Introducción
El Perú se caracteriza lingüísticamente por la diversidad de lenguas que existen en su territorio. Entre ellas, el quechua destaca como una lengua originaria que ha sido hablada desde la época de los Incas y ha sido transmitida de generación en generación. A pesar de su historia, el quechua se encuentra actualmente en una situación vulnerable debido a la predominancia del castellano, que es la lengua oficial y la más hablada por la mayoría de la población en el país. La lengua quechua funciona como un vehículo clave para la transmisión de conocimientos, tradiciones y valores ancestrales. En la filial Canas de la universidad, por la procedencia de estudiantes de diversas regiones del sur, genera una diversidad cultural y lingüística. Esta multiculturalidad enriquece el entorno educativo y plantea interrogantes sobre las actitudes hacia el quechua y el castellano. En ella, la universidad tiene la responsabilidad de ser inclusiva y valorar las lenguas y culturas de la comunidad.
En los estudios previos, las actitudes hacia el quechua y el castellano están influenciadas por la identidad cultural y las experiencias personales de los hablantes. De esta manera, las actitudes lingüísticas en estudiantes universitarios, (Kenfield, et al, 2018) encontraron que aquellos que se identifican con su herencia indígena tienden a tener actitudes más positivas hacia el quechua. Esto se debe a una conexión emocional y cultural más profunda con su lengua materna, lo que les permite reconocer su valor en términos de identidad y pertenencia. Asimismo, se destaca la valorización del quechua en estos estudiantes está relacionada tanto con su uso cotidiano como con el orgullo cultural, lo que fomenta su preservación y promoción.
Mientras (Roldán y Campana 2021), señalan que los estudiantes muestran opiniones diversas sobre el quechua y el castellano, aunque generalmente valoran más positivamente la lengua castellana. En cuanto a su uso, aunque ambos idiomas tienen presencia, el castellano es la lengua preferida. Esto sugiere que los estudiantes mantienen actitudes favorables tanto hacia el quechua como hacia el castellano. En el caso del quechua, las valoraciones positivas se asocian principalmente a sus beneficios para la interrelación familiar y social. En contraste, el castellano es percibido con mayor relevancia en los ámbitos socioculturales, económicos y académicos, revelando una fuerte de preferencia por el uso del castellano en la comunicación diaria, dado su predominio en contextos formales y oficiales. Sin embargo, los estudiantes manifiestan un alto grado de conciencia y sensibilidad hacia la identidad cultural y lingüística del quechua, lo que refleja un reconocimiento de su valor y relevancia en el contexto cultural local.
El objetivo del estudio es analizar las actitudes lingüísticas hacia la lengua quechua y el castellano en estudiantes universitarios de educación, con el fin de destacar cómo estas actitudes impactan en el ámbito académico. Esta investigación busca promover un ambiente educativo inclusivo, considerando las lenguas como portadoras de cultura, identidad y conocimiento, y analizando cómo los estudiantes perciben y valoran la diversidad lingüística.
Actitudes Lingüísticas
La actitud es una predisposición de una persona para responder, de manera positiva o negativa, ante un objeto, situación, idea o persona. Según (Fasold 1996) la actitud se define como un estado de alerta que nos predispone a responder de una manera específica ante un estímulo. Esta predisposición genera una tendencia a actuar de determinada forma cuando se presenta dicho estímulo. Mientras (Moreno 2017) define la actitud como un estado interno del individuo, una disposición mental hacia unas condiciones o uno hechos sociolingüísticos concretos. Por otro lado, (Umaña 1989) explica que la actitud está compuesta por tres componentes: los pensamientos (lo cognoscitivo), los sentimientos (lo afectivo) y predisposiciones para actuar (lo conductual). Esto implica decir que un individuo piensa y hace uso de los conocimientos adquiridos, siente o no afección por el objeto y, por último, reacciona; esta reacción sería una actitud negativa o positiva hacia el objeto.
Además, agrega el autor que las actitudes son importantes dentro de la sociolingüística. “Las reacciones del individuo frente a las variedades lingüísticas muestran sus percepciones de los hablantes, de esta manera se aprecia como las actitudes lingüísticas se relacionan con los puntos de vista sobre la identidad” (Umaña, 1989).
