Introducción
La tecnología y la información han transformado radicalmente la manera en que las instituciones operan, mejorando la eficiencia y la toma de decisiones (Vidal et al., 2022). Según De León et al. (2021), las organizaciones que adoptan tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial y el análisis de big data, pueden aumentar su productividad. Esto resalta la importancia de integrar herramientas tecnológicas en los procesos operativos para optimizar recursos y mejorar la competitividad (Martínez & Padilla, 2020).
En el ámbito de salud, la tecnología y la información son esenciales para optimizar la atención y la gestión de datos (García et al., 2022). Según Cuba y Cárdenas (2024), la digitalización de registros y el uso de herramientas tecnológicas en salud resultan clave para elevar la calidad asistencial y garantizar la seguridad del paciente. Esto demuestra que implementar sistemas eficientes no solo agiliza el acceso a la información, sino que también fomenta tratamientos más precisos y personalizados, fortaleciendo la administración del sector (Preciado et al., 2021).
Además, la gestión de la información en el contexto empresarial se ha vuelto esencial para la toma de decisiones estratégicas y control interno (Momblanc & Castro, 2020). Según un estudio de Gallardo (2021), los líderes empresariales afirman que la capacidad de analizar y utilizar datos en tiempo real es un factor crítico para el éxito organizacional. Esta tendencia muestra cómo la tecnología de la información no solo respalda las operaciones diarias, sino que también permite a las organizaciones anticiparse a los cambios del mercado y responder de manera proactiva a las necesidades de los clientes (Contreras et al., 2021).
Por otro lado, el control interno se entiende como un grupo de procesos destinados a garantizar el cumplimiento de objetivos organizacionales, la fiabilidad de la información financiera y el acatamiento de normativas legales (Pacheco, 2023). Álava et al. (2023) destacan que este sistema integra controles en todos los niveles organizativos para asegurar su eficacia. En el contexto actual, el control interno se enfrenta a nuevos riesgos derivados de la globalización y los avances tecnológicos, lo que exige su constante actualización para abordar desafíos como la manipulación de datos (Gayoso & Chávarry, 2022; Vega et al., 2021).
Más allá de la protección de activos, el control interno promueve la eficiencia operativa y refuerza una cultura ética dentro de la organización (Restrepo, 2022). Según Valera y Delgado (2020), un sistema sólido fomenta la transparencia y la rendición de cuentas, fortaleciendo la confianza pública y mejorando la reputación institucional. Su adecuada implementación es, por tanto, esencial para garantizar la sostenibilidad y el éxito organizacional a largo plazo (Cumbicos et al., 2023).
Mientras que la gestión administrativa abarca la planificación, organización, dirección y control de los recursos de una organización para alcanzar sus objetivos de manera eficiente y eficaz (Mendoza-Fernández & Moreira-Chóez, 2021). Según Rojas et al. (2020), los líderes desempeñan múltiples roles dentro de este proceso, como la toma de decisiones y la comunicación efectiva, lo que resalta la interconexión de funciones esenciales para el éxito organizacional (Peña et al., 2022).
En un entorno caracterizado por la rápida evolución tecnológica y las dinámicas cambiantes del mercado, la gestión administrativa enfrenta nuevos desafíos. Matute-Calle y Murillo-Párraga (2021) señalan que la adición de herramientas digitales puede mejorar significativamente la eficiencia operativa al optimizar la recopilación y el análisis de datos, favoreciendo decisiones más ágiles y acertadas (Vivar-Astudillo & Torres-Palacios, 2024).
Además, esta disciplina debe responder a expectativas crecientes relacionadas con la sostenibilidad y el bienestar laboral. Guevara (2022) destaca que las organizaciones que integran estas prioridades en su gestión no solo mejoran su reputación, sino que también incrementan la productividad y retienen talento. Por ello, la gestión administrativa moderna no solo busca optimizar recursos, sino también crear entornos laborales responsables y positivos (Soledispa-Rodríguez et al., 2022).
Por esta razón, la tecnología y la gestión de la información han transformado radicalmente el funcionamiento de los centros de salud (Cejas et al., 2022). En un contexto donde la demanda de servicios de salud incrementa y la eficiencia en la atención al paciente se vuelve crucial, implementar sistemas tecnológicos robustos se presenta como una solución viable (Segovia, 2021). De esta manera, la integración de herramientas digitales no solo mejora la atención al paciente, sino que también optimiza el control interno y la gestión administrativa, permitiendo una mejor toma de decisiones y una administración más efectiva de los recursos disponibles (Núñez et al., 2021).
