Introducción
La investigación inició con la siguiente reflexión: ¿qué podemos hacer para mejorar la permanencia de los estudiantes en las carreras profesionales de educación superior tecnológica? Esta pregunta nos permitió analizar las causas del abandono en las instituciones de educación superior y las estrategias de retención aplicadas para abordar problemas como la falta de motivación, el escaso seguimiento y acompañamiento, las dificultades financieras, la ausencia de apoyo académico, los problemas personales y la falta de apoyo familiar. Por ello, investigar en este campo puede contribuir con la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) al apoyar la reducción de brechas y carencias en la educación en todos sus niveles y alinearse con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) N° 4: Educación de Calidad.
La deserción escolar constituye un desafío complejo y multifacético que impacta no sólo en la formación académica, sino también en el ámbito social, económico y psicológico de los individuos y las sociedades. En España, los datos estadísticos revelan una realidad alarmante: en 2021, el 28 % de los jóvenes adultos de entre 25 y 34 años habían abandonado sus estudios sin completar la educación secundaria posobligatoria, un porcentaje significativamente superior al promedio del 14 % de la Unión Europea. Este fenómeno está asociado con un rendimiento académico deficiente y refleja problemáticas estructurales que requieren soluciones integrales. En Colombia, el Ministerio de Educación ha lanzado campañas postpandemia para motivar el regreso a las aulas, fortalecer los métodos de matrícula y crear el Fondo Solidario para la Educación, proporcionando soporte financiero a escolares y familias para asegurar la continuación formativa.
En el Perú, el abandono estudiantil en educación superior tecnológica representa un desafío significativo que afecta no solo el desarrollo individual de los estudiantes, sino también el progreso socioeconómico del país. Desde el año 2015, el Ministerio de Educación ha venido ordenando la oferta formativa tecnológica en todo el país a través de Catálogo Nacional de Ofertas Formativas (CNOF), estableciendo estándares mínimos productivos que respondan a las demandas del mercado laboral. Sin embargo, las elevadas tasas de deserción estudiantil continúan siendo una preocupación latente que demanda una atención urgente y estrategias eficaces de intervención.
En el ámbito local, el estudio del abandono escolar en educación superior tecnológica en la provincia de Huarmey requiere una comprensión profunda para ser abordado de manera efectiva. Uno de los factores que influyen en la deserción estudiantil podría estar relacionado con la falta de relevancia percibida de la educación superior tecnológica, especialmente cuando los estudiantes tienen un deseo explícito de cursar estudios universitarios. Esta preferencia puede estar influenciada por la percepción de que la universidad ofrece una mejor preparación para el mercado laboral o una mayor valoración social.
El equipamiento insuficiente de los laboratorios, talleres de producción y servicios representa otra barrera significativa para los estudiantes. La falta de recursos económicos en la formación práctica puede disminuir el interés y motivación del estudiante, afectando negativamente su compromiso con los estudios. También, es fundamental considerar el contexto socioeconómico de los estudiantes, ya que la presión económica y el insuficiente apoyo familiar pueden contribuir al abandono académico.
La problemática del abandono estudiantil en la educación superior tecnológica es un tema complejo que debe abordarse con profundidad. Entre las causas principales se identifican la falta de relevancia percibida de la educación tecnológica frente a la universitaria, la ausencia de orientación profesional al inicio de los estudios, la presión económica y el insuficiente apoyo familiar. Además, las dificultades personales y académicas, junto con programas de estudio no pertinentes, crean un entorno desfavorable para la retención estudiantil. En este contexto, la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) y el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) N°4, promueve una educación de calidad como elementos fundamentales para reducir las brechas y carencias educativas en todos sus niveles.
Por lo expuesto, y considerando que la problemática persiste en el tiempo y está influenciada por factores personales, académicos, económicos y socioculturales, se plantea la siguiente pregunta de investigación: ¿Qué relación existe entre la deserción estudiantil y las estrategias de retención que aplica una institución de educación superior tecnológica de Huarmey, según percepción de los estudiantes?
