laboral previa y formación empresarial
La experiencia laboral previa se refiere a los conocimientos, habilidades y competencias adquiridas a través de la participación en diversas actividades laborales antes del rol actual (Luciano Alipio et al., 2023; Santos et al., 2024), y a su vez experiencia incluye trabajos en diferentes industrias, roles específicos y proyectos previos (Huamani Torres et al., 2024; Luciano Alipio et al., 2023).
En tal sentido, no solo se mide por el tiempo acumulado, sino también por la calidad y relevancia de las tareas desempeñadas (Melgarejo & Simon-Elorz, 2019; Santos et al., 2024). Permite a los gestores aplicar habilidades prácticas como la gestión de proyectos, liderazgo, y comunicación efectiva, y construir redes profesionales que brindan acceso a recursos y oportunidades (Capuñay Uceda et al., 2023; Aguado et al., 2022).
Además, facilita la adaptación a cambios y la superación de obstáculos en un entorno dinámico (Aguado et al., 2022; López-Roldán & Fachelli, 2024). Proporciona una visión práctica del mercado, incluyendo tendencias, demandas y competencia (Luciano Alipio et al., 2023; Melgarejo & Simon-Elorz, 2019). La combinación de experiencia práctica y conocimientos teóricos mejora las capacidades de gestión en las microempresas y es crucial para el éxito y sostenibilidad en un contexto competitivo (Capuñay Uceda et al., 2023; Huamani Torres et al., 2024; Castañón Rodríguez et al., 2023; Luciano Alipio et al., 2023).
Formación específica en gestión y formación empresarial
La formación específica en gestión empresarial se refiere a la educación y capacitación en áreas como administración de negocios, finanzas, marketing, recursos humanos y operaciones (Bejarano-Auqui, 2024; Santos et al., 2024), la cual incluye estudios académicos y cursos especializados, proporciona conocimientos y habilidades directamente aplicables a la gestión de microempresas (Ancaya-Martínez et al., 2023; Castañón Rodríguez et al., 2023). Así, se ofrece una base teórica sólida y un marco conceptual para aplicar principios de administración, como planificación estratégica y análisis financiero (Barja-Matos et al., 2023; Melgarejo & Simon-Elorz, 2019).
Esto facilita decisiones informadas, optimización operativa e incremento de rentabilidad (Bejarano-Auqui, 2024; Santos et al., 2024); además, desarrolla competencias clave para dirigir equipos, comunicarse efectivamente y resolver problemas (Arredondo-Mata et al., 2023; Luciano Alipio et al., 2023). La formación específica también mejora la capacidad de gestión al proporcionar acceso a redes profesionales y recursos adicionales, contribuyendo al éxito y sostenibilidad en un entorno competitivo (Arias, 2022; Hernández Tamayo, 2022; Arredondo-Mata et al., 2023; Castañón Rodríguez et al., 2023).
Formación específica en gestión empresarial y el desempeño empresarial
La formación específica en gestión empresarial proporciona a los gestores conocimientos y habilidades esenciales para la operación y desarrollo de una empresa (Fariña Sánchez & Suárez Ortega, 2023; Solis & Palomino, 2022). Incluye áreas clave como administración, finanzas, marketing, recursos humanos y operaciones, adquiridos a través de estudios académicos, cursos y certificaciones (Bejarano-Auqui, 2024; Santos et al., 2024); esta formación mejora el desempeño empresarial al proporcionar una base teórica para aplicar conceptos fundamentales, como planificación estratégica y análisis financiero, optimizando recursos y aumentando la rentabilidad (Loaiza, 2021; Peña-Acuña, 2021; Luciano Alipio et al., 2023; Olubiyi et al., 2024).
Además, desarrolla competencias prácticas para la toma de decisiones, resolución de problemas y liderazgo efectivo (Loaiza, 2021; Santos et al., 2024) y fomenta una mentalidad analítica y estratégica, permitiendo a los gestores analizar datos, evaluar indicadores y desarrollar estrategias adaptativas para enfrentar desafíos (Barja-Matos et al., 2023; Ibarra-Cisneros et al., 2022; Arredondo-Mata et al., 2023; Bejarano-Auqui, 2024). También facilita el acceso a redes profesionales y recursos, ofreciendo asesoramiento y oportunidades de colaboración (Aguado et al., 2022; Capuñay Uceda et al., 2023; Huamani Torres et al., 2024; Solis & Palomino, 2022).
