Introducción
A nivel internacional, la dependencia emocional y la procrastinación son una problemática que afecta a diversos sectores, especialmente el educativo. La Asociación Estadounidense de Psicología (APA) asegura que la procrastinación impacta entre el 80% y el 95% de los estudiantes, lo que afecta su rendimiento y bienestar. La dependencia emocional, caracterizada por una necesidad excesiva de afecto, está vinculada a la procrastinación debido a la baja autoestima y la falta de habilidades emocionales (Altamirano y Rodríguez, 2021).
En Latinoamérica, el 60% de los estudiantes tiene dificultades para gestionar el tiempo y las emociones, influenciado por factores como presión social e inseguridad personal en un entorno que no siempre prioriza el apoyo psicológico. Estos problemas están exacerbados por las desigualdades económicas y el acceso limitado a programas de bienestar estudiantil, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (Planés, 2022).
En el ámbito peruano, más del 40% de los universitarios sufre estrés por sobrecarga académica y estrés económico, lo cual puede estar asociado a ambas variables de estudio (Defensoría del Pueblo, 2023). En una universidad de Lima, estas dinámicas adquieren relevancia debido al contexto urbano acelerado y las exigencias académicas competitivas (Cassaretto et al., 2021). La dependencia emocional y la procrastinación afectan al 35% y 39% de los estudiantes, respectivamente, impactando negativamente en su desarrollo académico y social (Silva et al., 2020; Chumbiauca, 2024).
Los estudiantes universitarios serán los principales beneficiarios, ya que adquirirán recursos para manejar sus emociones y organizar su tiempo. Indirectamente, la universidad se beneficiará con menos deserciones y mayor satisfacción estudiantil, fortaleciendo la salud mental y mejorando las relaciones académicas.
En cuanto a los antecedentes internacionales y nacionales, Félix et al. (2022) concluyeron que los jóvenes universitarios tienden a idealizar excesivamente a sus parejas, buscando preservar la relación a toda costa. Paredes y Patarón (2024) destacaron que la regulación emocional es esencial para el bienestar psicológico, y su falta puede impactar el rendimiento académico y predecir la procrastinación. Núñez (2023) encontró que no existe una evaluación significativa entre dependencia emocional y adaptación social estudiantil (rho = 0.049, p = 0.0688). Alvarado y Calle (2024) señalan la falta de estudios significativos sobre estas variables. Gómez (2021) destacó la necesidad de intervenciones sociales para reducir la procrastinación académica, y Guaman y Ticsalema (2022) encontraron una fuerte relación entre abuso de internet y baja autorregulación en varones.
Asimismo, en los antecedentes nacionales, Jaimes (2021) concluyó que quienes presentan mayor dependencia emocional tienden a procrastinar con mayor frecuencia. Del mismo modo, Luque y Mamani (2023) concluyeron que hay una relación favorable, aunque débil, entre las variables, lo que sugiere que niveles más altos de dependencia emocional se asocian con un aumento en la procrastinación. En relación con este tema, Sanga y Ramírez (2023) concluyeron que existe una relación desfavorable moderada entre las variables con un rho equivalente a 0.390. Por su parte, Gutiérrez (2023) concluyó que existe una relación favorablemente baja y relevante entre ambas variables (R = 0.365; p = 0.002), indicando que una mayor dependencia al teléfono móvil está asociada con una alta probabilidad de procrastinar en labores académicas. Finalmente, Bravo y Huaman (2023) concluyeron que existe una asociación leve entre la dependencia emocional y la violencia de pareja en estudiantes universitarios de Puno en 2022.
La dependencia emocional se caracteriza por un apego intenso que genera ansiedad ante la pérdida (Laestadius et al., 2024). Seo et al. (2016) la relacionan con adolescentes cuya estabilidad emocional depende de factores externos, como dispositivos móviles, lo que afecta su rendimiento. Yonelinas y Ritchey (2015) destacan la relación con la modulación emocional, donde está involucrada la amígdala. Kalmuss y Straus (2017) señalan que en las relaciones de pareja, la falta de autonomía y la necesidad de aprobación afectan el bienestar. En el ámbito educativo, Baltes y Silverberg (2019) enfatizan la importancia de la autonomía, mientras que Immordino-Yang et al. (2019) vinculan el desarrollo cerebral con experiencias emocionales.
En referencia a los modelos teóricos de la variable de dependencia emocional, la teoría de autorregulación de Bandura, según Barboza y Miranda (2017), explica cómo los individuos controlan su comportamiento a través de procesos cognitivos y motivacionales. La autorregulación implica establecer metas, monitorear el progreso y hacer ajustes, incluyendo planificación, evaluación y autoobservación para corregir desviaciones del rendimiento.