La justificación teórica de esta investigación se fundamenta en la necesidad de ampliar la comprensión de los factores que influyen en la deserción y retención dentro de las instituciones de educación superior tecnológica. A través de este estudio, se integrarán y profundizarán las perspectivas ofrecidas por las teorías de Tinto y Bean. La justificación práctica radica en la relevancia e impacto directo de sus hallazgos pueden tener tanto para la institución educativa como para los estudiantes. Desde una perspectiva práctica, la investigación permite optimizar la asignación de recursos financieros a estrategias que realmente contribuyen a reducir la deserción, incrementar la tasa de retención y éxito académico, mejorar las relaciones institucionales y desarrollar políticas educativas más efectivas. Además, desde una perspectiva económica, contribuye a aumentar los ingresos por concepto de matrícula, considerando que el presupuesto otorgado por la entidad gubernamental suele ser insuficiente.
En el aspecto metodológico, la investigación se justifica porque sus resultados permiten diseñar flujos de servicios más eficientes para los estudiantes. Asimismo, el uso de técnicas como encuestas y grupos focales en la recolección de datos facilitará la obtención de información diversa sobre las causas de la deserción, lo que contribuirá al diseño de estrategias de retención más efectivas en la educación superior tecnológica.
Se planteó el objetivo general: determinar la relación que existe entre la deserción estudiantil y las estrategias de retención que aplica una institución de educación superior tecnológica de Huarmey, según la percepción de los estudiantes. Asimismo, se establecieron los siguientes objetivos específicos: identificar el nivel de deserción estudiantil según la percepción de los estudiantes de una institución de educación superior tecnológica e identificar el nivel de estrategias de retención se vienen aplicando en una institución de educación superior tecnológica. En concordancia con los objetivos de la investigación, se presentan revisiones de literatura a nivel internacional y nacional relacionadas con las variables de estudio, sus dimensiones y la forma en que estas se vinculan entre sí.
Sotomayor y Rodríguez (2020) mencionan que “los factores personales, familiares, socioeconómicos, académicos, organizativos y contextuales, explican el abandono estudiantil”. Por su parte, Muro et al. (2024) revelaron que “la deserción se debe a factores individuales, socioeconómicos, geográficos, de calidad educativa y recursos, aspectos culturales, sociales y la falta de empatía de autoridades y profesores”. Bayona (2024) concluye que “los factores que condicionan la deserción estudiantil son la comunicación entre docentes, la utilidad de la carrera, la ganancia cognitiva, los ingresos familiares”. Castillo et al. (2020) concluyeron que “los factores individuales y académicos están positivamente y significativamente relacionados con el abandono, al igual que el nivel de escolaridad del progenitor”.
Fonseca et al. (2024) concluyeron que “los estudiantes abandonan sus estudios porque son frágiles ante los desafíos que impone la tríada familia, trabajo y estudio”. Schilling-Norman et al. (2021) identificaron que los principales retos a los que se enfrentan los estudiantes antes de abandonar sus estudios son “los aspectos académicos, las relaciones con pares y relación estudiante-docente”. Casanova et al. (2021) concluyeron que “el abandono de los estudios de ingeniería está relacionado con el rendimiento profesional y académico”. Álvarez et al. (2020) concluyeron que los factores en el abandono de los estudiantes son “la provincia de origen, la opción en la que se solicitó el título, las calificaciones obtenidas en la prueba de acceso en matemáticas y el rendimiento académico en matemáticas y programación”. Garcés et al. (2024) manifestaron que “los desafíos personales y profesionales, junto con la falta de apoyo emocional, contribuyen al abandono académico”. Zając et al. (2024) concluyeron que “las características individuales, familiares y del programa de estudios son determinantes en la deserción”.
