Introducción
El insuficiente desarrollo de las habilidades argumentativas en los programas educativos representa un desafío generalizado que afecta de manera adversa el desempeño académico y el pensamiento crítico de los educandos. Al respecto, investigaciones recientes en Turquía y el Reino Unido indican que los enfoques centrados en la argumentación pueden mejorar las competencias de razonamiento y justificación, pero -lamentablemente- su aplicación es limitada en muchos sistemas educativos (Çetinkaya et al., 2017). Además, el uso de ejemplos estructurados en la enseñanza es fundamental para evitar sesgos en el razonamiento (Van et al., 2021). Por consiguiente, es imperativo integrar la argumentación de manera más consistente en los currículos educativos, ya que su ausencia limita la capacidad de los estudiantes para desarrollar razonamientos lógicos y defender posturas coherentes, afectando negativamente su formación académica y social. Por lo tanto, es esencial que la argumentación sea un componente fundamental en la educación a nivel global (Demir, 2017).
La falta de habilidades argumentativas en los estudiantes tiene un impacto significativo en el desarrollo del pensamiento crítico, ya que muchos sistemas educativos aún no priorizan adecuadamente la enseñanza de capacidades críticas y creativas (ONU, 2023). Por lo general, las evaluaciones no reflejan estas competencias de alto orden, lo que limita el desarrollo general de los educandos. Aunque ha habido un aumento en la evaluación de estas habilidades, su implementación sigue siendo inconsistente. La información sobre habilidades argumentativas y críticas es esencial no solo para el éxito académico, sino también para el fortalecimiento de ciudadanos informados y comprometidos (UNESCO, 2019).
Por ejemplo, la argumentación es fundamental y esencial en la educación matemática. Puesto que permite una comprensión matemática profunda y ayuda a los estudiantes a conectar ideas abstractas de manera lógica. Sin embargo, los maestros y estudiantes en el aula tradicional, centrada en el maestro, enfrentan dificultades para enseñar y aprender argumentación matemática (Wu et al., 2025).
Otro ejemplo relevante es que, en América Latina, la falta de una lectura crítica de la realidad ha contribuido al surgimiento de una tendencia en redes sociales que fomenta la desconfianza, la difusión de rumores y la paranoia. Esta situación subraya la necesidad de examinar las percepciones que las personas, especialmente los docentes en ejercicio, tienen sobre la tecnología y la biodiversidad (Pérez, 2019).
Específicamente en Perú, la Evaluación Censal de Estudiantes indicó que una gran cantidad de estudiantes no pueden expresar sus ideas de forma coherente ni argumentar adecuadamente en entornos académicos (Ministerio de Educación, 2021). Esta carencia es particularmente notable en las materias de lengua y literatura, las cuales son esenciales para fomentar, precisamente, las competencias argumentativas. A pesar de las reformas educativas implementadas en el país, su ejecución sigue siendo inadecuada y muchos docentes carecen de la formación necesaria para enseñar correctamente las habilidades argumentativas (UNESCO, 2020).
La argumentación, definida como la actividad verbal, social y racional que busca incrementar o reducir la aceptación de un punto de vista mediante la presentación de proposiciones que lo justifican o refutan (Van Eemeren et al., 2006), se centra en la interacción entre personas, pero no aborda los procesos cognitivos involucrados. Sin embargo, las contribuciones de la psicología cognitiva han sido fundamentales para analizar el papel de la argumentación en el desarrollo del pensamiento crítico y la generación de nuevos conocimientos (Larraín et al., 2020).
La argumentación es una práctica social, comunicativa y cognitiva contextual que requiere justificar ideas con razones. Para desarrollar las habilidades argumentativas de los estudiantes, es esencial diseñar actividades que fomenten el conflicto sociocognitivo, con el objetivo de que los estudiantes ofrezcan puntos de vista que abarquen múltiples perspectivas, mejorando así su comprensión del fenómeno estudiado (Peralta et al., 2024). Las habilidades argumentativas para evaluar la comprensión de los estudiantes consideran el conocimiento fáctico, conceptual, procedimental y metacognitivo (Walid et al., 2023).
