Introducción
La comunicación asertiva constituye un elemento esencial en la formación integral de los estudiantes universitarios, ya que favorece la construcción de relaciones interpersonales saludables, la expresión clara de ideas y la participación en contextos académicos y profesionales. Calua et al. (2021) señalan que esta competencia potencia la confianza, la espontaneidad y la defensa de opiniones de manera respetuosa, contribuyendo a la consolidación de entornos colaborativos. En esta misma línea, UNICEF (2022) documentó que los programas que incorporan metodologías de aprendizaje interactivas pueden incrementar la participación estudiantil hasta en un 35 %, mientras que la práctica de habilidades sociales en entornos formativos mejora en un 28 % la capacidad de resolución de conflictos.
A nivel internacional, persiste una brecha significativa en la formación en comunicación asertiva. Kalzhanova et al. (2022) evidenciaron que el 62 % de los estudiantes universitarios encuestados en Kazajistán no había recibido capacitación formal en habilidades comunicativas, a pesar de que quienes sí contaban con formación mostraron un rendimiento académico promedio un 14 % superior. Este panorama coincide con lo señalado por Mendoza (2020), quien advierte que la ausencia de programas estructurados limita el desarrollo de entornos de aprendizaje inclusivos y reduce las oportunidades de colaboración efectiva. En el contexto latinoamericano, Aguirre et al. (2024) encontraron que el 47 % de los estudiantes de primer semestre presentaba dificultades para expresar desacuerdos de manera constructiva, lo que afectaba su integración grupal.
El desarrollo de la comunicación asertiva depende de factores tanto personales como contextuales. Goel et al. (2024) identificaron que los estudiantes con entornos familiares y educativos favorables reportaron niveles de asertividad un 22 % más altos que aquellos que no contaban con dichas condiciones. Asimismo, Chancusig (2023) evidenció que la implementación de talleres de motivación y retroalimentación constructiva incrementó en un 31 % la autoeficacia percibida en habilidades comunicativas. De igual manera, Montes et al. (2024) concluyeron que la combinación de estrategias presenciales y virtuales resultó eficaz para disminuir en un 18 % las deficiencias comunicativas en instituciones de educación superior.
Por otra parte, la evidencia sugiere que las metodologías activas y el uso de herramientas digitales pueden tener un impacto directo en la mejora de la comunicación asertiva. Asanza (2020) señaló que el 54 % de los estudiantes universitarios no logra integrarse plenamente en dinámicas colaborativas debido a carencias en habilidades comunicativas. En esa misma línea, Morán et al. (2023) destacaron que, en grupos donde se promovió la escucha activa y el uso consciente del lenguaje verbal, la efectividad del trabajo en equipo aumentó en un 26 %. Estos resultados refuerzan la necesidad de integrar estrategias didácticas que fortalezcan la interacción y la participación.
En este marco, el presente estudio tiene como objetivo analizar la relevancia de la comunicación asertiva en el contexto universitario, considerando su impacto en el rendimiento académico y en la formación integral del estudiante. A través de una revisión sistemática de literatura científica, se busca sintetizar la evidencia disponible y proponer estrategias pedagógicas que favorezcan su incorporación en los programas de educación superior, con la finalidad de construir entornos académicos más colaborativos, inclusivos y centrados en el desarrollo integral de los futuros profesionales.
Metodología
El presente estudio se enmarca en el enfoque de revisión sistemática, cuyo propósito es identificar, analizar y sintetizar la evidencia científica relacionada con la comunicación asertiva en el contexto universitario. Este tipo de revisión se caracteriza por seguir un procedimiento riguroso, transparente y replicable, lo que permite obtener conclusiones fundamentadas en el conjunto de investigaciones más relevantes disponibles (Barrios et al., 2021). Para garantizar la calidad metodológica, se adoptaron las directrices de la declaración PRISMA (2020) (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), reconocida internacionalmente por estandarizar las fases de búsqueda, selección y síntesis de información científica.
La búsqueda se realizó en dos bases de datos internacionales de alto impacto: Scopus y SciELO, seleccionadas por su amplia cobertura en las áreas de ciencias sociales, educación y desarrollo de habilidades comunicativas. El periodo de búsqueda comprendió desde enero hasta mayo de 2025, considerando únicamente artículos publicados entre 2015 y 2025, en español o inglés, de acceso abierto y sometidos a revisión por pares.