Candelario et al. (2024) evidenciaron que, en el contexto de educación superior, la pobreza puede considerarse un elemento que determina el abandono estudiantil. Soerensen et al. (2023) sostiene que el abandono de los estudios se da porque “los estudiantes encontraron una falta de apoyo para afrontar las emociones difíciles que surgieron al presenciar enfermedades graves y muerte”. Li & Jackson (2024) encontraron que “las razones sociales y personales son los principales impulsores de la intención de abandonar los estudios”. Ryan et al. (2021) sostienen que “un número significativo de estudiantes de minorías étnicas no progresa y los estudiantes que viven fuera del campus corran un alto riesgo de abandonar los estudios”.
Valencia et al. (2023) sostienen que “la comunicación entre directivos, docentes y estudiantes es esencial para la retención académica y para combatir la deserción universitaria”. Por su parte, Ruegg (2023) afirma que, para aumentar la retención estudiantil, “los profesores y tutores deben abordar las expectativas tanto del curso como del nivel universitario, y establecer los criterios de evaluación claros”. En cuanto a las teorías, el modelo que mejor explica las razones del abandono estudiantil y las estrategias que las instituciones de educación superior pueden aplicar para retener a los estudiantes es el modelo de interacción longitudinal de Vincent Tinto, sociólogo, académico e investigador de la Universidad de Siracusa (EE. UU.). Según Tinto (1993), el modelo puede enfocarse en tres aspectos, ya que el primero explica por qué y cómo algunos abandonan sus instituciones antes de que se complete su programa de estudio, así como también resaltar el carácter voluntario del abandono y el tercero subyace en la naturaleza sociológica y longitudinal del proceso, desde las interacciones entre los estudiantes y la institución.
En relación con las definiciones de los términos clave respecto al estudio en este estudio, Tinto (1989) define la deserción estudiantil como un proceso de desvinculación recreado por diversos factores académicos y sociales que conllevan a una salida del estudiante antes de que concluya su formación. Mientras tanto, Bean (1985) concibe el abandono o deserción estudiantil como “el proceso mediante el cual un estudiante interrumpe o finaliza su permanencia en la institución de educación superior antes de completar su programa académico”.
Por otro lado, Velázquez (2014) señala que las actividades socioculturales se conocen como eventos para la promoción de la participación ciudadana, las expresiones artísticas y la integración social en alguna comunidad, con el fomento de valores culturales, así como el sentido de pertenencia y la integración. De manera similar, Sierra (2018) define la actividad sociocultural como “un conjunto de prácticas y proyectos encaminados a fortalecer las relaciones interpersonales, la identidad cultural y la comunicación en un determinado grupo social, contribuyendo de este modo a la construcción de una ciudadanía activa y solidaria”.
Finalmente, se plantean las siguientes hipótesis: hipótesis alterna e hipótesis nula. En la hipótesis alterna existe una relación inversa y significativa entre la deserción estudiantil y las estrategias de retención aplicadas por una institución superior tecnológica de Huarmey, según la percepción de los estudiantes. Mientras que, en la hipótesis nula no existe relación inversa y significativa entre la deserción estudiantil y las estrategias de retención aplicadas por una institución de educación superior tecnológica de Huarmey, según percepción de los estudiantes.
Metodología
La investigación fue de tipo descriptivo correlacional, ya que analizó el nivel de relación entre las variables (Hernández y Mendoza, 2018). De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD, 2015), la investigación pura hace referencia a la consecución de esfuerzos empíricos o teóricos para adquirir conocimientos sobre los hechos y sus fundamentos. Por otro lado, el estudio adoptó enfoque mixto ya que permitió combinar la medición cuantitativa de las variables y el grado de asociación entre ellas. El diseño utilizado fue de relación con corte transversal, dado que se recopilaron datos de ambas variables en un momento determinado y se analizó la fuerza y dirección de su relación sin manipularlas experimentalmente. Al respecto, Bisquerra (2004) define el diseño relacional y transversal como los trabajos que recolectan los datos en un momento preciso para la descripción de variables y análisis de sus relaciones.
