Introducción
Los desafíos de la educación se vuelven cada vez más complejos (Osorio, 2021) debido al proceso de transformación continua de la sociedad, el acceso a la información, el modelo educativo, el rol del educador y la tecnología (Agnelli, 2020). Los retos educativos actuales deben abordarse de forma sistémica, con una adecuada gestión académica, docentes bien capacitados, recursos de aprendizaje de calidad y la implementación efectiva de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) (Ulco y Baldeón, 2020), para que la integración de estos factores aumente las posibilidades de la enseñanza-aprendizaje (Estrada et al., 2015).
En este sentido, las plataformas digitales son excelentes aplicaciones de las TIC para el ámbito educativo, pues son consideradas como una tecnología con mucho potencial didáctico (Del Prete y Cabero, 2019), cuya función principal es la creación de espacios virtuales de aprendizaje similares a un salón de clases físico (Ortiz et al., 2021) y, de otras funciones secundarias, como extender el aprendizaje, compartir y conservar información en un solo lugar, hacer las lecciones digitales e interesantes, y promover el desarrollo de las habilidades digitales (Espinosa-Izquierdo et al., 2021).
Es preciso reconocer que Google Classroom es una de las plataformas más utilizadas por las instituciones educativas. Se ha convertido en una herramienta conocida y empleada por los docentes para la mediación de procesos pedagógicos. De manera dinámica y sencilla, facilita la creación de clases, asignación de tareas, gestión de evaluaciones y comentarios, y permite tener en un solo lugar los recursos educativos digitales (Gómez, 2020). Además, la herramienta es totalmente gratuita para las instituciones educativas, forma parte de la colección de G Suite for Education (De la Peña, 2022) y es accesible desde cualquier dispositivo, ya sea una tablet, un smartphone, etc., funcionando en diversos sistemas operativos como iOS, Android y Microsoft, entre otros. Se trata de una aplicación informática multiplataforma (Cacciavillani, 2021).
Aunque esta herramienta ha transformado los procesos educativos, no se puede negar que su aplicación e implementación dependen en gran medida de los docentes o de sus conocimientos para diseñar espacios educativos virtuales efectivos que complementen el aprendizaje tradicional (Gómez y Cevallos, 2019). Su aplicación efectiva también dependerá de la predisposición de los escolares y de sus padres para ser partícipes de esta forma de aprendizaje. Aplicarla en el nivel de educación inicial es aún más complejo, porque se trata de conciliar las clases en la modalidad virtual con las necesidades y características de los infantes, como la edad y las actividades formativas (Saldaña, 2020).
No obstante, a pesar de que los niños de ahora son nativos digitales, ellos manifiestan poco interés por el aprendizaje virtual, situación agravada por el aumento de casos de déficit de atención (Roeder, 2022). Por otro lado, la educación virtual sin ningún control, planificación y buen diseño tiene efectos negativos en la interacción social, con el consecuente perjuicio en la socialización y la salud mental de los niños (Barrientos et al., 2022).
Cabe destacar que el uso de una plataforma digital conlleva barreras y dificultades (Jiménez et al., 2020). Existe una serie de factores que pueden disminuir o aumentar la efectividad de la aplicación de esta herramienta en la enseñanza-aprendizaje. Entre los principales se encuentran la disponibilidad tecnológica y el acceso a servicios de internet (Ramírez y Álvarez, 2022), el pobre dominio de las TIC de los integrantes de la comunidad educativa (Michailoff et al., 2023), las necesidades y deficiencias en la formación en TIC de los educadores (Aranda et al., 2019), el dominio y la integración con aplicaciones externas (Gértrudix y Ballesteros, 2014), la introducción de la inclusión y de prácticas didácticas innovadoras (Calle, 2021), la calidad de los materiales elaborados para la plataforma, y la combinación de la interacción e inclusión (Navarrete et al., 2019).
En la revisión bibliográfica, se encontraron pocas investigaciones similares relacionadas con la evaluación de la implementación de una plataforma para estudiantes preescolares. Una fue la de Cela (2021), que propuso como objetivo analizar el proceso de transición de las aulas a la virtualidad en un centro de educación inicial empleando Google Classroom. En sus resultados, se observó que el diseño sencillo, divertido y eficaz permitió que los niños alcanzaran los objetivos de aprendizaje propuestos. Igualmente, Tarango et al. (2019) evaluaron la implementación en relación con su diseño, sencillez y gestión del aprendizaje, encontrando que la implementación fue adecuada.