Las dimensiones de la dependencia emocional incluyen: Ansiedad por separación, que describe la angustia ante la distancia de figuras de apego (Bowlby, 1969, 1983); expresión afectiva de la pareja, es decir, la capacidad para validar emociones y fortalecer el apego (Johnson, 2020); modificación de planes, que se refiere a la habilidad para adaptarse a cambios gracias a la autoeficacia (Bandura, 2001); miedo a la soledad, es decir, el temor asociado a la falta de cercanía o integración (Van Tilburg y Dykstra, 2009); expresión límite, que implica emociones extremas propias de crisis identitarias (Kernberg, 1996); y búsqueda de atención, que se vincula con conductas ligadas a la necesidad de validación social (Baumeister y Leary, 1995).
La variable procrastinación, según Hen y Goroshit (2020), se refiere al hábito de postergar decisiones académicas importantes, lo cual genera ansiedad y culpa. Se vincula con la falta de autorregulación y la evasión de tareas. Saplavska y Jerkunkova (2018) la asocian con niveles altos de ansiedad, los cuales afectan negativamente el rendimiento académico. Por otro lado, Koppenborg y Klingsieck (2022) destacan que factores sociales, como el trabajo en grupo, pueden disminuir la procrastinación al mejorar la planificación y ejecución de actividades. Saputri et al. (2020) resaltan que la autorregulación emocional es clave en este comportamiento, mientras que Niazov et al. (2022) la vinculan con una baja autoeficacia y la sensación de incapacidad para finalizar tareas.
Steel y Ferrari (2013) proponen el Modelo de Regulación Temporal, que vincula la procrastinación con la preferencia por recompensas inmediatas y la percepción del tiempo. Solomon y Rothblum (1984) explican este fenómeno en su Modelo de Evitación del Miedo al Fracaso, donde la procrastinación se ve como una estrategia para evitar juicios negativos, a menudo relacionados con el perfeccionismo y la ansiedad. Tuckman (1991) lo aborda desde el Modelo de Deficiencia de Autorregulación, destacando la falta de control de impulsos y motivación intrínseca, lo que lleva a priorizar distracciones sobre tareas.
Las dimensiones de la procrastinación incluyen: la procrastinación académica, que implica el aplazamiento consciente de tareas escolares debido a una baja autorregulación y motivación (Garzón Umerenkova y Gil, 2017; Medina et al., 2023); la procrastinación familiar, que consiste en postergar responsabilidades o decisiones en el hogar, lo cual genera conflictos (Fuentes, 2018); y la procrastinación emocional, que se centra en la evitación de la gestión de emociones difíciles, afectando el bienestar personal y profesional por falta de regulación emocional (Herrera Mora, 2019).
Metodología
Este estudio es cuantitativo, pues analiza la relación entre variables a través de datos numéricos. Su diseño es no experimental, correlacional y transversal, ya que no existe manipulación de variables, y la recolección de datos ocurre en un solo momento. Se clasifica como descriptivo y correlacional, ya que describe las características de las variables y determina la relación entre ellas (Hernández et al., 2010). El enfoque no experimental busca observar y analizar las variables en su entorno natural, sin establecer causalidad, y resulta útil para identificar patrones y vínculos entre factores. Según Hernández et al. (2014), el diseño correlacional mide la relación entre variables a través de la observación y el análisis estadístico, lo cual sienta las bases para futuras investigaciones experimentales. Un ejemplo claro de su aplicación es su uso en estudios educativos que exploran la conexión entre rendimiento académico y factores como la motivación o la autoeficacia.
Dónde:
M: Estudiantes de administración.
O1: Variable 1: Dependencia emocional.
O2: Variable 2: Procrastinación.
r: Relación entre las variables: Dependencia emocional y procrastinación en estudiantes de una universidad privada de Lima.
La población está conformada por 350 alumnos de una universidad privada de Lima en el periodo académico actual. En línea con Tamayo y Tamayo (2003), esta se define como el conjunto de individuos que comparten una característica común objeto de investigación. Hernández y Mendoza (2018) señalan que la muestra es un subconjunto representativo de la población. En este estudio, la muestra consistirá en 183 alumnos. Dado que no se cuenta con una muestra exacta, esta se calculará mediante la fórmula para poblaciones finitas.