En cuanto a la población objeto de estudio, esta estuvo conformada por 272 estudiantes matriculados en los siguientes programas de estudio de una comunidad de educación superior tecnológica de Huarmey: Enfermería Técnica, Arquitectura de Plataformas y Servicios de Tecnologías de Información, Industrias de Alimentos y Bebidas, Producción Agropecuaria y Tecnología Pesquera. Considerando que la población es finita, el tamaño muestral incluyó la totalidad de los estudiantes matriculados en estos programas. Sin embargo, se excluyeron del estudio aquellos estudiantes que no otorgaron su consentimiento para la aplicación del cuestionario, en conformidad con los principios éticos de la investigación y el respeto a la autonomía de los participantes. De este modo, la muestra final quedó conformada por 202 estudiantes.
Para Arias et al. (2022) la población finita se refiere al reconocimiento del total de personajes que integran la población; la técnica principal utilizada para la recolección de datos fue la encuesta definida por Arias (2016), como una técnica para recopilar información en un momento determinado, con la participación de sujetos que se relacionan con un tema. Para medir las dimensiones de las variables, se utilizó un cuestionario con preguntas cerradas diseñado por el investigador.
Al respecto, Sánchez (2022) señala que el cuestionario se trata de un instrumento que mide los conocimientos y obtiene nueva información a través de preguntas. Para determinar la validez de la metodología y el contenido del cuestionario, se aplicó el criterio de juicio de tres expertos con la participación de tres especialistas. La confiabilidad del instrumento se estableció mediante el Coeficiente Alfa de Cronbach, evaluado en una muestra piloto de 26 estudiantes de otra institución con características similares. Se obtuvieron valores de confiabilidad de α=0,81214316 y α=0,8025022, lo que indica una consistencia interna adecuada.
Para el procesamiento de datos, se empleó la estadística descriptiva, elaborando tablas de frecuencias y porcentajes para analizar cada variable y sus dimensiones de manera independiente. En el caso de la deserción estudiantil, se analizaron las dimensiones factor personal, académico, socioeconómico y sociocultural. Para la variable estrategias de retención, se examinaron las dimensiones imagen institucional, estrategias de motivación y orientación, programas de apoyo al estudiante y actividades extracurriculares. Además, se elaboraron tablas de contingencia para analizar las variables de manera conjunta.
Los datos fueron representados visualmente mediante gráficos de barras simples y agrupadas, facilitando la interpretación de los resultados obtenidos. En cuanto a la estadística inferencial, se aplicó la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov para determinar la distribución de los datos en ambas variables. Con base en estos resultados, se utilizó el coeficiente de correlación de Spearman para evaluar la relación entre las variables de estudio, así como entre las dimensiones de la deserción estudiantil y las estrategias de retención. Se aplicaron las reglas de decisión correspondientes a cada prueba estadística para determinar la significancia de las relaciones encontradas.
Respecto a los principios éticos, la información utilizada en la investigación es fidedigna, ya que todas las fuentes han sido debidamente citadas y referenciadas, evitando el plagio mediante el uso correcto de citas textuales y parafraseadas. Además, se garantiza la confidencialidad de los datos, los cuales fueron utilizados exclusivamente para fines de la investigación y podrán ser consultados por el jurado si así lo requiere. Según Velásquez et al. (2012), la ética viene a ser esa disciplina capaz de analizar el comportamiento ético de los individuos o sociedad, valorando el buen criterio o las inconsistencias de su vida.