Asimismo, Villagra y Samudio (2019) evaluaron la experiencia del uso de Google Classroom en el desarrollo de clases y encontraron que para la gran mayoría de encuestados fue positiva. De la misma forma y siguiendo una metodología de análisis, diseño, desarrollo, implementación y evaluación, Gómez (2020) logró que un elevado porcentaje de los encuestados valoren positivamente la gestión de la enseñanza virtual. Por último, Gómez-Goitia (2020) analizó las incidencias, donde encontró que su uso entre los estudiantes tuvo un alto nivel de adaptación al ambiente virtual.
Por ello, para lograr una aplicación eficaz de esta tecnología educativa, es necesario incluir las mejores prácticas y contar con habilidades digitales para una aplicación viable en ambientes educativos (Losada y Peña, 2022). Además, corrigiendo en el camino para que la aplicación esté en consonancia con el contexto sociocultural en continua trasformación y permeado de tecnologías cada vez más complejas que paran modificando la vida cotidiana, nuestras relaciones y todos los procesos sociales y educativos (Del Prete y Cabero, 2019). Dado que el buen funcionamiento del aula virtual tiene repercusiones en el aprendizaje y la satisfacción de los estudiantes (García et al., 2020).
Ante esta situación se formuló como objetivo general, evaluar la aplicación de la plataforma Google Classroom en educación inicial.
Metodología
El presente artículo utilizó una metodología científica de diseño no experimental, de enfoque cuantitativo, que se distingue por la utilización de recursos estadísticos para la caracterización, explicación, y predicción de fenómenos medibles (Rodríguez-Peñuelas, 2010). Es de nivel descriptivo simple transversal, limitado a la medición y recolección de datos en un solo momento (Velásquez y Rey ,1999).
Por otro lado, la muestra estuvo conformada por 50 usuarios de Google Classroom del nivel educativo inicial, de las secciones “A” y “B” de la Institución Educativa Pública “Gregorio Martinelli” de Andahuaylas, Perú, que estuvieran matriculados en el periodo 2023. Para la selección de los estudiantes se utilizó el muestreo intencional que se elige por razones de accesibilidad y conveniencia (Hernández, 2021).
Tabla 1 Muestra conformada por usuarios de Google Classroom del nivel educativo inicial
| Secciones | Usuarios |
|---|---|
| “A” | 24 |
| “B” | 26 |
| Total | 50 |
Los participantes fueron elegidos y definidos según los criterios de inclusión y exclusión. Se incluyeron a estudiantes de 5 años de edad, del nivel educativo inicial matriculados en las secciones A y B, en el periodo 2023 en la institución educativa Gregorio Martinelli. Se excluyeron estudiantes de otros grados educativos de la misma institución educativa, y los que no estén matriculados en el periodo lectivo señalado anteriormente.
En el proceso de recolección de datos se utilizaron como técnica e instrumento a la encuesta y el cuestionario respectivamente; que previamente fueron validados por un comité de expertos, conformado para tal propósito y constituido por tres profesionales especialistas en el uso de las TIC en el ámbito educativo, que evaluaron como aplicable; este instrumento contiene 18 preguntas tipo escala de Likert adaptado para niños [no me gusta nada (🌟), no me gusta (🌟 🌟), me gusta poco (🌟 🌟 🌟), me gusta (🌟 🌟 🌟 🌟) y me gusta mucho (🌟 🌟 🌟 🌟 🌟)]. Cabe precisar, que el cuestionario fue respondido por los estudiantes con la ayuda de sus respectivos padres o tutores.
Además, se empleó una prueba piloto para la medición de la consistencia interna de los ítems por alfa de Cronbach, resultando el valor de 0.932, coeficiente que representa una consistencia interna alta.
A continuación, se presenta el cuestionario resumido, cuya variable es uso de Google Classroom que cuenta con cuatro dimensiones: informativa, práxica, comunicativa y seguimiento (Marín, 2022).