Para optimizar la recuperación de información se diseñó una ecuación de búsqueda combinando términos en español e inglés, junto con operadores booleanos y de truncamiento, adaptados a la sintaxis de cada base de datos. La ecuación general empleada fue:
(TITLE-ABS-KEY("comunicación asertiva" OR "habilidades comunicativas" OR "habilidades sociales" OR "autoexpresión" OR "inteligencia emocional" OR assertiveness OR "self-expression" OR "communication skills") AND TITLE-ABS-KEY("educación universitaria" OR "educación superior" OR "estudiantes universitarios" OR "higher education" OR "university students") AND (LIMIT-TO(DOCTYPE, "ar") OR LIMIT-TO(DOCTYPE, "re")) AND (LIMIT-TO(LANGUAGE, "Spanish") OR LIMIT-TO(LANGUAGE, "English")) AND PUBYEAR > 2014 AND PUBYEAR < 2026)
Este planteamiento permitió refinar los resultados y focalizar la búsqueda en estudios empíricos, revisiones sistemáticas y trabajos teóricos directamente relacionados con la temática. Asimismo, se aplicaron filtros adicionales para restringir los resultados a publicaciones con texto completo disponible, lo que garantizó la revisión exhaustiva de cada estudio.
Tabla 1: Criterios de inclusión y exclusión aplicados en la selección de los estudios
| Criterios de inclusión | Criterios de exclusión |
|---|---|
En cuanto a los criterios de inclusión, se consideraron únicamente los artículos que: (a) abordaran la comunicación asertiva con enfoque explícito en contextos universitarios, (b) presentaran una metodología claramente definida, (c) hubieran sido sometidos a evaluación por pares y (d) reportaran resultados verificables. En contraste, se excluyeron artículos duplicados, documentos sin metodología explícita y aquellos centrados en niveles educativos distintos al universitario o en entornos ajenos a la educación superior.

Nota. Contenido generado desde https://hollyhartman.shinyapps.io/PRISMAFlowDiagram
Figura 1: Diagrama de flujo PRISMA sobre el proceso de identificación, selección e inclusión de los estudios analizados
El proceso de cribado se desarrolló en tres fases:
Revisión inicial de títulos y resúmenes para descartar trabajos irrelevantes.
Lectura completa de los textos preseleccionados a fin de confirmar su pertinencia.
Extracción y sistematización de la información clave en matrices de análisis, registrando variables como año de publicación, país, tipo de investigación, población estudiada, metodología y hallazgos principales.
Este procedimiento permitió consolidar una base sólida para el análisis posterior y la discusión de los resultados.
Resultados y discusión
Después de aplicar el método PRISMA, se seleccionaron artículos científicos provenientes de las bases de datos Scopus y SciELO, publicados en distintos países, con énfasis en contextos educativos y dentro del periodo 2015-2025. De cada uno se extrajo el aporte principal relacionado con la comunicación asertiva en la educación universitaria, con el propósito de contribuir a la mejora de los trabajos de investigación en este ámbito.