Richards, et al (1997) plantean que las actitudes lingüísticas son como actitudes que los hablantes de diferentes lenguas o de variedades lingüísticas diferentes tienen respecto a los dialectos propios o ajenos. La expresión de sentimientos positivos o negativos respecto a una lengua puede reflejar impresiones sobre la dificultad o la simplicidad lingüística, el grado de importancia, elegancia, estatus social, etc. Las actitudes respecto a una lengua también pueden reflejar lo que las personas piensan de los hablantes de esa lengua. De acuerdo con (Roldán 2024) las actitudes lingüísticas, se refieren a toda actitud que se realizan sobre las lenguas, que también pueden manifestar sus actitudes hacia los demás. (Falcon y Mamani 2017) señalan que las actitudes lingüísticas son los comportamientos verbales hacia las lenguas originaria y castellana en tanto valoraciones positivas o negativas, lo que implica que las actitudes reflejan juicios sobre las lenguas, influenciando su uso y prestigio social.
La actitud lingüística es considerada como la postura de un individuo o grupo de individuos hacia su propia lengua o hacia otra, es decir, la actitud (favorable o desfavorable) que ellos adoptan frente a una lengua o al uso que de ella se hace en la sociedad. Moreno (1998) destaca que las actitudes lingüísticas son una manifestación del uso que se hace de una lengua en un contexto, esto es, la preferencia entre estilos diferentes, sociolectos distintos, variedades de una lengua o dos lenguas distintas.
En palabras de (Baker 1992) una actitud lingüística es una disposición a reaccionar favorable o desfavorablemente a una serie de objetos, por ende, otorga dirección y persistencia del comportamiento externo, a menudo las actitudes resumen, explican y predicen el comportamiento observable de una o varias personas, como señala (Sullón 2019) donde las actitudes positivas o negativas influyen de manera importante en la lealtad hacia la lengua, esto significa que las actitudes favorables fomentan su uso y preservación, mientras que las desfavorables pueden llevar a su abandono. Mientras que (Ytusaca 2022), sostiene que las actitudes lingüísticas tienen un carácter social, puesto que pueden ser analizadas con base en la información que se obtenga del hablante, como, por ejemplo, su nivel socioeconómico, grado de instrucción, entre otros.
El enfoque teórico de las actitudes lingüísticas considera dos teorías: la perspectiva conductiva y la mentalista. La conductiva identifica la conducta con la actitud del sujeto, es decir, el uso real de la lengua en las diferentes interacciones. Mientras la mentalista define la actitud hacia la realidad, basándose en un triple sustento teórica: los componentes cognitivos, afectivos y conductuales, los cuales se retroalimentan mutuamente.
(Agheyisi y Fishman 1970) afirman que la teoría mentalista considera que las actitudes son un estado mental e interno, es decir, una variable que interviene entre un estímulo que afecta a la persona y su respuesta a él. Esta perspectiva ve las actitudes como una predisposición que condiciona la respuesta ante un estímulo. Asimismo, Gonzales (2009) señala que las actitudes como estado mental permiten una cierta predictibilidad, esto es, nos dejan construir patrones sistemáticos; en oposición al enfoque conductista, que presenta nula predictibilidad.
Actitudes hacia la Lengua Quechua
El quechua, es esencial para la identidad cultural y la transmisión de saberes y tradiciones. Según (Cerrón-Palomino 2013), el quechua es fundamental para entender la cosmovisión andina y la historia de los pueblos indígenas del Perú. Esta lengua ha sido un vehículo de transmisión de conocimientos ancestrales y tradiciones, lo que subraya su relevancia en la identidad cultural de sus hablantes, sin embargo, en la actualidad el lenguaje quechua enfrenta desafíos de valoración y está en situación vulnerable debido al predominio del castellano. (Andersson 2016) señala que la lengua juega un papel muy importante en la creación de una identidad étnica y en la pertenencia a un grupo. Si se percibe la lengua como inferior, eso implica también que los hablantes de esta se consideran inferiores, lo que parece verse reflejado con las comunidades que hablan en quechua.
Las actitudes hacia el quechua dependen de diversos factores socioculturales, la historia familiar, identidad cultural y las experiencias previas en el sistema educativo, con los cuales muestran actitudes positivas o negativas. Según (Ramírez 2022) estas actitudes no dependen únicamente del contexto de factores culturales, sociales y lingüísticos, sino también del interés del hablante de la actuación frente a una lengua o una variedad. A partir de esto, (Benites 2019) plantea que, si un hablante quechua considera que solo hablando castellano podrá tener éxito en su vida personal o profesional, entonces la actitud hacia el castellano será positiva y esto permitirá que su aprendizaje sea más eficaz; no obstante, si no considera importante la originaria y, además, ya no encuentra la necesidad de usarla, entonces esto podrá ser tomado como una actitud negativa hacia su lengua materna.