Tabla 2 Cuestionario aplicación de Google Classroom
| Dimensión | Elementos | ítems | Descripción |
|---|---|---|---|
| Informativa | I1, I2, I3. | 1-6 | Empleo de recursos materiales informativos interesantes para propiciar el aprendizaje. IInclusión de micro materiales valiosos como presentaciones, podcast, gráficos, videos cortos y animaciones para ayudar a los niños a comprender los contenidos. Complementar el contenido con hipervínculos a sitios web que el docente ha seleccionado cuidadosamente para ampliar el estudio. Organización de los contenidos, esta ordenado, agrupado en bloques para un mejor acceso. El contenido académico guarda relación con los objetivos de aprendizaje diseñados e informado por el docente. Los materiales diseñados se ajustan a las características de los niños, de sus necesidades y limitaciones. |
| Práxica | P1, P2. | 7-11 | Incluyen actividades de prelectura y escritura. Las actividades son casos prácticos. Incluyen actividades para hacerlo de forma dinámica en grupo. Promueve e incluye la participación en discusiones, foros y wikis. Incluye tareas y juegos lúdicos e interactivos. |
| Comunicativa | Com1, Com2, Com3, Com4, | 12-15 | El docente promueve la participación en el aula virtual. Dan consignas claras para la realización de una tarea en un tiempo demarcado. Cuida la coherencia y redacción de mensajes claros y precisos en el aula virtual para que sean entendibles por los niños y padres. Personalización de la comunicación con los participantes individualmente y grupalmente. |
| Seguimiento | Seg1, Seg2, Seg3. | 16-18 | El docente ofrece ayuda y da retroalimentación personalizada. Programa reunión virtuales con los padres para informarles sobre el avance de los aprendizajes en el aula virtual. Emplea estrategias para motivar el aprendizaje en el aula virtual. |
En cuanto a la ética en la investigación, se respeta la dignidad y protección de los derechos de los participantes, por ello se les informó y se solicitó la autorización institucional y el consentimiento informado de los padres de familia que fueron refrendados por sus firmas.
En relación a la gestión de los datos, procesamiento y tabulación fueron realizados mediante aplicaciones como Excel y SPSS, versión 26.
Resultados y discusión
En esta parte se presentan los resultados de la evaluación de la aplicación de Google Classroom. Para determinar el puntaje total se sumaron los 18 ítems; 6 ítems pertenecen a la dimensión informativa, 5 a la dimensión práxica, 4 a comunicativa y 3 a seguimiento. Cada uno de estos ítems miden la efectividad de la aplicación. Además, tienen una valoración que va de 1 a 5 (insuficiente, apenas aceptable, regular, bueno y excelente), dando una puntuación máxima de 90 y un mínimo de 18 puntos. Para la clasificación del puntaje de la variable se empleó el siguiente baremo: nivel insuficiente (18 a 36), regular (37 a 55), bueno (56 a 74) y excelente (75 a 90) de manera similar para las dimensiones.
Tabla 3 de la variable aplicación de Google Classroom
| Frecuencia | Porcentaje | Porcentaje válido | Porcentaje acumulado | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Válido | Insuficiente | 10 | 20,0 | 20,0 | 20,0 |
| Regular | 38 | 76,0 | 76,0 | 96,0 | |
| Bueno | 2 | 4,0 | 4,0 | 100,0 | |
| Total | 50 | 100,0 | 100,0 | ||
En la Tabla 3 se muestran los resultados relacionados con la evaluación de la variable general aplicación de Google Classroom; en donde los encuestados en mayor porcentaje le asignan una calificación de regular que representa el 76%, luego le sigue la calificación de insuficiente con el 20% y por último, el resultado bueno que apenas representa el 4%. A continuación, se presentan los resultados de cada una de las dimensiones.
Tabla 4 Evaluación de la dimensión informativa
| Frecuencia | Porcentaje | Porcentaje válido | Porcentaje acumulado | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Válido | Insuficiente | 27 | 54,0 | 54,0 | 54,0 |
| Regular | 21 | 42,0 | 42,0 | 96,0 | |
| Bueno | 2 | 4,0 | 4,0 | 100,0 | |
| Total | 50 | 100,0 | 100,0 | ||
En la Tabla 4 se presentan los resultados relacionados con la evaluación de la dimensión informativa que tiene como indicadores a la calidad de los recursos informativos subidos a la plataforma, su adaptación y adecuación de acuerdo a las necesidades y características de los niños; estos factores tienen una calificación en mayor porcentaje de insuficiente según el 54% de los encuestados, le sigue la calificación de regular según el 42% y apenas el 4% lo evalúa como bueno.