Resultados y discusión
Tabla 1 Resultado de la relación entre las variables deserción y estrategias de retención estudiantil
| Correlación | Coeficiente de correlación | Sig. (bilateral) | N | |
|---|---|---|---|---|
| Variable | Variable | |||
| Deserción estudiantil | Estrategias de retención | 0.730 | 0.000* | 202 |
La tabla muestra los resultados de la prueba de correlación de Spearman, donde se evidencia un coeficiente de correlación rho = -0.730 entre la deserción estudiantil y las estrategias de retención, con un p-valor menor que 0.01 (p = 0.000 < 0.01). Esto indica una relación significativa inversa alta con un nivel de significancia del 1 % y una fuerza de asociación negativa elevada entre ambas variables; en consecuencia, se concluye que, a mayor implementación de estrategias de retención, menor es el nivel de deserción estudiantil en la institución de educación superior tecnológica.
Tabla 3 Nivel de deserción estudiantil, según la percepción de los estudiantes de una institución de educación superior
| Nivel | fi | % | Hi % |
|---|---|---|---|
| Bajo | 5 | 2.5 | 2.5 |
| Moderado | 132 | 65.3 | 67.8 |
| Alto | 65 | 32.2 | 100.0 |
| Total | 202 | 100 | |
La tabla 3, correspondiente al análisis de las estrategias de retención implementadas, evidencia un predominio del nivel moderado con (65.3 %; 132 estudiantes), seguido por un nivel alto de (32.2 %; 65 estudiantes), mientras que solo el 2.5 % (5 estudiantes) percibe un nivel bajo.
De acuerdo con los resultados del objetivo general, el coeficiente de correlación de Spearman es -0.730, con un p-valor menor que 0.01, lo que confirma la existencia de una relación inversa y significativa entre la deserción estudiantil y las estrategias de retención. Esto significa que una mayor implementación de estrategias de retención se asocia con un menor riesgo de deserción estudiantil en la institución de educación superior, lo que está en consonancia con los antecedentes científicos y las teorías revisadas.
Por ejemplo, García y López (2020) encontraron que las instituciones que implementan programas de apoyo académico y asesoramiento personalizado experimentan tasas de deserción significativamente menores. De manera similar, Espinoza et al. (2024) destacan que los préstamos bancarios también fomentan la retención estudiantil, particularmente entre alumnos de bajos recursos. Yen et al. (2024) y Valencia-Arias et al. (2023) analizaron la interacción entre los agentes educativos en la reducción de la deserción, concluyendo que la comunicación eficaz entre directivos, docentes y estudiantes es crucial para la retención académica. Además, González y Torres (2023), junto con Nieuwoudt y Pedler (2023), coinciden en que la orientación vocacional, el compromiso con metas personales y profesionales, y el apoyo social son factores clave para la retención y el éxito académico.
Asimismo, Sá (2023) señala que las actividades culturales y recreativas son consideradas por los estudiantes como elementos clave para su desarrollo integral, contribuyendo a la prevención del abandono escolar. Krieg et al. (2024) concluyeron que la presencia de amigos tiene un impacto significativo, tanto estadístico como económico, en la retención estudiantil, aumentando la probabilidad de que los alumnos continúen sus estudios con cada cada vínculo social. Desde una perspectiva teórica, la Teoría de Interacción de Tinto (1993) postula que la integración académica y social del estudiante en la institución educativa es fundamental para su permanencia. En este sentido, estrategias de retención como programas de mentoría, apoyo académico y actividades extracurriculares facilitan dicha integración, reduciendo así la probabilidad de deserción. Por su parte, la Teoría de Bean (1985) enfatiza que las condiciones académicas, las expectativas y las responsabilidades externas interactúan para influir en la decisión del estudiante de continuar o abandonar sus estudios.
Con respecto al objetivo específico 1, los resultados revelan que el 80,2 % de los estudiantes perciben un nivel de riesgo de deserción moderado, mientras que sólo el 1.0 % perciben un nivel alto. Estos hallazgos indican una preocupación importante sobre la deserción, que, si bien no alcanza niveles críticos, afecta a una parte significativa del estudiantado, lo que subraya la necesidad de implementar estrategias de retención adecuadas.