Por lo tanto, considerando la importancia de este tema, el objetivo de este estudio es analizar las implicaciones de las habilidades argumentativas en los estudiantes.
Metodología
Para alcanzar los objetivos de este estudio, se realizó una revisión sistemática utilizando el método PRISMA, que proporciona una herramienta estructurada y sistemática para recopilar y analizar investigaciones relevantes. Esta metodología contribuye a presentar los resultados del estudio de manera clara y rigurosa. La pregunta de investigación que guio este estudio fue: ¿Cuáles son las implicaciones de las habilidades argumentativas en los estudiantes?
En cuanto a los criterios de inclusión, se utilizaron los siguientes: artículos publicados en bases de datos de alto impacto como Scopus, Web of Science y Scielo. Las palabras clave empleadas fueron "habilidades argumentativas" y "estudiantes". Se consideraron artículos de acceso abierto en inglés y español, utilizando operadores de búsqueda AND. Además, se incluyeron artículos publicados entre 2021 y 2025.
Por su parte, los criterios de exclusión incluyeron artículos publicados antes de 2021, así como aquellos de acceso cerrado, libros, conferencias y tesis. Finalmente, se seleccionaron 20 artículos para el análisis, de los cuales 10 provinieron de Scopus, 6 de Scielo y 4 de Web of Science (Tabla 1).
Tabla 1 Cadenas de búsqueda en artículos de bases de datos
| Base de datos | Término de búsqueda | Resultados | Seleccionados |
|---|---|---|---|
| Scopus | "argumentative skills" AND "students" | 45 | 10 |
| Wos | "argumentative skills" AND "students" | 19 | 4 |
| Scielo | "argumentative skills" AND "students" | 10 | 6 |
| Total | 74 | 20 | |
Resultados

La Figura 2 muestra el número de publicaciones utilizadas por bases de datos sobre habilidades argumentativas. De un total de 74 artículos, se seleccionaron 6 artículos de Scielo, 4 artículos de Web of Science (WOS) y 10 artículos de Scopus.
Figura 2 Artículos por base de datos de publicación
Tabla 2 Implicancias de las habilidades argumentativas
| N° | Autor/es | Implicancias de las habilidades argumentativas |
|---|---|---|
| 1 | Valdés et al. (2022). | La argumentación se vincula con la competencia léxica, se vislumbró una relación de la calidad argumentativa y factores como el tamaño del escrito o el número de léxicos con significado no nocional. |
| 2 | Valdés, (2021). | La riqueza léxica es menor cuando es mayor la calidad del argumento, lo que lleva a indagar en los aspectos lingüísticos discursivos que la influyen. |
| 3 | Gómez et al. (2025). | La argumentación analógica ha demostrado que cuando los individuos intentan persuadir, a menudo comparan la situación actual con una conocida, presentando una estructura causal completa. |
| 4 | Contreras & Oyarce (2024). | La autorregulación de los aprendizajes y las habilidades argumentativas son competencias principales para el aprendizaje de los estudiantes, permitiendo gestionar el cuidado seguro y con calidad. |
| 5 | Cann et al. (2022). | Establece la relación entre la capacidad de argumentar y la autorregulación del aprendizaje en sus dos dimensiones respectivas, estrategias de aprendizaje y estrategias de motivación. |
| 6 | Sánchez (2021). | Para convivir en sociedad, es fundamental que las personas adquieran desde su etapa escolar habilidades como la formulación, el razonamiento, la argumentación y la expresión de ideas, fomentando así un pensamiento crítico. |
| 7 | Flores et al. (2023). | El desarrollo de habilidades argumentativas es fundamental para los estudiantes de Ingeniería, permitiéndoles identificar suposiciones y construir conclusiones sobre los fenómenos observados. |
| 8 | Fakhriyah & Masfuah (2021). | La habilidad de argumentación científica es muy importante que la dominen los estudiantes. Permite a los estudiantes analizar, tomar decisiones basadas en el resultado del pensamiento y aplicar la ciencia en la vida cotidiana. |
| 9 | Porras et al. (2021). | La importancia de los procesos didácticos contextualizados que fomenten aprendizajes de aspectos relevantes, de forma particular las opiniones que generan los estudiantes. |
| 10 | Londoño (2023). | Desde la perspectiva de la lingüística textual, el análisis crítico del discurso y la argumentación pragmadialéctica. |
