Introducción
Dentro de las escuelas de educación básica regular existen dos elementos esenciales en el proceso educativo: el liderazgo directivo y las prácticas pedagógicas, Sin embargo, en las evaluaciones realizadas para medir el nivel de aprendizaje por parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico - OCDE, (internacional) y el Ministerio de educación (nacional), los resultados no fueron los esperados en cuanto a rendimiento académico. Por esto se considera necesario examinar la interrelación entre estos aspectos para abordar las deficiencias en el sistema educativo y así contribuir al ODS Nº 4 el cual busca impulsar una educación de calidad.
En Colombia, Chile y Ecuador, se observó por medio de las plataformas de los ministerios de educación, un creciente énfasis en el liderazgo directivo en el ámbito educativo. Esto se ve reflejado en las políticas educativas que preparan a los líderes de las instituciones para implementar cambios positivos en sus respectivos países. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, aún persisten problemas significativos como la falta de recursos, la desigualdad para obtener una educación de calidad y la resistencia al cambio en las prácticas docentes. En Perú el tema del liderazgo educativo y la práctica pedagógica docente es considerado importante, pues contribuye a una educación de calidad en nuestro país. El ministerio de educación a planificado políticas de mejora para la selección de docentes en el rol directivo desde el año 2015, realizando designaciones para ocupar los cargos directivos mediante concursos y una preparación para el desempeño en el rol a los docentes seleccionados.
En las estrategias de enseñanza, el objetivo es enseñar u orientar determinados contenidos disciplinares, basándose en una realidad o contexto y motivaciones de quienes se educan. Por lo tanto, constituyen un aspecto destacable y juega un papel importante en el proceso educativo (Marsiglia et al., 2020; Rios et al., 2022). Respecto a la dimensión comunicación pedagógica, se entiende como un proceso de interacción entre profesionales de la educación, que se da a través de una serie de símbolos y sistemas de mensajes que pueden ser representados por el intercambio de información, interacción e influencia mutua (Sardiñas et al., 2021; Jurado et al., 2020; Ibarra et al., 2022). Finalmente, la planificación didáctica es concebida como el quehacer del docente, en donde refleja su creatividad al seleccionar y organizar unas diversas actividades de aprendizaje, basadas en enfoques que faciliten que el estudiante pueda mejorar sus competencias y actividades sobre lo que aprende (Calics, 2021; Guamán & Venet, 2019).
La didáctica, como estrategia pedagógica, es fundamental no solo para el contexto en el que los docentes trabajarán, sino también para la construcción y desarrollo de su pensamiento práctico. Esta corriente guiará en el futuro el entendimiento de la realidad y la mediación educativa, asegurando una práctica pedagógica más efectiva y contextualizada (Díaz & Sánchez, 2020). Ripoll (2021) añade que la creación del conocimiento didáctico por parte del docente es un proceso continuo y colaborativo, que ocurre dentro de una relación de co-aprendizaje entre docentes y alumnos, usando diversos recursos y medios tanto simbólicos como reales.
Igualmente, Casasola (2020) manifiesta que la didáctica en la práctica pedagógica se estructura en general y especial, mientras que Carriazo Díaz et al. (2020) destacan la relevancia de la planificación educativa como un procedimiento estructurado orientado a alcanzar las metas de un curso, empleando herramientas y técnicas que faciliten el aprendizaje, considerando el contexto cultural, social y político de los docentes.
En cuanto a los antecedentes, se ha considerado diversos estudios enfocados en la relación entre del liderazgo directivo con la práctica pedagógica docente. Un estudio realizado en Barcelona sobre el liderazgo directivo y su influencia en la composición de una cultura organizacional, enfocada en la innovación de los centros educativos arrojó como resultado que el director influye significativamente en la práctica docente y en la búsqueda de innovaciones pedagógicas (Riveras, 2021).