Tabla 5 Evaluación de la dimensión práxis
| Frecuencia | Porcentaje | Porcentaje válido | Porcentaje acumulado | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Válido | Insuficiente | 25 | 50,0 | 50,0 | 50,0 |
| Regular | 23 | 46,0 | 46,0 | 96,0 | |
| Bueno | 2 | 4,0 | 4,0 | 100,0 | |
| Total | 50 | 100,0 | 100,0 | ||
En la Tabla 5 se observan los resultados relacionados con la evaluación de la dimensión praxis que incluye los siguientes indicadores: actividades que se organizan en la plataforma con el propósito de inculcar la lectura y escritura en los niños; las características prácticas de las diversas tareas; el incentivo hacia el trabajo en grupo, la promoción de la participación a través de las funcionalidades de la plataforma y la agregación de contenido lúdico. Al respecto, en mayor porcentaje lo califican de insuficiente según el 50% de los encuestados, luego le sigue la calificación de regular según el 46% y por último, como bueno según el 4%.
Tabla 6 Evaluación de la dimensión comunicativa
| Frecuencia | Porcentaje | Porcentaje válido | Porcentaje acumulado | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Válido | Insuficiente | 12 | 24,0 | 24,0 | 24,0 |
| Regular | 36 | 72,0 | 72,0 | 96,0 | |
| Bueno | 2 | 4,0 | 4,0 | 100,0 | |
| Total | 50 | 100,0 | 100,0 | ||
En la Tabla 6 se muestran los resultados relacionados con la evaluación de la dimensión comunicativa, con los indicadores de aseguramiento de la fluidez en la comunicación mediante las funcionalidades de la plataforma, consigna y avisos claros, cuidado en las publicaciones y avisos que realiza, y la personalización de la comunicación; sobre ello, en mayor porcentaje se califica como regular con una representación del 72%, luego le sigue la calificación de insuficiente según el 24% y finaliza con la calificación de bueno según el 4% .
Tabla 7 Evaluación de la dimensión seguimiento
| Frecuencia | Porcentaje | Porcentaje válido | Porcentaje acumulado | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Válido | Insuficiente | 9 | 18,0 | 18,0 | 18,0 |
| Regular | 39 | 78,0 | 78,0 | 96,0 | |
| Bueno | 2 | 4,0 | 4,0 | 100,0 | |
| Total | 50 | 100,0 | 100,0 | ||
En la Tabla 7 se muestran los resultados relacionados con la evaluación de la dimensión seguimiento, que incluyó elementos como ayuda y retroalimentación personalizada, desarrollo de reuniones virtuales y de las estrategias que se utilizan para motivar el aprendizaje mediante la plataforma de aprendizaje; al respecto, en mayor porcentaje los encuestados le asignan un calificación de regular según el 78%, luego le sigue la calificación de insuficiente según el 18% y apenas un 4% lo califican como bueno.
A partir de los resultados encontrados, se aprecia que el uso de la plataforma Google Classroom para el nivel educativo inicial, en su mayoría tiene una calificación de regular. En segundo lugar, le sigue la calificación de insuficiente, mientras que la calificación de bueno es mínima y no se logra alcanzar la calificación de excelente. Por lo tanto, no se logró una aplicación efectiva. Este resultado contrasta con lo encontrado por Cela (2021), quien demostró que, partiendo de un diseño sencillo y divertido de la plataforma virtual, se facilitó, agilizó y optimizó el proceso de enseñanza-aprendizaje. En ese estudio, las actividades se fortalecieron con la integración de movimiento, brillo, música, video y juegos, para el disfrute de los estudiantes. Además, se logró una comunicación fluida, buena organización de la información, y los padres de familia encontraron todas las recomendaciones y especificaciones necesarias para realizar un acompañamiento eficaz. En consecuencia, la plataforma obtuvo una calificación de buena. De la misma forma, Gómez-Goitia (2020) encontró que la implementación tuvo un impacto positivo en la comunicación, participación y colaboración, aunque se identificaron limitaciones relacionadas con el acceso y las condiciones tecnológicas de los usuarios.
En relación con la dimensión informativa, que incluye tanto la calidad de los contenidos como la incorporación de recursos materiales digitales (audio, videos, entre otros), así como el diseño, la organización, el propósito y los objetivos de aprendizaje, se encontró que para más de la mitad de los encuestados este factor tiene debilidades, ya que un 54% lo considera insuficiente y un 42%, regular. Esto contrasta con lo encontrado por Gómez (2020), según quien la parte informativa posee una calificación buena: un 87,5% de los participantes consideró que era suficiente, pertinente y actual. Por ello, la implementación de herramientas tecnológicas educativas debe realizarse con una adecuada planificación y con la capacitación debida a docentes y estudiantes.