| 11 | López et al. (2023). | Requiere de un conjunto de estrategias de apropiación de argumentos en los procesos dialógicos de consulta de información y su recuperación en textos escritos. |
| 12 | Nangimah (2024). | Las estrategias de estímulo a través de preguntas exploratorias pueden apoyar el desarrollo de las habilidades argumentativas. |
| 13 | Calvo & Hornos (2023). | Estrategias con actividades enfocadas al aprendizaje de la propia estrategia de argumentación, a la preparación del tema propuesto y a la creación de un conjunto bien definido de argumentos para concluir con un debate final. |
| 14 | Fernandez-Jacinto (2023). | El uso de foros virtuales como herramienta didáctica tuvo un impacto en la habilidad argumentativa de los estudiantes. |
| 15 | Parra & Cépeda (2022) | Actividades como preguntas abiertas, foros para discutir y búsquedas de probables alternativas de nutrición, prevenir y tratamientos. |
| 16 | Cortés & Rodríguez (2022). | Estrategias de desarrollo de habilidades argumentativas, se realizaron actividades como el planteamiento de preguntas abiertas, la participación en foros de discusión y la exploración de posibles alternativas. |
| 17 | Núñez et al. (2023). | Los materiales digitales creados funcionan como una herramienta educativa que facilita la comprensión de conceptos económicos y financieros. |
| 18 | Crudele & Raffaghelli, (2024). | Las habilidades argumentativas son esenciales tanto a nivel personal como profesional, los mapas de argumentos podrían ser una herramienta útil para la visualización de argumentos. |
| 19 | Kapshuk & Alt (2022). | Actividad de argumentación para el aprendizaje con mapas conceptuales digitales. |
| 20 | Giraldo (2021). | Para garantizar la producción argumentativa se desarrollaron estrategias con actividades que se realizan alrededor de los procesos de intervenciones como: el concepto de leer y su aplicación en la promoción lectora. |
Factores que influyen en las habilidades argumentativas
La investigación reveló que la argumentación está estrechamente vinculada a la competencia léxica. Además, se encontró una relación significativa entre la calidad argumentativa y factores como la extensión del escrito o el número de léxicos con significado no nocional. Es decir, a medida que aumenta la calidad textual de los trabajos, también aumenta la calidad argumentativa, específicamente las subcategorías aceptabilidad, relevancia y suficiencia (Valdés et al., 2022). En ese sentido, la riqueza léxica es menor cuanto mayor es la calidad de los argumentos, lo que invita a indagar en los aspectos lingüístico-discursivos que la inciden (Valdés, 2021).
Además, el estudio reveló que la argumentación analógica ha demostrado ser efectiva cuando los individuos intentan persuadir, ya que a menudo comparan la situación actual con una conocida, presentando una estructura causal completa que incluye causa y efecto (Gómez et al., 2025).
Asimismo, la autorregulación de los aprendizajes y las habilidades argumentativas son competencias principales para el aprendizaje de los estudiantes, permitiendo gestionar el aprendizaje de manera segura y con calidad (Contreras & Oyarce, 2024). Estas competencias establecen una relación entre la capacidad de argumentar y la autorregulación del aprendizaje en sus dos dimensiones respectivas: estrategias de aprendizaje y estrategias de motivación (Cann et al., 2022).
Importancia de las habilidades
Según lo analizado, para convivir en sociedad, es fundamental que las personas adquieran, desde su etapa escolar, habilidades como la formulación, el razonamiento, la argumentación y la expresión de ideas, fomentando así un pensamiento crítico que les permita afrontar con éxito los retos comunicativos del día a día (Sánchez, 2021). Por ejemplo, el desarrollo de habilidades argumentativas es fundamental para los estudiantes de Ingeniería, puesto que les permite identificar suposiciones y construir conclusiones sobre los fenómenos observados (Flores et al., 2023). Asimismo, es fundamental que los estudiantes dominen la argumentación científica, ya que esta habilidad les permite analizar información, tomar decisiones basadas en el resultado del pensamiento crítico y aplicar la ciencia en la vida cotidiana (Fakhriyah & Masfuah, 2021).