Fong et al. (2019) destacan la importancia de la educación en la calidad de los docentes y su preparación para el futuro profesional, subrayando el papel decisivo de motivar a los estudiantes en el aprendizaje cognitivo y afectivo. Zarzar (2004) apoya esta visión al afirmar que el profesor debe crear un espacio neutro en el aula donde los estudiantes puedan intercambiar puntos de vista y argumentar sus ideas, lo que les permite continuar construyendo su conocimiento. Araya (2022), sostiene que el constructivismo en la práctica pedagógica subraya la importancia de avanzar en la preparación inicial y constante de los docentes, enfocándose en el conocimiento y aplicación de modelos de enseñanza innovadores
Por otro lado, Mallillin et al. (2023) abordaron las prácticas de gestión del liderazgo educativo desde la perspectiva de la transformación pedagógica. Sus resultados mostraron que los estilos de liderazgo democrático y transformacional contribuyen significativamente a un ambiente de alta moral y a la motivación de soluciones creativas dentro de las organizaciones escolares, promoviendo así un aprendizaje efectivo y adaptativo. Igualmente, Quiroga (2022) examinó la relación entre el liderazgo directivo y las prácticas pedagógicas en docentes de centro educativo de Lima, donde se concluyó que un liderazgo directivo eficiente está estrechamente ligado a prácticas pedagógicas efectivas, destacando su importancia en el fortalecimiento educativo.
Mientras, Lara (2021) llevo a cabo un estudio para establecer la conexión entre el liderazgo directivo y el desempeño docente en una Universidad de Tacna. La investigación incluyó a 50 docentes y se aplicó una encuesta, siendo el resultado regular (94%) con respecto a cómo perciben el liderazgo directivo. Además, el 88% consideró su desempeño como adecuado, subrayando las capacidades pedagógicas y los resultados de su labor.
Así mismo, este estudio se sustenta en la teoría del liderazgo transformacional desarrollada por Burns (2003), que destaca la habilidad de los lideres para inspirar y motivar a sus seguidores para que alcancen un desempeño superior y un cambio positivo, creando un impacto duradero en las organizaciones y en la sociedad.
Bass (1990), uno de los principales seguidores de Burns, destaca en su obra Transformational Leadership la aplicación del liderazgo transformacional en ámbitos específicos, como el educativo. En su teoría, profundiza en cuatro componentes clave del liderazgo transformacional: la influencia idealizada, donde el líder se convierte en un modelo a seguir, generando confianza y admiración; la motivación inspiradora, que busca alinear a los seguidores hacia metas comunes; y la estimulación intelectual. También se ha destacado en el campo de la educación a Leithwood (2005) quien centra la teoría del liderazgo transformacional en las escuelas, denominándolo liderazgo escolar; sostiene que los dirigentes educativos influyen en la optimización del rendimiento académico de los educandos y el desarrollo de las instituciones educativas.
Jean Piaget (1976) y Vygotsky (1978) afirman que como paradigma educativo, este se asocia a la práctica pedagógica al promover una cultura de aprendizaje activo, colaborativo y contextualizado. Los líderes educativos constructivistas facilitan entornos donde maestros y estudiantes co-construyen conocimiento a través de la interacción social y la experiencia práctica. Al respecto, Serrano & Pons (2011) refiere que la práctica constructivista fomenta la reflexión crítica y la contextualización del aprendizaje, asegurando que las prácticas pedagógicas sean relevantes y adaptadas a las necesidades específicas de los estudiantes.
Las dimensiones del liderazgo directivo se sustentan en los estudios y teorías de Leithwood (2005), quien ha aportado significativamente al entendimiento del liderazgo en el sector educativo. Entre estas dimensiones, destaca la gestión de las condiciones para optimizar el aprendizaje, que subraya la importancia de la responsabilidad social en el ámbito educacional. Al respecto, Aparicio & Sepúlveda (2023) sostienes que la gestión de estas condiciones implica que los líderes pedagógicos faciliten entornos de aprendizaje profesional pertinentes y promuevan la innovación pedagógica y el trabajo colaborativo.
Mientras, la pedagogía constructivista señala el rumbo para la innovación educativa, convirtiendo el aprendizaje en un proceso dinámico en el que el estudiante es el gestor de sus propios conocimientos basándose en sus propias experiencias y en la interacción constante con el maestro y su entorno. Austin (2002) destaca que esta concepción rechaza la visión tradicional del estudiante como un receptor pasivo de conocimiento, reconociendo en su lugar los conocimientos y características que traen al aula como valiosos para la construcción de nuevos conocimientos. Vera (2020) refuerza esta idea afirmando el constructivismo plantea que el aprendizaje es un proceso que se logra con la acción de cada estudiante.
En el ámbito de la práctica pedagógica, Dubrovsky y Lanza (2019) enfatizan la importancia del rol del docente y la interacción entre pares, especialmente en el contexto de estudiantes con discapacidad. Ribadeneira (2022) también manifiesta la necesidad de que los docentes aprendan continuamente de forma colaborativa y reflexionen individual y colectivamente dado que es una estrategia fundamental en la práctica docente, sobre todo cuando se enfoca en la resolución de dificultades. Chala et al. (2021), sostienen que una práctica pedagógica eficiente se fundamenta de una comprensión integral y multidimensional de la educación, abordada desde tres perspectivas: teórica, analítica y transformativa. Asiú et al. (2021) concuerdan que una práctica pedagógica eficiente combina una comprensión integral de la educación con las teorías implícitas que los docentes desarrollan a lo largo de su vida.