No obstante, la apropiación de estos equipos enfrenta varios desafíos (Da Conceição et al., 2022). Según Conchacalla et al. (2021), muchos centros de salud en países en desarrollo carecen de la infraestructura tecnológica necesaria, lo que limita su capacidad para implementar sistemas de gestión de información adecuados. Por consiguiente, esto se traduce en una desigualdad con respecto a la calidad de atención entre diferentes clínicas, donde aquellas que han logrado modernizar sus sistemas muestran mejores resultados en los indicadores de salud y satisfacción del paciente (Bazualdo & Contreras, 2022). Además, la falta de capacitación del personal para manejar nuevas tecnologías es otro obstáculo crítico que complica aún más la situación (Guerrero & Alarcón, 2021).
Por otra parte, el control interno en los centros de salud se ve comprometido por la escasa integración de los sistemas de información (Vega et al., 2021). De acuerdo con Paz (2020), muchos hospitales operan con registros manuales, lo que aumenta el riesgo de errores, dificulta la auditoría y la supervisión de procesos. Esta falta de un sistema unificado de información no solo impide una adecuada gestión administrativa, sino que también puede llevar a decisiones equivocadas que impactan directamente en la atención al paciente (Lino & Luján, 2022).
Asimismo, la problemática se extiende a la sostenibilidad de las tecnologías implementadas. A pesar de las inversiones en sistemas tecnológicos, muchos centros enfrentan dificultades para mantener y actualizar su infraestructura (Jara & Cuadros, 2022). Esto resalta la necesidad de un enfoque estratégico que no solo contemple la implementación de nuevas herramientas, sino también su integración en un marco de gestión administrativa eficiente y un control interno riguroso que garantice su efectividad a largo plazo (Barriga-Chambi et al., 2022).
Partiendo de esta premisa, el estudio tiene como objetivo determinar la relación de la tecnología e información en el control interno y la gestión administrativa en centros de salud de Arequipa, 2023.
Metodología
Este estudio utiliza un enfoque cuantitativo, ya que se basa en la recolección y análisis de datos para demostrar o refutar hipótesis y resolver problemas de investigación (Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018). Este estudio se considera básico porque añade, revisa o amplía lo que ya se conoce en la comunidad científica (Escudero & Cortez, 2018). Además la investigación es descriptiva, debido a que se caracteriza por identificar y describir minuciosamente el tema de estudio y todos sus subconjuntos. Igualmente, es correlacional porque pretende indagar cómo se relacionan entre sí las variables de la investigación: tecnología e información como variable moderadora, entre la relación de la variable control interno y gestión administrativa (Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018).
Asimismo, sigue los principios de un diseño no experimental y transversal, ya que utiliza la observación y el análisis de sucesos en su entorno natural, sin manipulación de factores (Díaz-Narváez & Calzadilla-Núñez, 2018). De esta manera, los datos se recogieron en un único momento en el tiempo.
La figura 1 muestra el esquema visual del diseño de la investigación donde:
Z: Es la variable mediadora.
X: Es la variable control interno (causa).
Y: Es la variable gestión administrativa (efecto).
Β: Coeficientes de ruta entre las variables planteadas.
Por otra parte, la población en un estudio incluye a todos los individuos dentro del ámbito de la investigación. Este grupo abarca las ocurrencias de un fenómeno que comparten características específicas, siendo la base para recolectar los datos pertinentes (Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018). En este caso, la investigación consideró a 200 funcionarios de centros de salud de Arequipa, clasificados en tres categorías: trabajadores de apoyo, directivos y especialistas (véase la Tabla 1).
Con base en lo anterior, se empleó un muestreo probabilístico estratificado en la selección de los participantes en el estudio. En ese sentido, la delimitación de la muestra se obtendrá aplicando la siguiente fórmula:
Reemplazando los datos, se tiene:
Donde:
N: Número total de la población = 200
Z(1−𝛼)=1.96
d: Precisión = 0.05
p: Prevalencia = 0.50
q: Complemento de p = 0.50
n: dimensión muestral = 132
Para calcular la estratificación de la muestra se utiliza la siguiente fórmula:
De esta manera se obtiene el tamaño de la muestra estratificada, como se evidencia en la tabla 2. En base a los cálculos, se seleccionaron 132 funcionarios de establecimientos de salud de Arequipa - 2023 como muestra representativa para la investigación.
Para la medición de las variables se utilizó una encuesta en relación con la técnica de investigación. Según Hernández-Sampieri y Mendoza (2018), este método es una forma basada en cuestionarios para indagar sobre los rasgos, conocimientos, actitudes, etc. de un grupo de personas.
Estos instrumentos de medición permiten a los investigadores documentar los datos relativos a las variables pertinentes. En este caso, la herramienta utilizada fue una encuesta con una escala tipo Likert con 4 respuestas posibles. Se utilizaron 3 para el estudio donde la primera tuvo 6 preguntas que evaluaron el componente de tecnología e información; la segunda, incluyó 21 preguntas que evaluaron el componente de control interno; y la tercera contó con 15 preguntas que evaluaron el componente de gestión administrativa (Quispe, 2023).