Actitudes hacia la lengua Castellana
El castellano, o español, es la lengua más hablada en los ámbitos educativo, político, social y cultural del país, y goza de un notable prestigio, haciendo que los hablantes de castellano lo perciban como un símbolo de alta jerarquía, asociándolo con el acceso a oportunidades profesionales, sociales y económicas elevadas. En ese sentido, la actitud hacia la lengua castellana se entiende como el conjunto de creencias, valoraciones y emociones que los hablantes tienen hacia ella, influenciadas por factores socioculturales, históricos y políticos. Esto se debe a que el castellano es percibido como una lengua de prestigio debido a su predominio en áreas clave como la educación, los medios de comunicación, la política y la administración, y esta percepción refuerza la idea de que el dominio del castellano es esencial para acceder a oportunidades de movilidad social, consolidando su valorización como lengua de progreso y éxito.
El análisis dicotómico de las actitudes lingüísticas llevado por Wolck citado por (Kenfield et al., 2018) a evaluar las percepciones hacia el quechua y el castellano en el contexto del surgimiento de políticas de educación bilingüe. El autor separó las actitudes en dos categorías: hispanista e indigenista, y concluyó que, con el aumento del bilingüismo, las diferencias de estatus entre ambas lenguas tendían a disminuir. No obstante, en su trabajo posterior, (Wolck 2003) afirmó que "mientras las lenguas minoritarias evocan reacciones afectivas personales más positivas, las lenguas mayoritarias tienen un mayor valor institucional e instrumental" (p. 31 y 36). Esto sugiere que, a pesar del creciente reconocimiento y valorización del quechua, el castellano sigue predominando en contextos formales y oficiales, debido a su vinculación con el poder y las oportunidades socioeconómicas.
En contextos donde el castellano se encuentra con otras lenguas, como el quechua en Perú, las actitudes hacia estas lenguas tienden a ser mixtas. (Wolck 2003) señala que, a pesar del crecimiento del bilingüismo, el español sigue siendo considerado la lengua de mayor valor institucional, lo que impacta las percepciones sobre otras lenguas. Esta dinámica genera tensiones entre la valorización del castellano, como lengua asociada a poder y prestigio, y la necesidad de preservar y fortalecer las lenguas minoritarias, como el quechua. La prevalencia del castellano en ámbitos oficiales y educativos refuerza su estatus y limita el uso y enseñanza de lenguas indígenas, agravando las desigualdades lingüísticas.
Por su parte, (Ytusaca 2022) afirma que los hablantes prefieren el uso del castellano por el prestigio que en ella reconocen, a su vez, por el estatus que tiene en el grupo de convivencia donde van a realizar la mayor parte de sus interacciones cotidianas, por tanto, comunicativas. Asimismo, desde el componente conativo la alternancia de códigos en los colaboradores bilingües también demuestra una mayor inclinación al castellano, esto obedece justamente a la cognición de los hablantes, al reconocimiento de la superioridad de una lengua sobre otra y de cómo se van a servir del castellano según las circunstancias
Metodología
Tabla 1: Características generales de la muestra de estudio
| Edad | 17-19 años | 111 | 48,2 |
| 20-21 años | 90 | 39,1 | |
| 22-23 años | 29 | 12,6 | |
| Género | Masculino | 53 | 23,0 |
| Femenino | 177 | 77,0 | |
| Carrera | Inicial | 142 | 61,7 |
| Primaria | 88 | 38,3 | |
| Total | 230 | 100,0 |
La tabla 1 presenta las características generales de la muestra estudiada, conformada por 230 estudiantes de programa de estudios de Educación de la filial Canas de la UNSAAC. La mayoría se encuentra en el rango de edad de 17 a 19 años (48,2%), seguido por el grupo de 20 a 21 años (39,1%), mientras que los de 22 a 23 años representan el 12,6%. En cuanto al género, predomina el femenino con un 77%, frente al masculino (23%). Por último, con relación a la especialidad, el 61,7% estudia Educación Inicial y el 38,3% Educación Primaria, reflejando una preferencia por la primera especialidad.