Basado en esto, las instituciones educativas de Nuevo Chimbote presentan una gran dificultad con respecto a la práctica pedagógica de muchos docentes, pues encontramos profesores que no están satisfechos con las prácticas de sus directivos, lo que genera conflictos que no les permiten mejorar sus prácticas pedagógicas, además la falta de empatía del director ante dichas, generan un ambiente conflictivo que dificultan el desarrollo efectivo de sus labores. Además de estos desafíos, se observa una carencia de estímulo por parte de los rectores para que los docentes se capaciten y mejoren sus prácticas pedagógicas. Por lo tanto, el problema propuesto busca responder la interrogante ¿Cuál es el nivel de relación entre el liderazgo directivo y la práctica pedagógica en docentes de educación básica regular de Nuevo Chimbote?
Por ende, la presente investigación cuenta con un enfoque teórico porque nos permitió revisar diversos trabajos científicos, como los aportes de James MacGregor Burns, padre de la teoría del liderazgo transformacional y sus seguidores Bernard Morris Bass, quien colabora en el desarrollo y su aplicación en diferentes contextos organizacionales, así como Kenneth Leith Wood que centra su hipótesis en el campo educativo, Jean Piaget y Lev Vygotsky con sus contribuciones sobre el constructivismo y también Donald Schôn, que nos permitió definir la relación que existe entre el Liderazgo directivo y la práctica pedagógica del docente. Mientras que, en el ámbito práctico, el estudio contribuyo al fortalecimiento de la práctica pedagógica, ya que, a pesar de la existencia de estudios que alertan sobre las causas del problema en alerta, estos no se consideran para implementar soluciones, por eso es necesario continuar la investigación.
Como objetivo general de investigación, se plantea determinar la relación entre el liderazgo directivo y la práctica pedagógica en docentes de EBR de Nuevo Chimbote. Como objetivos específicos se encuentra:
Identificar el nivel del liderazgo directivo que ejercen los docentes de EBR de Nuevo Chimbote.
Identificar el nivel de la práctica pedagógica que realizan los docentes de EBR de Nuevo Chimbote.
Metodología
La metodología tiene un enfoque cuantitativo ya que se hizo uso de la recolección de datos usando dos instrumentos de evaluación, medición numérica y análisis estadístico para identificar las variables y luego describir los resultados (Hernández y Mendoza, 2018). Es de diseño correlacional, debido a que se tuvo como propósito determinar el nivel de relación existente entre dos variables (Arias y Covinos, 2021)
Según Arispe et al. (2020), la población se considera como un grupo de personas con características comunes y ubicados en un entorno determinado, del cual se selecciona el número de sujetos a los que se aplica la herramienta de evaluación. Para este estudio se empleó como población a 1,416 docentes pertenecientes a la EBR de Nuevo Chimbote. Se consideró un muestreo no probabilístico por conveniencia, es decir, que la muestra fue elegida basándose en la facilidad de acceso y la disponibilidad (Hadi et al., 2023). Como criterios de inclusión, se consideró a los educadores de centros públicos de EBR que aceptaron participar voluntariamente en el estudio. También se incluyó a quienes completaron ambos instrumentos de recolección de datos. Por otro lado, se excluyó a los profesionales de instituciones educativas de gestión privada, a aquellos que no desearon participar y a quienes no respondieron ambos instrumentos de investigación.
Tomando en consideración los parámetros mencionados, se obtuvo un tamaño de muestra de 186 docentes que laboran en educación básica regular y que laboran en Nuevo Chimbote, en condición de nombrados o contratados (Cohen y Gómez, 2019). Sin embargo, se adicionó un 10% en caso de rechazo, haciendo un total de 205 participantes.
Este estudio utilizó la encuesta para medir la relación entre el liderazgo directivo y la práctica pedagógica. Según Arias (2022), se entiende a la encuesta como una herramienta que utiliza un cuestionario que tiene como objetivo brindar información sobre el comportamiento, opiniones o percepciones de las personas para la obtención de datos cuantitativos o cualitativos a partir de preguntas preestablecidas, lógicamente secuenciales e interconectadas.