Los resultados de la prueba de confiabilidad de los instrumentos utilizando el alfa de Cronbach mostraron que los instrumentos son muy confiables y consistentes; esto permite utilizarlos para obtener datos con un alto nivel de confianza. La variable control interno alcanzó un valor de 0.964, la variable gestión administrativa un valor de 0.976 y la variable tecnología e información un valor de 0.934.
Para el procesamiento de los datos, se uso el programa estadístico SPSS 26.0 junto con otras herramientas informáticas automatizadas que permiten el tratamiento de la información recogida. Los datos se presentaron utilizando equipos estadísticos como gráficas de barras, porcentajes y frecuencias. Esto permitió representar visualmente el análisis descriptivo y la estadística inferencial de relaciones entre las variables del estudio. El estadístico Rho de Spearman se utilizó para la prueba de correlación, y el R-cuadrado, también conocido como coeficiente de determinación, para la prueba de intensidad de correlación.
Resultados y discusión
La Tabla 3 y la Figura 2 destacan que solo el 1.5% de los encuestados emplea la tecnología e información de manera eficiente, mientras que el 31.1% tiene un uso intermedio y el 67.3% presenta un uso inadecuado. En la dimensión de tecnología, el 7.6% califica su uso como eficiente, el 16.7% como intermedio y el 75.8% como deficiente. Por otro lado, en la dimensión de información, el 6.8% considera su uso eficiente, el 27.3% intermedio y el 65.9% deficiente. Estos hallazgos subrayan la necesidad de incorporar equipos técnicos más eficaces y adecuados al servicio ofrecido al público.
La Figura 3 y la Tabla 4 revelan los niveles y frecuencias relacionadas con la percepción del control interno entre los funcionarios de los centros de salud de Arequipa. Solo el 2.3% considera que el control interno es adecuado, el 35.6% lo califica como intermedio, y el 62.1% lo percibe como inadecuado. En la dimensión de ambiente de control, el 7.6% lo valora como adecuado, el 21.2% como intermedio y el 71.2% como inadecuado. Respecto a la evaluación del riesgo, el 8.3% la considera adecuada, el 26.5% intermedia y el 65.2% inadecuada. En la dimensión de control gerencial, el 12.1% la califica como adecuada, el 33.3% intermedia y el 54.5% inadecuada. Finalmente, en la supervisión, el 12.1% la percibe como adecuada, el 25% intermedia y el 62.9% inadecuada. Estos resultados reflejan deficiencias significativas en la protección de activos económicos, intangibles y materiales, atribuibles a la falta de cumplimiento de los procedimientos y a la vulnerabilidad de los equipos y datos.
La Tabla 5 y la Figura 4 presentan las percepciones de los encuestados sobre la gestión administrativa en los centros de salud de Arequipa. Solo el 1.5% califica la gestión administrativa como eficiente, el 30.3% como intermedia y el 68.2% como deficiente. En la dimensión de planeamiento, el 4.5% la considera eficiente, el 27.3% intermedia y el 68.2% deficiente. Para la dimensión de ejecución, el 6.8% la califica como eficiente, el 19.7% intermedia y el 73.5% deficiente. Estos resultados reflejan una gestión administrativa que no promueve liderazgo ni compromiso institucional, presenta deficiencias en la asignación presupuestaria, carece de evaluaciones regulares y no establece objetivos claros, lo que afecta el desempeño global de las instituciones.
Para determinar si los datos están distribuidos adecuadamente, se empleó la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov. Esta determina si en la investigación se emplea estadística inferencial paramétrica o no. Según la Tabla 6, la variable tecnología e información tuvo un valor de 0.424, control interno de 0.394 y gestión administrativa de 0.427, todos estos valores tuvieron un nivel de significancia de 0.000. En consecuencia, los datos del estudio no siguen una distribución normal porque el valor p es inferior a 0.05. Por este motivo, en el análisis de correlación de hipótesis se utilizó el estadístico no paramétrico Rho de Spearman.
Prueba de hipótesis
En este apartado se comparan y validan las hipótesis investigadas, para determinar si se aceptan o no, en tal virtud se emplean las siguientes reglas y criterios de decisión:
Tomando en consideración dicha regla necesaria de validación, se procede al abordaje de contrastación inferencial de las hipótesis de estudio.
Primera hipótesis
H1: Existe relación significativa entre la tecnología e información y el control interno en centros de salud de Arequipa, 2023.
Ho: No existe relación significativa entre la tecnología e información y el control interno en centros de salud de Arequipa, 2023.