Tabla 2: Análisis de los artículos de investigación identificados
| Autores | Año | Fuente / Base de datos | Tipo de estudio | País de procedencia |
|---|---|---|---|---|
| 1. Alcívar | 2025 | Horizon International Journal | Cuantitativo | Ecuador |
| 2. Arroba | 2025 | Repositorio UTA | Descriptivo | Ecuador |
| 3. Fuentes | 2025 | SciELO | Revisión sistemática | Ecuador |
| 4. Vimos et al. | 2025 | SciELO | Revisión de estudios | Ecuador |
| 5. Alcívar Trejo et al. | 2025 | Retos (Scopus) | Cuantitativo | Ecuador |
| 6. Ullauri et al. | 2024 | SciELO | Correlacional | Ecuador |
| 7. Astudillo et al. | 2024 | Scopus | Cuantitativo | Ecuador |
| 8. Mendivil Hernández & González Sánchez | 2024 | European Public & Social Innovation Review (Scopus) | Cuantitativo | España |
| 9. Morán et al. | 2023 | SciELO | Descriptivo | Venezuela |
| 10. Bohórquez et al. | 2023 | Scopus | Estudio de caso | Ecuador |
| 11. Monar et al. | 2023 | Scopus | Descriptivo | Ecuador |
| 12. Avalos et al. | 2023 | SciELO | Descriptivo | Ecuador |
| 13. Albitres-Seguin & Sánchez Trujillo | 2023 | REOP (Scopus) | Descriptivo | Perú |
| 14. Franco et al. | 2022 | SciELO | Descriptivo | Venezuela |
| 15. Salas et al. | 2022 | SciELO | Estudio de caso | Perú |
| 16. Morales et al. | 2022 | SciELO | Descriptivo | Ecuador |
| 17. Calua et al. | 2021 | Scopus | Revisión sistemática | Colombia |
| 18. Briones et al. | 2020 | SciELO | Descriptivo | Ecuador |
| 19. Lachira et al. | 2020 | Scopus | Descriptivo | Perú |
| 20. Caicedo et al. | 2020 | Zenodo | Descriptivo | Ecuador |
| 21. Navia et al. | 2020 | SciELO | Descriptivo | Ecuador |
| 22. Cañas et al. | 2019 | SciELO | Diagnóstico y propuesta educativa | Colombia |
| 23. Ugalde & Canales | 2016 | SciELO | Descriptivo | Costa Rica |
Tabla 3: Ejes temáticos y autores de los estudios sobre la comunicación asertiva
| Eje temático / Dimensión | Autores |
|---|---|
| 1. Habilidades socioemocionales: Parte esencial de la formación integral universitaria. Permite expresar ideas, emociones y pensamientos de forma clara, respetuosa y no agresiva, fortaleciendo relaciones interpersonales y bienestar psicológico. | Ullauri et al. (2024), Cañas et al. (2019), Arroba (2025), Fuentes (2025), Astudillo et al. (2024), Calua et al. (2021), Morales et al. (2022), Alcívar (2025), Alcívar Trejo et al. (2025) |
| 2. Mejora en el entorno educativo: Favorece un clima de aula participativo, colaborativo y armonioso; promueve aprendizaje significativo, trabajo en equipo y reducción de conflictos. Uso de herramientas digitales como Padlet para optimizar la comunicación, especialmente en entornos virtuales. | Morán et al. (2023), Franco et al. (2022), Salas et al. (2022), Ugalde & Canales (2016), Mendivil Hernández & González Sánchez (2024) |
| 3. Gestión pedagógica e institucional: Fortalece la gobernanza universitaria, la toma de decisiones colectivas y el liderazgo efectivo, involucrando a docentes, autoridades y personal administrativo. | Bohórquez et al. (2023), Briones et al. (2020), Monar et al. (2023), Avalos et al. (2023), Albitres-Seguin & Sánchez Trujillo (2023) |
| 4. Valores, ética social y desarrollo personal: Contribuye a prevenir la falta de educación, el aislamiento y la desmotivación; fomenta la autoestima, la autorregulación y la madurez profesional; impulsa la responsabilidad social y la convivencia. | Lachira et al. (2020), Caicedo et al. (2020), Navia et al. (2020), Vimos et al. (2025) |
El análisis permitió identificar cuatro dimensiones esenciales de la comunicación asertiva en el ámbito universitario, las cuales evidencian su relevancia e impacto en el crecimiento académico y en la calidad educativa.
Habilidades socioemocionales
El primer eje enfatiza que las habilidades socioemocionales constituyen una dimensión fundamental en la formación integral de los estudiantes universitarios, ya que favorecen la expresión clara, respetuosa y no agresiva de emociones, pensamientos e ideas. Ullauri et al. (2024) y Cañas et al. (2019) destacan que dichas competencias fortalecen la convivencia y el bienestar psicológico en contextos educativos, mientras que Arroba (2025) y Fuentes (2025) subrayan su papel como soporte para la autonomía académica y la autorregulación. Astudillo et al. (2024) y Calua et al. (2021) evidencian que la metacognición y la reflexión emocional se consolidan como pilares para potenciar el aprendizaje estratégico, en tanto que Morales et al. (2022) señalan la necesidad de integrar estas competencias en procesos de enseñanza que promuevan relaciones interpersonales sanas. Complementariamente, Alcívar (2025) y Alcívar Trejo et al. (2025) sostienen que el desarrollo socioemocional fomenta la resiliencia y la adaptabilidad, factores cruciales para enfrentar los desafíos actuales de la educación superior.