Tabla 1: Actitudes hacia el quechua
| Frecuencia | Porcentaje | ||
|---|---|---|---|
| ¿Con qué frecuencia utiliza el quechua en su vida cotidiana? | Siempre | 37 | 16,2 |
| Frecuentemente | 84 | 36,7 | |
| Ocasionalmente | 78 | 34,1 | |
| Rara vez | 30 | 13,1 | |
| ¿En qué contextos específicos utiliza con mayor frecuencia el quechua? | En casa | 78 | 34,1 |
| En el trabajo | 45 | 19,7 | |
| En la comunidad | 93 | 40,6 | |
| En la escuela | 13 | 5,7 | |
| ¿Qué tan importante considera la cultura quechua en su vida? | Muy importante | 86 | 37,4 |
| Importante | 98 | 42,6 | |
| Moderadamente importante | 40 | 17,4 | |
| Poco importante | 6 | 2,6 | |
| ¿Piensa que el quechua tiene un estatus social alto en comparación con el castellano? | Totalmente de acuerdo | 27 | 11,7 |
| De acuerdo | 123 | 53,5 | |
| Indeciso | 60 | 26,1 | |
| En desacuerdo | 20 | 8,7 | |
| ¿Se siente identificado con la cultura quechua? | Muy identificado | 56 | 24,3 |
| Identificado | 135 | 58,7 | |
| Poco identificado | 34 | 14,8 | |
| No identificado | 5 | 2,2 | |
| ¿Cómo valoras la herencia cultural quechua en un contexto predominante de castellano? | Muy valorada | 57 | 24,9 |
| Valorada | 125 | 54,6 | |
| Poco valorada | 47 | 20,5 | |
| ¿Cómo percibe la valoración del quechua en su pueblo o comunidad? | Alta | 81 | 35,2 |
| Media | 119 | 51,7 | |
| Baja | 30 | 13,0 | |
| Total | 230 | 100,0 | |
La tabla 2 evidencia las actitudes hacia el quechua con una muestra de 230 estudiantes. Un 36,7% reporta usar frecuentemente el quechua en su vida cotidiana, mientras que un 34,1% lo hace ocasionalmente y solo el 16,2% lo utiliza siempre. Los contextos de mayor uso son la comunidad (40,6%) y el hogar (34,1%), mientras que su empleo en el trabajo (19,7%) y en la escuela (5,7%) es más limitado, reflejando una segregación en su uso.
La valoración de la cultura quechua es alta: el 80% la considera importante o muy importante en su vida, aunque persisten minorías que la perciben como moderadamente (17,4%) o poco importante (2,6%). Respecto al estatus social del quechua en comparación con el castellano, el 53,5% está de acuerdo en que posee relevancia, aunque un significativo 26,1% se mantiene indeciso.
En términos de identidad cultural, el 83% de los estudiantes se siente muy identificado con el quechua, lo que subraya su relevancia en la construcción de identidades personales y colectivas. La herencia cultural quechua es valorada por el 79,5%, aunque el reconocimiento comunitario hacia esta lengua se percibe predominantemente como medio (51,7%). Los datos revelan una coexistencia entre orgullo cultural y tensiones sociolingüísticas, reflejando el impacto de contextos predominantemente castellanohablantes.
Tabla 2 Actitudes hacia el castellano
| Frecuencia | Porcentaje | ||
|---|---|---|---|
| ¿Qué tan importante considera la cultura castellana en su vida? | Muy importante | 70 | 30,4 |
| Importante | 139 | 60,4 | |
| Poco importante | 20 | 8,7 | |
| No importante | 1 | 0,4 | |
| ¿Con qué frecuencia utiliza el castellano en sus estudios? | Siempre | 90 | 39,1 |
| Frecuentemente | 112 | 48,7 | |
| Ocasionalmente | 28 | 12,2 | |
| ¿Piensa que el castellano tiene un estatus social alto en comparación con el quechua? | Totalmente de acuerdo | 37 | 16,1 |
| De acuerdo | 141 | 61,3 | |
| En desacuerdo | 51 | 22,2 | |
| Totalmente en desacuerdo | 1 | 0,4 | |
| ¿Se siente más conectado con el uso del castellano? | Muy conectado | 46 | 20,0 |
| Conectado | 154 | 67,0 | |
| Poco conectado | 28 | 12,2 | |
| No conectado | 2 | 0,9 | |
| ¿Consideras que el castellano es esencial para tu éxito académico? | Muy de acuerdo | 38 | 16,5 |
| De acuerdo | 149 | 64,8 | |
| En desacuerdo | 43 | 18,7 | |
| Total | 230 | 100,0 | |
La tabla 3 describe las actitudes hacia el castellano en una muestra de 230 estudiantes. En términos de importancia cultural, el 90,8% considera la cultura castellana importante o muy importante, con un pequeño porcentaje (9,1%) que le otorga menor relevancia. Este resultado resalta la percepción generalizada del castellano como un componente significativo en la vida de los participantes.