Formación empresarial y el desempeño empresarial
La formación empresarial proporciona a los gestores herramientas esenciales para optimizar la gestión de recursos, mejorar procesos y tomar decisiones informadas (Aguado et al., 2022; Barajas Villarruel et al., 2024). Este conocimiento abarca áreas críticas y permite aplicar técnicas específicas para mejorar el rendimiento empresarial. Por ejemplo, una formación en finanzas permite establecer controles robustos, gestionar el flujo de caja y realizar análisis de rentabilidad, lo cual es crucial para la sostenibilidad y el crecimiento (Peña-Acuña, 2021; Saltos-Cruz et al., 2023).
Además, desarrolla competencias clave como liderazgo, comunicación y resolución de problemas, que son fundamentales para el desempeño empresarial (Benito Hernández & Platero Jaime, 2012; Luciano Alipio et al., 2023). Estas habilidades ayudan a liderar equipos de manera efectiva, promover un entorno positivo y resolver conflictos rápidamente, lo que se traduce en mayor productividad y menor rotación de personal.
También fomenta el pensamiento estratégico, permitiendo a los gestores analizar datos, interpretar indicadores y desarrollar planes estratégicos para enfrentar desafíos y aprovechar oportunidades (Chávez Vera & Calanchez Urribarri, 2022; Obiol, 2023; Peña-Acuña, 2021). La capacidad de adaptación y planificación estratégica es esencial para mantener la competitividad (Barajas Villarruel et al., 2024; Chávez et al., 2023); la formación empresarial, al equipar a los gestores con conocimientos y habilidades especializadas, mejora significativamente la operación y sostenibilidad de las microempresas en un mercado competitivo (Barja-Matos et al., 2023; Luciano Alipio et al., 2023; Cavero, 2021; Huamani Torres et al., 2024).
METODOLOGÍA
En este segmento se delinean las directrices metodológicas del estudio, que adopta un enfoque empírico para validar las relaciones e hipótesis en diversos constructos mediante un modelo de ecuaciones estructurales, basado en las relaciones causales planteadas, identifica el rendimiento empresarial, la educación formal, la experiencia laboral previa y la formación específica en gestión empresarial como elementos clave. Se asume la validación del modelo con la técnica PLS (Partial Least Squares), siguiendo la metodología de Fornell y Larcker (1981) en dos fases: la fase de medida, para comprobar los procesos de medición, y la fase estructural, para confirmar las hipótesis del modelo, de acuerdo con Cepeda y Roldán (2004). A continuación, la Figura 1 ilustra gráficamente estas relaciones.
Para alcanzar el objetivo del estudio, se desarrolló un cuestionario estructurado dirigido a gestores de microempresas en Lima, Perú, basado en la revisión crítica de teorías relevantes (Hernández et al., 2018; Niño, 2019), el cual constó de 30 ítems: 5 para datos descriptivos y 25 para evaluar percepciones sobre los constructos del estudio, usando una escala de Likert de 7 puntos (Bonne & Bonne, 2012). Este instrumento se aplicó a 205 gestores mediante muestreo por conveniencia (Martín-Crespo & Salamanca, 2007), superando el mínimo recomendado de 200 sujetos para Modelos de Ecuaciones Estructurales (SEM) (Hair et al., 2011; Rigdon, 2016).
Los datos se procesaron con SmartPLS versión 4 para validar y analizar las relaciones entre variables latentes y observables (Becker et al., 2015; Cepeda Carrión et al., 2016). El análisis se realizó en dos etapas: validación de la medida y evaluación del modelo estructural, proporcionando una visión completa de las relaciones entre los constructos estudiados (Cepeda & Roldán, 2004; Álvarez Jirón & Dicovskiy Riobóo, 2022).
RESULTADOS
Los resultados del análisis descriptivo de la muestra se detallan en la Tabla 1, que ofrece una visión integral de las características de los datos recopilados. Esta tabla es esencial para entender el perfil de la muestra y sirve como base para las interpretaciones y análisis posteriores en la investigación.