Estrategias para desarrollar las habilidades argumentativas
La investigación destacó la importancia de los procesos didácticos contextualizados para fomentar aprendizajes significativos, especialmente en relación con las opiniones que los estudiantes generan sobre cuestiones que involucran la sociología externa de la ciencia y la tecnología. Estas estrategias contribuyen a mejorar las habilidades argumentativas de los estudiantes y promueven avances en sus aprendizajes. Además, se identificaron situaciones específicas que se ratifican debido a cambios relevantes en las respuestas de los alumnos (Porras et al., 2021).
Asimismo, desde la perspectiva de la lingüística textual, el análisis crítico del discurso y la argumentación pragmadialéctica, se comprobó que los participantes activos en los talleres mejoraron significativamente sus habilidades argumentativas. Además, se demostró la importancia de estas habilidades tanto en el ámbito académico como en su involucramiento en la vida ciudadana (Londoño, 2023). También, se destacó la necesidad de desarrollar un conjunto de estrategias para apropiar argumentos o ideas en el proceso dialógico de consulta de información y su recuperación en textos escritos específicos. Esto implica adecuar la dialogicidad en el contexto de la escritura académica, mejorar la precisión argumental a través de procesos de comparación y desarrollar el pensamiento crítico, lo que permite lograr una jerarquización declarativa propia en los textos (López et al., 2023).
Por otra parte, las estrategias de estímulo mediante preguntas exploratorias apoyan el desarrollo de las habilidades argumentativas de los estudiantes, aunque las respuestas desviadas de los estudiantes a menudo requieren explicaciones adicionales por parte de los supervisores. En este sentido, el análisis teórico destaca que la teoría de la comunidad de aprendizaje enfatiza el desarrollo de la alfabetización académica y la competencia argumentativa de los estudiantes a través de la indagación dialógica. Las estrategias de interacción negociadas en las reuniones de supervisión se pueden organizar en tres temas principales: (1) gestión de la corrección, (2) gestión del andamiaje y (3) gestión de las expresiones emocionales de los estudiantes (Nangimah, 2024).
En este contexto, es fundamental desarrollar estrategias que incluyan actividades centradas en el aprendizaje de la propia estrategia de argumentación, la preparación del tema propuesto y la creación de un conjunto bien definido de argumentos, culminando en un debate final. Este proceso se pudo estudiar a través de la observación directa del procedimiento y mediante un cuestionario de retroalimentación. Concluyendo que a través del debate se amplía el bagaje lingüístico y se potencia el pensamiento crítico de los estudiantes, además de fomentar significativamente su motivación, actitud proactiva y nivel de colaboración (Calvo & Hornos, 2023).
Asimismo, se demostró que el uso de foros virtuales, como herramienta didáctica, tiene un impacto positivo en la habilidad argumentativa de los estudiantes. Es decir, la implementación de foros de discusión favorece el desarrollo de habilidades cognitivas, particularmente aquellas vinculadas con la argumentación (Fernandez-Jacinto, 2023). De manera similar, Parra & Cépeda (2022) implementaron tareas con preguntas abiertas y foros de discusión para explorar posibles alternativas nutricionales en la prevención y tratamiento de enfermedades. En cada etapa, se evaluó el nivel de argumentación y se analizaron los contenidos conceptuales de los argumentos. Enfatizando que los estudiantes alcanzaron niveles de argumentación superiores a los iniciales, al utilizar los conocimientos adquiridos para proponer soluciones y alternativas a través de aprendizajes activos y reflexivos. Además, construyeron argumentos basados en fundamentos teóricos y experimentales sobre diversos aspectos de esta controversia.