En cuanto al uso del castellano en el ámbito académico, el 87,8% lo emplea siempre, lo que refuerza su papel predominante en los estudios. Además, el 77,4% está de acuerdo o totalmente de acuerdo en que el castellano tiene un estatus social superior al quechua, mientras que un 22,6% muestra desacuerdo, evidenciando la percepción generalizada de jerarquías lingüísticas.
La conexión emocional con el castellano es alta, ya que el 87% de los estudiantes se siente conectado con su uso, aunque existe una minoría (13,1%) que expresa poca o ninguna conexión. Asimismo, el 81,3% considera que el castellano es esencial para su éxito académico, lo que refleja su asociación con oportunidades educativas y profesionales. Estos resultados destacan la influencia del castellano como lengua dominante, tanto en el contexto educativo como en la percepción sociocultural, subrayando su relevancia en la movilidad social y en el desarrollo académico de los estudiantes.
Tabla 3: Comparación de actitudes
| Frecuencia | Porcentaje | ||
|---|---|---|---|
| ¿Qué lengua utilizas mayormente en tus interacciones diarias? | Quechua | 6 | 2,6% |
| Castellano | 180 | 78,3% | |
| Ambos por igual | 44 | 19,1% | |
| ¿En qué lengua te sientes más cómodo expresándote? | Quechua | 19 | 8,3% |
| Castellano | 168 | 73,0% | |
| Ambos por igual | 43 | 18,7% | |
| ¿Cuál lengua consideras más efectivo para la comunicación en un entorno académico? | Quechua | 6 | 2,6% |
| Castellano | 178 | 77,4% | |
| Ambos por igual | 46 | 20,0% | |
| ¿Cómo apoya su familia en tu preferencia por el quechua o el castellano? | Mucho | 114 | 49,6% |
| Algo | 100 | 43,5% | |
| Poco | 14 | 6,1% | |
| Nada | 2 | 0,9% | |
| Total | 230 | 100,0% | |
La tabla 4 presenta una comparación de actitudes hacia el quechua y el castellano en las interacciones diarias, la comodidad al expresarse y su efectividad en contextos académicos. En las interacciones cotidianas, el castellano es predominante (78,3%), mientras que el 19,1% utiliza ambas lenguas por igual y solo el 2,6% emplea el quechua. Esta tendencia refleja la influencia sociolingüística del castellano como lengua dominante.
En cuanto a la comodidad al expresarse, el 73% de los participantes prefiere el castellano, frente al 18,7% que se siente igualmente cómodo con ambas lenguas y un 8,3% que prefiere el quechua. Este resultado evidencia el impacto de la lengua castellana en la vida diaria y la confianza en su uso.
En contextos académicos, el castellano es considerado la lengua más efectiva para la comunicación por el 77,4%, mientras que el 20% valora ambos por igual, y solo un 2,6% prefiere el quechua. Esto subraya el dominio del castellano en entornos educativos formales. Finalmente, el apoyo familiar hacia la preferencia lingüística es significativo: el 49,6% de los estudiantes recibe mucho apoyo y el 43,5% algo de apoyo, lo que destaca el rol familiar en la percepción y uso de las lenguas.
Discusión
Los resultados de la investigación muestran que, aunque el quechua es valorado culturalmente con el 80% de los estudiantes considerándolo muy importante, su uso en contextos formales y cotidianos es limitado. Solo el 16,2% lo emplea siempre, y los principales contextos de uso son el hogar y la comunidad, tal como se describe en el marco conceptual, donde el quechua es más fuerte en contextos familiares y sociales. Estos resultados confirman lo señalado por (Cerrón-Palomino 2013), quien destaca que el quechua es más que un medio de comunicación; es un vehículo de transmisión cultural. Sin embargo, la prevalencia de su uso en el hogar y la comunidad, y su baja frecuencia en contextos académicos y laborales.