Estos resultados son coherentes con los antecedentes científicos revisados. Sotomayor y Rodríguez-Gómez (2020) y Muro et al. (2024) identifican múltiples factores que contribuyen a la deserción estudiantil, incluyendo aspectos personales, familiares, socioeconómicos, académicos, organizativos y contextuales. En consonancia, este estudio considera cuatro factores clave: personal, académico, socioeconómico y sociocultural, reflejando una visión integral de las causas de la deserción.
Además, Schilling-Norman et al. (2021) destacan que los aspectos académicos y las relaciones interpersonales juegan un papel crucial en la decisión de los estudiantes de abandonar sus estudios. La percepción de un riesgo moderado de deserción entre la mayoría de los estudiantes puede estar vinculada a desafíos académicos y a la calidad de las interacciones con pares y docentes, aspectos que requieren intervención para prevenir el abandono escolar.
Por otro lado, Castillo et al. (2020) encontraron una relación significativa entre factores individuales y académicos con el abandono, lo cual respalda la necesidad de abordar estos aspectos en las estrategias de retención. Del mismo modo, Sotomayor y Rodríguez-Gómez (2020) identificaron que los factores personales, familiares, socioeconómicos, académicos y contextuales incrementan el riesgo de deserción, lo que es consistente con los hallazgos de Muro et al. (2024), quienes concluyeron que la deserción se debe a factores individuales, geográficos, de calidad educativa, de recursos y la falta de empatía por parte de autoridades y docentes.
Un estudio de Morales et al. (2020) sobre la deserción estudiantil en instituciones de educación superior en América Latina encontró que uno de los factores clave que aumentan el riesgo de deserción es la falta de integración social, corroborando lo señalado por Tinto (1993). En otro estudio, González et al. (2024) concluyeron que la percepción de los estudiantes sobre el riesgo de deserción está fuertemente vinculada a la satisfacción con las condiciones académicas y administrativas, así como a los recursos de apoyo disponibles, lo que es consistente con los resultados obtenidos en esta investigación.
Las teorías de Tinto (1993) y Bean (1985) proporcionan un marco teórico sólido para interpretar estos hallazgos. Tinto (1993), en su Teoría de Interacción Longitudinal, sostiene que la integración académica y social es crucial para la retención estudiantil. La percepción de un riesgo moderado podría indicar deficiencias en estos procesos de integración, subrayando la importancia de fortalecer el apoyo académico y las redes sociales dentro de la institución. Por otro lado, Bean (1985)enfatiza que factores socioeconómicos y socioculturales influyen significativamente en la decisión de los estudiantes de abandonar sus estudios, lo que concuerda con los factores identificados en esta investigación.
En relación con el objetivo específico 2, los resultados indican que el 67.8 % de los estudiantes perciben un nivel moderado o bajo en la implementación de estrategias de retención estudiantil, mientras que solo el 32.2 % percibe un nivel alto. Este resultado sugiere que las estrategias actuales tienen un nivel considerable de aceptación, pero existe margen de mejora. La integración de estos resultados con antecedentes científicos y teorías relevantes permite profundizar en la comprensión de los factores que afectan la retención estudiantil en la institución.
Sá (2023) destaca la importancia de las actividades culturales y recreativas en la formación integral de los estudiantes para prevenir la deserción. Este aspecto se relaciona directamente con las actividades extracurriculares dentro de las estrategias de retención. La percepción moderada y baja de los estudiantes sobre estas estrategias podría indicar una implementación insuficiente o una oferta de actividades poco alineada con sus intereses y necesidades, lo que reduce su efectividad para fomentar la integración social y académica. Esto es coherente con la Teoría de la Interacción Longitudinal de Tinto (1993), que enfatiza la importancia de estos factores en la permanencia estudiantil.
Por su parte, Borja-Gil et al. (2024) sostienen que fomentar el compromiso educativo y la identificación con la universidad es fundamental para reducir las tasas de abandono, especialmente en el primer año de estudios. Esto concuerda con los hallazgos de la presente investigación, en la que las estrategias de retención percibidas como moderadas sugieren que las iniciativas implementadas podrían no estar generando el nivel de compromiso necesario. La Teoría de Bean (1985) también respalda esta conclusión, al señalar que la interacción social y académica tiene un impacto significativo en la decisión de los estudiantes de continuar o abandonar sus estudios.