Por su parte, la dimensión praxis, vinculada con el conjunto de actividades y tareas para el aprendizaje, también presenta debilidades, dado que un 50% de los encuestados la califica como insuficiente y un 46% como regular. Este resultado difiere de lo encontrado por Villagra y Samudio (2019), quienes evidenciaron que esta herramienta había tenido un impacto positivo en el aprendizaje, según un 73% de los estudiantes; al 51% le gustó y un 22% manifestó que era buena. Asimismo, la participación en clases aumentó en un 70%.
Por otro lado, el factor comunicativo de la plataforma también requiere mejoras, ya que la mayoría de los estudiantes lo califica como regular (72%) y un 24% como insuficiente. Esto evidencia la necesidad de promover una comunicación fluida, trabajo en equipo y mayor participación de los estudiantes. Este resultado poco alentador es similar a lo expuesto por Vidal et al. (2019), quienes también evidenciaron una comunicación mejorable y para ello, sugieren la realización de capacitaciones para docentes y estudiantes, para que lleguen a conocer todas las funciones esenciales que permiten la comunicación fluida en el aula virtual.
Por último, el factor de seguimiento, calificado por la mayoría de estudiantes como regular (78%) y como insuficiente (18%), se explica por las debilidades en la retroalimentación, reuniones virtuales y motivación hacia el aprendizaje y el uso eficiente de la plataforma.
Conclusiones
El presente trabajo permitió identificar que la plataforma educativa tiene debilidades, debido a que para un alto porcentaje de estudiantes, la aplicación de la misma no cumplió con las expectativas de uso; por ello, la calificaron como regular. Estos resultados son la consecuencia de la falta o debilidades en el cumplimiento de ciertos criterios de implementación, como el dominio de las TIC para su aplicación idónea, la planificación, el diseño, y la integración con herramientas externas que incluyan puzles, juegos y pizarras digitales para hacer dibujos. Además, es fundamental la participación activa de los propios estudiantes en la implementación de la plataforma, con el objetivo de lograr un desarrollo efectivo del proceso de enseñanza-aprendizaje (Ramírez y Álvarez, 2022; Gértrudix y Ballesteros, 2014).
Estos resultados incluso están relacionados con las características de los materiales digitales elaborados. En un ámbito de educación inicial, los materiales didácticos, las actividades, la comunicación y el seguimiento mediante una plataforma de aprendizaje tienen que ser interactivos, interesantes, desafiantes y divertidos (Fernández et al., 2021).
Tampoco se pueden obviar factores como la accesibilidad y la disponibilidad de herramientas TIC para la continuidad del proceso de enseñanza-aprendizaje. Chagoyan y Sandate (2023) evidencian que es común que las familias de los preescolares no cuenten con servicios de internet o que solo posean un dispositivo para el uso de toda la familia, una situación que puede influir en sus expectativas. Esta problemática se ve agravada por el pobre dominio de las TIC por parte de los integrantes de la comunidad educativa, tanto para su aplicación como para su uso cotidiano (Michailoff et al., 2023), y por la falta de capacitaciones destinadas a paliar las necesidades y deficiencias en la formación en TIC de los educadores (Aranda et al., 2019).
Por último, es probable que no se haya tomado en cuenta el contexto sociocultural de los preescolares. Sin duda, el aprovechamiento de las TIC y el acceso a los dispositivos están condicionados por la realidad socioeconómica de cada estudiante (Mateus et al., 2023). En sí, existen una variedad de condiciones institucionales y actores que participan, así como un sin número de principios, que facilitan o dificultan la obtención de resultados positivos al implementar las TIC en el proceso de enseñanza-aprendizaje (Asociación Magisterio, 2021). No obstante, la aplicación ya es una forma de introducir prácticas inclusivas, didácticas e innovadoras que pueden permitir reestructurar la didáctica tradicionalista basada en el aprendizaje repetitivo y en un solo lugar (Calle, 2021). En este sentido, la plataforma Google Classroom puede ayudar a generar una buena convivencia, garantizar la calidad y el acceso a la educación (Navarrete et al., 2019).