El castellano, como se esperaba, es percibido con mayor prestigio y utilidad en entornos académicos y formales. El 87,8% lo utiliza siempre en sus estudios, y el 81,3% lo considera esencial para el éxito académico. Esto coincide con las afirmaciones de (Andersson 2016) y (Wolck 2003), que destacan el castellano como lengua de poder y movilidad social. La identificación emocional con el castellano (87%) también refleja la influencia de su predominancia cultural y social.
También se confirma la dicotomía entre el uso y la valoración de ambas lenguas. Aunque el 73% de los estudiantes se siente más cómodo expresándose en castellano y el 77,4% lo considera más efectivo para el entorno académico, un porcentaje significativo (49,6%) indica que recibe apoyo familiar hacia el uso del quechua. Esto refuerza la coexistencia de actitudes positivas hacia el quechua en el ámbito cultural, pero con una clara preferencia por el castellano en contextos educativos y profesionales. Este hallazgo se alinea con (Ytusaca 2022), quien enfatiza que las preferencias lingüísticas están condicionadas por factores como el contexto educativo y el reconocimiento del castellano como herramienta de integración y éxito.
Los resultados confirman la hipótesis planteada sobre las actitudes lingüísticas influenciadas por la identidad cultural y el contexto sociolingüístico. La predominancia del castellano como lengua de mayor prestigio valida los conceptos de jerarquización lingüística y las tensiones descritas en el marco conceptual. A pesar de ello, la valoración cultural del quechua y su rol en la identidad reflejan una dualidad en la percepción de las lenguas, alineada con los postulados de Fasold (1987) y Richards et al. (1997). Esto resalta la necesidad de diseñar políticas educativas inclusivas que promuevan una convivencia equilibrada entre ambas lenguas.
Como señala (Agheyisi y Fishman 1970), las actitudes lingüísticas pueden predecir comportamientos relacionados con el aprendizaje y el uso de lenguas. Por tanto, fomentar actitudes positivas hacia ambas lenguas en el ámbito educativo no solo fortalecerá la identidad cultural de los estudiantes, sino que también contribuirá a la revitalización del quechua y a la construcción de una sociedad más equitativa.
En síntesis, los hallazgos resaltan la coexistencia de orgullo cultural por el quechua y una clara preferencia por el castellano en contextos formales, reflejando las dinámicas sociolingüísticas del Perú. Esta dualidad exige un enfoque educativo que valore ambas lenguas como recursos complementarios para la formación integral de los estudiantes.
Conclusiones
En la investigación, se ha enfatizado las actitudes lingüísticas hacia el quechua y el castellano en estudiantes universitarios de programas de estudios de Educación inicial y primaria filial Canas de la UNSAAC reflejando una coexistencia compleja entre ambas lenguas, marcada por factores culturales, sociales y educativos. Así, se evidencia que el castellano ocupa una posición predominante en el ámbito académico y en las interacciones formales, siendo percibido como esencial para el éxito profesional y educativo. Esto coincide con su asociación con el poder y la movilidad social, tal como lo mencionan diversos autores. La mayoría de los estudiantes utiliza el castellano de manera frecuente, lo que refuerza su estatus como la lengua dominante en contextos institucionales.
Por otro lado, aunque el quechua tiene un uso más limitado, es ampliamente valorado en términos culturales y emocionales. Los estudiantes universitarios reconocen su importancia como vehículo de identidad y tradición, especialmente en contextos familiares y comunitarios. Sin embargo, su baja frecuencia de uso en el ámbito académico indica la necesidad de reforzar su presencia en este entorno para evitar su relegación a contextos informales.
La investigación destaca que las actitudes lingüísticas no solo están determinadas por las preferencias individuales, sino por dinámicas de poder y prestigio social. Este panorama resalta la necesidad de implementar políticas educativas bilingües que promuevan una convivencia equilibrada entre ambas lenguas, valorando el quechua no solo como parte del patrimonio cultural, sino también como una herramienta viable en el ámbito académico. En definitiva, fortalecer las actitudes positivas hacia el quechua puede ser clave para preservar la diversidad lingüística y cultural en un contexto de integración y equidad educativa.