Tabla 1 Características de la muestra
| Características | Categorías | n | (%) |
|---|---|---|---|
| Sexo | Masculino | 81 | 39.73 |
| Femenino | 124 | 60.27 | |
| Edad | 21 - 25 años | 40 | 19.23 |
| 26 - 41 años | 86 | 42.14 | |
| 42 - 57 años | 54 | 26.31 | |
| 58 - 76 años | 25 | 12.32 | |
| Nivel educativo | Primaria | 17 | 8.92 |
| Secundaria | 29 | 14.30 | |
| Técnico superior incompleto | 20 | 9.32 | |
| Técnico superior | 60 | 29.37 | |
| Universitario incompleto | 19 | 9.14 | |
| Universitario | 52 | 25.45 | |
| Posgrado | 8 | 3.50 | |
| Tiempo de operaciones en el mercado | < 3 años | 44 | 21.32 |
| 3 - 6 años | 73 | 35.58 | |
| 7 -10 años | 59 | 28.97 | |
| > 10 años | 29 | 14.13 | |
| Número de trabajadores | < 3 | 67 | 32.57 |
| 3 a 5 | 89 | 43.52 | |
| 6 a 10 | 39 | 18.94 | |
| >10 | 10 | 4.97 |
La Tabla 1 revela una muestra con características demográficas variadas; la mayoría de los participantes son mujeres (60.27%), superando a los hombres (39.73%), lo que podría indicar una mayor participación femenina en el ámbito estudiado. En cuanto a la edad, el grupo predominante tiene entre 26 y 41 años (42.14%), lo que sugiere que están en una etapa activa de sus carreras. La mayoría de los encuestados tienen formación técnica superior (29.37%), destacando la relevancia de habilidades técnicas en el área de estudio; la experiencia laboral predominante es de 3 a 6 años, lo que sugiere que las empresas están establecidas, pero en proceso de consolidación. Además, el 43.52% de las empresas tienen entre 3 y 5 trabajadores, reflejando una tendencia hacia el tamaño pequeño o mediano en el sector analizado. Estos datos ofrecen una visión detallada de la composición y características de la muestra.
Tabla 2 Fiabilidad y validez del constructo
| Alfa de Cronbach > 0,7 | Fiabilidad compuesta (rho_a) > 0,7 | Fiabilidad compuesta (rho_c) > 0,7 | Varianza extraída media (AVE) > 0,5 | |
|---|---|---|---|---|
| Desempeño empresarial | 0.847 | 0,851 | 0.908 | 0,766 |
| Educación formal | 0,808 | 0,813 | 0,887 | 0,723 |
| Experiencia laboral previa | 0,755 | 0,801 | 0,855 | 0.662 |
| Formación específica en gestión empresarial | 0,804 | 0,810 | 0,884 | 0,718 |
SmartPLS 3, Ringle et al. (2015).
La Tabla 2 muestra que todos los constructos evaluados, incluidos desempeño empresarial, educación formal, experiencia laboral previa y formación específica en gestión empresarial, cumplen con los umbrales recomendados para fiabilidad y validez. Los valores de alfa de Cronbach, fiabilidad compuesta (rho_a y rho_c) y varianza extraída media (AVE) superan los criterios estándar de 0.7 para alfa de Cronbach y fiabilidad compuesta, y 0.5 para AVE. Esto indica una buena consistencia interna y validez convergente de los constructos del modelo; las variables dentro de cada constructo están consistentemente correlacionadas, y los constructos explican una parte significativa de la variabilidad en las variables observadas. Estos resultados proporcionan una base sólida para interpretar el modelo y refuerzan la validez de las conclusiones del estudio.