Medina et al. (2023) asume que los equipos de recolección de datos son herramientas específicas que ayudan a recolectar información y analizarla durante el proceso de investigación, ayudando a los investigadores a obtener resultados precisos y fiables para que puedan sacar conclusiones veraces y válidas sobre los objetos estudiados. Al respecto, Arias (2022) considera que los cuestionarios son instrumentos muy utilizados en la investigación científica, ya que están elaboradas con base a un conjunto de interrogantes enumeradas en una tabla con un rango de probables respuestas donde cada una conducirá a un resultado diferente y siempre será aplicable.
La medición de la variable Liderazgo Directivo se realizó a través de un cuestionario, cuya autora es Vilchez (2024). El documento presenta 25 ítems, distribuidos entre las 4 dimensiones: establecimiento de metas y expectativas (6 ítems), gestión de las condiciones para la mejora de los aprendizajes (6 ítems), orientación de los procesos pedagógicos hacia la mejora de los aprendizajes (7 ítems) y motivación a sus colaboradores (6 ítems). La escala valorativa se encuentra fundamentada en la escala de Likert: siempre (3), a veces (2) y nunca (1). El cuestionario presenta un tiempo de desarrollo de 20 minutos y su aplicación es individual. De acuerdo con el proceso de pilotaje, se calculó un coeficiente de confiabilidad por Alfa de Cronbach de 0.81, dictaminándose así un alto nivel de confiabilidad.
La variable práctica pedagógica también fue medida a través de un cuestionario. Este documento tiene como autora a Vilchez (2024), además, contiene un total de 21 ítems, clasificados entre las dimensiones de la variable: capacitación y actualización pedagógica (5 ítems), estrategias de enseñanza (5 ítems), comunicación pedagógica (6 ítems) y planificación didáctica (5 ítems). El instrumento presenta una escala valorativa basada en la escala de Likert: siempre (3), a veces (2) y nunca (1), además, presenta un tiempo de aplicación de 20 minutos y es individual. Cabe señalar que, tras el proceso de pilotaje, se obtuvo un coeficiente de confiabilidad por Alfa de Cronbach de 0.83, presentando así una alta confiabilidad. En cuanto a la validación, este proceso se llevó a cabo para cada uno de los cuestionarios de las dos variables, involucrando a especialistas con experiencia. Estos expertos examinaron el documento para asegurarse de su pertinencia y cohesión, y finalmente aprobaron su viabilidad para la aplicación del instrumento en el campo.
En el análisis descriptivo, los resultados se ordenaron en forma de tablas y diagramas, determinando el nivel de frecuencia porcentual de cada variable y sus dimensiones en el análisis inferencial. Esto se estableció mediante la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov, donde se evidenció que las variables presentan una significancia menor a 0.05, por lo tanto, se establece que no provienen de una distribución normal y se debe emplear la prueba no paramétrica de correlación de Rho de Spearman.
Los aspectos éticos en la investigación fueron considerados para promover la cooperación y la confianza en la comunidad científica, ayudando así a alcanzar los objetivos recomendados y evitando inconvenientes en la investigación. Por lo tanto, este estudio se acogió a los indicadores propuestos por la Universidad César Vallejo, respetando la autoría de cada fuente utilizada en la elaboración de este estudio, citando a los autores de los documentos cuando fue necesario. Asimismo, se respetó la confidencialidad de la información proporcionada por cada participante de la muestra, teniendo en cuenta su consentimiento informado para participar voluntariamente en el estudio.
Resultados y discusión
Existe una fuerte correlación positiva entre el liderazgo directivo y la práctica pedagógica, a medida que una variable aumenta, la otra tiende a aumentar en un 93.6%. El 87.6% de la variación del practica pedagógica, se puede explicar con el modelo de regresión simple: MODELO:

Y: Practica pedagógico
X: Liderazgo directivo.
Tabla 2 Liderazgo directivo que se ejerce en instituciones educativas de educación básica regular de nuevo Chimbote.
Respecto al nivel del liderazgo directivo, el 3,4% de docentes muestran un nivel bajo (7 docentes), mientras que el 5,9% manifiesta que existe un nivel medio (12 docentes); y finalmente, el 90,7% expresan que existe un nivel alto (205 docentes).
Tabla 3 Práctica pedagógica que realizan los docentes de educación básica regular de nuevo Chimbote.
Respecto al nivel de práctica pedagógica, el 0,0% de docentes muestran un nivel bajo, mientras que el 2,9 manifiestan que existe un nivel medio (6 docentes); y finalmente, el 97,1% expresan que existe un nivel alto (199 docentes).