Donde:
N: Tamaño de la población (350)
Z: Nivel de confianza (1.96 para un 95%)
p: Proporción esperada de éxito (0.5)
q: Proporción complementaria (1−p=0.51-p = 0.51−p=0.5)
e: Margen de error (5% = 0.05)
Sustituyendo valores:
n= 183
Las estrategias de obtención de información, como las encuestas, son métodos que permiten indagar sobre aspectos subjetivos y obtener datos relevantes de una amplia muestra de individuos. (Duque, 2005). Se empleó la técnica del cuestionario, definido como un documento que reúne de forma organizada los indicadores de las variables involucradas en el objetivo de la encuesta (Casas et al., 2003). La variable "dependencia emocional" está conformada por seis dimensiones y sus respectivos ítems: Ansiedad y depresión (3), expresión afectiva (3), modificaciones de planes (3), miedo a la soledad (3), expresión límite (3) y búsqueda de atención (3). Esta variable fue evaluada con una escala de Likert: Totalmente en desacuerdo (1), En desacuerdo (2), Ni de acuerdo ni en desacuerdo (3), De acuerdo (4), Totalmente de acuerdo (5) (López y Terán, 2018). Por otro lado, la variable "procrastinación" (Arévalo y Polanco, 2019) cuenta con tres dimensiones: aspecto motivacional (10 ítems), aspecto ideacional (10 ítems) y aspecto evitativo (10 ítems). Esta variable también emplea una escala de Likert del 1 al 5: Nunca, Muy pocas veces, A veces, Muchas veces, Siempre (Banchón, 2020).
El análisis estadístico fue clave en este estudio. La validez de los instrumentos fue garantizada por la revisión de tres expertos, quienes evaluaron la claridad, coherencia y significancia de los ítems, logrando un 100% de validez. La confiabilidad se determinó usando el método Alfa de Cronbach con SPSS v25, tras realizar una prueba piloto con 25 estudiantes. El coeficiente obtenido fue 0.830 para dependencia emocional y 0.850 para procrastinación, lo que indica alta confiabilidad. El alfa de Cronbach mide la consistencia interna de los ítems que abordan un mismo constructo, como se observa en las tablas de variables (George y Mallery, 2003).
El análisis de datos se realizó de manera cuantitativa, empleando la estadística descriptiva y las tablas de frecuencias para mayor precisión. Luego, se aplicaron pruebas no paramétricas, incluyendo el cálculo de Rho. En cuanto a los aspectos éticos, se solicitó consentimiento informado para completar el cuestionario, el cual se indicó que podría ser usado con objetivos académicos y en el desarrollo de la educación superior.
Resultados
Tabla 1 Prueba de normalidad de las variables dependencia emocional y procrastinación
| Kolmogorov-Smirnova | |||
|---|---|---|---|
| Estadístico | gl | Sig. | |
| Ansiedad por separación | 0.172 | 183 | 0.000 |
| Expresión afectiva | 0.146 | 183 | 0.000 |
| Modificación de planes | 0.103 | 183 | 0.000 |
| Miedo a la soledad | 0.213 | 183 | 0.000 |
| Expresión Límite | 0.182 | 183 | 0.000 |
| Búsqueda de Atención | 0.187 | 183 | 0.000 |
| DEPENDENCIA EMOCIONAL | 0.118 | 183 | 0.000 |
| Motivacional | 0.126 | 183 | 0.000 |
| Ideacional | 0.150 | 183 | 0.000 |
| Evitativo | 0.159 | 183 | 0.000 |
| PROCRASTINACION | 0.128 | 183 | 0.000 |
Nota: la correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral)
Ho: La variable y/o dimensiones se distribuye de manera normal
Hi: La variable y/o dimensiones no se distribuyen de manera normal
La Tabla 1 muestra la prueba de normalidad Kolmogorov-Smirnov, aplicable a muestras superiores a 50 participantes. Los p-valores de las variables se ubican por debajo del 5%, por lo que se desestima la Ho y se usa la prueba no paramétrica Rho de Spearman para medir la correlación.
Tabla 2 Dependencia emocional y procrastinación en estudiantes de una universidad privada en Lima.
| Rho de Spearman | DEPENDENCIA EMOCIONAL | PROCASTINACIÓN | |
|---|---|---|---|
| DEPENDENCIA EMOCIONAL | Coeficiente de correlación | 1.000 | ,872** |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
| PROCRASTINACION | Coeficiente de correlación | ,872** | 1.000 |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
Nota: la correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral)
La Tabla 2 expone la relación rho = 0.872 entre las variables, mediante una correlación directa, favorable con un p-valor por debajo del 5% es significativa, desestimando la Ho y admitiendo la Hi.