Tabla 3 Matriz de ratios Heterotrait-Monotrait (HTMT)
| Desempeño Empresarial | Educación Formal | Experiencia laboral previa | Formación Empresarial | Formación específica en gestión empresarial | |
|---|---|---|---|---|---|
| Desempeño empresarial | |||||
| Educación Formal | 0.532 | ||||
| Experiencia laboral previa | 0.547 | 0.801 | |||
| Formación empresarial | 0.765 | 0.533 | 0.521 | ||
| Formación específica en gestión empresarial | 0.757 | 0.763 | 0.819 | 0.596 |
La Tabla 3 presenta la matriz de ratios Heterotrait-Monotrait (HTMT) que evalúa la discriminación entre constructos en el modelo de ecuaciones estructurales. Los valores en la diagonal principal, que representan las relaciones monotrait, son 1, lo cual es esperado. Los valores fuera de la diagonal, que indican las relaciones heterotrait, oscilan entre 0.521 y 0.819. Estos valores sugieren una adecuada discriminación entre los constructos, apoyando la validez de las relaciones establecidas en el modelo.
Tabla 4 Validez discriminante - Matriz Fornell & Larcker
| Desempeño empresarial | Educación Formal | Experiencia laboral previa | Formación Empresarial | Formación específica en gestión empresarial | |
|---|---|---|---|---|---|
| Desempeño empresarial | 0.875 | ||||
| Educación Formal | 0.444 | 0.851 | |||
| Experiencia laboral previa | 0.451 | 0.645 | 0.814 | ||
| Formación empresarial | 0.703 | 0.481 | 0.476 | 1.000 | |
| Formación específica en gestión empresarial | 0.630 | 0.617 | 0.651 | 0.539 | 0.847 |
La Tabla 4 presenta la matriz de validación discriminante según el método de Fornell y Larcker. Los resultados muestran que la raíz cuadrada de la varianza extraída media (AVE) de cada constructo es superior a las correlaciones entre ese constructo y los demás, indicando una adecuada discriminación entre ellos. Estos hallazgos refuerzan la validez discriminante del modelo, sugiriendo que cada constructo explica más su propia varianza que la compartida con otros constructos, fortaleciendo así la confianza en las relaciones establecidas en el modelo de ecuaciones estructurales.
Tabla 5 Análisis del modelo estructural (prueba de hipótesis)
| Coeficientes Path | t Student | Valores p | Hipótesis | |
|---|---|---|---|---|
| Educación formal -> Formación empresarial | 0.185 | 1,965 | 0,000 | Aceptada |
| Experiencia laboral previa -> Formación empresarial | 0.140 | 1,510 | 0,131 | Rechazada |
| Formación empresarial -> Desempeño empresarial | 0.513 | 9,697 | 0,000 | Aceptada |
| Formación específica en gestión empresarial -> Desempeño empresarial | 0.353 | 6,558 | 0,000 | Aceptada |
| Formación específica en gestión empresarial -> Formación _empresarial | 0.334 | 3,675 | 0,000 | Aceptada |
SmartPLS 3, Ringle et al. (2015).
La Tabla 5 muestra los resultados del análisis del modelo estructural, destacando que la educación formal tiene una relación significativa y positiva con la formación empresarial (0.185, t = 1.965, p = 0.000), mientras que la experiencia laboral previa no muestra una asociación significativa con la formación empresarial (0.140, t = 1.510, p = 0.131); la formación empresarial está positivamente relacionada con el desempeño empresarial (0.513, t = 9.697, p = 0.000) y la formación específica en gestión empresarial, que también está vinculada positivamente a la formación empresarial (0.334, t = 3.675, p = 0.000) y al desempeño empresarial (0.353, t = 6.558, p = 0.000).
El modelo predictivo muestra que la formación empresarial es moderadamente predicha por la educación formal, la experiencia laboral previa y la formación específica en gestión empresarial (R² = 0.335), mientras que el desempeño empresarial es fuertemente predicho por la formación empresarial y la formación específica en gestión empresarial (R² = 0.583), validando las relaciones teóricas y subrayando la importancia de la formación en el desempeño empresarial.
El estudio revela que una educación formal sólida está vinculada con una mayor participación en formación empresarial entre gestores de microempresas en Lima. Esto concuerda con Bartual Figueras y Turmo Garuz (2016), y Clemente-Vázquez y Torres-Gordillo (2021), quienes destacan que una educación robusta fomenta la participación en formación y promueve la innovación y creatividad (Fariña Sánchez & Suárez Ortega, 2023; Valenzuela-Keller et al., 2021).