La Tabla 7 presenta los resultados del análisis de correlación entre las variables tecnología e información y control interno. Los datos evidencian una correlación positiva muy fuerte entre ambas variables, con un valor de r = 0.894 y un nivel de significancia de p = 0.000. Esto indica que un mayor y mejor uso de la tecnología e información está asociado con un incremento en la efectividad del control interno, mientras que un uso deficiente de estas herramientas afecta negativamente su desempeño.
La ilustración gráfica de la correlación entre la tecnología e información y el control interno puede verse en la Figura 5. Dado que los puntos siguen una línea recta desde abajo a la izquierda hasta arriba a la derecha, se puede decir que la correlación es significativa y directa. El valor de R cuadrado es 0.935 (0.935 x 100% = 93.5%). Esto significa que la tecnología e información tiene una influencia de 93.4% en el control interno.
Segunda hipótesis
H2: Existe relación significativa entre la tecnología e información y la gestión administrativa en centros de salud de Arequipa, 2023.
Ho: No existe relación significativa entre la tecnología e información y la gestión administrativa en centros de salud de Arequipa, 2023.
La Tabla 8 presenta los resultados del análisis de correlación entre las variables tecnología e información y gestión administrativa. Los resultados revelan una correlación positiva muy fuerte entre ambas variables, con un valor de r = 0.983 y un nivel de significancia de p = 0.000. Esto sugiere que la gestión administrativa mejora considerablemente cuando se hace un uso más eficiente de la tecnología e información, mientras que, por el contrario, se vuelve deficiente con un uso limitado o inadecuado de estas herramientas.
La figura 6 es una representación visual de la relación entre la gestión administrativa y la tecnología e información. Existe una asociación directa, ya que los puntos van en línea recta desde abajo a la izquierda hasta arriba a la derecha. El valor de R cuadrado es 0.912 (0.912 x 100% = 91.2%). Esto significa que la tecnología e información tiene una influencia de 91.2% en la gestión administrativa
En cuanto a la comprobación de las hipótesis, la variable tecnología e información muestra una relación directa y positiva con el control interno en los centros de salud de Arequipa, con una correlación de Spearman de 0.894, lo que indica una correlación muy fuerte, con una significancia estadística de 0.000, menor a 0.05. Por lo tanto, se acepta la hipótesis alterna y se rechaza la hipótesis nula. De manera similar, la segunda hipótesis de estudio muestra una correlación positiva y directa entre tecnología e información y gestión administrativa, con una correlación de Spearman de 0.983, también muy fuerte, con una significancia estadística de 0.000. Así, se acepta la hipótesis alterna y se rechaza la hipótesis nula.
Estos resultados coinciden con los de Quispe (2023), quien también encontró una relación significativa entre las variables tecnología e información y control interno (r = 0.527), así como entre tecnología e información y gestión administrativa (r = 0.749), lo que respalda la idea de que el control interno y la gestión administrativa son factores asociados al uso de tecnología e información. Además, los hallazgos se alinean con el estudio de Conchacalla et al. (2021), que destaca el impacto positivo de la implementación de tecnología e información en los centros de salud de Arequipa, mejorando tanto el control interno como la gestión administrativa.
La investigación también hace eco de la importancia de contar con un marco regulador adecuado para el uso de la tecnología e información en la gestión administrativa, tal como lo sugiere Rojas et al. (2020). Esto implica establecer normativas sobre la protección de datos y la privacidad de los pacientes, así como directrices claras para el uso de sistemas tecnológicos en salud, tal como menciona Segovia (2021). Según Cumbicos et al. (2023), abordar estos aspectos permitirá maximizar el potencial de la tecnología para mejorar el control interno y, en última instancia, la calidad de atención en los centros de salud de Arequipa.
Conclusiones
Los resultados muestran que existe un nivel deficiente (67.4%), en el uso de la tecnología e información en centros de salud de Arequipa, asimismo, el nivel de control interno es inadecuado con un 62.1%, mientras que la gestión administrativa presenta un 68.2% de deficiencia.
Con una correlación positiva de r = 0.894 y una significancia estadística de 0.000, que es inferior a 0.05, se establece que la variable tecnología e información está directamente relacionada con el control interno. En consecuencia, se acepta la hipótesis alterna y se rechaza la hipótesis nula.
Los resultados del análisis Rho de Spearman muestran una relación positiva entre las variables tecnología e información y la gestión administrativa (r = 0.983), con una significancia estadística de 0.000, inferior al p valor. Razón por la cual, se admite la hipótesis alterna y se niega la hipótesis nula.
En síntesis la tecnología e información se correlacionan con el control interno y la gestión administrativa en los centros de salud de Arequipa, optimizando la toma de decisiones y la atención al paciente. Por consiguiente, es esencial seguir capacitando al personal y fortalecer la infraestructura para maximizar estos beneficios.
