En cuanto a la orientación académica, Ruegg (2023) plantea que los profesores y tutores deben abordar las expectativas académicas y establecer criterios de evaluación claros para aumentar la retención estudiantil. En este estudio, la inclusión de estrategias de motivación y orientación dentro de las estrategias de retención refleja esta necesidad. Sin embargo, la percepción moderada de los estudiantes indica que estas estrategias no se están implementando de manera efectiva o no están suficientemente personalizadas para atender la diversidad de expectativas y necesidades del estudiantado.
Por otro lado, Espinoza et al. (2024) encontraron que los estudiantes que reciben apoyo financiero, como préstamos bancarios, tienen más probabilidades de continuar sus estudios. Aunque este factor no fue medido directamente en el presente estudio, podría estar implícito en la percepción general sobre las estrategias de apoyo implementadas. De manera similar, Martínez-Líbano y Yeomans-Cabrera (2023) subrayan la necesidad de atender a estudiantes con dificultades académicas y socioeconómicas, lo que refuerza la importancia de diseñar estrategias de retención más inclusivas y focalizadas para abordar estos desafíos de manera efectiva.
Desde una perspectiva emocional y motivacional, Ferreira et al. (2022) y Garcés-Prettel et al. (2024) destacan la importancia de brindar apoyo psicológico y fomentar la motivación académica para evitar la deserción. En este sentido, la percepción baja a moderada de las estrategias de retención en este estudio podría reflejar una falta de énfasis en estos aspectos emocionales y motivacionales, elementos que, según las teorías de Tinto (1993) y Bean (1985), son esenciales para lograr una integración completa del estudiante en la vida universitaria.
Finalmente, Galve-González et al. (2024) observan que el compromiso académico media la relación entre la integración social, la satisfacción académica y las expectativas, influyendo en la intención de desertar. Esto refuerza la necesidad de fortalecer las estrategias de retención en la institución, garantizando que respondan a las necesidades académicas, sociales y emocionales de los estudiantes para reducir la deserción y mejorar la calidad educativa.
Conclusiones
El objetivo general de este estudio fue determinar la relación que existe entre la deserción estudiantil y las estrategias de retención que aplica una institución de educación superior. Los resultados demuestran que existe una relación negativa significativa entre la deserción estudiantil y las estrategias de retención, cumpliendo así con el propósito planteado. Este hallazgo indica que una mayor implementación de estrategias de retención se asocia con un menor riesgo de deserción estudiantil, resaltando la importancia de fortalecer dichas estrategias dentro de la institución.
Respecto al primer objetivo específico, que consistía en identificar el nivel de deserción, se encontró que un 80,2 % de los estudiantes perciben un riesgo de deserción moderado, mientras que únicamente un 1,0 % lo considera alto. Estos hallazgos reflejan una preocupación significativa respecto a la deserción estudiantil. Aunque no alcanza niveles críticos, afecta a una parte considerable del estudiantado. Este estudio subraya la importancia de abordar integralmente los factores que afectan la deserción estudiantil y la necesidad de intervenciones multidimensionales para fomentar la retención académica.
En cuanto al segundo objetivo específico, que buscaba identificar el nivel de estrategias de retención que una institución de educación superior viene aplicando, los resultados revelan que el 67,8 % de los estudiantes perciben que el nivel de implementación de dichas estrategias es moderado y bajo, mientras que solo el 32,2 % las consideran de alto nivel. Este panorama indica que, aunque las estrategias actuales son aceptadas por la comunidad estudiantil, existen áreas de oportunidad para optimizarlas y hacerlas más efectivas en la reducción de la deserción.