El proceso educativo en todo el mundo sigue siendo materia de investigación constante, porque el mundo del conocimiento es dinámico, las realidades cambiantes y los modos de entender el proceso de enseñanza aprendizaje se actualizan acorde con los nuevos tiempos. En este sentido, las investigaciones están enfocadas en aportar nuevos conocimientos que permitan que este proceso se fortalezca y conlleve a cumplir con el propósito misional de la educación que es el logro de los aprendizajes. Los resultados hallados dan cuenta de una correlación fuerte en un nivel de Rho=,997 y un valor de significancia estadística de .000 con lo que se prueba la hipótesis de trabajo que indica que existe relación entre las variables analizadas.
Resultados similares fueron hallados por Paipay (2024) en su estudio realizado en 112 docentes de Lima. En dicho informe reportó una correlación de Rho=.496 y valor de significancia estadística de .000. En el mismo contexto, Limeño Quiroga (2022) halló una relación de Rho= .75 y un valor de significancia estadística de .000 y que le permitió determinar que si el liderazgo directivo es eficiente las prácticas pedagógicas la son.
Por otro lado, estudios similares a nivel mundial dan cuenta de la influencia que ejerce el tipo del liderazgo en las prácticas pedagógicas, tal es el caso de Heikka et al., (2020) quienes desarrollaron un estudio para analizar el enfoque de liderazgo dirigido a cuestiones pedagógicas y el desarrollo profesional en las practicas educativas; en República Checa Peng y Chudy (2021) luego de su estudio concluyeron que un liderazgo pedagógico efectivo debe orientarse al aprendizaje continuo de los docentes.
Los datos mostrados evidencian la importancia que tiene el liderazgo directivo sobre la práctica pedagógica; en tal sentido Sanabria (2021) indica que un liderazgo directivo está alineado al cumplimiento de metas y objetivos institucionales toda vez que permite alcanzan los propósitos misionales. De igual forma, Burns (2006) manifiesta que los líderes que motivan a sus seguidores a buscar el bien común más allá de sus intereses personales, logran la promoción de cambios significativos a nivel institucional, mientras que Kotter (2004) señala la importancia del liderazgo en la movilización al cambio, por ello resulta de gran importancia que los lideres promuevan una gestión efectiva.
Dentro de las prácticas pedagógicas, resulta esencial que los docentes establezcan metas claras para gestionar adecuadamente el camino hacia su cumplimiento. Barreto et al. (2022) señalan que un elemento clave para alcanzar dichas metas es la motivación, ya que esta impulsa el logro de altos estándares y un buen rendimiento. Definen la motivación como una fuerza interna que impulsa a las personas hacia el logro de objetivos. Por su parte, Rodríguez et al. (2013) la describe como una fuerza psíquica que influye directamente en el comportamiento humano. Carriazo Díaz et al. (2020) destacan la importancia de la planificación educativa como un procedimiento estructurado, diseñado para alcanzar las metas de aprendizaje de un curso. Este proceso debe apoyarse en herramientas y técnicas pedagógicas que faciliten el aprendizaje y, a la vez, considerar el contexto cultural, social y político de los estudiantes.
Conclusiones
Existe una fuerte correlación positiva entre liderazgo directivo y la práctica pedagógica, a medida que una variable aumenta, la otra tiende a aumentar en un 93.6%. El 87.6% de la variación del practica pedagógica, se puede explicar con el modelo de regresión simple: MODELO: y=33.056+0.365X mediante la prueba no paramétrica Rho de Spearman se obtuvo un coeficiente de correlación de 0.977, el cual indica que existe una correlación positiva y alta, por lo que, a mayor liderazgo directivo, mayor será el practica pedagógico. En adición, se rechazó la hipótesis nula y se aceptó la hipótesis alterna ya que hay un valor de probabilidad (p = 0.000) inferior al valor 0.05.
El nivel del liderazgo directivo revelo que el 3,4% de docentes muestran un nivel bajo (7 docentes), mientras que el 5,9% manifiesta que existe un nivel medio (12 docentes); y finalmente, el 90,7% expresan que existe un nivel alto (205 docentes). El nivel de práctica pedagógica revelo que el 0,0% de docentes muestran un nivel bajo, mientras que el 2,9 manifiestan que existe un nivel medio (6 docentes); y finalmente, el 97,1% expresan que existe un nivel alto (199 docentes).

