Tabla 3 Dependencia emocional según la dimensión ansiedad por separación y procrastinación
| Rho de Spearman | PROCRASTINACIÓN | Ansiedad por separación | |
|---|---|---|---|
| PROCRASTINACION | Coeficiente de correlación | 1.000 | ,617** |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
| Ansiedad por separación | Coeficiente de correlación | ,617** | 1.000 |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
Nota: la correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral)
La Tabla 3 expone la correlación rho = 0.617 favorable moderada y p-inferior a 5%, siendo significativo. Por ello, se evidencia que existe relación significativa entre estas variables.
Tabla 4 Dependencia emocional según la dimensión expresión afectiva y procrastinación
| Rho de Spearman | PROCRASTINACION | Expresión Afectiva | |
|---|---|---|---|
| PROCRASTINACION | Coeficiente de correlación | 1.000 | ,809** |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
| Expresión afectiva | Coeficiente de correlación | ,809** | 1.000 |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
Nota: la correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral)
La Tabla 4 expone la correlación rho = 0.809 favorable alta para un p-valor ubicándose por debajo del 5%, siendo significativo. Por ello, se evidencia que existe relación relevante entre estas variables.
Tabla 5 Dependencia emocional según la dimensión modificación de planes y procrastinación
| Rho de Spearman | PROCRASTINACION | Modificación de planes | |
|---|---|---|---|
| PROCRASTINACION | Coeficiente de correlación | 1.000 | ,701** |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
| Modificación de planes | Coeficiente de correlación | ,701** | 1.000 |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
Nota: la correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral)
La Tabla 5 expone la correlación rho = 0.701 favorable y moderada para un p-valor ubicándose por debajo del 5%, siendo significativo. Por ello, se evidencia que existe relación relevante entre estas variables.
Tabla 6 Dependencia emocional según la dimensión miedo a la soledad y procrastinación
| Rho de Sperman | PROCRASTINACION | Miedo a la soledad | |
|---|---|---|---|
| PROCRASTINACION | Coeficiente de correlación | 1.000 | ,763** |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
| Miedo a la soledad | Coeficiente de correlación | ,763** | 1.000 |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
Nota: la correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral)
La Tabla 6 expones la correlación rho = 0.763 favorable moderada para un p-valor ubicándose por debajo del 5%, siendo significativo. Por ello, se evidencia que existe relación relevante entre estas variables.
Tabla 7 Dependencia emocional según la dimensión expresión límite y procrastinación
| Rho de Spearman | PROCRASTINACION | Expresión Limite | |
|---|---|---|---|
| PROCRASTINACION | Coeficiente de correlación | 1.000 | ,807** |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
| Expresión Límite | Coeficiente de correlación | ,807** | 1.000 |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
Nota: la correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral)
La Tabla 7 expone la correlación rho = 0.807 favorable alta para un p-valor ubicándose por debajo del 5%, siendo significativo. Por ello, se puede evidenciar que existe relación relevante entre estas variables.
Tabla 8 Dependencia emocional según la dimensión búsqueda de atención y procrastinación
| Rho de Spearman | PROCRASTINACION | Búsqueda de Atención | |
|---|---|---|---|
| PROCRASTINACION | Coeficiente de correlación | 1.000 | ,818** |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
| Búsqueda de Atención | Coeficiente de correlación | ,818** | 1.000 |
| Sig. (bilateral) | 0.000 | ||
| N | 183 | 183 | |
Nota: la correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral)
La Tabla 8 expone la correlación rho = 0.818 favorable alta para un p-valor ubicándose por debajo del 5%, siendo significativo. Por ello, se evidencia que existe relación relevante entre estas variables.
Discusión
El análisis del OG muestra una relación favorable y relevante que respalda la hipótesis inicial. Paredes y Patarón (2024) confirman que las dificultades emocionales influyen en la procrastinación, destacando la importancia de manejar las emociones para evitar conductas evitativas. En contraste, Núñez (2023) no encontró una evaluación relevante entre la dependencia emocional y la adaptación social (rho = 0.049, p = 0.0688). Las diferencias en los enfoques y la intensidad de las relaciones son evidentes: el análisis específico muestra una ponderación moderada (rho = 0.617), mientras que Luque y Mamani (2023) reportan una relación más débil (rho = 0.309), y Paredes y Patarón se centran en la conexión emocional con la procrastinación, mientras que Luque y Mamani analizan la dependencia emocional de manera más general.