Mejora en el entorno educativo
El segundo eje subraya la importancia de consolidar entornos académicos participativos, colaborativos y armónicos, donde la comunicación asertiva promueve el aprendizaje significativo y la reducción de conflictos. Morán et al. (2023) y Franco et al. (2022) evidencian que los espacios inclusivos impulsan la interacción efectiva entre docentes y estudiantes, mejorando la construcción de conocimiento colectivo. En esta línea, Salas et al. (2024) muestran cómo las metodologías activas favorecen la cooperación, mientras que Ugalde y Canales (2016) refuerzan la importancia de la comunicación horizontal para alcanzar consensos en contextos universitarios. De igual manera, Mendivil Hernández y González Sánchez (2024) destacan el potencial de las herramientas digitales, como Padlet, que optimizan los canales de comunicación, especialmente en modalidades híbridas y virtuales, fortaleciendo la cohesión en las comunidades de aprendizaje.
Gestión pedagógica e institucional
El tercer eje se centra en la gestión pedagógica e institucional, clave para la gobernanza universitaria, la toma de decisiones colectivas y el liderazgo efectivo. Bohórquez et al. (2023) sostienen que la comunicación asertiva facilita la articulación entre los distintos actores de la comunidad educativa, mientras que Briones et al. (2020) resaltan su importancia en el fortalecimiento de la gobernanza académica. Asimismo, Monar et al. (2023) evidencian que los procesos institucionales requieren de una comunicación clara y transparente para sostener la calidad educativa, en tanto que Avalos et al. (2023) subrayan que la gestión comunicacional fomenta la participación activa del personal docente y administrativo. A su vez, Albitres-Seguin y Sánchez Trujillo (2023) destacan la comunicación asertiva como herramienta para consolidar decisiones compartidas y liderazgos efectivos que respondan a las necesidades del sistema universitario.
Valores, ética social y desarrollo personal
Finalmente, el cuarto eje aborda los valores, la ética social y el desarrollo personal como factores esenciales en la formación universitaria. Lachira et al. (2020) y Caicedo et al. (2020) sostienen que una comunicación ética y responsable contribuye a prevenir el aislamiento, la desmotivación y la falta de compromiso estudiantil. Por su parte, Navia et al. (2020) destacan que la autorregulación y la autoestima se consolidan como resultados de una comunicación clara y respetuosa, mientras que Vimos et al. (2025) enfatizan que estos valores impulsan la madurez profesional y la responsabilidad social. En conjunto, los hallazgos muestran que la comunicación asertiva no solo fortalece el desarrollo académico, sino también la convivencia y la construcción de comunidades educativas basadas en principios éticos y en el respeto mutuo.
Conclusiones
Los resultados de esta revisión sistemática evidencian que la comunicación asertiva desempeña un papel fundamental en la formación universitaria, al fortalecer las habilidades interpersonales, promover entornos respetuosos y colaborativos, y facilitar procesos de aprendizaje más efectivos. La mayoría de los estudios analizados coinciden en que esta competencia contribuye al desarrollo integral de los estudiantes, impactando positivamente en su rendimiento académico, bienestar emocional y participación activa en el aula.
Sin embargo, a pesar de su relevancia, aún persisten brechas en su implementación efectiva dentro de los programas de educación superior. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de diseñar y aplicar pedagogías críticas que integren el desarrollo de la comunicación asertiva en el currículo universitario, involucrando tanto a docentes como a estudiantes.
En este sentido, la incorporación de la comunicación asertiva como parte de la formación interdisciplinaria no solo eleva la calidad del proceso educativo, sino que también contribuye a la formación de profesionales capaces de comunicarse con apertura, claridad y respeto hacia los valores sociales y culturales, incluyendo los propios del ámbito empresarial.