Autores como Bartual Figueras & Turmo Garuz (2016) y Castañón Rodríguez et al. (2023) destacan que la educación formal es crucial para acumular capital humano, desarrollando habilidades analíticas, de resolución de problemas y de toma de decisiones esenciales para el emprendimiento. Benito Hernández & Platero Jaime (2012) y Chaves-Maza & Fedriani (2022) añaden que la educación formal también facilita el acceso a recursos críticos y redes sociales, ofreciendo oportunidades para conectar con mentores y programas de apoyo empresarial.
Los resultados de la investigación confirman una relación significativa entre la educación formal y la formación empresarial de los gestores de microempresas en Lima. La educación formal no solo abre más oportunidades, sino que también prepara mejor a los gestores para actividades de formación empresarial (Bartual Figueras & Turmo Garuz, 2016; Clemente-Vázquez & Torres-Gordillo, 2021).
En contraste, la experiencia laboral previa mostró una relación positiva pero débil con la formación empresarial, sin alcanzar significancia estadística. Esto sugiere que, en el contexto de las microempresas en Lima, la experiencia laboral previa puede no influir directamente en la participación en formación empresarial (Luciano Alipio et al., 2023; Melgarejo & Simon-Elorz, 2019); la falta de significancia podría reflejar limitaciones en las oportunidades estructuradas de aprendizaje empresarial (Aguado et al., 2022; Huamani Torres et al., 2024).
La formación específica en gestión empresarial, por otro lado, se asocia positivamente con el desempeño empresarial, la cual no solo mejora las competencias técnicas y estratégicas, sino que también fortalece la autoeficacia y la capacidad para tomar decisiones (Bejarano-Auqui, 2024; Fariña Sánchez & Suárez Ortega, 2023). La inversión en formación empresarial también impulsa la adaptabilidad e innovación, cruciales en contextos de microempresas (Barja-Matos et al., 2023; Castañón Rodríguez et al., 2023).
Estos hallazgos subrayan la importancia de la formación empresarial continua, no solo para mejorar el rendimiento inmediato, sino para preparar a los gestores para futuros desafíos y oportunidades. Las políticas y estrategias de desarrollo empresarial deben apoyar el acceso a programas de formación empresarial de alta calidad para asegurar la competitividad y el éxito en el entorno actual (Aguado et al., 2022; Barajas Villarruel et al., 2024).
CONCLUSIONES
Los resultados confirman que la educación formal tiene un impacto significativo en la formación empresarial de los gestores de microempresas en Lima. Se recomienda que las instituciones educativas y los formuladores de políticas públicas en Perú amplíen y refuercen los programas de educación formal orientados a competencias empresariales para mejorar el desempeño y la sostenibilidad de las microempresas.
La experiencia laboral previa no muestra una relación significativa con la participación en programas de formación empresarial, posiblemente debido a la percepción de suficiencia de las habilidades prácticas o barreras como la falta de tiempo, de modo que se recomienda personalizar los programas de formación, ofrecer opciones flexibles y promover una cultura de aprendizaje continuo; la formación específica en gestión empresarial está positivamente relacionada con la participación en formación general. Se aconseja incluir y potenciar cursos de formación específica en los programas de apoyo a microempresas para fomentar el interés en educación empresarial continua.
La formación específica en gestión empresarial mejora el desempeño de las microempresas al proporcionar herramientas para enfrentar desafíos del mercado. Se recomienda desarrollar programas que integren elementos prácticos y fomentar la colaboración entre instituciones académicas y el sector empresarial; en cuanto a la formación empresarial mejora significativamente el desempeño de las microempresas. Se sugiere que el sector público y privado inviertan en programas de formación empresarial accesibles y relevantes para enfrentar los retos del entorno empresarial en Lima.
El estudio presenta limitaciones como su concentración geográfica y el diseño transversal. Se recomienda realizar investigaciones longitudinales, ampliar la muestra geográfica, incluir más variables relevantes y explorar diferentes formatos de formación para ofrecer una comprensión más completa del impacto de la formación empresarial.
