El OE 1 muestra una relación moderada y significativa, mientras que Luque y Mamani (2023) encuentran una relación positiva pero débil (rho = 0.309, p = 0.000). Ambos estudios coinciden en que una mayor dependencia emocional se asocia con una mayor procrastinación, con p-valores inferiores al 5%. La principal diferencia es la intensidad de la relación: el OE reporta una calificación moderada, mientras que Luque y Mamani reportan una más débil. Además, el OE se enfoca en la ansiedad por separación, mientras que Luque y Mamani analizan la dependencia emocional de forma más general.
El OE 2 muestra una relación significativa, enfocada en la expresión afectiva, lo que resalta la importancia de intervenciones para reducir la procrastinación académica, como sugiere Gómez (2021). Por otro lado, Luque y Mamani (2023) encuentran una relación positiva pero débil (rho = 0.309, p = 0.000), indicando que una mayor dependencia emocional se asocia con una mayor procrastinación. Mientras el OE 2 resalta una conexión fuerte en la expresión afectiva, Luque y Mamani abordan la dependencia emocional de manera más general, evidenciando diferencias en la intensidad y enfoque de los resultados.
En el OE 3, se encontró una relación significativa y moderada, similar a la de Sanga y Ramírez (2023), quienes hallaron una relación negativa significativa entre la dependencia al celular y la procrastinación (rho = -0.390). Gutiérrez (2023) reportó una relación positiva baja (R = 0.365, p = 0.002). A pesar de las diferencias en la dirección de la relación, todos los estudios concuerdan en la existencia de una conexión relevante, resaltando que el tipo de dependencia y el contexto pueden influir en la magnitud y naturaleza de la relación.
En el OE 4, se observó una relación significativa y moderada. Guamán y Ticsalema (2022) hallaron una fuerte relación entre la dependencia emocional, mayor dependencia de internet y menor autorregulación académica, mientras que Jaimes (2021) destacó que la dependencia emocional está vinculada a una mayor procrastinación.
En el OE 5, Alvarado y Calle (2024) destacan la ausencia de investigaciones sobre procrastinación y motivación en alumnos ecuatorianos, y cómo la dependencia emocional influye en la búsqueda de aprobación externa. Comparado con el OE 6, que muestra una relación alta (rho = 0.818) entre la dependencia emocional y la procrastinación, Félix et al. (2022) enfocan la dependencia emocional en las dinámicas de pareja, mientras que el OE 5 aborda este fenómeno de forma general.
En el OE 6, Félix et al. (2022) destacan que los jóvenes idealizan excesivamente a su pareja, priorizando la relación incluso a costa de consecuencias negativas. Ambos estudios coinciden en que la dependencia emocional influye en las decisiones personales y en la procrastinación, con la búsqueda de aprobación externa retrasando actividades, similar a cómo la idealización de las relaciones afecta las prioridades personales.
Conclusiones
Primero. Dependencia emocional y procrastinación: se observa una alta orientación positiva (rho = 0.872, p < 0.05), destacando la necesidad de estrategias psicológicas para mitigar sus efectos negativos.
Segundo. Ansiedad por separación: se evidencia una correlación moderada y significativa con procrastinación (rho = 0.617, p < 0.05), indicando que una mayor ansiedad por separación incrementa la procrastinación.
Tercero. Expresión afectiva: se presenta una correlación fuerte (rho = 0.809, p < 0.05), mostrando que una mayor expresión afectiva está asociada con un aumento en la procrastinación.
Cuarto. Expresión afectiva (reiteración): se confirma una correlación alta (rho = 0.809, p < 0.05), confirmando que la mayor expresión afectiva se vincula con mayor procrastinación.
Quinto. Miedo a la soledad: se establece una relación moderada con procrastinación (rho = 0.763, p < 0.05), resaltando cómo el aumento del miedo a la soledad incrementa la procrastinación.
Sexto. Expresión límite: se observa una alta limitación (rho = 0.807, p < 0.05), indicando que una mayor expresión límite aumenta la procrastinación.
Séptimo. Búsqueda de atención: se encuentra una fuerte promoción (rho = 0.818, p < 0.05), mostrando que una mayor búsqueda de atención está asociada con una mayor procrastinación.
Se recomienda implementar intervenciones psicológicas centradas en la autorregulación emocional para mitigar la dependencia emocional y la procrastinación. Es clave incluir la gestión de la ansiedad por separación, la expresión afectiva, el miedo a la soledad y la expresión límite en los programas de apoyo, ya que todos están relacionados con la procrastinación. Además, se debe trabajar en reducir la búsqueda de atención, que también impulsa a la procrastinación. Estas estrategias pueden optimizar el rendimiento académico y el bienestar de los alumnos.

