En el marco del desarrollo de habilidades argumentativas, también se implementaron actividades como el planteamiento de preguntas abiertas, la participación en foros de discusión y la exploración de posibles alternativas nutricionales para la prevención y tratamiento. En cada fase del proceso, se evaluó el nivel de argumentación y se analizaron los contenidos conceptuales de los argumentos presentados. Evidenciando que los estudiantes mejoraron significativamente su capacidad argumentativa en comparación con su nivel inicial, al aplicar los conocimientos adquiridos en la búsqueda y resolución de alternativas a través de un aprendizaje activo y reflexivo. Además, construyeron argumentos sólidamente respaldados por fundamentos teóricos y experimentales sobre diversos aspectos de esta problemática (Cortés y Rodríguez, 2022).
En un tono similar, se comprobó que los materiales digitales creados funcionan como una herramienta educativa que facilita la comprensión de conceptos económicos y financieros. Esto se debe a que promueven el desarrollo de habilidades argumentativas y brindan a los estudiantes la oportunidad de expresar opiniones sobre problemas cotidianos relacionados con decisiones financieras inadecuadas. Asimismo, los estudiantes los consideran esenciales en su formación, ya que contribuyen significativamente a mejorar sus procesos de aprendizajes (Núñez et al., 2023).
Considerando lo expuesto, queda claro que las habilidades argumentativas son fundamentales tanto a nivel personal como profesional. Por lo tanto, para continuar fortaleciéndolas, autores como Crudele & Raffaghelli, (2024) consideran que los mapas de argumentos podrían ser una herramienta valiosa para visualizar los argumentos, ya que proporcionan relaciones lógicas entre afirmaciones, lo que ayuda a comprender la cadena de razonamiento. Este método mejoraría la conciencia sobre las ideas compartidas y facilitaría el enriquecimiento y replanteamiento de los propios pensamientos sobre el tema. Lo anterior se comprobó mediante el diseño de una actividad de argumentación para el aprendizaje utilizando mapas conceptuales digitales, que se comparó con una actividad tradicional centrada en el docente. El objetivo fue determinar la eficacia de la primera en la promoción del conocimiento factual, conceptual y procedimental específico del dominio de los estudiantes (Kapshuk & Alt, 2022).
Finalmente, para asegurar la producción argumentativa, es esencial desarrollar estrategias que involucren actividades relacionadas con procesos de intervención, como el concepto de lectura y su aplicación en la promoción lectora. Esto puede incluir el uso de bancos de publicidad para fomentar la lectura, analizando la imagen y el eslogan. Además, se pueden explorar las figuras retóricas en la publicidad, considerando las percepciones semánticas, morfosintácticas, fonéticas y pragmáticas, así como adaptaciones del modelo (Giraldo, 2021). Estas estrategias pueden enriquecer la comprensión y producción de textos argumentativos, al igual que otras propuestas que han demostrado ser efectivas en diferentes contextos educativos.
Conclusiones
En conclusión, las habilidades argumentativas están estrechamente vinculadas a variables como la competencia léxica, la calidad textual, la extensión de los escritos y la autorregulación. Es crucial desarrollar estas habilidades para construir conclusiones sólidas, tomar decisiones informadas, fomentar el razonamiento y potenciar el pensamiento crítico. Para lograrlo, se pueden emplear estrategias como el análisis crítico del discurso, la lingüística textual y la argumentación pragmadialéctica.
Además, la apropiación de argumentos en procesos dialógicos de consulta de información y su recuperación en textos escritos resulta esencial. Las estrategias de estímulo mediante preguntas exploratorias, las estrategias de interacción negociadas en reuniones de supervisión, la preparación del tema propuesto y la creación de un conjunto bien definido de argumentos para culminar en un debate son igualmente importantes.
El uso de foros virtuales como herramienta didáctica, la aplicación de conocimientos adquiridos en la solución y búsqueda de alternativas a través de un aprendizaje activo y reflexivo, y el empleo de mapas de argumentos para visualizar los argumentos, también son valiosos. Además, los materiales digitales creados y el concepto de lectura aplicado en la promoción lectora, junto con el banco de publicidad que analiza la imagen y el eslogan, pueden ser herramientas efectivas para enriquecer las habilidades argumentativas.















